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Leer Cloudless Sky (Novela) Capítulo 71 online gratis en español

🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
...Ahora, prestar atención sería inútil. Su mano, con la que se había estado despeinando, presionó el panel táctil del portátil mientras lo dejaba caer con un golpe seco. Clic. —Ah. El clic accidental abrió el enlace que aparecía al final del correo electrónico. Se trataba del canal de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta, donde se publicaba información superficial con el pretexto de comunicarse con los ciudadanos. Apareció un vídeo de introducción bastante soso. Junto a él, flotaban vídeos relacionados. Todos mostraban a Soram o a Tae-un. El vídeo que aparecía en la parte superior mostraba una escena en la que Tae-un sostenía suavemente a Soram en el aire como si fuera una princesa. La miniatura tenía un texto que decía: "¿Romance intenso frente a una mazmorra de primer grado?". Los vídeos o artículos provocativos eran algo habitual para Soram. Sin embargo, la razón por la que no pudo ignorarlo con indiferencia, como de costumbre, fue porque Han Tae-un, en la miniatura, lo miraba fijamente. Soram hizo clic en ese vídeo. Soram, que había sido lanzado por el impacto de la explosión, estaba en los brazos de Tae-un como si lo absorbiera, tal como decía el comentario principal. Quizás usó la atracción. Y en ese momento, sin saberlo, la expresión en el rostro de Han Tae-un mientras miraba a la persona en sus brazos... y también la expresión burlona de Ayoung... —¿Eh? De repente, Soram sintió una contradicción. Si se trataba de atracción, ¿no debería atraer todo a su alrededor? Sin embargo, Ayoung, que también estaba en el aire con ellos, e incluso las chispas y el humo que volaban en todas direcciones, no se sentían atraídos hacia él. Era sorprendente que la designación del alcance, que probablemente tenía un amplio margen de error porque desconocía la habilidad en detalle, fuera tan precisa. Y había algo más extraño. La forma de la habilidad de Soram, la niebla azul, que no podía ser afectada por el poder de nadie más, estaba siendo absorbida poco a poco hacia él. Le pareció que le costaba mantenerse en el aire de nuevo. —Mmm... Esto parecía algo que Han Tae-un comprendería primero si se mantenían juntos en una situación con muchos objetos alrededor. Hasta ahora, los enfrentamientos de Soram con él y su posterior entrenamiento con Ga-eul se habían llevado a cabo en un campo de entrenamiento amplio y llano. En ese momento, la cantidad de videos nuevos relacionados con Han Tae-un aumentó repentinamente. Soram actualizó la página. «\[En vivo\] ¡Han Tae-un apareció! ¡Ahhh, estoy a bordo!» «\[En vivo\] ¡¡¡Todos, dense prisa y sintonicen la transmisión, entren rápido, se arrepentirán si no la ven ahora ㅠㅠ!!!!» «\[En vivo\] Subyugación de la grieta de Han Tae-un EN VIVO sin censura» —¿Qué? ¿Han Tae-un fue al centro de la ciudad...? ¿Eh? El lugar donde se encontraba Tae-un no era otro que la azotea de un edificio universitario. Debajo, se agolpaban estudiantes que habían encontrado un espectáculo más interesante que un festival. \- ¡¡¡Han Tae-un!!! \- Han Tae-un es tan guapo ¡ahhhh! \- ¡Han Tae-un, quítate la chaqueta aunque sea una vez! ¡Enséñanos la espalda! Tae-un pareció un poco sobresaltado por esas palabras, así que se subió el cuello de la chaqueta con la mano para cubrirse. —Con esa bonita espalda que tienes, demuestra algo de espíritu de servicio. Soram apoyó la barbilla frente a la pantalla y comenzó a observarlo. Poco después, Tae-un se elevó hacia el cielo desde la azotea. Y desenvainó la espada que llevaba en la cintura frente a la grieta que había aparecido sobre la biblioteca. \- ¡Ooooh...! \- ¡Guau! Seguramente les habían advertido a los estudiantes que no se acercaran, pero cuando llegó Han Tae-un, de primer grado, todos se sintieron aliviados y salieron a verlo. Al oír los vítores, Tae-un sintió un ligero escalofrío. Era como tocar en la calle en medio del bullicio, en lugar de intentar eliminar un grieta. Tae-un empuñó