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Leer Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 768 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Justo cuando Joanna pensaba que era posible que estuviera a punto de morir, de repente se escuchó el sonido prolongado de un cuerno. En ese momento, los sacerdotes que la rodeaban dejaron de hacer lo que estuvieran haciendo al unísono, se dieron la vuelta y volaron juntos. Además, no solo los sacerdotes que rodeaban a Joanna se vieron afectados, sino que incluso la caótica batalla en los cielos pareció detenerse bruscamente; todos los sacerdotes comenzaron a retirarse abruptamente. Los magos, tras haber matado tanto que sus ojos estaban rojos, quedaron atónitos. El campo de batalla se había reducido y un viento gélido soplaba, alejándolos ligeramente de la masacre. Por esta razón la mayoría de ellos no se apresuraron a perseguirlos. Joanna estaba igual. Estaba clavada en su sitio, perdida, con el vacío a su alrededor. Los rostros familiares a su alrededor la tranquilizaron, pero miró más allá: los soldados del Reino de Helios a las puertas de la ciudad... parecían estar retirándose. La gente que se fue tan repentina y apresuradamente provocó que todos en Icor se sintieran aún más confundidos. ¿Que estaba pasando? En medio de la confusión, Joanna levantó repentinamente la cabeza y miró al cielo. Bajo el sol radiante del cielo despejado, vio decenas de puntos brillantes, muy juntos, dibujando una suave curva que caía gradualmente hacia Ciudad Roca. Después de ese breve momento de vacío, se dio cuenta de lo que se trataba. ¡Rápido, rápido! ¡El enemigo ha empezado a disparar! Joanna no era la única que había levantado la cabeza para mirar al cielo; los soldados, los magos, la gente que asomaba la cabeza desde sus casas... En sus ojos, aunque la bala de cañón disparada por el Cañón de Luz Sagrada todavía estaba lejos, era muy clara. En todos los rostros aparecieron la conmoción, la incredulidad y, finalmente, la desesperación. Ciudad Roca estaba condenada. Sin la Técnica de Defensa Rúnica para bloquear, la ciudad entera sería reducida a cenizas por los cañones, ¿quién podría escapar? Quizás, quizás los Magos del Viento más veloces tendrían esa mínima oportunidad de escapar antes de que cayeran las balas de cañón. Sin embargo... los demás estaban perdidos. Icor también fue terminado. Tras tanto esperar, por fin se han preparado las armas pesadas. ¡Ahora veré qué más tienen para bloquear el juicio de la voluntad de Dios! En las últimas filas del ejército del Reino de Helius, junto a Grant, el sacerdote no pudo evitar hablar, con expresión de regocijo. Grant no estaba tan entusiasmado. Se sentó en su asiento especial, con los ojos entrecerrados, mientras observaba con calma Ciudad Roca a lo lejos, sin saber qué pensar. Al ver esto, el sacerdote se dio cuenta de que estaba fuera de lugar y se tranquilizó un poco. Sin embargo, no pudo ocultar la emoción que se reflejaba en sus ojos. Porque sabía que el vencedor y el perdedor ya estaban decididos. Este país ahora pertenecía a su Dios. Rápido, ¿aún no se ha reparado y reiniciado la Técnica de Defensa Rúnica? La Iglesia ya preparó la segunda oleada de cañones, ¿por qué no la han reiniciado? El Maestro del Gremio, repentinamente agitado, voló hacia un rincón de las murallas de la ciudad, gritándole al mago encargado de las runas. "Lo estamos haciendo lo más rápido posible, pero... La técnica para cubrir toda el área es demasiado grande, queda un poco sin hacer". Al escuchar esta respuesta, el rostro del Maestro del Gremio se tornó blanco ceniciento en ese momento. ¿Icor realmente enfrentaba la destrucción? El poder de todo el país estaba más o menos reunido en Ciudad Roca; si la ciudad fuera destruida por los Cañones de la Luz Sagrada, incluso si pudieran escapar con el Primer Ministro y parte de la élite, el batallón del enemigo aún pisaría cada rincón de Icor. Sería imposible para ellos tener la oportunidad de contraatacar. En ese momento, el Maestro del Gremio se sentía tan abatido como los demás, pero, como pilar de este país, no podía perder la esperanza. Si él mismo perdiera la esperanza, este país estaría completamente destruido. Había... Todavía había esperanza. En medio de los lamentos, de repente se calmó muchísimo, levantó la cabeza y voló hacia las balas de cañón. Una