Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 232 online gratis en español
🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
Tatiana Grachel era una sacerdotisa que veneraba a los antiguos dioses de otro mundo.
Dado que servía a seres tan poderosos que albergaban antiguas maldiciones, era natural que su mente no cediera fácilmente ante desafíos ordinarios.
Esa gran fortaleza mental también aumentó su capacidad de adaptación a situaciones imprevistas.
…¿Dónde está este lugar…?
Le costaba mirar a su alrededor.
A su alrededor reinaba una oscuridad total.
Mientras seguía luchando contra su mareo…
Intentó recordar su último recuerdo…
"...!"
Inmediatamente se tapó la boca.
Porque recordaba la sensación que había experimentado cuando su cabeza se desprendió y rodó por el suelo.
Era una escena que sin duda recordaba.
El monstruo negro que tenía ante sus ojos le arrancó la cabeza de un solo golpe.
La mataron.
Por Dowd Campbell.
“Umph…Heuurk…”
Al sentir la náusea subir desde su interior, inmediatamente volvió a taparse la boca.
Afortunadamente, incluso en ese estado, su gran fortaleza mental le permitió analizar su situación actual.
¿Esto es… el Mundo de Imágenes…?
Esa fue la conclusión a la que llegó después de buscar más información.
Tenía la sensación de flotar, una experiencia imposible de experimentar en el mundo material. Toda la estimulación física que debería sentir en todo el cuerpo le resultaba tenue.
Esto era algo con lo que estaba familiarizada, aunque solo teóricamente, como la sensación que uno experimentaría al entrar en el Mundo de Imágenes como una "Forma Espiritual".
"..."
Pero eso planteaba la pregunta: ¿por qué estaba ella allí exactamente?
Sobre todo teniendo en cuenta que era alguien que había fallecido no hacía mucho tiempo.
“Mmm, supongo que el procesamiento salió bien.”
Mientras su mente divagaba de esa manera, oyó una voz odiosa.
La voz que jamás podría olvidar.
“Como era de esperar del decano Walter. Es la segunda vez que le pido un favor, pero hizo un trabajo excelente.”
¡Pues fue la voz del culpable quien le arrebató la vida!
“¡Dowd Campbell…!”
Ella pronunció su nombre con un gruñido.
Una perversa intención asesina comenzó a recorrer su cuerpo.
Aunque se convirtió en una Forma Espiritual, el poder que había acumulado a lo largo de su vida parecía permanecer intacto.
No existía ningún catalizador que pudiera usar para refinar tal poder, pero aún podía utilizar el conocimiento prohibido que había acumulado sobre la maldición, incluso siendo una Forma Espiritual.
“Así estás mejor.”
Dowd dijo con un bostezo.
“De lo contrario, no valdrás la pena.”
Mientras decía esas palabras, movió el dedo.
En ese momento…
Un fuerte pinchazo, tan fuerte que sintió como si le quemara la mente en blanco, recorrió todo su cuerpo.
Sentía como si le estuvieran cortando las piernas, arrancándole la piel y desgarrando su cuerpo por las cosas "dentro" de ella que amenazaban con estallar.
“¡Ah… ¡Aack…! ¡Aaaargh, aaack…!
Dejó escapar un grito desesperado mientras se abrazaba la cabeza y todo el cuerpo.
Sus convulsiones le hicieron perder inconscientemente el control de su cuerpo y rodar por el suelo como un insecto retorciéndose.
Fue…
Como si estuviera experimentando la 'muerte' estando viva.
Y las siguientes palabras de Dowd demostraron que tal evaluación era precisa.
“Esto es exactamente lo que le has hecho a la familia de Riru.”
El clan Garda.
Personas a las que sacrificó para su 'ritual', sin perdonar nada, ni siquiera sus cadáveres.
“Le pedí a Valkasus que lo renderizara de la forma más parecida posible.”
Básicamente, lo que hizo Dowd fue lograr que ella "experimentara" lo que esas personas habían vivido en el momento de su muerte.
Lo explicó así con tono tranquilo.
“¡Maldito seas…!”
Apretó los dientes de nuevo.
Tenía los ojos inyectados en sangre mientras lo fulminaba con la mirada. Lo único que deseaba era matarlo.
