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Leer Cloudless Sky (Novela) Capítulo 130 online gratis en español

🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
―¿Qué es esto? Ayoung, ¿por qué hablan así? ―Ah... Dijeron que tienen que usar títulos honoríficos y mostrar respeto mutuo cuando hay mucha gente alrededor. Los regañaron hace poco por comportarse demasiado como amigos. ―Ya veo. ¿No es mejor que se lleven bien? ¿Por qué interferir hasta ese punto? En momentos como este, sentía que la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta era una organización gubernamental estirada y anticuada. Por supuesto, este comportamiento no podía ser lo que los altos mandos deseaban. Soram, que había estado discutiendo, dejó atrás a Tae-un y corrió hacia Ayoung, siseando. Tae-un la siguió, sosteniendo el ramo de flores. ―¡Ayoung! Han Tae-un metió el coche en este callejón y se quedó atascado, así que tuvimos que volver a salir y aparcarlo. ¡Por eso llegamos tarde! Nos pusimos ropa informal a propósito, pero tuvimos que volar y nos pillaron, ¡todo por su culpa, quiero decir, por culpa del jefe Han Tae-un! ―Entonces podrías habérmelo dicho antes, cuando estábamos en el coche, Jefe-nim. ―¡Estaba durmiendo! Soram gritó con orgullo. ―Uf, basta. Si es necesario, peleen en la oficina. A este paso, el subdirector les volverá a regañar. ―¿Quién de vosotros es el niño y quién es el adulto? ―Oh, Ga-eul, ¿cuándo llegaste? ―Llegué hace 10 minutos y evalué al jefe Lee Ayoung para nuestro equipo. ―¡...! Ah, Ayoung, originalmente planeaba venir a las once... Todo es por culpa de Han Tae-un... Los ojos de Soram temblaron como si hubiera ocurrido un terremoto. Ignorando al ruidoso Soram, Tae-un le entregó el ramo que había comprado. Luego saludó a los padres de Ayoung. Soram también lo siguió rápidamente con un "¡Ah!". Los padres dijeron que esperarían primero en el coche y se abrieron paso. Con tantas miradas puestas en ellos, los cuatro tampoco pudieron quedarse mucho tiempo. ―Oye, Jin Soram. ¿Estás en Seúl definitivamente ahora? ¿No sigues asignado a la sucursal de Busan? ―Sí. El trámite administrativo aún no se ha completado, pero he estado en Seúl desde principios de año. El director de la sucursal Shin, dijo que solo soy una molestia allí y me mandó a ir. ―Eso sí que es algo de lo que presumir. Pero, ¿por qué no sabía que habías venido? ―Creo que lo mencioné en el chat. ―Pensé que solo ibas de un lado a otro. Bueno, he estado descansando en casa de mis padres y casi no he ido a la sede central. Jefe Han, ¿cuándo le dieron el alta? Estuvo bastante tiempo en el hospital, ¿verdad? ―Me dieron el alta en diciembre y me alojé en un alojamiento cerca del hospital durante aproximadamente un mes para recibir tratamiento ambulatorio. ―¿Te refieres al hospital de Busan, verdad? ―Sí. ―Entonces a ustedes dos les debieron dar de alta casi al mismo tiempo. ―...Sí. Así es. Las miradas de Soram y Tae-un se cruzaron brevemente antes de separarse de nuevo. Soram arqueó las cejas. ―Saquemos fotos rápido. Parece que pronto empezará a llegar mucha gente. Los que estaban a punto de marcharse se detuvieron y miraron en esta dirección, y algunos incluso hicieron llamadas telefónicas para reunir a más gente. ―Ustedes tres del Equipo 7, pónganse juntos. Yo les tomo la foto. Tae-un y Soram estaban de pie a cada lado de Ayoung en el centro. Justo cuando Ga-eul estaba a punto de tomar la foto, Ayoung gritó. ―¡Ah, unni, espera un momento! ¡Solo un momento! ¡Puf! ―¡Guau! Aila fue invocada en un pequeño tamaño en sus brazos. Ayoung sonrió radiante. ―Ahora es todo el equipo de vuelo, ¿verdad? ―Eso es. Ahora sí que lo voy a tomar. Uno, dos, tres. Clic. La cámara de Ga-eul capturó una foto del Equipo 7. Era una imagen donde todos sonreían sin excepción. Por último, Ayoung levantó su teléfono y se tomó una selfie del equipo de vuelo con la cámara frontal. Esa misma tarde, Soram subió una nueva foto a sus redes sociales, que después de mucho tiempo solo tenían dos publicaciones. Un mes después de la ceremonia de graduación. ―Puaj. Soram caminaba presionando la nuca, ladeándola para aliviar la rigidez del cuello. Le dolía el cuerpo después de estar sentado durante mucho tiempo escuchando quejas. La chaqueta