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Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 27 online gratis en español

🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Esa noche estaba tumbado sin hacer nada en mi habitación cuando recibí un mensaje de Kushida. ¡Yamauchi-kun e Ike-kun han dicho que sí! (・ω・)b Qué rápido. Ike me había rechazado cuando había intentado invitarle antes. La presencia de una chica probablemente había tenido mucho que ver en su cambio de opinión. La lujuria tenía un poder ilimitado. ¡Acabo de contactar con Sudou ahora mismo, pero tengo buen presentimiento! (^ω^) Otro mensaje. Vaya. A ese ritmo, probablemente conseguiríamos reunir a todos mañana. Gracias a estos rápidos avances, pensé que sería buena idea pasarle la información a Horikita. Redacté un mensaje explicando básicamente que contaba con la ayuda de Kushida, que Ike y Yamauchi habían aceptado venir y que Kushida también participaría. Luego se lo envié a Horikita. —Bien. Creo que es hora de darme un baño. En el momento en que me levanté de la cama, Horikita llamó. —¿Diga? —contesté. —No entiendo del todo el mensaje que acabas de enviarme —dijo ella. —¿Cómo que no lo entiendes? Lo escribí todo con total claridad, ¿no? Dije que esos tres chicos probablemente vendrían mañana. —No me refiero a esa parte. Me refiero a la parte de Kushida. No sabía nada de eso. —Se lo pedí hace un rato. Tener a alguien como Kushida de nuestra parte aumenta las posibilidades de reunir a todo el mundo. Así que se lo pedí, y ahora Sudou, Ike y Yamauchi van a venir. ¿De acuerdo? —No recuerdo haberte dado permiso para hacer eso. Además, ella ni siquiera está suspensa. —Mira. Al pedirle a Kushida, que ha dedicado más tiempo a relacionarse con la gente, que nos ayude, nuestras posibilidades de éxito han mejorado considerablemente. —No me gusta. ¿No deberías haberme consultado primero? —Entiendo que odias a la gente extrovertida como Kushida. Pero ¿no es esto simplemente un medio para lograr un fin? ¿O prefieres intentar reunir a todos tú sola? —Pues… Horikita parecía haber comprendido por fin que contar con Kushida era algo positivo. Pero, siendo tan orgullosa, no podía simplemente aceptarlo. —Tampoco nos queda mucho tiempo hasta el examen. ¿Lo entiendes? Pensándolo bien, realmente no nos quedaba mucho tiempo para que el plan de Horikita funcionase. Sin embargo, Horikita estaba claramente bloqueada y era incapaz de tomar una decisión rápida. Se quedó en silencio un momento. —Lo entiendo. Supongo que todo lo que vale la pena hacer requiere sacrificios. Sin embargo, Kushida solo puede ayudar a reunir a los alumnos. No se le permite unirse al grupo de estudio. —Pero ¿por qué? Esa era su condición para ayudarnos. Estás siendo ridícula —dije. —No permitiré que entre en nuestro grupo de estudio. En eso no pienso ceder. —¿Es por lo que pasó en la cafetería? ¿Te estás vengando de Kushida por haberte engañado? —Esto no tiene nada que ver con eso. Ella no suspendió el examen. Invitar a más personas solo supondrá perder más tiempo y generar mayor confusión. Aunque su argumento sonaba lógico, dudaba que esa fuera su verdadera razón para excluir a Kushida. —¿Es que desagrada Kushida? —pregunté. —¿Acaso tú no te sentirías incómodo sentado junto a alguien a quien odias? —¿Eh? No entendía muy bien qué quería decir Horikita. Kushida había hecho más que nadie por ganarse la amistad de Horikita. No podía imaginar por qué Horikita la odiaba de verdad. —¿Y si los chicos deciden no venir si Kushida no está? —Perdona, repasar el material del examen me está llevando más tiempo del esperado. Aquí termino la llamada. Buenas noches. —¡Oye, espera! Me colgó, como era de esperar de una misántropa1. Sin embargo, si queríamos llegar a la Clase A, era necesario llegar a acuerdos. Conecté el teléfono al cargador y me tumbé, repasando mentalmente todo lo que había ocurrido desde la ceremonia de entrada. —“Producto