Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 47 online gratis en español
🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Algo que ocurrió una mañana cualquiera. Escuché un profundo suspiro.
—Ah… nadar…
Casi todos los chicos estaban entusiasmados, pero solo Hondo parecía desanimado.
—¿Qué te pasa?
—¿Eh? No, nada…
Hondo parecía preocupado por algo.
—Ahora que lo pienso, llevas un rato con esa cara. No me digas… ¿no sabes nadar?
—No es que sea un experto, tengo un nivel normal. Es solo que… ya sabes… cuando nado pasan muchas cosas.
No entendí en absoluto lo que Hondo quería decir.
—No estoy muy entusiasmado. Esto de la natación es realmente un rollo.
Hondo volvió a su asiento muy pronto.
—¿Qué le pasa a ese tío?
Ike inclinó la cabeza sin entenderlo.
—Ah… ya veo. Así que es eso.
Sudo pareció haber entendido lo que le pasaba a Hondo y soltó una carcajada.
—¿Qué pasa?
—También había estudiantes como Hondo en secundaria. Seguro que está preocupado por eso… por el tamaño de su parte de abajo.
—¿Qué?
La respuesta de Sudo fue completamente inesperada.
—No puede ser, ¿no?
—Que sí, los que actúan así suele ser por eso. Si fuera por otros motivos, sería porque se le ve la barriga o porque tiene mucho vello corporal. ¿Hondo cumple alguna de esas dos cosas?
En efecto, Hondo tiene un cuerpo completamente normal, de los que ves en cualquier parte.
—Los hombres determinan al ganador por el tamaño de ahí abajo. Normalmente esa parte suele ser grande en los tipos que son despreocupados. Es como la carta de presentación ante la sociedad. Si la de un joven sano es pequeña, su valoración también se ve afectada, ¿no?
—¡Pfhahahahaha! ¡Ese tipo! ¡Entonces la tiene pequeña!
Ike pareció entender la lógica de Hondo y se echó a reír con ganas.
Ah… qué sociedad tan fastidiosa.
—Ese tío seguro que está escaqueándose, ya verás.
Sudo dijo eso con una sonrisa llena de confianza.
Entonces empezó la clase de natación. Hoy Ike y Yamauchi también estaban emocionados con los bañadores de las chicas.
Sudo miraba a Hondo, al que creía que estaba escaqueándose, mientras sonreía.
Es por gente como vosotros que incluso los bañadores de competición han sido vetados por los adultos, y ahora cada vez hay más tendencia a que chicos y chicas lleven bañadores que dejen menos al descubierto, ¿no?
—Oye, ¿de qué se ríe Sudo? ¿Hay algo gracioso?
Kushida, que ya había terminado de cambiarse, puso cara de no entender nada y me preguntó. Como siempre, no sabía dónde colocar la mirada.
—Una tontería.
—¿Qué quieres decir con una tontería?
Para, que me mires tan mona también es problemático. Los bañadores de las chicas son extraordinariamente eróticos, ¿sabes? Me voy a poner a cien.
Si dijera algo así, probablemente Kushida no volvería a hablar conmigo.
—¡Vamos a nadar! Hay muchos chicos descansando.
Intentando esquivar la explicación, dije eso mientras miraba a los que estaban simplemente observando. Kushida también miró alrededor conmigo, dirigiendo la vista hacia los estudiantes que estaban en el segundo piso.
—Las chicas tienen sus propias circunstancias, pero los chicos también tienen muchas. ¿No crees? Con la natación.
—Hay chicos a los que simplemente no les gusta, y otros a los que no se les da bien.
—Aunque no se les dé bien, si se rinden desde el principio por esas circunstancias, nunca podrán superarlo, por mucho tiempo que pase.
Hablando como si fuera una profesora, Horikita hizo acto de presencia.
Bueno, la pinta que tiene con el bañador es realmente deslumbrante.
Para que no pareciera que estaba mirando demasiado, aparté la vista con cuidado.
—Yo personalmente creo que deberíamos dejarlos en paz. El valor de saber nadar… ¿cómo decirlo? Para quienes no saben nadar no supone ningún problema en su vida diaria. Para quienes viven en ciudades, la necesidad de nadar es prácticamente inexistente, ¿no?
—¿Y si ocurre un accidente? Si hay un terremoto también puede haber un tsunami. Para aumentar aunque sea un 1% la probabilidad de supervivencia, no hay nada mejor que haber aprendido a nadar de antemano.
Naturalmente, cuando menciona ese 1% de supervivencia, resulta imposible negarlo.
—Jajaja, vuestra relación sigue siendo tan buena como siempre.
—En absoluto.
Horikita no lo afirmó ni lo negó. Simplemente odia hablar con Kushida.
—¡Kushida-chan! ¡Vamos a esforzarnos juntas!
Ike vino saltando en cuanto se dio cuenta de la presencia de Kushida.
Con la boca decía que quería charlar, pero en su mente solo estaba pensando en grabar la imagen de Kushida con bañador en su retina.
Kushida se rió y empezó a hablar con Ike, sin darse cuenta en absoluto de sus pensamientos pervertidos.
—Por cierto, ¿de qué se está riendo?
—¿Eh?
Horikita miró a Sudo, que se estaba burlando de Hondo.
—Ah… no es nada. Hay muchas cosas distintas. Los hombres también tienen sus preocupaciones.
—No lo entiendo muy bien.
—Pongamos una analogía. Hay mujeres que tienen complejos con el tamaño de su pecho, ¿verdad?
Me miró sorprendida, como diciendo: «¿A qué viene eso ahora?». Que me mirara así se sentía como una tortura.
—En otras palabras, los hombres también tienen preocupaciones similares. Intenta empatizar en el futuro.
Si lo dijera con más detalle, sin duda sería acoso sexual. Era difícil saber si Horikita me pegaría.
—…Así que es eso. Qué absurdo.
—Tu capacidad para entender las cosas es realmente buena.
—Después de escuchar tus palabras tan guarras, aunque a regañadientes, era fácil imaginarlo.
—Si me piden que lo explique, solo digo los hechos. No me trates como si fuera el malo.
—Oye, Ayanokouji-kun. ¿Ike está bien?
Kushida, que estaba hablando con Ike, ya se había acercado cuando nos dimos cuenta. Ike estaba agachado, apretándose el estómago.
—Parece que le duele la barriga.
Kushida lo miró preocupada desde la distancia.
Ike, objeto de esa preocupación, realmente estaba apretándose el estómago, pero no parecía estar sufriendo.
En otras palabras, seguramente había mirado demasiado a Kushida y ahora estaba pagando el precio.
Ese tipo nunca aprende. Siempre vive siguiendo sus instintos.
Horikita miró a Ike con una mirada implacable, cargada de desprecio.
Ah… la juventud.
Pensé eso, aunque yo no había hecho nada.

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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 47
Estás leyendo el capítulo 47 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 3 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.