oscura y la corbata que llevaba puestas después de tanto tiempo se balanceaban con sus pasos. Sus pasos resonaron a lo largo del pasillo del piso 13. Equipo 1, Equipo 2, Equipo 3 de la Oficina de Operaciones de Campo. Mientras pasaba por cada puerta en orden, su mirada se fijaba en un punto al final del pasillo. ―...Ja. Finalmente llegó a su destino y se detuvo, primero respiró hondo. Después de dudar, su palma se cerró alrededor del pomo de la puerta. Una sensación de hormigueo recorrió su mano como si una corriente eléctrica hubiera pasado por ella. Y justo cuando estaba a punto de girar el pomo de la puerta. ¡Bum! ―Oh. Alguien abrió la puerta desde adentro primero. Soram, que había estado sujetando el pomo, entró en la oficina como si lo arrastraran. ―¡Bienvenido! ―¡Guau! Ayoung, que ahora vestía el atuendo oficial de cazadora en lugar del uniforme escolar, gritó. Aila, en sus brazos, también ladró como si saludara a Soram. Entre el pelaje espeso por el invierno que la cubría alrededor del cuello, lucía una pajarita del mismo color que el traje de Ayoung. Y junto a ellos estaba Tae-un, que había abierto completamente la puerta para dejar entrar a Soram. ―... Soram abrió lentamente la boca mientras miraba a su alrededor, a las dos personas, al perro y a la oficina más pequeña de la Oficina de Operaciones de Campo que se extendía detrás de ellos. ―Ehm... he vuelto a ser el jefe del Equipo 7. En aquel lugar donde se había despedido en secreto, Soram anunció su regreso. ―Por favor, cuídenme bien de ahora en adelante. \*\*\* En noviembre pasado, la Gran Grieta que azotó la costa de Busan hizo temblar de miedo a toda Corea del Sur. Sin embargo, los cazadores superaron la calamidad tras una lucha desesperada. Llegó el invierno como para calmar el lugar donde habían surgido llamas rojas. Con el paso del año y la llegada de la primavera, incluso los pueblos que se habían vuelto negros recuperaron en cierta medida su aspecto original. Los ciudadanos que habían perdido sus hogares a causa de la lava recibieron una compensación por los daños sufridos. Esperaron a que sus casas fueran reconstruidas o abandonaron el lugar de pesadilla para fundar nuevas viviendas. En Busan, las flores de primavera florecieron antes de lo habitual. Y la filial de Busan, que había estado en primera línea durante la Gran Grieta, acogió un nuevo comienzo aún antes de lo previsto. La filial modificó su estructura para paliar los problemas del sistema existente, que habían sentido con especial intensidad durante este incidente. El cambio más significativo fue que Seo Min-ki, considerado el cazador más fuerte de la rama pero que se había mantenido al margen de los veteranos de alto rango, dio un paso al frente por su cuenta. \[Busan News\] El nuevo cargo de Seo Min-ki es el de "Director" de la Oficina de Operaciones de Campo de la Sucursal de Busan... Manteniendo el sistema centrado en el director de sucursal, pero distribuyendo algunas funciones. \[Columna\] Cuatro héroes de primer grado que cumplieron 27 años: "Heredaremos la voluntad de Park Jae-seon y Shin Gi-hyeon". ¿Se acerca el momento del relevo generacional entre los cazadores? \[Rift·Dungeon IN\] ¿Es “Seo Min-ki” el mismo director que “Park Jae-seon”? La respuesta es NO. Analicemos la relación entre la sede central y cada sucursal. En consecuencia, también se produjeron reorganizaciones, tanto grandes como pequeñas, en otras ramas, y surgieron diversas historias entre quienes seguían estos acontecimientos. Sin embargo, quienes habían vivido la lucha encarnizada no tenían fuerzas para mirar tan atrás. Estaban concentrados en la recuperación y en buscar maneras de evitar que tales incidentes se repitieran. Así, el tiempo entró en la mitad de un nuevo mes de marzo. La primavera llegó por igual a todas partes. La estación que simboliza el calor se convirtió en una señal que anunciaba la llegada de la paz total a aquellos que no bajaron la guardia ni siquiera hasta el invierno. Fue un momento de tranquilidad, como la calma después de una tormenta. Al amanecer, Tae-un abrió los ojos con una pregunta. 