la espada con ambas manos y la blandió a través de la grieta. Sus habilidades habían mejorado considerablemente, por lo que la distancia se redujo rápidamente con un solo ataque. Mientras la eliminación de la grieta se intensificaba, Tae-un se concentró en ella sin prestar atención a los espectadores. Aun así, los vítores continuaron inevitablemente. Soram, que había estado viendo el vídeo, se quedó pensativo y se llevó la mano a la boca, y entonces se dio cuenta de algo. —Eh. ¿Desde cuándo estoy sonriendo? Sinceramente, fue una escena un poco graciosa, pero él no sabía que había estado sonriendo todo el tiempo. —Mmm... Mientras Soram ladeaba la cabeza, Tae-un terminó de cerrar la grieta y bajó a la azotea. Le tomó poco más de 20 minutos. Bajando la mirada con un suspiro casi imperceptible, saltó con expresión resignada y aterrizó en el primer piso. Inclinarse. Él hizo una reverencia inexplicable a los espectadores. Su aspecto rígido y tímido provocó vítores y gritos más traviesos. Rodeado de gente, Tae-un miró con expresión preocupada hacia donde había aparcado el coche. —Será mejor que traigas el coche en la noche y vuelvas volando ahora mismo. Incluso si de alguna manera logras llegar al coche, ¿podrás salir bien? ...¿Eh? ¿Quién es ese? Una mujer de mediana edad se acercó a Tae-un desde un lado de la pantalla. Desde su peinado hasta el traje de dos piezas impecablemente usado, todo desprendía un aire de dignidad. \- Disculpen un momento. Voy a pasar. Perdónenme. Cuando aquella persona hablaba con una sonrisa impasible, todos se apartaban, pensando que se trataba de una alta funcionaria escolar. Esto obligó a Tae-un, funcionario público y miembro de una agencia nacional, a detenerse en seco. \- Qué pasa... Al instante siguiente, un cuchillo de cocina puntiagudo emergió del pecho de la mujer que se encontraba a tres pasos de Tae-un. ¡Puf! Los pasos restantes desaparecieron en un instante cuando la mujer se abalanzó y extendió el brazo. La hoja del cuchillo se clavó en el costado de Tae-un. \- ¡Maldito cazador que perturbas la providencia! ¡¡¡Muere!!! —...¿Eh? Todos los movimientos de Soram, que había estado mirando la pantalla, se detuvieron. \- ¡Eek, hip, kajaja! ¡¡Kiaaaa!! La persona que apuñaló a Tae-un soltó risas y gritos al mismo tiempo con los ojos muy abiertos, como si su semblante digno de hacía un momento fuera una farsa. Incluso cuando la policía que estaba cerca se apresuró a detenerla, aquel extraño sonido no cesó. —... Mientras la gente comenzaba a dispersarse entre susurros, la persona que estaba transmitiendo en vivo también se dio la vuelta apresuradamente. Como resultado, la figura de Tae-un desapareció de la pantalla. —¡Espera, espera...! Soram agarró la pantalla con ambas manos. Sin embargo, las transmisiones en directo que estaban en marcha también se detuvieron una a una. Soram recibió una llamada en su teléfono móvil y no pudo apartar la mirada temblorosa de la pantalla. \- Jefe Jin Soram-nim, el jefe Han Tae-un-nim ha sido trasladado al hospital debido a un incidente inesperado ocurrido durante el despliegue actual. \* \* \* Soram, que voló desde la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta hasta el hospital, se precipitó al vestíbulo del hospital. Se pasó la mano por el pelo y se mordió los labios con fuerza. La mano que le tocaba la sien temblaba. Soram entrelazó los dedos y presionó con fuerza la zona afectada hasta palidecer. Tenía que solucionar esto a toda costa. La agitación externa era demasiado intensa. —Ah, jefe Jin Soram-nim. Está aquí. Alguien lo llamó. Aunque Soram no conocía el rostro de la persona, pudo reconocer que era un empleado por la tarjeta de acceso a la sede que colgaba de su cuello. Se acercó a él y le preguntó: —¿Y qué hay del jefe Han Tae-un? —Por ahora, se encuentra temporalmente en una habitación de hospital. —Es la planta dedicada a la Oficina de Operaciones de Campo, ¿verdad? —Sí, eso es correc... ¿Jefe-nim? Soram lo dejó atrás y corrió adentro. Al ver la multitud frente al ascensor, optó por las escaleras. Subía los escalones a zancadas apresuradas. La