Leer Detective Genio (Novela) Capítulo 614 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Volumen 41: Compañeros de sufrimiento empatizan entre sí
El 11 de noviembre a las 4:00 de la mañana, el barrio estaba completamente a oscuras. Solo una ventana permanecía iluminada por una tenue luz.
El otaku[1] Pequeño Zhou bebía Coca-Cola Light con un cigarrillo en la mano, mirando la pantalla. Estaban emitiendo una popular serie de televisión nacional. Al ver un fragmento gracioso, Pequeño Zhou rebobinó la grabación y abrió el programa de captura de pantalla. Guardó todo el fragmento como un GIF y tecleó rápidamente para añadirle texto.
Su profesión no era común a ojos de sus padres y mayores. El pequeño Zhou se especializaba en crear emojis online y venderlos en las principales plataformas de chat. No se le podía considerar un líder en el sector, y sus ingresos mensuales apenas le alcanzaban para pagar el alquiler y los gastos básicos.
También era un joven con sueños. Quería ganar suficiente dinero para ser ilustrador. De vez en cuando hacía algunos dibujos en una mesa de dibujo, hojeaba libros sobre introducción a la ilustración y publicaba sus trabajos en línea para que otros los apreciaran.
Sin embargo, la brecha entre sus sueños y la realidad seguía siendo demasiado grande. En ese momento, el simple hecho de vivir en un lugar diferente lo agotaba. Ya se había acostumbrado a esa vida.
Afuera se oía una discusión que lo inquietó. Salió al balcón y vio que un hombre y una mujer discutían abajo. Solo estaban ellos dos en la calle vacía, como dos actores en un escenario desierto.
La mujer gritó hasta quedarse afónica: “¡Eres un canalla! ¡Eres un canalla!”. Mientras gritaba, actuaba como si fuera la mismísima diosa de la canción. El hombre gritó: “Ella fue la que intentó seducirme. Yo solo cometí un error, como cualquier hombre”.
¡Aiya, aiya! Era un drama que la gente disfrutaba viendo de nuevo. El pequeño Zhou simplemente yacía en su balcón y observaba la conmoción con una sonrisa.
Tras una larga discusión, una figura sigilosa surgió de la esquina con un gran mazo de construcción en la mano. Anticipando lo que sucedería, la sonrisa del pequeño Zhou se dibujó instantáneamente en su rostro.
La sombra negra caminó detrás de la pareja, tomó el mazo y derribó al hombre al suelo. El pequeño Zhou, presa del pánico, se tapó la boca. De repente, recordó un GIF que había visto en internet: alguien golpeaba violentamente la cabeza de un cerdo con un palo. El cerdo caía al suelo con las patas estiradas, retorciéndose. El hombre que había caído al suelo en ese momento era idéntico al cerdo de la animación.
La mujer recibió un fuerte impacto y ni siquiera tuvo tiempo de gritar. La sombra volvió a tomar el mazo, y la mujer, instintivamente, echó a correr con un grito agudo. Entonces, recibió un golpe en la columna vertebral y cayó al suelo.
La sombra alzó el mazo por encima de sí misma y lo estrelló contra la mujer como si amasara pasteles de arroz hasta que dejó de moverse.
El pequeño Zhou estaba tan asustado que su corazón latía con fuerza. Se quedó paralizado por el miedo. En ese momento, solo su ventana estaba iluminada en todo el edificio, lo que resaltaba más que una mancha de café en ropa blanca. El asesino levantó el mazo ensangrentado y se giró. Su mirada se detuvo en el rostro atónito del pequeño Zhou.
¡Se acabó! ¡Me vio!
El pequeño Zhou se puso histérico. Corrió a buscar su teléfono para llamar a la policía, pero en su prisa cometió un error. El teléfono que se estaba cargando se le cayó al suelo y la pantalla se rompió. Por más que la presionó, no respondía.
Lo agitó ansiosamente un par de veces y luego tiró el teléfono con rabia. "¡Luo XX, IXXX!"[2]
Corrió de vuelta a la ventana y miró hacia afuera. El Hombre del Mazo entraba en el complejo de viviendas. La seguridad en este complejo era muy deficiente. Solo había guardias de seguridad de guardia durante el día y nadie vigilaba por la noche.
¡Seguro que ha venido a silenciarme!
Ya es demasiado tarde para apagar las luces. ¿Correr? Parecía que tampoco podía escapar. Solo había una salida del edificio. Para cuando bajara, el oponente ya habría subido.
Lo único que pudo hacer fue cerrar la puerta con llave rápidamente. Miró a su alrededor y quiso mover algún mueble para bloquearla, pero estaba muy débil. Se odiaba a sí mismo por no tener el hábito de hacer ejercicio. Tenía treinta y tantos años, pero no tenía la fuerza ni para atar un pollo[3].
