arrow_back
check

Leer El Alma de la Eternidad (Novela) Capítulo 18 online gratis en español

Los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses; y cuando menos me había dado cuenta, ya había pasado un año entero en la academia. Tiempo que, no me habría dado cuenta, de no ser porque el maestro Xa’os nos lo mencionó. Seguimos entrenando casi de la misma manera, y mi entrenamiento personal iba aumentando cada vez más. Me sentía más fuerte, más ágil y más habilidoso en batalla. Había tenido varios enfrentamientos, perdí la gran mayoría; pero gané uno de ellos contra uno de los dracones. Me sentía orgulloso del enorme avance que había hecho en un año de estar aquí. Me pregunto, ¿qué habrá hecho mi familia en casa, durante todo este tiempo? Me hubiese encantado haberles escrito una carta, pero mi cuerpo quedaba triturado casi a diario, y lo único que tenía ganas era de vomitar y dormir. Hoy finalmente, les envié una carta, informándoles de mi progreso; disculpándome por no haberles escrito en tanto tiempo, y preguntando cómo iba todo por allí. En este día tan especial, el maestro Xa’os nos tenía una “prueba sorpresa”. — «Como saben, hoy se cumple un año desde que llegaron a la academia. Un año de enorme progreso, y un año de grandes sorpresas. Sin embargo, debo decir que se los he estado dejando muy fácil hasta el día de hoy. Por ello, vamos a hacer un pequeño ajuste, haremos una simulación de cacería en parejas.» Todos quedaron sorprendidos por el anuncio. Una simulación de cacería, sonaba a algo bastante arriesgado para el nivel que tenía actualmente, pero no podía echarme para atrás. Debo seguir subiendo mi fuerza y esta es una gran oportunidad para ello. El maestro nos dijo a todos, nuestro compañero pre-seleccionado por él… y como has de imaginar, mi compañera era Ina. — «Las reglas son simples: deben sobrevivir en equipo. Si llegan al final solos, habrán fallado la prueba. Sólo aquellos que saben adaptarse a cada situación, salen victoriosos.» Miré a Ina de reojo. Ella me miraba fijamente, enojada de que yo sea su compañero de prueba. Creo que, a este punto, el maestro lo hacía a propósito en contra mía. — «Primer grupo, al medio.» El maestro dió la orden, hizo un pequeño ademán. Los alumnos desaparecieron y en su lugar apareció una nube gris. Si asomabamos la cabeza, podíamos verlos, en medio de un bosque. ¿Era real? ¿O sólo una simulación como había dicho el maestro? El primer grupo se complementaba muy bien, en habilidades de ataque rápido y fuerza bruta. Grupos de bichos atacaban, pero no era mucho problema para el grupo. Cuando llegaron al final del bosque, fueron transportados de vuelta a la habitación. Fueron felicitados por el maestro, y continuó el siguiente grupo. Fue un desastre. No encajaban para nada… o al menos eso creían. Mi análisis como espectador de los demás era que, el primer dracon era un sujeto que aguantaba muchos golpes, su piel llena de escamas era muestra de ello; mientras que el segundo, era mejor en dar golpes certeros. Para ellos, no era así. Un rinodracon los embestía y ellos querían atacar desde el frente. Di un vistazo rápido a Ina, ella seguía mirando fijamente al otro equipo. Pensé un momento en nuestra situación, Ina era una persona muy reactiva de sus instintos, y yo intento ser más estratega. ¿Cómo podríamos funcionar? ¿Acaso el maestro quiere que intente controlar los impulsos de Ina? ¿Siquiera es posible? Me acerqué a Ina para poder hablar y entablar una estrategia. Ella volteó a verme y sin que yo pudiera decir una palabra, simplemente me mandó a callar. — «Ni siquiera lo intentes, sucio humano. Nosotros no encajamos para nada. Eres débil, lento y estúpido. No tienes la mente de un guerrero. Ya es mucho que hayas llegado hasta aquí.» — «Sabes Ina, esta prueba se trata justo de eso… cooperación con tu contrario. Creo que… podríamos intentar entablar una estrate-» Ina se volteó y se fue. El segundo grupo de alumnos regresó. Estaban discutiendo uno con el otro. Obviamente, desaprobaron la prueba y recibieron un castigo por el maestro. Pasaron los demás grupos, uno tras otro, aprobados y desaprobados. Hasta que llegó mi turno con Ina. Nos pusimos juntos en el círculo y fuimos transportados al bosque. Miré a mi alrededor. Bosque frondoso a todos lados. Miré al cielo, y no había algo que nos observara, pero sabía que estaban todos ahí mismo. Ina salió corriendo en dirección a la salida, era sumamente rápida. Yo salí a perseguirla