Sin embargo, antes incluso de que ella le lanzara otra maldición, Dowd volvió a mover el dedo.
Esta vez, sintió un dolor distinto al de antes. Le ardía el cuerpo, sentía como si sus extremidades fueran a estallar, como si se le hubiera partido la cabeza al caer desde una gran altura y golpearse contra el suelo.
“¡Ah…ha…ah…-!!”
Tenía ganas de vomitar. Ya se le escapaba la baba de la boca. Pero lo único que podía hacer era gemir de dolor con el rostro pálido.
“A partir de ahora, voy a recrear e infligirte cada una de las sensaciones que experimentaron las personas que mataste.”
Aun después de verla así, Dowd continuó tranquilamente.
No parecía importarle la escena, como si fuera "natural" que la trataran así.
“Si quieres que pare con esto, tienes que prometerme una cosa. ¿Lo harás?”
"...¿Qué?"
Aunque ella le dirigió una mirada feroz, Dowd continuó sin cambiar su expresión.
“En lugar del Profeta, sométanse a mí.”
"..."
“No, más bien, en vez de a ella, adórenme a mí.”
Incluso cuando todo su cuerpo sufría un dolor terrible.
De los ojos de Tatiana saltaron chispas.
Porque eran cosas que ella nunca dejaría ir.
Ella le lanzó una mirada fulminante, con una expresión de rencor en el rostro.
¡Intenta hacerme hacerlo tú mismo…!
Si hubiera sido cualquier otra cosa, podría haber reaccionado de forma diferente.
Pero, incluso si la matara cientos, miles o incluso decenas de miles de veces…
Su lealtad hacia el Profeta jamás flaquearía.
Dado que el Profeta fue el mayor benefactor en su vida, ella era como una madre para ella.
¿Y ese mismo hombre, el que la había matado, le estaba diciendo que traicionara al Profeta y lo adorara a él en su lugar?
Prefiere que toda su alma sufra este tipo de dolor por toda la eternidad.
“Como desees, entonces.”
Sin embargo…
Como si se burlara de su desesperación…
Dowd continuó, sin que la expresión de paz abandonara su rostro.
“Veamos cuánto tiempo duran esas palabras, ¿de acuerdo?”
Se prometió a sí misma que nunca vacilaría.
Entonces, cerró los ojos con fuerza.
Aunque este hombre siguiera haciéndole cosas malas…
Sin importar las cosas terribles que tuvo que sufrir…
¡Ella jamás cedería!
"Está bien."
En ese momento, cuando el sonido de un dedo chasqueando se apagó…
Una terrible sensación volvió a apoderarse de todo su cuerpo.
Tenía la sensación de que un tentáculo se retorcía dentro de los vasos sanguíneos por todo su cuerpo.
"...!"
Un grito que no logró emitir salió de sus cuerdas vocales como un gemido.
“¡Ah, keu, heuuk–!”
“Esta vez es la muerte de Alan Ba-Thor, así que va a doler un poco más que antes.”
Dowd Campbell continuó.
“Lo supe hace poco; las reglas del Mundo de Imágenes son diferentes a las del Reino Material. Bueno, en pocas palabras, puedo seguir haciéndote esto sin preocuparme por el tiempo ni las limitaciones físicas.”
Decir algo tan aterrador sin pestañear.
“Por cierto, no bromeaba cuando dije que tenía curiosidad por ver cuánto tiempo podías aguantar.”
Como él mismo dijo…
Volvió a mover el dedo.
Una y otra vez.
Y otra vez.
"---!!!!"
El grito de Tatiana resonaba sin cesar en el Mundo de las Imágenes, como si respondiera a sus acciones.
¿Cuánto tiempo hacía que había empezado a sufrir aquel dolor aterrador?
La cordura de Tatiana se estaba hundiendo cada vez más.
…Profeta…
Su consciencia se desvanecía.
A un lugar lejano, al lugar donde guardaba en su memoria las escenas más preciadas. La escena que había forjado la fuerza de voluntad que le permitió soportar aquella tortura constante.
—¡Oh, ¿ha sobrevivido? Todavía respira.
