Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 43 online gratis en español
🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Eso ocurrió cierto día. La inminente pausa para el almuerzo hizo que la Clase D se sumiera en un estado caótico.
Todo empezó cuando Ike gritó:
—¡No tengo puntos~!
Como consecuencia de haber gastado los importantes puntos personales, todo el mundo estaba escaso de puntos. Incluso la preocupación por el desayuno del día siguiente seguía presente.
Por supuesto, si uno no quería llevar un estilo de vida extravagante, también había comidas gratuitas entre las que elegir.
Pero en este mundo hay cosas que uno no quiere comer ni aunque sean gratis.
Especialmente para quienes estaban acostumbrados a comer comida basura, una comida saludable con hierbas silvestres como plato principal resultaba insuficiente, poco sabrosa y muy fácil de la que cansarse.
Hirata, que ya no podía soportar ver esa situación, junto con la reconfortante heroína femenina Kushida Kikyo, puso en marcha cierto plan en el aula durante el fin de semana.
Se llamaba «el día de traer tu bento».
Significaba literalmente eso: todo el mundo debía preparar su propio bento.
Supongo que la razón era ahorrar en gastos de comida mientras también se interactuaba con la clase.
—¿Todos habéis traído vuestro bento~?
Cuando llegó la hora del almuerzo, Kushida intentó confirmarlo.
—¡Yo lo traje! ¡Vamos a comerlo juntos cuanto antes, Kushida-chan~!
El animado Ike saltaba lleno de energía. No era del tipo de persona que normalmente prepararía su propio bento, pero parecía que se había levantado temprano para hacerlo con tal de acercarse a Kushida.
Este «día de traer tu bento» no era obligatorio. Después de todo, no podían obligar a todo el mundo a participar contra su voluntad, y también había estudiantes que aún conservaban una gran cantidad de puntos. Los participantes no llegaban ni a la mitad de la clase.
—Así que tú también has traído tu bento.
Horikita Suzune, que estaba sentada a mi lado, sacó en silencio una pequeña caja de bento.
—No lo hice por esta farsa… esta actividad.
Como la veía traer bento con regularidad todos los días, para ella aquello era algo habitual.
—Entonces, todos, vayamos al patio.
Hirata y los demás se llevaron a los participantes y salieron del aula.
Por otro lado, Horikita no mostró intención de seguirlos; parecía que quería comer su bento dentro del aula.
—Horikita-san, ¿no quieres comer con nosotros?
Kushida, al ver la situación, se colocó delante de ella y usó su mano con delicadeza para impedir que Horikita empezara a comer.
—¿Qué?
—Como Horikita-san también ha hecho un bento, vamos a comerlo juntos.
—Permíteme negarme. No me interesa.
—Comer con todos hará que sepa mejor.
—El sabor no cambia según el número de personas. Ahora que lo sabes, ¿puedes retirar la mano?
Horikita no tenía intención de escuchar las palabras de Kushida y la rechazó.
Después de todo, esta chica nunca había pensado en comer el bento junto con sus compañeros de clase.
Al ver a Kushida un poco triste, decidí echar una mano.
Por supuesto, aunque no sabía si tendría éxito o no, no hice un ataque frontal. Después de todo, aunque lo hiciera y se lo pidiera directamente a Horikita, tampoco aceptaría.
—Kushida, ¿tú también trajiste tu bento?
—Sí. Puse bastante esfuerzo e ilusión al hacerlo.
—Aunque no he visto el bento de Kushida, comparada con Horikita, Kushida cocina mejor.
—Eh~, eso no es verdad. Al fin y al cabo, Horikita parece muy hábil.
—No creo que sea torpe, pero Kushida parece ser mejor.
Nos respondíamos mutuamente con Horikita en medio.
—No he dicho nada desde el principio, pero un vecino insignificante está actuando con demasiada arrogancia.
Me lanzó una mirada afilada. Parecía que aquello había surtido cierto efecto.
—Entonces, ¿estás insinuando que cocinas mejor?
—Eso no lo sabría. Después de todo, nunca he competido con nadie. Pero es inesperado que por eso se me considere inferior a ella.
—Entonces, ¿por qué no intentas demostrarlo? Además, Kushida también ha traído un bento.
