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Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 34 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Nos reunimos en la biblioteca un minuto más tarde de lo que habíamos acordado. Todos tenían sus cuadernos abiertos, preparados y esperando. La biblioteca parecía ser un lugar popular para estudiar. Alumnos de primero a tercero luchaban por subir en la clasificación. Bastó una mirada para entenderlo. —Llegas tarde —dijo Horikita. —Lo siento, había mucha gente. —No habréis comido juntos, ¿verdad? Ike se volvió hacia nosotros con una mirada sospechosa. Kushida y yo habíamos comido juntos, en efecto, pero quizá era mejor mantener esa información en privado. —Sí, hemos comido juntos —dijo Kushida. Habría sido mejor que no dijera nada. Tal como esperaba, Ike y los demás me miraron con evidente descontento. Ike me observaba como si fuera su enemigo ancestral. Horikita habló sin levantar la vista. —Date prisa. —Vale. Ante la fría orden de Horikita, me senté y saqué mi cuaderno. —Pensaba que necesitaría más ayuda con esto, pero la geografía en realidad es bastante fácil. —La química tampoco ha sido tan difícil como pensaba. Ike y Yamauchi parecían satisfechos. —La mayoría de los problemas se reducen a memorizar, ¿no? Aunque no puedes resolver muchos problemas de inglés o matemáticas si no entiendes la base. —No bajéis la guardia. Creo que también puede haber preguntas de actualidad en el examen. —¿Actua…lidad? —Acontecimientos recientes relacionados con la política o la economía. Eso significa que las preguntas pueden no limitarse a lo que está escrito en el libro de texto. —Uf, ¿eso no va contra las reglas? ¡Entonces no tenemos ni idea de lo que va a salir en el examen! —Por eso deberíais estudiar todo. —De repente odio la geografía… Aunque el examen pudiera incluir temas de actualidad, pensé que por ahora estaría bien ignorarlos. Si te preocupabas demasiado por todo, probablemente pasarías por alto algo importante y lo pagarías caro. —¿No deberíamos darnos prisa? —pregunté—. Estamos perdiendo un tiempo precioso hablando de esto y aquello. —Sí. Hemos estado perdiendo el tiempo porque alguien llegó tarde. —¿Aún sigues con eso? —Tengo una pregunta para todos. ¿Quién formuló el razonamiento inductivo? —Eh… Fue ese tipo del que hablamos en clase, ¿no? Era… —Ike se devanó los sesos mientras hacía girar su portaminas—. Ah, ya sé. Ese tipo. Su nombre me daba un hambre terrible. —¡Francisco Javier! O algo así, ¿no? —preguntó Sudou. Cerca, pero no. —¡Ya me acuerdo! ¡Francis Bacon! —gritó Ike. —Correcto. —¡Sí! ¡Voy a sacar una puntuación perfecta! —No exactamente… Si todos conseguíamos mantener este ritmo durante otra semana, quizá todos evitarían suspender. —Por favor, cuidad vuestra salud. Si os ponéis enfermos, tendréis menos tiempo para estudiar —dijo Kushida. Comprendía que ya no teníamos margen de error. —No te preocupes. Al menos no por esos tres —gruñó Horikita. —¡Tal y como esperaba de ti, Horikita-chan! ¡Siento que empiezas a tener fe en nosotros! En realidad, probablemente quería decir algo más parecido a: «Los idiotas no se resfrían.» —Oye, bajad la voz. Vuestra cháchara empieza a molestar —dijo un estudiante cercano mientras se giraba hacia nosotros. —Perdón, perdón. Creo que me emocioné un poco. Es que estoy muy contento de haber acertado algo. ¿Sabías que Francis Bacon fue quien ideó el razonamiento inductivo? ¡No perderé puntos en esa pregunta! —dijo Ike, riéndose como un tonto. —¿Eh? Oye, ¿vosotros sois estudiantes de la clase D, por casualidad? Un grupo de chicos nos miró a la vez. Sudou, aparentemente irritado por aquello, respondió con cierto enfado. —¿Y qué? ¿Qué problema hay con que seamos de la clase D? ¿Te molesta? —No, no, ningún problema. Soy Yamawaki, de la clase C. Encantado —dijo Yamawaki con una risita—. La verdad es que me alegra que en esta escuela separen las clases según la capacidad. Así no tengo que estudiar con perdedores como vosotros. —¿Qué has dicho? —la ira de Sudou estalló. —No te enfades. Solo he dicho la verdad. Me pregunto… Si nos peleáramos, ¿cuántos puntos perderías? Ah, espera, vosotros ni siquiera tenéis puntos que perder, ¿verdad? En ese caso, probablemente os expulsarían. —Perfecto. ¡Vamos! Los gritos de Sudou atrajeron miradas de disgusto. Si aquello empeoraba, probablemente el profesor acabaría enterándose. —Tiene razón. No sabemos qué ocurrirá si montas un escándalo. Deberías recordar que, en el peor de los casos, podrías ser expulsado. Personalmente no me importa que nos insultes, pero tú estás en la clase C, ¿verdad? Sinceramente, no