—Líder, ¿le interesa esta persona? Viendo sus heridas, parece que va a morir pronto.
—Vamos, todos los del clan del fondo del mar son poderosos usuarios de maldiciones. No morirá por esto.
Era su recuerdo del primer día que conoció al Profeta.
Aún recordaba la calidez que acarició su cuerpo desnudo mientras la marea la arrastraba hasta la orilla del mar.
Y podía recordar el rostro que se escondía tras aquella máscara de aspecto extraño, que, curiosamente, la hacía sentir cómoda a pesar de su apariencia.
-...OMS…?
También recordaba cómo aquella persona, mientras la cargaba, respondió a la pregunta que salió de su boca como un gemido.
-Mmm… No puedo decirte mi nombre porque todo aquel que lo supiera moriría.
—¿Mmm…?
—Llámenme el Profeta. Con eso basta.
Ese día, se convirtió en la única superviviente de un clan que habitaba bajo el mar. Un clan cuyos miembros veneraban a los Dioses Antiguos y que fue exterminado por los Cazadores de la Alianza Tribal por considerarlo “siniestro”.
Con el cuerpo plagado de heridas, sin ningún lugar adonde ir ni adónde ir, aquella joven solo podía esperar su muerte segura.
Sin embargo, el Profeta la había aceptado incondicionalmente. Ella fomentó su poder y le proporcionó las condiciones para que pudiera llevar a cabo su venganza.
Su consciencia se desvaneció aún más.
Con el recuerdo del día en que comenzó a venerar verdaderamente al Profeta como su "nuevo maestro", un punto de inflexión—
“¡Ah, por fin!”
En medio de eso…
Una voz intervino.
“Lo encontré.”
De repente.
Tatiana sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Era imposible que pudiera oír esa voz allí.
Porque ese era el recuerdo del Profeta y de ella misma.
Era imposible que alguien pudiera entrar en su "memoria consciente".
Sin embargo, en realidad había escuchado la voz de otra persona.
…¿Qué demonios…?
Al oír la voz que resonaba en su cabeza, Tatiana alzó la vista, claramente horrorizada.
Entonces lo vio a él, a Dowd Campbell, mirándola desde arriba, mientras ella yacía en el suelo.
En su rostro se dibujaba una leve sonrisa.
Aunque había una astucia en su sonrisa que le provocó escalofríos.
“Verás, entre la gente cercana a mí, hay alguien muy familiarizado con el arte de pasar por ahí en un estado fantasmal. También hay alguien que es un maestro de la hechicería. Alguien que no es peor que tú, si no es que más talentoso.”
Al decir esto, Dowd extendió la mano y la agarró de la cabeza.
En ese momento…
El recuerdo de su primer encuentro con el Profeta fue 'borrado'.
"...!"
Se cubrió la cabeza con los brazos, horrorizada.
Fue un gesto desagradable, pero la conmoción que recibió fue tan grande que ni siquiera se le pasó por la cabeza.
"Qué…!"
No podía recordarlo.
El cálido tacto, el rostro que vio por primera vez, la primera conversación que tuvieron…
Cualquier cosa sobre ella…
Como si todo estuviera pintado de blanco.
“En efecto, los recuerdos preciosos son algo en lo que podemos apoyarnos. Es lo único que permite a los humanos tener una fortaleza mental tan infinita.”
Dowd seguía hablando sin parar mientras le quitaba la mano de la cabeza. Entretanto, a ella le temblaban los ojos frenéticamente.
“Supuse que recordarías algo así si te torturaba el tiempo suficiente. Aunque, claro, cualquiera haría lo mismo. En este Mundo de Imágenes, puedo ponerte las manos encima mientras recuerdes algo así.”
Lo explicó con calma.
“En pocas palabras, la tortura es solo un medio para llegar a esta parte.”
Fue en ese momento…
Tatiana finalmente comprendió las intenciones de aquel hombre. Sus ojos se llenaron de horror.
“Tú… tú… tú…maldito cabrón…”
Dijo con voz temblorosa.
Su expresión, que ni siquiera la cruel tortura había logrado alterar, se desvaneció al instante.
Se le llenaron los ojos de lágrimas.
“¡Yo… Yo… Mi 'existencia'…! ¡Intentaste tirarlo todo por la borda…!”