Normalmente Kushida no traía bento. Así que no había muchas oportunidades como aquella.
—Qué provocación tan aburrida y evidente.
Sin embargo, como si se hubiera quedado sin palabras, Horikita suspiró y bajó la cabeza.
…¿No había funcionado?
—Pero puedo hacerlo. Puedo demostrarlo una vez para que lo veas. Solo que, después de eso, ¿podemos acordar que dejarás de molestarme?
Obviamente sabía que era una provocación y aun así la aceptó deliberadamente.
Parecía que no quería perder sin luchar. Su espíritu competitivo había entrado en juego.
Detuvo su mano antes de abrir la caja de bento, la cogió y se levantó.
Mis ojos se cruzaron con los de Kushida por un instante, como si nos transmitiéramos el mensaje de “está funcionando”.
Llegando más tarde que Hirata y los demás, los tres fuimos juntos hacia el patio.
Aparte de los estudiantes de la Clase D, había muchos otros estudiantes reunidos allí.
—Hay muchísima gente aquí.
Todos los bancos estaban ocupados; no había asientos libres.
—Qué pena. Como no hay sitios libres, no se puede hacer nada. Compitamos la próxima vez.
—¿Quieres huir?
—Si no hay sitios libres, no se puede hacer nada, ¿verdad? El tiempo es limitado y no tengo tiempo para esperar a que se libere un asiento.
Como burlándose de las palabras de Horikita, un banco quedó libre.
—…Obviamente no hacía falta darse tanta prisa.
¿Fue un descuido que dijera lo que pensaba? Horikita parecía muy insatisfecha.
Kushida se sentó en el banco.
Pensé que Horikita, al verla, se sentaría a su lado, pero al final se sentó dándole la espalda. Debía de ser porque no quería que los demás pensaran que se había vuelto cercana a Kushida.
—Entonces yo me voy al comedor.
No había problema en haberlas seguido hasta allí, pero por desgracia yo no había traído bento.
Después de todo, no tendría sentido quedarme.
—Espera un momento. Si tú no estás aquí, ¿quién va a juzgar?
—¿Juzgar…? ¿De verdad pensabais decidir quién es mejor?
—Fuiste tú quien lo propuso. Yo solo quería demostrar que no soy inferior a ella cocinando.
Dio a entender: “Por eso vine al patio”. Era realmente testaruda.
—Entonces daos prisa y comed.
Por otro lado, Kushida parecía muy satisfecha de haber conseguido que Horikita viniera al patio. Tarareaba una canción mientras sacaba su caja de bento. Era tan pequeña que no pude evitar preguntarme si aquello sería suficiente para una persona.
Horikita sacó de su bento un envoltorio triangular.
—¡Guau, qué impresionante! ¡Horikita-san es muy formal! ¡Parece de los que venden en las tiendas!
Era un sándwich. Normalmente habría estado envuelto en film transparente, pero Horikita había usado un envoltorio con forma de sándwich con cierre.
—No lo compraste en una tienda, ¿verdad?
—Mira bien. No es algo que puedas comprar.
Me miró con una expresión ligeramente molesta. Por supuesto, yo también sabía cómo eran los bentos comprados en tiendas. Solo que lo había hecho tan bien que era inevitable pensarlo.
Por otro lado, ¿qué tal era el de Kushida? Parecía que Horikita también tenía curiosidad y trató de echar un vistazo.
—No lo hice para enseñárselo a los demás, así que me da un poco de vergüenza.
Parecía que le preocupaban nuestras miradas; Kushida dudaba un poco.
—Puedes admitir la derrota ahora mismo si quieres. Después de todo, rendirse también es una opción válida.
—Uuh~. Entonces haré mi mejor esfuerzo y lo sacaré para enseñároslo. Por favor, mirad.
Kushida, algo tímida, abrió la pequeña tapa.
Lo que apareció fue un bento delicado y de aspecto perfecto. Tenía las clásicas salchichas y huevo frito, además de algunas verduras.
Si alguien pudiera traerte un bento así cada día, esperarías con ganas cada pausa del almuerzo.
—Podría haberle puesto un poco más de esfuerzo.
Aunque dijera eso, teniendo en cuenta los utensilios de la residencia y la actual escasez de puntos, aquel era un bento de máxima calidad.
