Leer Devorando El Cielo Estrellado (Novela) Capítulo 15 online gratis en español
🏴 Grupo: Valthor✍️ Traducción: Valthor
—¡Vayan a por él... todos a la vez! —rugió Zhang Haobai, furioso hasta la locura, mientras agitaba el brazo y su rostro se teñía de un rojo intenso.
Quién iba a decir que Luo Feng se atrevería a ir a su casa a causar problemas y a golpear a sus guardaespaldas.
—Cuidado... este tipo tiene una patada demoledora. —El guardaespaldas bajo y robusto, que había caído al suelo, se frotaba el estómago; la sangre le brotaba por la comisura de los labios y, por el momento, ni siquiera podía levantarse.
—Chico, eres bastante despiadado. —El guardaespaldas de apellido Wang y el otro guardia se acercaron rápidamente a Luo Feng. Tras haber presenciado la potencia de la patada de Luo Feng poco antes, ninguno se atrevía a bajar la guardia. Mientras tanto, Luo Feng ya había corrido al lado de su padre, Luo Hongguo, pero antes de que pudiera decir nada, este se apresuró a hablar: —Estoy bien, Xiaofeng... ¡cuidado a tus espaldas!
En una fracción de segundo, los dos guardaespaldas atacaron a Luo Feng simultáneamente desde la izquierda y la derecha. Zhang Haobai también se acercó sigilosamente.
¡Los tres estaban uniendo fuerzas contra él!
—¡Hmph! —Luo Feng los vio por el rabillo del ojo y giró sobre sí mismo al instante. Aprovechando la fuerza de rotación generada por su cintura y caderas, lanzó un rápido movimiento con el brazo derecho, manteniendo la mano en vertical como si fuera una cuchilla. ¡Todo su antebrazo cortó el aire horizontalmente como un sable de combate!
\*¡Zas!\*
Incluso antes de que el golpe de mano impactara, una ráfaga de viento generada por el movimiento los alcanzó.
—Oh, no. —La expresión del guardaespaldas de apellido Wang cambió; inmediatamente levantó los brazos para bloquear el tajo horizontal de Luo Feng.
\*¡Pum!\* Se oyó un impacto sordo.
La mano de Luo Feng, rígida como una cuchilla, golpeó con fuerza los brazos del guardaespaldas. El hombre de apellido Wang sintió como si sus brazos ya no le pertenecieran; el dolor era tan intenso que perdió la sensibilidad al instante. Al sentir una debilidad repentina en el antebrazo derecho, retrocedió instintivamente mientras gritaba con voz ronca: —¡Tengo el brazo derecho roto! —¿Qué? —Zhang Haobai, que se preparaba para unirse a la pelea, quedó atónito. Los tres guardaespaldas contratados por su familia eran alumnos avanzados del dojo de artes marciales. Lógicamente, dado que Luo Feng también era un alumno avanzado, no debería haber habido una disparidad de fuerza tan enorme; parecía imposible que un solo golpe de mano en forma de cuchilla fracturara el brazo de otro alumno avanzado como Wang.
—¡Oh, no! —Con Wang herido, solo quedaba el guardaespaldas alto vestido de negro. Al ver a sus dos compañeros derrotados en rápida sucesión, se sintió invadido por una mezcla de sorpresa y furia.
Apretando los dientes y soltando un gruñido sordo, el guardaespaldas de negro lanzó una patada rapidísima seguida de un puñetazo.
\*¡Zas! ¡Zas!\*
Luo Feng, sin embargo, se movió con gran agilidad; con dos desplazamientos rápidos, esquivó ambos ataques. ¡Luego lanzó sin piedad un feroz golpe descendente con la mano en forma de cuchilla!
¡Levantó el brazo derecho y lo descargó con la fuerza demoledora de un tajo de sable al estilo de Guan Yu!
—¡Demasiado rápido! —Incapaz de esquivar a tiempo, el guardaespaldas de negro solo pudo cruzar los brazos sobre la cabeza y apretar los dientes para resistir el golpe. Cuando la aterradora mano de Luo Feng cayó sobre él, el miedo se apoderó de su corazón.
\*¡Pum!\*
El guardaespaldas sintió que perdía toda sensibilidad en los brazos; el impacto hizo que cedieran al instante. Sin embargo, el golpe de Luo Feng no perdió impulso; empujó los brazos del guardaespaldas hacia abajo, golpeando su propio hombro. La fuerza —que superaba los mil \*catties\*— derribó al instante al guardaespaldas, obligándolo a caer de rodillas.
—¿Cómo es posible? —Zhang Haobai, que se preparaba para lanzar un ataque sorpresa, se quedó paralizado por el terror.
