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Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 337 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
El Mariscal de la Torre Mágica, Alpha-11, se acarició la barbilla mientras miraba hacia el pasillo. Dado que su cuerpo humano había sido modificado para convertirlo en una máquina, había perdido la mayoría de sus sentidos, pero las actividades químicas de su cerebro —las que le provocaban emociones— permanecían intactas. Por eso... “No significa no, señor.” Sintió que, después de que Dowd pronunciara esas palabras, la situación dentro del salón se tornó interesante. Un frío silencio se apoderó del entorno. La emoción que se escondía tras el silencio era muy clara. Sorpresa ante la aparición de una 'variable' en la que nunca habían pensado antes. Nunca esperé que los provocara abiertamente de esta manera. Había una cosa que todo el mundo sabía. Provocar una pelea con la Torre Mágica nunca fue una decisión acertada. Sin importar la edad ni la procedencia, la tecnología era uno de los bienes más valiosos de la humanidad. Dado que la torre poseía la única tecnología de nivel sobrenatural del mundo, era obvio que nadie debía siquiera intentar interponerse en su camino. Había una razón por la que incluso los nobles de alto rango del imperio los halagaban hasta el extremo solo para obtener migajas de su tecnología. Aunque, en lo que a fuerza se refiere, ese hombre tampoco es fácil de tratar... Por otro lado, en lo que respecta a Dowd Campbell... Suponiendo que pudiera manejar el Aura Demoníaca con facilidad, solo las personas de nivel Santo podrían siquiera soñar con enfrentarlo. En teoría, la Torre Mágica podría producir en masa personas con ese nivel. El propio Alpha era la prueba de ello. “Parece que te equivocas en cuanto al procedimiento.” Mientras el frío silencio continuaba, el profesor Mobius —que emanaba una atmósfera particularmente fría incluso entre las personas que habían modificado sus cuerpos con equipos mecánicos— lo dijo con una voz inorgánica. “Lo repetiré una vez más. No habrá ningún problema legal con este procedimiento.” “Lo sé, y ya dije que no quiero.” "Entonces..." En la voz del profesor Mobius seguía sin mostrar ninguna emoción mientras continuaba... “Dado que el procedimiento es justo, si usted no acata nuestras instrucciones, no podemos garantizar su seguridad, Dowd Campbell.” La "firmeza" estaba implícita en esas palabras. Fue una declaración serena, en un tono que no dejaba lugar a la negociación. O lo sigues o pagas las consecuencias, eso era lo que intentaba insinuar. Ante esto, Dowd Campbell se limitó a resoplar antes de responder. “¿Me estás amenazando?” “Simplemente estoy constatando un hecho.” “Lo llamas un procedimiento justo, pero en la práctica, ¿no estás torturando a alguien hasta la muerte?” “Es un proceso para obtener información, y esa persona de allí es el sujeto de dicho proceso. Esa es la razón principal por la que lo trajimos aquí.” “...” Al oír eso, los músculos de la cara de Dowd Campbell se contrajeron. Parecía que su conversación trazaba líneas paralelas, líneas que jamás se encontrarían, pasara lo que pasara. La hostilidad de Dowd Campbell se hizo cada vez más evidente con el tiempo, pero estaba claro que el profesor Mobius no tenía ninguna intención de retroceder. Incluso entre los profesores de la Torre Mágica —los gobernantes de la torre— la posición del profesor Mobius era un tanto especial. Experimentos, datos, demostración Incluso en esta guarida de demonios cuya devoción por tales cosas había alcanzado el nivel de lo anormal, el "deseo de conocimiento" del profesor era peligroso. El ambiente en el lugar se tornó rápidamente volátil. La tensión llegó a tal punto que una de las partes podría haber estallado si nadie hubiera intervenido para calmar la situación. Pero aún así... En esta situación, Alpha fue cómplice. Tal era el papel que le "asignaron". Su mirada se dirigió a uno de los paneles que rodeaban la sala. Dado que la profesora Astrid no había hecho ningún movimiento ni siquiera en esta situación... Eso significaba que tenían que seguir adelante con la decisión de Dowd Campbell, fuera cual fuese. Alpha esbozó una sonrisa amarga. ...La Torre Mágica ha sido corrompida por el mal. La