Afuera se oía un movimiento sospechoso. El pequeño Zhou pegó la oreja a la puerta para escuchar. Se oyeron pasos en las escaleras. El Hombre del Mazo subía arrastrando su arma. Cada vez que daba un paso, el mazo que arrastraba golpeaba los escalones.
Los sonidos se acercaban rápidamente, reverberando en las silenciosas escaleras. El corazón del pequeño Zhou latía con fuerza. Era como si una cuerda le apretara el cuello, haciéndole perder toda esperanza.
¡No entren! ¡No entren!
El pequeño Zhou lloró de miedo. Un líquido caliente y húmedo le corría por la entrepierna. En la estrecha casa alquilada no tenía ningún arma para defenderse. Aunque la hubiera tenido, no habría podido enfrentarse al asesino por su falta de valor.
Estaba tan nervioso que no podía estarse quieto. En ese instante, los golpes de puerta cesaron y el pequeño Zhou se quedó mirando la puerta, atónito. La luz del pasillo que se filtraba por la mirilla estaba bloqueada. Algo la obstruía. ¡Era esa persona!
El otro grupo permaneció afuera, inmóvil, como si esperara a que el pequeño Zhou abriera la puerta antes de atacarlo.
El tiempo pareció detenerse. Las lágrimas en el rostro del pequeño Zhou se endurecieron. Encogió la espalda, sujetándose la cabeza, y mantuvo esa postura mientras miraba hacia la puerta, inmóvil.
¿Por qué tuve que verme involucrado en este tipo de cosas?
Se desconocía cuántos segundos o minutos habían transcurrido. La otra persona llamó a la puerta varias veces, con el mismo ritmo y la misma fuerza, como un robot que ejecutaba su tarea con frialdad. La puerta le impedía ver a Zhou, pero daba rienda suelta a su imaginación. En su horrible fantasía, al otro lado de la puerta se encontraba el monstruo más horripilante del mundo.
Tras un minuto de tortura silenciosa, se oyeron de nuevo golpes en la puerta, monótonamente pesados, que le recordaron a Little Zhou el sonido del mazo golpeando la cabeza de la víctima hacía un momento.
No tuvo el valor de mirar por la mirilla. Se quedó paralizado, dejando que el dilatador uretral se le escapara de las manos una y otra vez. El pantalón estaba completamente empapado y se le pegaba a la piel.
Un minuto después, volvieron a llamar a la puerta. El asesino era obstinado y persistente, y parecía convencido de que el pequeño Zhou abriría sin duda.
"Toc, toc, toc, ¿estás loco? Es plena noche. ¿No vas a dejar dormir a la gente?"
La voz de la vecina se oyó a través de la puerta. Antes de que terminara de hablar, se convirtió en un grito. El marido de la vecina despertó aturdido, gritando "¿Esposa?", antes de que su voz se transformara también en un alarido feroz, acompañado de golpes. Era como si derribaran una pared. El pequeño Zhou se estremecía con cada sonido, y lágrimas saladas le corrían por la boca a través de la nariz.
Parecía que vivía una familia de tres en la casa de al lado. De repente lo recordó. ¿Acaso ese niño también tendría que sufrir?
Efectivamente, el llanto del niño provenía de fuera de la puerta. El sonido no era fuerte, como si tuviera la boca tapada. Uno podía imaginarse la expresión del pequeño en ese momento. El corazón del pequeño Zhou se encogió. ¡No! ¡No! ¡No maten al niño!
El llanto continuaba, y la tortura estaba volviendo loco al pequeño Zhou. Dudaba si ir a ayudar, pero fue solo un pensamiento fugaz. ¡O podría aprovechar la oportunidad para huir!
Se inclinó frente a la mirilla y miró al frente. Un ojo sin vida lo observaba desde fuera de la puerta. Se miraron a través de la mirilla durante unos segundos. La fuerza de voluntad del pequeño Zhou había llegado a su límite. Sus ojos se pusieron en blanco y cayó al suelo.
1. El significado original reflejaba la naturaleza despectiva de la palabra japonesa original. Sin embargo, muchos hombres han comenzado a usar 宅男 de forma autocrítica o ligeramente humorística al referirse a sí mismos.
2. Supongo que simplemente está maldiciendo.
3. Débil. Carece de fuerza. Esta frase se usa comúnmente.

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Estás leyendo el capítulo 614 de Detective Genio (Novela), un novela. Seguimos la historia de Song Lang, un genio de la policía que, debido a las desafortunadas circunstancias provocadas por su enemigo mortal, asume ahora la identidad de un conductor llamado Chen Shi. Aunque quería vivir… Este capítulo tiene publicado el 14 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Detective Genio (Novela) tiene 981 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.