es algo de lo que presumir —dijo Horikita. —Está claro que hubo errores de cálculo al colocar a las clases C y A. Pero vosotros, los de la D, estáis en un nivel completamente distinto. —Ese es un criterio de medición bastante inconsistente. Desde mi punto de vista, todos los que no están en la clase A están en el mismo saco. Yamawaki dejó de reír y ahora miraba a Horikita con furia. —Vaya. Para ser un producto defectuoso que no puede conseguir ni un solo punto, eres bastante insolente. ¿Crees que puedes decir lo que quieras solo porque tienes una cara bonita? —Gracias por tu comentario completamente incoherente e irrelevante. Nunca me había preocupado demasiado por mi apariencia hasta ahora, pero después de recibir un elogio tuyo debo decir que me siento bastante incómoda. —¡Tch! —Yamawaki golpeó la mesa y se levantó. —Oye, tranquilo. Si empezamos nosotros una pelea, correrá la voz y tendremos problemas —los otros estudiantes de la clase C tiraron de las mangas de Yamawaki para sujetarlo. —Sabéis que os expulsarán si suspendéis el próximo examen, ¿verdad? Estoy deseando ver cuántos de vosotros acabáis fuera. —Por desgracia para ti, nadie de la clase D será expulsado. Pero antes de preocuparte por nosotros, quizá deberías preocuparte por tu propia clase. El orgullo precede a la caída. —¡Ja, ja, ja! ¿Nosotros, suspender? No bromees. —Nosotros no estamos estudiando solo para evitar suspender. Estamos estudiando para mejorar nuestras notas. No nos metas en el mismo saco que vosotros —dijo Yamawaki—. Además, ¿alegrarse por saber quién es Francis Bacon? ¿Estáis locos? ¿Por qué estudiáis cosas que ni siquiera entran en el examen? —¿Eh? —Horikita parecía desconcertada. —Espera, ¿no sabéis qué entra en el examen? Con razón os llaman productos defectuosos. —Ya basta —Sudou, a punto de perder realmente los nervios, agarró a Yamawaki por el cuello. —¡Eh, eh! ¿De verdad vas a ponerte violento aunque te cueste puntos? ¿Te parece bien? —¡No tenemos puntos que perder! Sudou echó el brazo hacia atrás. Vaya. ¿De verdad iba a moler a golpes a ese tipo? Sabía que debía detenerlo. Me levanté y entonces… —¡Vale, basta! ¡Parad! Una estudiante gritó. Sudou se detuvo. —¿Qué? Esto no tiene nada que ver contigo. No te metas —dijo. —¿Que no tiene nada que ver conmigo? Estoy intentando usar la biblioteca, así que sí tiene que ver conmigo. Si queréis pelearos, ¿por qué no lo hacéis fuera? Ante el argumento desinteresado pero lógico de la bella rubia, Sudou soltó a Yamawaki. —Además, ¿no crees que lo estás provocando? Si esto continúa así, tendré que informar a la escuela. ¿Quieres que pase eso? —L-lo siento. No queremos eso, Ichinose —dijo Yamawaki. ![](/api/get-image/8f55cd70-9183-4071-be02-971a5f1bf535.webp/chapters/false) Ichinose. Había oído ese nombre antes. Espera… era la estudiante de la clase B que había estado hablando con la profesora Hoshinomiya. —Vamos, vámonos. Si intentamos estudiar aquí, se nos pegará la estupidez. —Sí. Con esas últimas palabras, Yamawaki y su grupo se marcharon. —Si vais a estudiar aquí, por favor comportaos como adultos. Gracias —dijo Ichinose. Observando su elegante retirada, no pude evitar asentir con admiración. —A diferencia de Horikita, ella consiguió mantener a todo el mundo bajo control. —No tenía intención de crear caos. Solo dije la verdad. Aunque esa verdad había provocado el caos… —Oye. Él dijo que esa pregunta no entraba en el examen, ¿verdad? —¿Qué quieres decir? Intercambiamos miradas. La profesora Chabashira nos había dicho que el contenido sobre la Era de los Descubrimientos entraría en el examen. Horikita y yo lo habíamos anotado. —¿Eso significa que cada clase recibe un examen diferente? —Parece poco probable. El examen debería ser el mismo para todos los alumnos del mismo curso. Horikita tenía razón. Los mismos problemas fundamentales de los cinco temas principales deberían aparecer en los exámenes parciales de todos. De lo contrario, no habría forma clara de evaluar nuestras aptitudes. ¿Había averiguado la clase C que el examen cambiaría antes que nadie? ¿O era la clase D la única que se estaba quedando fuera? Nos quedamos desconcertados ante esta nueva información. ¿Y si cada clase tenía preguntas diferentes en ciencias sociales? No… ¿y si no era solo ciencias sociales? ¿Y si todas las preguntas del examen eran completamente diferentes? Si ese fuera el caso, habríamos desperdiciado toda una semana de estudio.
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Estás leyendo el capítulo 34 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 19 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.