pérdida de su humanidad fue inversamente proporcional al desarrollo de su tecnología. Originalmente, no eran el tipo de personas que harían algo así. Solo después de cierto 'incidente' cambiaron de rumbo. Profesor Percy... He oído que le va bien en el mundo mundano. Ahora mismo, te has convertido en decano de Elfante, ¿verdad? Tal pensamiento apareció en su mente... "Entonces..." Dowd Campbell volvió a abrir la boca mientras se pasaba la mano por el pelo. “¿Me estás diciendo que si no torturo a esta persona hasta la muerte, la Torre Mágica me considerará un enemigo?” “Eres libre de interpretar mis palabras como desees.” Aunque el profesor lo dijo así, en realidad era su manera indirecta de lanzar un ultimátum. Arrodillarse. La Torre Mágica es demasiado fuerte para que puedas enfrentarla. Ese era probablemente el significado de sus palabras. De hecho, la Torre Mágica era un grupo al que no le faltaba de nada. Por eso podían decir esas palabras con tanta seguridad. El problema era... “...” El Dowd Campbell que Alpha conocía... En momentos como este, solo daría un tipo de respuesta. Y como era de esperar... En un momento dado, el ánimo de Dowd se apagó por completo. Como si estuviera bloqueando cualquier posibilidad de conversar con él. “¿Así que ahora quieres provocarme?” “Nunca he dicho tal cosa…” “De acuerdo, hagámoslo entonces.” Dowd Campbell declaró. Y al mismo tiempo... “Oblígame a arrodillarme. Es la única manera en que obedeceré tus órdenes.” Una sonrisa se dibujó en los labios de Alpha. ● “...Tú, ¿qué eres...?” Marqués Bogut, que seguía de rodillas, dijo desde un lado. Al ver cómo parpadeaba mirándome fijamente con los ojos vidriosos, parecía bastante sorprendido. En realidad, no era el único. Un silencio gélido llenaba la sala. Nadie parecía esperar que yo dijera algo así. “...” Sin embargo... La reacción que siguió poco después fue dramática. “-” El profesor Mobius, que estaba sentado al otro lado del panel, se levantó de su asiento. Y... Esa sola acción provocó un cambio drástico en el ambiente. No había señales de aura demoníaca, poder mágico, poder divino ni ningún tipo de habilidades especiales. En cambio, lo invadió una extraña sensación que lo recorría por completo. Era el tipo de sensación que solo podían emanar quienes eran plenamente conscientes de su poder. —Creo que no entiendes de qué estás hablando. El tono de su voz seguía siendo tan monótono como siempre, pero la frialdad que contenía era incomparable a la de antes. “Sin embargo, haré lo que me pidas. No será difícil usarte a la fuerza como conejillo de indias…” “Möbius.” Pero antes de que pudiera terminar de hablar, alguien lo interrumpió desde un lado. Era la profesora Astrid, que había permanecido en silencio al igual que los demás profesores. La gigante de acero se apoyó la barbilla con ambas manos antes de continuar con una voz atónita que sonaba completamente intencionada. “ Creo que sería mejor que te detuvieras aquí. Estos dos son esenciales para que podamos cumplir nuestro anhelado sueño con respecto a los Diablos.” “...” “Descartar a ese hombre en este momento no nos serviría de nada, y creo que todos estarían de acuerdo conmigo. No tenemos otros sujetos de prueba para reemplazarlo, al menos por ahora.” Mobius giró la cabeza lentamente. —¿Qué pretende usted, profesora Astrid? “Esa debería ser mi pregunta aquí, profesor Mobius. ¿Qué está usted intentando hacer aquí?” —dijo Astrid en tono burlón. “La gnosis es nuestra salvación. El conocimiento es lo que hará que la humanidad ascienda al cielo. Creo que esas son las palabras que siempre has predicado, ¿no?” “...” “Todo lo que hacemos tiene como único fin obtener datos y aportar valor a la investigación. Por eso te asignamos a ti como jefe del equipo de investigación, Mobius. No lo olvides.” Al oír eso, Mobius se quedó inmóvil un momento mientras miraba fijamente a Astrid. Sus ojos artificiales se pusieron en blanco por un instante. No sabía qué significaba, pero supuse que era su manera de expresar su perplejidad o rabia. "¿Qué intentas decir?" “Al fin y al cabo, nuestro objetivo es recopilar datos, ¿no? Podemos simplemente buscar 'otra manera'. No hay razón para generar fricción con ellos.” La profesora Astrid respondió con fluidez a la pregunta de Mobius. Como si ya hubiera