defectuoso”, ¿eh? Eso era lo que aquel alumno de segundo nos había llamado el primer día. En otras palabras, no es que fuésemos simplemente defectuosos; es que estábamos fracasando de forma fundamental en cumplir nuestro propósito. Esas eran las palabras que habían usado para ridiculizarnos. Incluso Horikita, que parecía impecable, probablemente tenía sus propios defectos. Podía entender en cierta medida por qué había estado tan enfadada hoy. —¿Qué debería hacer? ¿Debería intentar forzar a Horikita? En el peor de los casos, se marcharía. Si Horikita no tutorizaba el grupo de estudio, todo el mundo perdería el tiempo. Con el ánimo por los suelos, llamé a Kushida. —¿Diga? Oí algo parecido a un viento fuerte soplando contra el teléfono. Aunque enseguida se calmó. —¿Estabas secándote el pelo o algo así? —pregunté. —Ah, perdona. ¿Lo has oído? Acabo de terminar, así que no te preocupes. Kushida acababa de salir del baño… No era el momento de perderse en fantasías. —Eh, esto me cuesta mucho decírtelo, pero… ¿podemos hacer como si nunca te hubiera pedido que ayudaras a reunir a todo el mundo? Hizo una pausa y luego respondió: —Mmm, ¿por qué? —Sonaba curiosa más que enfadada. —Lo siento. Ahora mismo no puedo explicártelo. Las cosas se han complicado un poco. —¿Ah, sí? Supongo que Horikita-san se opuso a que yo me uniera. Yo no había insinuado nada de eso, pero Kushida lo había captado. —No tiene nada que ver con Horikita. La culpa es mía. —No pasa nada. No estoy especialmente enfadada. Horikita parece que me tiene mucha antipatía, así que me lo esperaba. Se podría llamar intuición femenina. —En fin, lo siento. La culpa es mía, ya que fui yo quien acudió a ti pidiendo ayuda. —No pasa nada. No tienes que disculparte, Ayanokouji-kun. Pero… no creo que Horikita-san sea capaz de reunir a Sudou-kun y a los demás ella sola. No podía negarlo. —Oye, pero ¿qué dijo Horikita-san exactamente? ¿Se opuso a que yo reuniera a la gente, o es que no quería que me uniera al grupo de estudio? Kushida daba tan en el clavo que era como si hubiera estado a mi lado cuando llamó Horikita. —Lo segundo. Lo siento muchísimo si esto hiere tus sentimientos. —Ahhh, no pasa nada. De verdad, no te disculpes, Ayanokouji-kun. Horikita-san tiene ese tipo de aura impenetrable, como si no dejara que nadie se le acercara. Me lo esperaba. Era demasiado perspicaz. —Todo el mundo aceptó unirse porque dije que yo también participaría… ¿No podrías haberme dicho simplemente que no podía unirme? Me preocupa que, si los chicos se enteran ahora de que no voy a ir, probablemente se enfaden con Horikita-san… Kushida me daba un poco de miedo. No se le escapaba nada. —¿Podrías dejarme esto a mí esta vez? —preguntó. —¿Dejártelo a ti? —Mañana traigo a todo el mundo. Por supuesto, yo también vendré. —Eso es… —empecé. —No te preocupes. O, ¿puedes resolver tú solo todos estos problemas, Ayanokouji-kun? Es decir, reunir a todo el mundo sin mí. Por desgracia, eso probablemente era imposible. —De acuerdo. Te lo dejo a ti, entonces. Aunque no sé muy bien qué va a pasar. —No te preocupes. Tú no serás responsable de nada, Ayanokouji-kun. Bueno, pues hasta mañana. Poco después, mi llamada con Kushida terminó. De alguna manera, estaba aún más agotado que cuando había terminado de hablar con Horikita. Aunque Kushida decía que todo estaba bien, yo tenía mis dudas. Horikita se oponía sin tregua a quien no le caía bien, fuera quien fuera. Era dolorosamente obvio que aquello acabaría en desastre. Con un nudo en el estómago, me dirigí al baño. Decidí dejar de pensar en el día de mañana. Por mucho que me angustiase, el mañana llegaría, y con el tiempo terminaría. De alguna manera, las cosas se arreglarían.
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Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 27

Estás leyendo el capítulo 27 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 16 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.