arrow_back

Leer Continente Douluo (Novela) Capítulo 13 online gratis en español

🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
Tang Hao se movió. Sus movimientos no parecían muy distintos de antes. Usó sus piernas para mover su cintura, luego la cintura movió su espalda, y la espalda sus brazos. Al golpear el bloque de hierro, el martillo cayó con un fuerte sonido. Cuando el martillo rebotó debido a la fuerza de reacción, Tang Hao giró de repente el cuerpo, usando de nuevo la fuerza de las pantorrillas. El martillo ya estaba describiendo un arco en el aire, acompañado por un fuerte silbido. Con otro gran estruendo, el martillo cayó nuevamente sobre el bloque de hierro. Este golpe no solo fue increíblemente rápido, sino que la fuerza parecía ser aún más grande que la del primer golpe. El martillo rebotó de nuevo, y el movimiento de Tang Hao coincidió a la perfección con la trayectoria del rebote. Ni antes ni después: justo cuando el martillo alcanzaba su punto más alto, el cuerpo giró una vez más y descargó otro golpe. Los ojos de Tang San se iluminaron. Aquello era claramente una técnica de usar la fuerza para generar más fuerza. Aprovechaba la energía del rebote para alimentar el siguiente golpe. El movimiento era perfecto y fluido, reduciendo al mínimo el daño del rebote sobre el cuerpo y transformándolo en una ofensiva continua. Desde el segundo golpe en adelante, cada impacto superaba la fuerza máxima inicial de Tang Hao, pero seguía completamente bajo su control. Los movimientos de Tang Hao se volvieron cada vez más rápidos. El martillo de forja golpeaba como una tormenta furiosa. El hierro se deformaba sin cesar bajo los impactos. Lo más asombroso era la precisión: cada vez que el bloque de hierro se aplanaba hasta aproximadamente la mitad de su grosor original, Tang Hao golpeaba con precisión uno de los bordes, haciéndolo girar. Así, el hierro recibía los golpes de forma uniforme, en lugar de simplemente ser aplastado en un solo lado. En un abrir y cerrar de ojos, había lanzado treinta y seis golpes. Tang Hao hizo girar el martillo tres veces en el aire para disipar la fuerza restante y se detuvo. Su rostro no estaba rojo, su respiración era estable, como si aquella tormenta de golpes no hubiera sido obra suya. El bloque de hierro, con esos treinta y seis golpes, se redujo significativamente. A simple vista, ya era difícil ver las impurezas en el metal. Esto sí que es una verdadera habilidad de herrero. ¡Qué técnica de martilleo tan hermosa! "¿Lo entiendes?". Preguntó Tang Hao, mirando a Tang San, que seguía accionando el fuelle. Tang San pensó por un momento y respondió: "Usar la fuerza del rebote… lo entiendo en teoría, pero no parece nada sencillo”. Tang Hao respondió tranquilamente: "Para alcanzar mi nivel solo hay un camino: la práctica constante. Además, recuerda esto: cuando trabajas con un metal común, el momento en que más impurezas tiene es también cuando es más frágil. En ese punto, debes golpear con menos fuerza. A medida que las impurezas disminuyen, puedes aumentar gradualmente la potencia manteniendo el efecto deseado. El control de la fuerza es la clave. Práctica poco a poco. No aumentes la potencia ni la velocidad a ciegas. La precisión es igual de importante. Al menos debes saber dónde va a caer cada golpe; de lo contrario, ¿de qué sirve tanta fuerza?”. El martillo de forja volvió a las manos de Tang San. Tang Hao se dio la vuelta y se fue. Su padre no había faltado a su palabra. Realmente le había enseñado el arte de la forja. Y a través de sus enseñanzas, Tang San comprendió que cualquier oficio tiene sus propios secretos; nada es tan simple como parece. Durante las siguientes dos semanas, Tang San practicó a diario el método de forja que aprovechaba la fuerza del rebote, que le había enseñado su padre. Aunque contaba con la técnica de Control de la Grulla que Captura al Dragón para ajustar la potencia, y con los Ojos de Demonio Púrpura para asegurar la precisión, aquella técnica resultó mucho más difícil de dominar de lo que había imaginado. Al tratarse de un golpe con toda la fuerza, la potencia utilizada es, de por sí, muy difícil de controlar. Aprovechar la fuerza del rebote y, al mismo tiempo, mantener el equilibrio del cuerpo mientras se golpea exactamente el punto deseado resulta aún más complicado. Con cada martillazo adicional, el nivel de control necesario aumenta. Además, la rotación constante del cuerpo no solo provoca mareo, sino que también hace que la fuerza aplicada en cada golpe sea cada vez más difícil de dominar. Por suerte, ese trozo de mineral de hierro ya había sido martillado durante mucho tiempo, por lo que contenía pocas impurezas y no se rompía con facilidad. De lo contrario, bajo los golpes del martillo de forja que aún no podía controlar bien, probablemente ya se habría hecho pedazos. Sin embargo, durante este proceso de práctica, la aplicación y circulación de la Habilidad del Cielo Misterioso, así como la coordinación con la técnica de Control de la Grulla que Captura al Dragón, la Mano de Jade Misteriosa y los Ojos de Demonio Púrpura, estaban mejorando de manera gradual y casi imperceptible. El primer día apenas podía dar dos golpes seguidos antes de desviarse. Medio mes después, ya era capaz de encadenar siete golpes consecutivos, todos perfectamente precisos. El progreso era evidente. Al mismo tiempo, el hierro se hacía cada vez más pequeño bajo sus golpes, con avances visibles cada día. Por supuesto, esto también estaba estrechamente relacionado con el método de generar fuerza desde las pantorrillas. Gracias a esta forma de usar la fuerza, el consumo de la Habilidad del Cielo Misterioso se reducía considerablemente, lo que permitía a Tang San disponer de más tiempo para accionar el fuelle y continuar con la forja. Su padre había dado treinta y seis golpes seguidos, y aún parecía tener fuerzas de sobra. Él solo podía dar siete. No sabía cuándo alcanzaría ese nivel, pero cada vez que pensaba en ello, se sentía aún más motivado a seguir practicando. Durante esos días, parecía haber olvidado por completo todo lo relacionado con el alma marcial y los anillos del alma. Incluso cuando subía a la cima de la montaña al amanecer para cultivar la técnica de los Ojos de Demonio Púrpura, seguía pensando en cómo debía blandir el martillo. El tiempo pasó rápidamente y tres meses después, cuando Tang San ya podía golpear trece veces consecutivas, Tang Hao comenzó a enseñarle a forjar herramientas agrícolas. Su método de enseñanza era muy directo: primero lo hacía él, luego le pedía a Tang San que lo repitiera. En cuanto veía que había comprendido lo básico, lo dejaba practicar solo, con muy pocas explicaciones verbales. Solo en los puntos clave hacía uno o dos comentarios. Precisamente por eso, cada vez que Tang Hao daba una indicación, Tang San la recordaba con absoluta claridad.
Continente Douluo (Novela)

Continúa leyendo

Continente Douluo (Novela)

Capítulo 14

Siguiente Capítulo ›

Continente Douluo (Novela) Capítulo 13

Estás leyendo el capítulo 13 de Continente Douluo (Novela), un novela. Tang San, un discípulo externo de la Secta Tang, fue perseguido tras robar los conocimientos secretos de la secta interna. En un acto de desesperación y para demostrar su determinación, se arrojó desde un acantilado.… Este capítulo tiene publicado el 16 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Continente Douluo (Novela) tiene 57 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.