Leer Continente Douluo (Novela) Capítulo 55 online gratis en español
🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
Los demás estudiantes trabajadores que estaban alrededor mostraron expresiones de envidia. Claro que solo era eso, envidia. La escena de Tang San derrotando por la fuerza a Xiao Chenyu aquel mismo día había quedado profundamente grabada en sus mentes. Incluso Wang Sheng lo admiraba muchísimo. Se preguntaba a sí mismo si, aun consiguiendo un anillo del alma, sería capaz de vencerlo.
Xiao Wu preguntó con curiosidad: "¿Qué beneficios tiene convertirse en un Maestro del Alma? No será solo un título bonito, ¿verdad?".
Tang San soltó una risita y respondió: "Sí tiene algunos beneficios. Por lo menos, de ahora en adelante podré comer un poco mejor. Los Maestros Espirituales de rango Maestro del Alma reciben un subsidio de una Moneda de Oro Espiritual cada mes."
"¿Una Moneda de Oro Espiritual? ¡Eso es muchísimo!". Xiao Wu ahora también comprendía la importancia del dinero. Aunque Xiao Chenyu había dicho que a partir de ahora él cubriría los gastos de comida de todos los estudiantes trabajadores, siempre era mejor tener dinero propio que depender del dinero de los demás.
Mientras hablaba, Xiao Wu saltó de la cama y salió corriendo emocionada.
"Xiao Wu, ¿adónde vas?".
"¡Yo también voy a registrarme como Maestra Espiritual de rango Maestra del Alma! ¡Con una moneda de oro espiritual imagina cuántas cosas deliciosas podría comprar!".
"Tampoco hace falta que vayas con tanta prisa."
"¿Cómo no voy a tener prisa? ¿Olvidaste que hoy es fin de mes? Si voy ahora, incluso podría recibir la de este mes y la del próximo. ¡Quién sabe, quizá pueda conseguir dos Monedas de Oro Espiritual!".
"Pero, ¿podrías ponerte los zapatos antes de ir?".
"Hmm...".
Al final, Xiao Wu salió disparada hacia el Salón del Alma Marcial, tan impetuosa como siempre. Tang San se rió para sus adentros. Parecía que el abuelo Ma Xiunuo estaba a punto de llevarse otra sorpresa, porque Xiao Wu era una auténtica Maestra Espiritual de Combate con un alma marcial de bestia. En cuanto a sus condiciones innatas, eran mucho mejores que las de él, que poseía una especie de poder espiritual innato completo pero defectuoso.
Al no tener que seguir trabajando como estudiante trabajador, Tang San recordó de inmediato en su mente el nítido sonido de los golpes del martillo. El jefe de la aldea, Jack, le había dicho que, cuando ingresara en una academia de nivel intermedio de maestros espirituales, tendría que afrontar gastos considerables si quería estudiar en una. Además, ya era hora de renovar muchas cosas de la casa, así que, naturalmente, cuanto más dinero pudiera ganar, mejor. Por si fuera poco, también era un requisito que le prometió a su padre. Y lo más importante era que solo en la herrería tendría la oportunidad de armarse adecuadamente. Después de fabricar personalmente la hoja oculta, Tang San descubrió que, cuando un arma oculta era elaborada íntegramente por sus propias manos, llegaba a familiarizarse mucho más con ella.
"Tang San, quiero disculparme por lo que pasó aquel día. No seguirás enfadado conmigo, ¿verdad?". Mientras Tang San reflexionaba, Wang Sheng se acercó a él y habló con una expresión sincera.
Al ver la sonrisa honesta y sencilla de Wang Sheng, Tang San negó con la cabeza y sonrió: "¿Cómo podría? Ya lo olvidé hace mucho. Hermano mayor Wang Sheng, voy a salir un momento. Puede que regrese hasta la noche."
Wang Sheng asintió y dijo: "Ve. Ah, por cierto, felicidades por haberte convertido oficialmente en un Maestro Espiritual."
Tang San sonrió y contestó: "No pasará mucho tiempo antes de que tú también lo logres."
Solo al salir nuevamente de la Academia de Nuo Ding, Tang San sintió ligeramente cierto cansancio. Después de regresar con Da Shi aquel día, todavía no había tenido tiempo de descansar adecuadamente. Además, había combatido varias veces contra Xiao Chenyu y su grupo. Aunque su Habilidad del Cielo Misterioso ya había alcanzado el segundo nivel, la fatiga finalmente comenzaba a hacerse notar.
Sin embargo, todavía tenía que ir a la herrería. Como mucho, comenzaría a trabajar a partir del día siguiente. Lo que más temía Tang San en ese momento era que no quisieran aceptar a un pequeño aprendiz de herrero como él.
Al llegar a la herrería, Tang San entró directamente. Apenas cruzó la puerta, una oleada de calor le golpeó el rostro. Así eran todas las herrerías, aunque la temperatura de la vieja y deteriorada herrería de su casa era mucho más baja que la de aquel lugar.