imagen de Han Tae-un siendo atacado, la hoja atravesando su ropa, seguía apareciendo ante sus ojos. —Puaj... Se tapó la boca con una mano. El corazón le latía con tanta fuerza que sentía un nudo en el estómago. Sentía la respiración agitada. Necesitaba la certeza de que Han Tae-un estaba a salvo justo delante de sus ojos. Finalmente, llegó al piso asignado exclusivamente a la sede central. Entre ellos, la única habitación con la puerta cerrada era precisamente el lugar donde Soram había estado hospitalizado hacía unas semanas. Soram abrió de golpe la puerta de la habitación, que aún no tenía placa con el nombre, y entró. —Ah. Tae-un, que se estaba poniendo una camisa, se giró para mirar hacia la puerta. Bajó la mano con la que se estaba abrochando los botones y, por fuera, parecía estar bien. La tensión que le había tensado los hombros y la zona lumbar se disipó. —¿Cómo llegaste? —¿Crees que no se contactaría al líder del equipo cuando un miembro del equipo se lesiona? Déjame ver un momento. Soram se acercó y se levantó la camisa para echar un vistazo. Tae-un, que intentó agarrarla, se limitó a dejar que su cuerpo quedara al descubierto. Soram se inclinó y examinó la herida con atención. La gasa solo estaba ligeramente roja en el centro. —Está desinfectada. El sangrado cesó hace mucho tiempo. Antes de que pudiera decir nada, Tae-un explicó primero. Soram, que soltó la camisa, se cruzó de brazos con expresión de disgusto. —¿Estás sangrando por el ataque de alguien que no ha despertado? Devuelve tu insignia de primer grado. —Era un despertado. Quinto grado. —¿Qué? ¿Entonces por qué no la bloqueaste? —Por reflejo intenté apartarla, pero me detuve al pensar que era una civil. —Tsk. ¡Qué gran héroe eres! ¿Acaso salvar a quien empuñaba el cuchillo es más importante que ser apuñalado tú mismo? —No seas sarcástico. De hecho, si alguien que no estuviera despierto lo hubiera apuñalado, no habría sido necesario ir al hospital. Simplemente habría regresado a la sede central y se habría aplicado un ungüento. —Si ya terminaste de revisar, déjame ir. Tae-un giró su cuerpo y ocultó su piel desnuda de Soram. Le echó una mirada a Soram antes de abotonarse la camisa. —No te quedes mirando. —Depende de mí. —¿Por qué quieres ver a alguien vistiéndose? —¿Te has quitado la ropa interior? Y no me dejas ver la parte de arriba tampoco. —... Tae-un no podía ganar cuando Soram se ponía impertinente. Se dio la vuelta y terminó de ponerse la camisa. En lugar de anudarse la corbata, se la guardó en el bolsillo y se colgó la chaqueta, que tenía un agujero, del brazo. La camisa que llevaba ahora era nueva, y la manchada de sangre la tiró a la basura. —Vámonos. Me dijeron que me fuera ya que la herida no es profunda. Soram no movió los pies y entrecerró los ojos. —Oye. Lo vi todo, así que enséñamelo. —... Tae-un chasqueó la lengua para sus adentros. Frente a él, la mano de Soram estaba extendida como la de un matón extorsionando dinero. Suspirando, Tae-un sacó la mano que había metido en el bolsillo junto con la corbata. La palma de su mano, a la que le habían quitado el vendaje hacía poco, estaba vendada de nuevo. —¿También te apuñalaron la mano? —No. Agarré el cuchillo. —¿El cuchillo que te apuñaló? ¿Te apuñalaron y agarraste la hoja? —¿Y si se diera la vuelta y lo blandiera contra otras personas? La expresión de Soram cambió a una que parecía maldecir, suspirar y enfadarse al mismo tiempo. Era una cara que decía que tenía mucho que decir, pero como ya lo había dicho todo antes, le dejaría a él la tarea de pensarlo. —Es solo un pequeño corte. No te preocupes. Relaja tu expresión... La mano de Tae-un se acercó al rostro de Soram, pero, como si se diera cuenta de algo, la retiró. Parecía que estaba a punto de tocarlo, pero se echó atrás. Hacía todo lo posible por no incomodar a Soram. Sin embargo, en esa mirada que no podía ocultar, había algo que Soram nunca había recibido de nadie más en toda su vida. —Vámonos ya. Primero giró su cuerpo y salió de la habitación del hospital. Soram bajó la mirada y lo siguió. Los dos caminaron uno al lado