Leer Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 167 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Una conspiración…
¡Esta era una conspiración de la Bahía de Arboleda Sombría dirigida contra el Río Aguas negras!
¡Probablemente llevaban mucho tiempo planeando usar esta guerra territorial para herir gravemente al Río Aguas negras, e incluso anexarse un gran tramo de territorio de una sola vez!
El corazón del Vizconde Orion era una mezcla de conmoción e ira, pero no se atrevió a demorarse.
Voló velozmente durante todo el trayecto, cruzando bosques, cruzando ríos, cruzando los cielos de los campos de batalla donde la lucha aún continuaba, y finalmente, mientras el sol se inclinaba hacia el oeste, vio el contorno familiar de la ciudad del Pantano de Ébano.
Las murallas de la ciudad, de un blanco grisáceo, brillaban opacamente bajo la puesta de sol, y la bandera con un patrón de espinas de plata sobre un fondo negro en la torre principal del castillo ondeaba al viento.
El corazón del Vizconde Orion se relajó por un momento, pero inmediatamente fue seguido por una violenta ola de mareo.
Incluso para un Maestro Elemental capaz de recurrir al maná circundante a gran escala, y un Maestro de atributo Agua conocido por sus abundantes reservas de maná, en este momento su maná estaba casi agotado.
Más importante aún, su energía mental había llegado a su límite, la cabeza le palpitaba de dolor e incluso su percepción elemental se volvía cada vez más difícil.
Finalmente, ya no pudo mantener el vuelo y apenas pudo ajustar su dirección, planeando hacia la puerta de la ciudad…
"¡Es el Vizconde!"
"¡Su Señoría el Vizconde ha vuelto!"
Exclamaciones resonaron desde la muralla de la ciudad.
El Vizconde Orion aterrizó pesadamente, se tambaleó unos pasos y fue sostenido por un caballero trascendente que se acercó rápidamente.
"¡Mi Señor! Usted está…"
Mirando las viciosas heridas en el cuerpo del Vizconde, la voz del caballero llevaba horror.
El Vizconde Orion levantó la vista, vio el rostro familiar y se sobresaltó ligeramente:
"¿Por qué estás custodiando la ciudad? ¿Dónde está Leo?"
Leo era el nombre de otro caballero trascendente, originalmente responsable de la defensa de la ciudad durante la guerra territorial.
El caballero respondió rápidamente:
"Informando a usted, mi Señor, después de que apareció el fenómeno elemental en el norte, el Caballero Leo fue personalmente a investigar la situación."
Hizo una pausa, observando cuidadosamente la expresión del Vizconde Orion:
"Es verdaderamente maravilloso que usted, mi Señor, pudiera regresar… Cuando apareció ese fenómeno, todos pensaron..."
No terminó, pero el significado era lo suficientemente claro.
Pensaron que el que había caído era él.
El rostro del Vizconde Orion se oscureció, pero no explicó mucho.
Tomó una profunda respiración y dijo con voz profunda:
"Activa inmediatamente la barrera elemental. ¡Usa las especificaciones más altas, inmediatamente!"
El caballero dudó por un momento, luego asintió rápidamente y se giró para gritar órdenes a los soldados en la muralla.
Momentos después, una pantalla de luz azul profunda se elevó lentamente desde las profundidades del castillo, extendiéndose rápidamente para envolver toda la ciudad del Pantano de Ébano.
Esa era la barrera del Elemento Agua transmitida a través de la familia Orion durante cien años, una barrera de rango maestro construida con un costo tremendo de recursos, centrada en el nodo de maná de atributo Agua a pequeña escala debajo del castillo.
Sintiendo ese maná pesado y húmedo familiar envolviéndolo, el Vizconde Orion finalmente exhaló un suspiro de alivio.
Entró en la ciudad con el caballero y los soldados que habían salido a recibirlo, luego se dirigió directamente hacia el castillo más alto.
Sin embargo, mientras caminaba, el Vizconde Orion se detuvo de repente.
¡No!
Leo fue a investigar la situación…
¿Por qué no se lo había encontrado mientras huía durante todo el camino desde el norte?
Desde el Pantano de Ébano hasta la frontera de Puerto Gris, solo había ese camino principal.
Si Leo fue a investigar, deberían haberse encontrado a mitad de camino.
Pensando en esto, el Vizconde Orion giró la cabeza abruptamente.
Entonces, sus pupilas se contrajeron marcadamente.
Aquel caballero trascendente que lo había sostenido respetuosamente hace un momento se había retirado a diez metros de distancia.
Y los soldados que habían estado haciendo guardia en la puerta de la ciudad, en algún momento desconocido, habían desenfundado sus armas, con las espadas fuera de sus vainas y las ballestas cargadas, bloqueando firmemente su ruta de escape.
Las armas en sus manos no eran armas convencionales.
¡Todas brillaban con el resplandor del maná, habiendo sido cambiadas sigilosamente por preciosos artefactos mágicos!
"Tú—."