Manipulación mental. Lavado de cerebro.
Su objetivo no era solo causarle dolor.
¡Pero quitarle todos sus 'recuerdos'!
“No, la verdad es que no.”
Ante su grito, Dowd respondió burlonamente.
“Solo hago esto para poder usarte. Tú hiciste lo mismo cuando mataste a la familia de Riru, ¿no? Quiero decir, incluso involucraste a los muertos en algo cuando no tenías por qué hacerlo.”
Como él mismo dijo…
Él volvió a agarrarle la cabeza.
“Ah… Ah…”
Una vez más…
Otro recuerdo suyo fue borrado.
Sobre su recuerdo del día en que el Profeta le deseó un feliz cumpleaños por primera vez, le rociaron tinta negra.
De nuevo, le sujetó la cabeza.
"Detenerse…"
Y con ello se fue otro recuerdo.
Esta vez, se trataba del recuerdo del Profeta elogiándola.
Y el recuerdo del Profeta abrazándola con fuerza, diciéndole que ella era su familia.
“¡No…! ¡Por favor…! ¡Deténgase…!”
Luego, otro recuerdo se desvaneció.
Y otro más.
Todo fue borrado.
Esto continuó.
Hasta que todo desapareció.
"...!"
Esto duró tanto tiempo que ya ni siquiera podía gritar.
De repente, se dio cuenta de un hecho aterrador.
No podía recordar nada.
Igual que la comida que cenó hace mucho tiempo.
Sabía que existía alguien precioso, tan precioso que le entregaría su alma por completo y la veneraría.
Pero…
…¿Quién… era…?
Su rostro palideció al caer al suelo.
Había dejado de importarle la tortura física que estaba sufriendo.
En cambio…
Sintió un vacío tan grande que le parecía que le había arrebatado el alma.
Esa sensación la invadió por completo.
"...De ninguna manera."
Tatiana gateaba como si se retorciera en el suelo.
Su cabeza, que no había bajado más ni una sola vez durante la tortura, se hundió profundamente.
Ella inclinaba repetidamente la cabeza ante el hombre que tenía delante, arrodillándose, como si fuera a lamerle los pies si él se lo pidiera.
"...Por favor…"
Su voz sonaba débil mientras suplicaba.
“Haré lo que quieras… Si quieres que sea tu esclava, lo seré; si me dices que sea tu juguete, con gusto te serviré como tal…”
Con tal sinceridad, juró darle todo lo que estuviera a su alcance.
“Por favor… no me quites esto…”
Los recuerdos que ella realmente atesoraba…
Todas las cosas que servían de "base" para ella... Le suplicó que no se las quitara.
Una y otra vez.
Aunque sus lágrimas le nublaban la vista, rezó para que su voz pudiera conmoverle el corazón aunque solo fuera por un instante.
"Bueno."
Luego, dio una respuesta tan despreocupada.
“No lo borraré. Esa no ha sido mi intención desde el principio, en cualquier caso.”
"...!"
Al oír esas palabras, Tatiana lo miró con una expresión radiante.
"En cambio."
Pero, cuando escuchó lo que él dijo a continuación…
“Voy a reescribirlo.”
Esa expresión radiante se transformó en desesperación.
"...Disculpe…?"
“Dije: Voy a reescribirlo.”
Dowd extendió la mano de nuevo, llevándose las manos a la frente mientras la luz se desvanecía de sus ojos.
“No borraré tus recuerdos, pero…”
A Tatiana, que lloraba con el rostro inexpresivo, como una muñeca.
Lanzó una severa declaración.
“Cambiaré el objetivo de tu lealtad, pasando de 'el Profeta' a 'mí'. Por eso hago todo esto.”
Sobre los recuerdos del Profeta, que habían sido pintados de negro…
Se plasmaron en pinturas los recuerdos de alguien llamado 'Dowd'.
Ocupó el puesto del Profeta, lo que básicamente significaba que le había lavado el cerebro de esa manera.
Mientras hacía esto, Tatiana, que lo estaba mirando, finalmente se dio cuenta…
Que este hombre, desde el principio…
Nunca se me había ocurrido tenerle ni un poco de misericordia.