'La puerta...' La luz inundó la habitación oscura, cuyas cortinas habían sido cuidadosamente corridas. Justo en ese momento, la luz incidía cerca de su rostro, obligándolo a abrir sus ojos fruncidos. La fuente de luz era la puerta que comunicaba con la sala de estar del dormitorio. ―... Tae-un había cerrado sin duda alguna esa puerta antes de irse a dormir anoche. Por lo tanto, el culpable debía de ser esta persona. Había otra persona más en su cama, donde normalmente estaba solo. El intruso dormía profundamente sobre la almohada robada al dueño de la cama. Si bien no trajo una almohada de la habitación contigua, sí trajo una manta y se la envolvió alrededor del cuerpo. ―... Tae-un exhaló un suspiro mientras contemplaba el rostro dormido. Se apoyó la barbilla en la mano y se quedó mirando a la otra persona. A medida que su vista se iba despertando del sueño, detalles como el puente de la nariz o los labios entreabiertos se hacían más visibles. El largo haz de luz que se había extendido quedaba ahora bloqueado por su espalda, ya que estaba tumbado de lado, sin llegar a la persona que dormía. Cada uno de los cazadores que habían estado atrapados durante tres días entre la lava que dejaba quemaduras negras incluso con el más mínimo contacto, sufrió sus propias secuelas. Tae-un, que era de los más duros, no era una excepción. A diferencia de antes, cuando apenas le importaba el entorno en el que dormía, se había vuelto sensible a los cambios que se producían a su alrededor mientras dormía. Despertarse por la tenue luz que entraba desde fuera de la habitación se debía a una razón similar. Sin embargo, no oyó los pasos de Soram al llegar allí temprano por la mañana. Probablemente porque Soram había llegado flotando, abrazando la manta. Una leve sonrisa apareció en los labios de Tae-un al imaginar esa escena. Quizás instintivamente supo que la persona que se acercaba no era alguien que pudiera hacerle daño, por lo que no se despertó. Las largas pestañas, que caían hacia abajo, se movían con cada respiración. El cabello, de textura fina, se extendía sobre la almohada robada. Tae-un, que había estado contemplando aquel rostro que encajaría a la perfección con una profesión como la de cantante ídolo, abrió la boca. ―¿Por qué finges dormir cuando estás despierto? Luego, con el pulgar, tocó el ojo tembloroso de Soram. Este, obedientemente, abrió los ojos sin oponer resistencia. Sus párpados hinchados aún mostraban vestigios de somnolencia. ―¿Cuándo llegaste? ―Alrededor de las tres en punto... Tras la respuesta, Tae-un estiró el brazo y cogió el busca que estaba en la mesita de noche detrás de Soram. La pantalla mostraba poco más de las siete. Como el trayecto desde la residencia hasta la oficina duraba menos de cinco minutos, aún había tiempo de sobra. Tae-un volvió a guardar el busca en su sitio. ―Puedes dormir más si quieres. ―¿Por cuánto tiempo? ―Una hora. ―Mmm... Soram se retorció dentro de la manta, enrollado como una cochinilla. Pero en lugar de cerrar los ojos de nuevo, sonrió con recelo. ―Han Tae-un. ―Sí. A continuación, se subió la manta azul marino para cubrirse por debajo de la nariz, fingiendo timidez. ―Soram no lleva nada puesto debajo de la manta. ―Mantenlo envuelto. Todavía hace frío afuera. ―... Las cejas castañas se crisparon con desagrado. Al igual que ese movimiento, el cuerpo envuelto en la manta también se sacudió hacia adelante y hacia atrás, pateando repetidamente las espinillas de Tae-un. Recibió algunos golpes antes de inmovilizar firmemente a Soram con sus brazos y piernas, manta incluida. ―Uf, eso es injusto. ―Dices que todo es injusto. Deja de luchar. Solo estás haciendo polvo. Tae-un apretó aún más los brazos y las piernas. Sus rostros, el de Soram aplastado como un bollo al vapor, quedaron muy cerca el uno del otro. Sus narices se tocaron y su visión se limitó al rostro del otro. ―¿Dormiste bien?
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Estás leyendo el capítulo 130 de Cloudless Sky (Novela), un novela. Jin Soram, el cazador mejor clasificado de la Sede Central de Gestión del Fenómeno de la Grieta de Corea del Sur, es más fuerte y más perezoso que nadie. En cuanto llega a la oficina, se mete bajo una manta y se queda… Este capítulo tiene publicado el 4 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo ACS. Cloudless Sky (Novela) tiene 181 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.