La voz del Vizconde Orion se cortó abruptamente.
Porque justo en ese momento, una voz familiar y sonriente vino desde las sombras del arco de la puerta de la ciudad:
"¡Oh! Mi querido tío, ¿has encontrado reveses en el frente? En un estado tan lamentable, ¿necesitas la ayuda de tu sobrino?"
Sonaron pasos.
Linus Orion salió lentamente de esa mancha de sombra.
Hoy no llevaba su atuendo extravagante y casualmente lujoso habitual, sino que se había cambiado a unas túnicas sencillas de color oscuro, con su cabello rubio meticulosamente peinado, y esos ojos azules, que siempre llevaban una sonrisa frívola, ahora solo tenían una nitidez helada.
Detrás de él lo seguían cinco o seis caballeros trascendentes completamente armados.
Estos eran caballeros trascendentes que el Vizconde Orion nunca antes había visto, pero todos seguían a Linus con respeto.
Comprendió al instante: este era el poder que su querido sobrino había cultivado en privado.
Estos caballeros se desplegaron rápidamente en formación de abanico, rodeándolo por completo.
"Así que has cultivado en secreto a todos estos caballeros trascendentes… Linus, te subestimé."
Dijo el Vizconde Orion con un toque de emoción.
Luego, miró con frialdad al otro:
"Linus, ¿estás traicionando a la familia?"
"¿Traicionando a la familia?"
El Barón Linus repitió la frase, con una curva burlona formándose en la comisura de su boca:
"Si alguien está traicionando verdaderamente, eres tú, Tío, quien está traicionando a la familia. La familia Orion siempre estuvo destinada a pertenecer a mi padre. Fuiste tú quien le quitó todo, usando un veneno crónico para desgastarlo durante más de diez años, lentamente, poco a poco, hasta que lo mataste…"
La expresión del Vizconde Orion cambió, pero rápidamente volvió a la calma.
Se burló:
"¿Qué? ¿Crees que por tomar el control de la ciudad del Pantano de Ébano en mi ausencia, controlando la barrera elemental, puedes hacer lo que quieras?"
Erigió su cuerpo; e incluso aunque su maná estaba agotado y estaba gravemente herido, la presión perteneciente a un Maestro Elemental aún emanaba de él:
"Subestimas demasiado a un Maestro Elemental."
Poco a poco, el aire circundante comenzó a agitarse.
El maná de atributo Agua disperso por las murallas, calles y edificios parecía atender a un llamado, comenzando a converger lentamente hacia él…
Aunque tenue, efectivamente estaba convergiendo.
Ese era el instinto de un Maestro Elemental: incluso con el maná agotado, aún podían recurrir a los elementos libres en el entorno para su propio uso.
En un instante, el maná en toda la ciudad del Pantano de Ébano comenzó a temblar.
El Barón Linus, sin embargo, sonrió.
Esa sonrisa llevaba una tenue lástima:
"Por supuesto, no soy rival para un Maestro Elemental."
Hizo una pausa:
"Sin embargo… ¿qué tal si añadimos esto?"
En el momento en que las palabras cayeron, la barrera azul profunda que envolvía al Pantano de Ébano se transformó abruptamente.
La luz azul profunda tembló violentamente, como si estuviera soportando un impacto enorme.
¡Entonces, un punto de negro oscuro emergió del centro de la barrera, extendiéndose rápidamente como tinta goteando en agua clara, tiñendo en un abrir y cerrar de ojos a toda la barrera de un color oscuro profundo que lo devoraba todo!
La oscuridad descendió.
Era un negro tan espeso como el abismo, tan muerto como la nada.
Bloqueó la luz del sol, tragó las murallas de la ciudad, sumergiendo a toda la ciudad del Pantano de Ébano en una noche eterna sin estrellas en un instante…
Y dentro de esta oscuridad, una profunda matriz mágica se elevó bajo los pies del Vizconde Orion.
Los patrones de la matriz eran complejos y estrafalarios, delineados con maná negro oscuro, con sus bordes fluyendo con un tenue resplandor púrpura.
Rotaba lentamente, retorciéndose como un ser vivo, devorando frenéticamente el poco maná que quedaba dentro del cuerpo del Vizconde Orion.
Al mismo tiempo, incontables tentáculos negros se extendieron desde la matriz, como cadenas del abismo, enroscándose alrededor de sus piernas, su cintura, sus brazos…
"No te preocupes, mi querido tío, no te dejaré morir tan fácilmente. El dolor que soportó mi padre, te dejaré experimentarlo poco a poco…"
Dijo el Barón Linus con una sonrisa.
Pero la atención del Vizconde Orion ya no estaba en Linus.
Miraba fijamente y en blanco la matriz bajo sus pies, a la barrera oscura, con los ojos bien abiertos, dejando escapar un increíble grito de conmoción:
"¡Esto es… la barrera de Sombra Oscura de la Ciudad de la Estrella Negra! ¡¿Cómo es eso posible?!"