De los tres guardaespaldas, uno se sujetaba el estómago, incapaz de levantarse; otro tenía el brazo derecho roto; ¡y el tercero había sido obligado a arrodillarse con un solo golpe de mano! —¡Zhang Haobai! —Los ojos de Luo Feng ardían de furia; parecía dispuesto a destrozar al hombre. —¿Qué estás haciendo? Luo Feng, ¿qué crees que estás haciendo? —Zhang Haobai retrocedió tambaleándose un par de pasos y gritó—: ¡Esta es mi casa! ¡Has invadido propiedad privada y herido a mi gente, y aun así te comportas con tanta arrogancia!
—Te atreviste a golpear a mi padre... ¡te atreviste a patear a mi padre! —Los puños de Luo Feng estaban fuertemente cerrados; sus músculos se tensaron como barras de acero y las venas que sobresalían bajo su piel se retorcían como lombrices, dándole un aspecto aterrador y feroz.
—¿Tu padre? Ni siquiera sé quién es tu padre; ¿cómo iba yo a haber golpeado o pateado...? —Los ojos de Zhang Haobai se abrieron de par en par al ver a los tres trabajadores a lo lejos: hombres cubiertos de suciedad y marcados con huellas de barro. Comprendió al instante por qué Luo Feng había irrumpido allí y comenzado a atacar sin mediar palabra.
Al ver a Luo Feng, que parecía dispuesto a devorarlo vivo, Zhang Haobai gritó: —Luo Feng, te advierto que tú...
¡Zas!
Luo Feng lanzó una patada feroz y rapidísima directamente al estómago de Zhang Haobai, derribándolo y haciéndolo caer al suelo mientras su rostro se teñía de un rojo intenso.
—¡Al diablo con tus advertencias! —Luo Feng agarró a Zhang Haobai por el cuello de la camisa y lo alzó en el aire, dejándolo colgando sin remedio.
—Tú... tú... —Zhang Haobai intentó hablar, pero la presión que el cuello de la camisa ejercía sobre su garganta hacía que respirar fuera una agonía, por no hablar de articular palabra.
—¡Baje al residente ahora mismo!
Un grito airado resonó a lo lejos mientras una docena de guardias de seguridad totalmente equipados acudían corriendo con las porras en la mano. El complejo residencial Tiandu estaba fuertemente vigilado por cámaras de seguridad; el equipo de seguridad había sido alertado de la pelea en cuanto esta comenzó. Dado que los residentes de estas casas adosadas eran personas adineradas e influyentes, los guardias no se atrevían a ser negligentes.
Habían acudido al lugar de inmediato y ya habían avisado a la policía. Luo Feng echó un vistazo a los guardias de seguridad que se acercaban apresuradamente y lanzó una mueca de desprecio a Zhang Haobai. Con un movimiento despreocupado, arrojó a Zhang Haobai, haciéndolo caer de bruces sobre el césped del patio; la ropa blanca del joven ya estaba manchada de verde por la hierba.
—Papá, ¿estás bien? —Luo Feng se acercó a su padre, Luo Hongguo.
—Estoy bien, solo algunos rasguños y contusiones sin importancia. —Luo Hongguo miró a los tres guardaespaldas —que luchaban por ponerse en pie entre quejidos de dolor— y a Zhang Haobai, cuyo rostro estaba contraído en una mueca de sufrimiento. Bajó la voz, preocupado: —Xiaofeng, realmente no te contuviste con los golpes y las patadas. Los has dejado muy malheridos. Solo los gastos médicos serán enormes, e incluso podrían presentar cargos contra ti.
—Es verdad, Xiaofeng. Fuiste demasiado duro —añadió otro trabajador con ansiedad.
—No fue demasiado duro en absoluto; se lo merecían. Esos tipos no nos trataron como a seres humanos hace un momento —dijo con ira un trabajador más alto.
Los guardias de seguridad del complejo residencial sabían perfectamente qué familias adineradas vivían allí. Los tres guardaespaldas de Zhang Haobai eran profesionales de élite, al mismo nivel que los alumnos avanzados de una academia de artes marciales. Sin embargo, al verlos tan malheridos, los guardias no se atrevieron a provocar a Luo Feng.
Al fin y al cabo, solo trabajaban por un sueldo; nadie quería acabar con los huesos rotos como aquellos guardaespaldas.
\*¡Wiu-wiu, wiu-wiu!\*
De repente, resonó el sonido de una sirena policial. Todos se volvieron para mirar mientras un coche de policía frenaba en seco frente a la entrada de la residencia Zhang. Las cuatro puertas se abrieron de golpe y cuatro agentes salieron rápidamente.