Especialmente la habilidad culinaria reflejada en el control del calor del huevo frito podía considerarse de primera categoría.
—Entonces, eh, examinador Ayanokouji-kun. Por favor.
Me tendió su caja de bento. Si Ike viera esta escena, seguramente me asesinaría.
Pero si me lo daba así… ¿qué se suponía que debía probar?
—¿Qué quieres que pruebe?
En esa situación, realmente debía elegir el huevo frito, que es lo que mejor muestra las habilidades culinarias. Kushida me entregó unos palillos muy monos. Los usé para coger un trozo y llevármelo a la boca.
—¿Qué tal… sabe…?
Usar azúcar en lugar de sal como condimento también merecía elogios. Estaba realmente delicioso.
Pero no podía dejar que mi evaluación se reflejara en mi expresión.
—Más o menos ya he captado el nivel de Kushida.
Cogí un trozo del sándwich, ya preparado para comer, y me lo llevé a la boca.
—…Ya veo.
Después de comer el sándwich, cerré los ojos.
—¿Qué tal, Ayanokouji-kun?
—¿Cuál es mejor? Sé sincero.
—Pero… eso… ¿puedo decir mi impresión honesta?
Por supuesto, ambas asintieron. Así que respondí con sinceridad.
—Vuestros estilos y los ingredientes que usasteis ya son diferentes de por sí; es imposible compararlos. Si uno supiera mejor que el otro, podría decidirse cuál es superior, pero ambos son de primera categoría.
Por el momento, solo podía decir que ambos estaban deliciosos.
—Excusas… aunque quería decir eso, puede que realmente sea así.
Si no podían aceptar ese veredicto, sería como preguntar qué sabe mejor: la comida japonesa o la occidental.
—Qué pena, Kushida-san. Parece que ambas han perdido el espíritu de lucha.
—Aunque no pensaba perder contra ti… bueno, digamos que es un empate.
Kushida mostró una expresión de «así está bien» y se relajó.
Si hubiera decidido precipitadamente un vencedor y encima le hubiera dado la victoria a Kushida, Horikita odiaría aún más a Kushida. Como resultado, sería imposible que llegaran a ser amigas.
Pero, aun así, aunque las dos tenían personalidades opuestas, no había razón para dudar de sus habilidades culinarias.
Kushida era sin duda alguien muy popular; si Horikita tuviera una actitud mejor, también atraería el interés del sexo opuesto.
—Dicho esto, Kushida-san. ¿No tenías algo que querías decirme?
—¿Eh? ¿A qué te refieres?
—Si no lo tienes, no pasa nada. Solo quería confirmarlo.
Sin embargo, no era tan lento como para no entender sus palabras.
Aunque esa chica, Kushida, era querida por todo el mundo y también les correspondía al mismo tiempo… su actitud hacia Horikita era diferente.
Aunque no sabía la razón, tenía un motivo para odiar a Horikita.
Me generaba mucha curiosidad saber por qué seguía conteniéndose y queriendo mantener el contacto con Horikita.
Pero después de mostrarme una sonrisa, Kushida respondió con su tono habitual.
—No es nada. Es solo que quiero tener una relación pacífica con Horikita.
Una respuesta muy ambigua.
Parecía que Horikita también entendía que la conversación no avanzaría, así que no preguntó más.
El viento sopló hacia nosotros.
—Ah, son pétalos de cerezo…
Al oír mis palabras, las dos giraron la cabeza.
Los pétalos de cerezo danzaban en el aire.
—Es realmente elegante.
Horikita, que había mantenido un rostro inexpresivo, mostró una sonrisa al ver los cerezos en flor.
—No fue en vano venir expresamente al patio.
Puede que yo sea la primera persona que consigue ver a estas dos sonreír al mismo tiempo.
Sería genial que algún día estas dos pudieran darse la mano y tener una relación en la que pudieran mostrarse una sonrisa sincera la una a la otra al mismo tiempo.
Mientras pensaba en eso, también imaginé la vida escolar que nos esperaba en el futuro.
(Esto ocurre después de que Kushida les revele que odia a Horikita.)

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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 43
Estás leyendo el capítulo 43 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 28 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.