Dándose cuenta vagamente de algo, su rostro se volvió instantáneamente pálido como la ceniza.
De repente miró hacia el cielo, hacia el este, hacia la dirección que representaba a la Capital Real, y su expresión se volvió gradualmente aturdida…
Entonces, se rió.
Una risa desolada, una risa de locura.
Esa risa resonó en la oscuridad muerta, llevando una clase de absurdidad que lo veía todo con claridad, llevando también una clase de liberación que llegaba al final del camino.
"Una conspiración… esto es una conspiración…."
Murmuró el Vizconde Orion, dejando que esos tentáculos negros se enroscaran, engulléndolo.
Solo en este momento finalmente se dio cuenta…
Esta llamada guerra territorial, desde el mismísimo comienzo…
era una enorme conspiración política.
…
En el tramo inferior del Río Aguas negras, el sol poniente teñía el río de un rojo dorado.
Igor montó su caballo, con su armadura gris plateada reluciendo con una luz fría en el crepúsculo.
Tiró de las riendas, mirando hacia el sinuoso curso del río hacia el sur, con sus ojos azul grisáceo reflejando las brillantes olas de agua.
Sonaron pisadas ligeras de cascos detrás de él.
Ashlyn se acercó cabalgando a su lado, con su coleta castaña meciéndose suavemente con la brisa vespertina.
Miró a Igor, con esos ojos verdes llevando preocupación, y también un matiz de indescriptible complejidad:
"Tú… ¿has tomado tu decisión?"
Igor asintió:
"Todo el territorio del Fuerte del Pináculo de Hierro se ha rendido. Con la Maestra Ale asegurando la retaguardia, no debería haber ningún problema."
Mientras hablaba, sacó de su pecho una pieza de cristal fina como el papel, del tamaño de una palma.
El cristal era completamente transparente, con una tenue luz cian moviéndose lentamente en su interior, como un pez atrapado o tal vez como un ojo ágil.
Este era el artefacto mágico de rastreo que el anciano Fergus le había dado durante la transacción en el Castillo Heidel con la familia real y la Bahía de Arboleda Sombría—【Ojos de Rastreo】.
Este artefacto, usando como guía un objeto con el que el objetivo hubiera tenido contacto y el maná del ejecutor como medio, podía rastrear el aura de maná del objetivo dentro de un cierto rango.
Cuanto más íntimo y prolongado hubiera sido el contacto con el objeto, mejor sería el efecto del rastreo.
En palabras del Maestro Fergus, él sabía que Igor estaba ansioso por vengarse, y este artefacto de rastreo podía ayudarlo a rastrear objetivos durante la guerra, facilitando su deseo de venganza.
Por ejemplo… esa Vizcondesa.
La Vizcondesa Orion había vivido en el Fuerte del Pináculo de Hierro durante varios años. Los objetos que había usado y las huellas que dejó eran suficientes para que Igor lanzara el hechizo.
"Se dirige hacia el sur a lo largo del Río Aguas negras, su destino debería ser el Pantano de Ébano."
"Llegaron noticias de Puerto Gris; la familia Orion sufrió una gran derrota, mi padre quedó gravemente herido y huyó derrotado. La bola de cristal que Linus dejó atrás también se ha encendido, lo que significa que ya ha hecho su movimiento a estas alturas…"
Igor guardó el cristal, miró hacia el sur y dijo con voz tranquila:
"Y yo… también debería hacer un ajuste de cuentas final con la familia Orion."
Ashlyn lo miró, en silencio por un momento.
Luego, de repente, sonrió.
Esa sonrisa era tan brillante como el sol de verano del norte, radiante y cálida, llevando una firme determinación que no se volvería atrás:
"Entonces no vayas solo, yo iré contigo."
Igor giró la cabeza para mirarla.
El crepúsculo doraba su rostro con un suave borde de luz, y esos ojos verdes no contenían ni un rastro de duda, solo una clase de serena compañía.
Justo como los incontables días y noches a lo largo de los últimos diez años.
Sin importar a dónde fuera, sin importar a qué se enfrentara, ella siempre permanecía a su lado de esta manera.
Igor la miró durante mucho tiempo.
Luego, asintió:
"Está bien."
La sonrisa de Ashlyn se profundizó.
Tiró de las riendas y su caballo de guerra levantó las patas delanteras, dejando escapar un largo relincho.
Los dos cabalgaron lado a lado a lo largo del Río Aguas negras, galopando velozmente en dirección al tramo inferior del río.

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Contrato de la Bruja de Hielo (Novela)
Capítulo 168
Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 167
Estás leyendo el capítulo 167 de Contrato de la Bruja de Hielo (Novela), un novela. “Con la protección como mi espada; con el deber como mi escudo”. “Hacia donde apunte la espada, la injusticia caerá; hasta donde llegue la escarcha, el inocente será protegido”. “Si rompo este juramento—” “¡Que el hielo… Este capítulo tiene publicado el 29 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Nishino. Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) tiene 205 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.