del otro por el pasillo. Tomaron el ascensor que estaba dentro de la salida de emergencia, pasando por el camino familiar por donde él había estado retenido durante unos días. Mientras esperaba el ascensor, Soram recibió una llamada en su teléfono móvil. —Sí, Ayoung. ―Soram oppa, ¡escuché que Tae-un oppa resultó herido! Ayoung, que se enteró de la noticia tarde durante su descanso, llamó con voz sobresaltada. Los tres estaban en un chat grupal, pero cuando les preguntó si estaban bien, ninguno respondió, así que su corazón debió encogerse aún más. Tanto Soram como Tae-un habían sufrido varias heridas últimamente. —Está a mi lado, así que se lo daré. Cuando se abrieron las puertas del ascensor, Soram le entregó el teléfono móvil a Tae-un. Como era de esperar, no subieron al ascensor y simplemente lo dejaron allí. —Hola. ...Sí, estoy bien. No estoy herido. —Eso es mentira. Ayoung. Han Tae-un sangraba profusamente. Ayoung alzó la voz, preguntando si era cierto. Tae-un apartó a Soram con el codo mientras intentaba acercarse a quien hablaba para disculparse. —No es una herida profunda. Sí. Solo me hice un pequeño corte con la punta del cuchillo. ¿Qué estás haciendo? Tae-un protestó solo con la boca. Soram apartó la mirada con un gruñido. —Jin Soram-ssi solo estaba bromeando. Me pueden tratar y dar de alta de inmediato. Ya iba de camino de vuelta a la sede central. Soram volvió a girar la cabeza y lo miró fijamente mientras hablaba. La persona con la que Han Tae-un más tenía problemas no era Soram, a quien apreciaba, sino la joven y astuta Ayoung. Verlo responder sin saber qué hacer con su gran complexión resultaba un tanto reconfortante ahora que su ira se había calmado. La voz que le decía que no se preocupara se había vuelto mucho más familiar que cuando se conocieron a principios de este año. La voz de Ayoung, que se oía débilmente a través del altavoz, también trataba a Soram y Tae-un con mucha naturalidad. —Lo usaste bien. Cuando Tae-un devolvió el teléfono móvil, volvió a coger el ascensor. Los dos subieron al ascensor y bajaron. —...Ustedes dos se han vuelto muy cercanos. —Llevamos varios meses juntos en el equipo. —¿Ah, sí? Ya hace bastante tiempo que no vienes. Además, la relación entre Tae-un y Soram había tomado un rumbo completamente diferente al anterior. —... En el extraño silencio, Soram observó cómo disminuían los números. Los números de los pisos, que habían ido disminuyendo lentamente como el tiempo restante, se agotaron y la puerta del ascensor se abrió. Los frondosos árboles, la ropa rala de los transeúntes, etc. El paisaje exterior del hospital mostraba que el verano había llegado por completo. —...¿Cuándo pasó el tiempo así? —Porque sucedieron muchas cosas en primavera. —¿De verdad? Tae-un, que estaba un escalón más abajo, se giró para mirar a Soram, que se había detenido. A esa altura, sus miradas estaban exactamente al mismo nivel. La luz del sol que se filtraba entre las hojas proyectaba sombras en los escalones donde estaban de pie, como si estuviera salpicada. —Así es. Fue muy divertido. Soram murmuró brevemente, luego, tras mirar fijamente a Tae-un por un momento, desvió la mirada y dio un paso al frente. Probablemente le resultaría difícil desarrollar los mismos sentimientos que Tae-un. Para tener emociones románticas, sentía demasiados otros sentimientos hacia él. Sin embargo, sus pensamientos sobre Tae-un se inclinaban lentamente hacia un rumbo distinto al inicial, un rumbo que no había previsto. Era difícil definir con una sola palabra cuáles eran esas emociones, complejas y entrelazadas.
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Estás leyendo el capítulo 71 de Cloudless Sky (Novela), un novela. Jin Soram, el cazador mejor clasificado de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta de Corea del Sur, es más fuerte y más perezoso que nadie. En cuanto llega a la oficina, se mete bajo una manta y se queda… Este capítulo tiene publicado el 13 de julio de 2026, Traducido por el grupo ACS. Cloudless Sky (Novela) tiene 181 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.