predicho que esto sucedería y hubiera preparado una respuesta de antemano. “Hemos visto en varias ocasiones cómo las auras demoníacas del sujeto de prueba Dowd Campbell y de los demás recipientes del diablo tienden a volverse siempre más poderosas en situaciones extremas. ¿Qué crees que implica eso?” "...Cuanto más intensa sea su 'lucha', más fácil nos resultará obtener resultados de investigación relevantes." No me gustaba que ya me llamaran sujeto de prueba, pero me limité a escuchar a Astrid en silencio con el ceño fruncido. Porque, por el ambiente que se respiraba, estaba claro que ella estaba de mi lado. “Profesores.” Astrid continuó mirando a su alrededor. Era difícil reconocer su expresión en detalle a través de su rostro mecánico, pero pude notar que estaba sonriendo. ¿No tenéis curiosidad por conocer los resultados de los proyectos que cada uno de vosotros ha realizado? “...” En ese momento... Fruncí el ceño unilateralmente ante su frase. Tenía la sensación de que tal vez... Ella no estaba intentando ayudarme del todo. ¡Aprovechemos esta ocasión! ¡Que se enfrente a las mejores obras maestras de la Torre Mágica! Lo sabía... ● “La profesora Astrid.” Después de la audiencia. Al oír esas palabras, la gigante de acero que caminaba por el pasillo se detuvo. Fue el profesor Mobius quien la llamó desde atrás. “...” Aún no había pronunciado ni una palabra, pero ya se sentía agotada. Era obvio lo que quería: una explicación por la payasada que ella montó durante la audiencia. —¿Qué pasa, Mobius? Si quieres que me disculpe, claro, lo haré todas las veces que… Astrid estaba a punto de terminar sus palabras, pero no pudo. El profesor Mobius se acercó a ella a grandes zancadas y la agarró del cuello. Y solo a partir de eso... “¡Keuk—!” Sintió que un dolor intenso la invadía. Por supuesto, el dolor extremo no provenía del cuerpo de acero que estaba operando. Sino más bien su "cuerpo real", que estaba conectado con este. Sentía como si su cerebro se estuviera quemando en una llama blanca. La sensación de que le desgarraban los nervios la invadía por completo. “No soy idiota, profesora Astrid.” Mobius le dijo con calma a Astrid, quien solo podía emitir respiraciones pesadas, incapaz siquiera de articular palabra. “Usted intentaba brindarles una 'oportunidad' al hacerles semejante oferta. Profesora Astrid, ¿acaso debo recordarle que no son más que sujetos de prueba a los que podríamos haber obligado a participar en el experimento y de los que podríamos habernos deshecho después?” Mobius dijo con calma mientras sujetaba el cuello de Astrid. “Me doy cuenta de que tramas algo al confiar en tu hijo. Y ese algo no es otro que... estás intentando exponer las 'capacidades bélicas' de la Torre Mágica. Es curioso que parezcas estar seguro de que sobrevivirían 'luchando' contra lo que sea que les vayamos a lanzar.” “...¡Kha, haak—!” “Bueno, da igual. Hagas lo que hagas, ese tipo jamás podrá vencer el poder de la Torre Mágica.” Siguió hablando con calma. “Recuerda, yo soy quien te controla. Eres mi peón hasta que se cumpla el 'anhelado deseo' de la Torre Mágica.” Los ojos artificiales del profesor Mobius brillaban con una luz inorgánica. —No lo olvide, profesora Astrid. Sus ojos eran como cristales negros. Inmensamente limpio y claro, pero... “Usted y su familia han sido mis 'sujetos de prueba' durante mucho tiempo.” “...” “Lo que significa que si no cooperan, puedo deshacerme de todos ustedes cuando quiera. ¿Entendido?” Estaba revestido del negro más profundo imaginable. Como si simbolizara el inagotable 'deseo de conocimiento' de esta persona. Luego, arrojó el cuerpo de Astrid al suelo como si se deshiciera de un desecho. Observó cómo su cuerpo de acero se desplomaba débilmente con indiferencia antes de soltar un bufido y caminar por el pasillo con pasos firmes. Como si quisiera decir que ya ni siquiera merecía su atención. “...” Astrid, que se había quedado sola, dejó escapar un profundo suspiro. "...Bien." Murmuró lentamente. “No estaría tan seguro de si la Torre Mágica podría vencer a mi hijo o no.” ¿De quién crees que es hijo, eh? Su murmullo se dispersó débilmente en el aire.
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Estás leyendo el capítulo 337 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.