serie de cánticos fuertemente encadenados salió de su boca. Con una gran oscilación mágica, violentas ráfagas de viento comenzaron a soplar en el espacio aéreo sobre Ciudad Roca. La luz del sol se deslizaba sobre su rostro, surcado de arrugas, como un río que se extendía por las cordilleras. Decidió hacer un último intento. Con éxito o sin él, ya era viejo. Incluso si viviera, no le quedarían muchos años. El nacimiento de Icor pudo haber sido un error suyo en el pasado, pero ahora, el error había dado sus frutos. Este era un país amado por innumerables personas. Tenía el deber de seguir protegiendo esta tierra. "Honorable Maestro del Gremio..." Los soldados que se encontraban al frente de la ciudad observaban cómo la figura en el cielo volaba cada vez más alto. Todos contuvieron la respiración en ese momento. Sin embargo, justo en este momento. Otra figura había aparecido en el cielo. En ese instante, todos en Ciudad Roca quedaron atónitos, y los magos de la Academia de Magia se mostraron repentinamente agitados. Sentado en la retaguardia de las tropas del Reino de Helius, Grant golpeó la mesa con la mano y se levantó. "...Está en movimiento." Aunque el sonido volaba rápido y la imagen en los ojos de la gente era borrosa, sabían que esa persona debía ser Benjamín. No había duda, simplemente lo sabían. Justo en el momento antes de la destrucción de Ciudad Roca, el Director de la Academia de Magia finalmente estaba contraatacando. ¿Cómo? ¿Y si se está moviendo? Con solo el poder de una persona, ¿podrá bloquear la fuerza de más de sesenta de nuestros Cañones de Luz Sagrada? El sacerdote que estaba al lado de Grant dijo, con el rostro decaído. Dicho esto, giró la cabeza y miró a Su Alteza el Papa, como si quisiera oír de sus labios una opinión que coincidiera con la suya. Sin embargo, solo después de girar la cabeza se dio cuenta de que Grant había desaparecido de su lado. El sacerdote en ese momento quedó atónito. Era muy obvio que Grant no había hablado; con su acción, había estado en desacuerdo con él. Al darse cuenta de esto, el sacerdote miró a su alrededor, pero no encontró rastro alguno de Grant. Sin otra opción, solo pudo seguir observando la figura borrosa, Benjamin, en la distancia. Porque sabía que Su Alteza el Papa debía de haberse lanzado hacia ese demonio. En el momento en que Benjamin hizo un movimiento, fue el momento en que Grant tuvo la oportunidad de atacar. "Tú..." En el aire sobre Ciudad Roca, mirando a Benjamin que lo perseguía rápidamente, el Maestro del Gremio no pudo evitar sentirse algo aturdido y, por un momento, dejó de cantar. “Vuelve y descansa “dijo Benjamín, girando la cabeza sonriendo, y dijo”: Déjamelo a mí. Dicho esto, una y otra corriente de agua aparecieron en el aire, girando y girando alrededor de su cuerpo. Como en un reino invisible, algo emitió un suave sonido; al instante siguiente, los elementos del agua en todo el cielo respondieron, resonaron y danzaron como si hubieran recibido su vida. A medida que la distancia entre el Maestro del Gremio y Benjamin se acortaba, en ese instante, algo que parecía diferente brilló desde el interior del cuerpo de Benjamin. No sabía cómo describir la sensación, pero... esa era la causa. Esta palabra apareció de repente en su corazón. El Maestro del Gremio no supo por qué. Una sensación de extrañeza lo invadió. Miró a Benjamin a los ojos y vio cómo el impresionante joven se transformaba de repente en... un ser de otro mundo. A continuación, todos los elementos del agua que se habían convocado y reunido explotaron al instante. Benjamín abrió los brazos, como un dios descendiendo del cielo, y al agitarlos, dos corrientes de ríos feroces aparecieron en el cielo, como dos serpientes gigantescas, volando y danzando sobre Ciudad Roca.
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Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 768

Estás leyendo el capítulo 768 de Cuando un Mago se Revela (Novela), un novela. Kubei era un trabajador aburrido y ordinario, que odiaba a su jefe quien daba discursos horribles, cuando se despertó un día, estaba atado a una silla, frente a tres mujeres extrañas vestidas con túnicas y con un cuerpo… Este capítulo tiene publicado el 9 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cuando un Mago se Revela (Novela) tiene 938 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.