—Ha llegado la policía. —Los guardias de seguridad se apartaron de inmediato.
—Oh, no, ha llegado la policía. —Luo Hongguo y los otros dos trabajadores se quedaron atónitos. Luo Hongguo llevó apresuradamente a Luo Feng a un rincón y le susurró con urgencia: "Xiaofeng, los has herido; la situación se complicará en la comisaría. No entres en pánico: buscaré un abogado para ti de inmediato".
"Papá, he aprobado la evaluación de aspirante a artista marcial", dijo Luo Feng en voz baja. Esa simple frase tranquilizó al instante a Luo Hongguo, quien hasta entonces estaba muy alterado; incluso apareció una sonrisa en su rostro. "¿De verdad? ¿Has aprobado la evaluación, Xiaofeng? Eso significa que estos policías no tienen autoridad para detenerte, ¿verdad?"
Una vez que un "aspirante a artista marcial" supera la prueba de combate real, se convierte en un artista marcial de pleno derecho; sin embargo, el mero hecho de cumplir con los requisitos físicos implica que ya es capaz de cultivar Energía Genética.
Por ello, la normativa estatal establece que cualquier caso que involucre a un aspirante a artista marcial o a un artista marcial queda bajo la jurisdicción de la Oficina de Seguridad de la Ciudad Base. En la ciudad de Jiangnan, esto significa que la Oficina de Seguridad de Jiangnan se encarga de tales asuntos, mientras que los departamentos de policía convencionales carecen de autoridad para realizar detenciones en estos casos.
"Pero papá, aunque haya aprobado la evaluación, todavía se requiere la aprobación oficial de las autoridades superiores. Pasarán unos días hasta que el certificado de aspirante a artista marcial llegue a casa por correo y se actualice mi estatus en los registros de ciudadano", explicó Luo Feng en voz baja. "Así que, legalmente hablando, todavía no soy un aspirante a artista marcial. Eso no será oficial hasta dentro de unos días".
Luo Feng no se convertiría oficialmente en aspirante a artista marcial hasta que dicho estatus quedara registrado en su información ciudadana.
"Si surgiera algún problema serio mientras tanto, en el peor de los casos bastaría con avisar al Pabellón de Artes Marciales Extremo y pedirles que avalen mi situación, confirmando que he aprobado la evaluación. Eso me permitiría salir de la comisaría sin más", dijo Luo Feng. —Pero si no hay ningún problema, no hace falta armar tanto alboroto. Solo serán unos días en la comisaría; cuando llegue el momento, aunque yo quisiera quedarme, no se atreverían a retenerme.
Luo Hongguo asintió.
—¡Luo Feng! —Dos agentes de policía se acercaron y uno de ellos ladró—: ¡Te has atrevido a irrumpir en una residencia privada y a herir gravemente a alguien! Vamos, vienes con nosotros a la comisaría.
—Oficial, cooperaré con ustedes. —Luo Feng sonrió y dio un paso al frente—. Vámonos. Aunque solo tienen un vehículo; no parece haber espacio suficiente para todos.
Aquello dejó atónitos a los dos agentes. —No se preocupen, yo tengo coche. —Zhang Haobai se volvió hacia el hombre que lideraba el grupo de cuatro policías—. Tío Liu, él nos hirió a mis tres guardaespaldas y a mí; todos podemos servir de testigos.
—Llévenselos a todos.
El agente al que llamaban tío Liu hizo un gesto con la mano y dio la orden.
—Luo Feng. —Zhang Haobai fulminó a Luo Feng con la mirada, rebosante de resentimiento. No era solo el rencor acumulado durante los tres años de instituto; el hecho de que Luo Feng lo hubiera derrotado de nuevo ese día le traía recuerdos de una paliza anterior en el gimnasio de artes marciales—. Esta vez, Luo Feng, vas a pagar un precio muy alto, aunque no acabes muerto. Has herido a mis guardaespaldas tan gravemente que esto constituye un delito penal. Me aseguraré de que te encierren unos cuantos años; ¡ya veremos si sigues siendo tan arrogante entonces!
Luo Feng sonrió y subió al coche de policía con los agentes.

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Devorando El Cielo Estrellado (Novela) Capítulo 15
Estás leyendo el capítulo 15 de Devorando El Cielo Estrellado (Novela), un novela. En el espacio. «Este planeta es completamente de color amarillo terroso y no hay ninguna forma de vida en él. Tiene un diámetro de 21.000 kilómetros. ¿Eh? ¡Resulta que contiene un filón de oro de las lágrimas estelares!… Este capítulo tiene publicado el 24 de junio de 2025, Traducido por el grupo Valthor. Devorando El Cielo Estrellado (Novela) tiene 60 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.