y tratar de convencerla, pero sin éxito. Ella no se detenía por nada. Mi aliento llegó a su límite. Las pisadas de Ina estaban frente mío, pero no había rastro de ella. Seguí los pasos que estaban en el suelo, buscando su rastro. La encontré peleando contra unos rinodracones. Estaba en grandes aprietos. Decidí observar sus movimientos y de los monstruos. Ellos embestían en contra de ella, y los intentaba bloquear con la fuerza de su cola. Pero no era suficiente. Su cola ya estaba bastante magullada. Inhalé profundamente, concentré mi magia en la espada y activé el segundo camino de fuerza. Cuando Ina estaba distraída, un rinodracón embistió por detrás. Yo bloqueé el ataque y desvié al enemigo. — «¡Aléjate! ¡No necesito la ayuda de un maldito humano!» No soporté más. — «¡¿Quieres cerrar la boca?! ¡Estás en un estado lamentable! Tu cola está sangrando, estás cansada, y aún así quieres que me vaya. ¡¿Acaso tu arrogancia es tan grande que no puedes aceptar mi ayuda?!» Ina se quedó callada. Sabía que tenía razón, mientras escondía su cola avergonzada. Volvimos a la pelea contra los rinodracones. — «Bien, ahora no podemos contar con tu fuerza bruta para bloquear los ataques, y ambos sabemos que no soy lo suficientemente fuerte como para detenerlos por completo. El plan será que, yo los desvio y tú los atacas, ¿entendido?» Ina asintió de mala gana. El primer rinodracon, cavó un pequeño agujero preparando su ataque. Enseguida empezó la embestida, activé de nuevo el segundo camino y desvié el ataque. Ina saltó desde detrás mío encima del rinodracón, y le clavó la espada en todo el cuello, quién bramó de dolor y cayó rendido. Un gran charco de sangre se esparció debajo de él. Uno menos, falta el otro. Quien no esperó ni un segundo y ya estaba a medio camino de ataque. No había tiempo para activar el camino. Puse la espada en horizontal y bloqueé el ataque. Mis brazos se entumecieron debido al choque contra el metal. Sentía como poco a poco el filo de la espada se hundía en mis manos, sangre empezó a recorrer mi brazo y derramarse en el suelo. — «¡Vamos Ina, acaba con él!» Ina no se movía. — «¡¿Q-qué haces?! ¡V-venga! ¡Ayu-AYUDAME!» Ina lanzó su ataque y acabamos con el segundo rinodracón. Me lancé enfurecido contra Ina. — «¡¿Qué te pasa?! ¡Casi dejas que ese monstruo me mate! ¡¿Soy tan prescindible para ti, que me dejarías morir?!» Ina no dijo nada. Recogió su espada y se dió la vuelta. La agarré del brazo, ella se apartó y volteó a verme. Estaba llorando. — «O-oye, lo siento. No debí gritarte.» — «E-eres un idiota. Pero… gracias por… ayudarme.» Ina se dió la vuelta y siguió su camino. Varios monstruos más siguieron atacando. Ina y yo trabajamos medio en equipo y llegamos juntos al final. Parpadeamos y estábamos de vuelta en la sala de entrenamiento. Habíamos aprobado la prueba de Xa’os. El maestro nos dió la tarde libre. Busqué a Ina, pero ella ya no estaba. Los otros dracones macho, se acercaron a mí para hablar sobre mi victoria, pero sólo les decía: “No hubiera podido aprobar sin Ina, ella hizo casi todo el trabajo”. Regresé a mi habitación e Ina me estaba esperando fuera, recostada en mi puerta. Me agradeció de nuevo por salvarla, su cola estaba vendada por los ataques. Sólo suspiré y le dije. — «Espero que podamos seguir trabajando juntos de ahora en adelante.» Estiré mi mano. Ina dudó por unos segundos. Tomó mi mano suavemente, una sensación cálida y escamosa rodeó mi mano. Ina asintió y se fue a su habitación. Un año después… Finalmente, logré ganar un poco de respeto de parte de Ina. No era mala persona, entiendo que los humanos son vistos como una raza inferior, y todo esto se les ha sido inculcado desde pequeños. Sólo debes demostrar tu valía en el combate y logras ir ganando su aprobación, y yo poco a poco iba subiendo esa montaña empinada. Espero que los días sigan así…
🎉

¡Has terminado todos los capítulos!

Vuelve pronto para nuevas actualizaciones de El Alma de la Eternidad (Novela)

‹ Volver al Manga

El Alma de la Eternidad (Novela) Capítulo 18

Estás leyendo el capítulo 18 de El Alma de la Eternidad (Novela), un novela. Hiroshi Sekkatsu, hijo de Mark Sekkatsu y Tsugumi Moonlagger, nacido en el Reino Loreanti. Desafiará al mundo con sus habilidades mágicas y su dominio de la espada. Pero… ¿Será suficiente? Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026. El Alma de la Eternidad (Novela) tiene 18 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.