"...Demonio."
Al mismo tiempo, una palabra salió de su boca como un gemido…
Tatiana perdió la consciencia.
Un tiempo después…
Dentro del Mundo de Imágenes, Tatiana Grachel se esforzaba por lamerme los pies.
"..."
"..."
"..."
Valkasus y Caliban nos miraron alternativamente a ella y a mí, asombrados.
Toda esa mierda pudo haber parecido una eternidad para esta perra, pero en realidad solo habían pasado 15 minutos.
Así funcionaba el Mundo de las Imágenes. El eje temporal funcionaba de forma completamente distinta al del Mundo Material.
Confiar en Walter para que se encargara de los detalles fue lo correcto.
"Esperar."
“Ah, aah…Maestro…”
—No —dije—, esperen.
“Ah, euh, aah…”
Me miró con una mirada desesperada en los ojos.
Por su mirada, parecía que me suplicaba que la dejara lamerme los pies aunque fuera una sola vez.
Tal como lo había planeado, logré "reemplazar" la lealtad que ella sentía por el Profeta con lealtad hacia mí.
Fue simplemente…
El plan funcionó demasiado bien.
…Esperar.
¿Significa eso que ella había estado tratando así al Profeta?
¿No solo está loca, sino que además es una pervertida?
"¿...Crees que tienes algún derecho a decir eso?"
“...De acuerdo.”
"..."
Las miradas que me dirigieron realmente me dolieron.
"...¿Pero por qué?"
“Bueno, debo decir que, llegados a este punto, considero esto seriamente una forma de arte. ¡Mis respetos!”
“Estoy de acuerdo, Rey Niño.”
"..."
Sinceramente, sabía que esta vez merecía ese trato.
Pero, no es que tuviera otra opción.
< Información del artículo >
[ ▲ Tatiana Grachel ] [ Procesado ]
[ Especialidad: Maldición ]
[ Forma: Espíritu del alma ]
[ Opciones de procesamiento ]
¿Subordinado como un familiar?
¿Utilizar como material de mejora para un artículo?
¿Reinvocar en su forma completa (Se aniquila tras un solo uso)
Incorporar su alma a un objeto como material de refuerzo no era una buena opción. Era demasiado buena como para no aprovecharla al máximo.
Por eso tampoco consideré invocarla en su forma completa, ya que solo podría hacerlo una vez. Usarla como familiar sería mejor en este caso, ya que podría usarla más de una vez.
El problema era que, si quería convertirla en mi subordinada, como Familiar, sin 'su propio consentimiento', tendría que afrontar una penalización; la mayoría de sus habilidades se verían reducidas.
En otras palabras, a menos que obtuviera su consentimiento, la opción era inútil.
“¿...Es por eso que le lavaste el cerebro? ¿Para que consintiera en someterse a ti?”
"Sí."
"..."
“Es decir, de todas formas es mala persona. Me alegra no haberme sentido culpable después de todo lo que le hice.”
Es decir, se merecía todo lo que le habían hecho, teniendo en cuenta las cosas que ella le había hecho a Riru.
En comparación con cuando usaba a Lana, cuando sí me sentía culpable por hacerlo, realmente no sentí nada porque esa mujer era una verdadera arpía.
“...Bueno, tienes la tendencia a ser muy despiadado con tus enemigos. Siempre has sido así, y parece que esa tendencia se ha acentuado ahora.”
"..."
Bien…
Quizás eso se deba a que durante un tiempo me influyeron las cosas que solía hacer.
Para ser exactos, las cosas que hice antes de transmigrar a este juego.
Entonces Calibán dijo con un suspiro.
¿Y para qué la vas a usar? Incluso te tomaste la molestia de dejarla así.
¿Eh? ¿No se lo había contado ya?
“¿No te lo conté antes de hacer todo esto?”
Metí la coraza de león con el alma de Tatiana en su interior en el bolsillo interior de mi pecho antes de continuar.
“Tengo que ver a alguien en Tierra Santa después de esto.”
Arzobispo Luminol.
Era alguien con quien tenía que lidiar antes de la terrible experiencia

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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela)
Capítulo 233
Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 232
Estás leyendo el capítulo 232 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.