Nada más entrar, se encontró con un amplio salón. En el lado derecho del salón colgaban todo tipo de objetos de hierro ya terminados. Allí no solo había herramientas agrícolas; había muchas más cosas, como diferentes tipos de armaduras y armas. Después de todo, en este mundo los Maestros Espirituales sólo constituían una pequeña parte de la población, por lo que las armas seguían siendo necesarias para la mayoría de las personas. Y, naturalmente, el precio de las armas era mucho más elevado que el de las herramientas agrícolas.
Al ver aquellas armas, Tang San no pudo evitar recordar el oficio al que se había dedicado en su vida anterior. En aquel entonces, las armas ocultas mecánicas que fabricaba la Secta Tang constituían una de las principales fuentes de ingresos de la secta. La Secta Tang tenía numerosas reglas. Aunque vendía armas ocultas mecánicas al público, solo comercializaba aquellas que no contenían veneno y algunos artículos de calidad ordinaria. Sus verdaderos secretos de fabricación jamás se vendían a personas ajenas a la secta. Aun así, las armas ocultas producidas por la Secta Tang siempre tenían una demanda que superaba con creces la oferta en el mundo de las artes marciales.
«Si en este mundo abriera una fábrica dedicada a producir armas ocultas, ¿cuánto dinero podría llegar a ganar?». Mientras Tang San reflexionaba sobre aquella posibilidad, una voz potente interrumpió sus pensamientos.
"Niño, ¿qué haces aquí? Si quieres comprar algo, dile a un adulto de tu familia que venga. Sal rápido, este lugar es peligroso”.
Al levantar la cabeza, Tang San vio a un hombre corpulento y fornido que lo observaba con el torso desnudo. Bajo su piel oscura se marcaban unos músculos voluminosos y bien desarrollados que le daban un aspecto extremadamente robusto. Sostenía en la mano un gran martillo de forja y tenía la frente empapada de sudor.
"Buenos días, señor. Quería preguntar si aquí necesitan aprendices de herrero". Tang San aún era muy pequeño y tenía una voz clara y juvenil. A pesar del estruendo de los martillos golpeando el acero que llenaba la herrería, todos pudieron oírlo con claridad.
La mayoría de los herreros dejaron de trabajar por un momento y lo miraron con sonrisas amables. La herrería era considerada uno de los oficios más humildes. Quienes se dedicaban a ella solían proceder de familias pobres y se ganaban la vida gracias a su fuerza y habilidad. Aunque tenían un aspecto tosco y rudo, la mayoría eran personas de buen corazón.
El hombre corpulento que había hablado antes miró a Tang San de arriba abajo y dijo: "Pequeño, deja de bromear y vete de una vez. Este lugar no es seguro. ¿Acaso tienes pinta de herrero con esa ropa que llevas? Además, aquí no aceptamos aprendices tan pequeños como tú. ¡Seguro que ni siquiera puedes levantar un martillo de forja! ¡Jajaja!".
Solo entonces Tang San se dio cuenta de que todavía llevaba puesto el uniforme impecable de la academia. Era cierto, ¿cómo iba a trabajar como herrero vestido de aquella manera?
"Lo siento, señor. Volveré dentro de un rato". Después de decir eso, se dio la vuelta y salió corriendo.
La herrería estaba muy cerca de la Academia de Nuo Ding. Cuando Tang San regresó nuevamente, ya se había cambiado y llevaba su ropa original. Tenía parche sobre parche, remiendo sobre remiendo. Con semejante atuendo, si saliera a pedir comida de puerta en puerta, ni siquiera tendría que disfrazarse de mendigo\[1\].
En cuanto entró, Tang San no buscó a nadie más y se dirigió directamente al mismo hombre corpulento de antes: "Señor, ¿cree que con esta ropa ya puedo trabajar como aprendiz?".
Al ver a Tang San vestido con aquella ropa llena de remiendos, el hombre se quedó desconcertado por un instante: "Pequeño, no estarás tomándome el pelo, ¿verdad?".
Tang San respondió con sinceridad: "Por supuesto que no. Señor, verá, soy estudiante trabajador de la Academia Nuo Ding y tengo tiempo libre todas las tardes. Mi padre es el herrero de nuestra aldea, y desde pequeño he aprendido a forjar con él. Me gustaría venir a trabajar aquí para ganarme el sustento".
…
GLOSARIO:
\[1\] 吃百家饭 - chī bǎi jiā fàn: Expresión china que significa literalmente ‘comer la comida de cien familias’. Se utiliza para describir la situación de una persona que recibe alimentos o ayuda de muchas familias, generalmente por encontrarse en una situación de pobreza o necesidad. En el contexto de la novela, se emplea de forma humorística para dar a entender que Tang San, debido a su ropa vieja y llena de remiendos, parece tan pobre que podría ir de casa en casa pidiendo comida sin necesidad de disfrazarse de mendigo.

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Continente Douluo (Novela) Capítulo 55
Estás leyendo el capítulo 55 de Continente Douluo (Novela), un novela. Tang San, un discípulo externo de la Secta Tang, fue perseguido tras robar los conocimientos secretos de la secta interna. En un acto de desesperación y para demostrar su determinación, se arrojó desde un acantilado.… Este capítulo tiene publicado el 10 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Continente Douluo (Novela) tiene 57 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.