Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 136 online gratis en español
🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
Caminé hasta la segunda cubierta, tal como indicaba el mensaje. Llegué a mi destino unos cinco minutos antes de la hora señalada. Había varios estudiantes deambulando por aquel nivel, normalmente desierto. Vi a algunas personas que no logré identificar entrando en una habitación cercana. No eran una ni dos. Subían a la cubierta designada y desaparecían en otras salas.
—¿Serán estudiantes de otra clase? —me pregunté.
Al principio pensé en esperar delante de la entrada, pero quizá dentro ya habían empezado. Más que nada, no quería que otros estudiantes me vieran, así que decidí actuar. En cuanto llamé a la puerta, recibí respuesta de inmediato.
—Adelante.
Entré en la habitación. El tutor de la Clase A, Mashima-sensei, vestido con un traje impecablemente ajustado, estaba sentado en una silla frente a mí. Mi mirada bajó hacia una pequeña mesa sobre la que descansaban varios documentos. También había dos estudiantes varones sentados ante Mashima-sensei. Ambos eran compañeros míos de la Clase D.
—¡Así que una de las dos plazas restantes pertenece a Ayanokouji-dono! ¡Qué grato resulta!
Quien pronunció aquel extraño saludo de friki fue Sotomura. La gente lo llamaba cariñosamente «el Profesor». Era un estudiante de primero con sobrepeso y gafas, y encajaba a la perfección con la imagen estereotípica de un otaku masculino. Sabía muchísimo de historia y maquinaria, aunque su forma de hablar, las palabras que escogía y hasta su entonación resultaban a menudo incomprensibles. Aun así, de algún modo lograba comunicarse con los demás.
—Esto es bastante extraño, ¿no crees, Ayanokouji?
Yukimura, otro de mis compañeros de habitación en el barco, estaba sentado junto al Profesor. El Profesor y Yukimura. Normalmente no encontrarías a esos dos juntos. Me pregunté por qué estaban allí. ¿En qué nos habíamos metido?
—¿Qué haces? Date prisa y siéntate —dijo Mashima-sensei sin mirarme.
Me senté en silencio junto a Yukimura. Me llamó la atención una silla vacía a mi lado. A simple vista, deduje que nos habían dividido en grupos de un profesor y cuatro estudiantes, pero… ¿por qué grupos tan pequeños? Tal vez el cuarto estudiante, todavía ausente, arrojaría algo de luz sobre la situación.
—Aún esperamos a una persona más. Sentaos en silencio.
Tuve la sensación de que aquello, sin duda, no era un asunto trivial. Se avecinaba una tormenta, se alzaba el telón de una nueva prueba. Un presagio poderoso. Sin importar lo que hubiéramos esperado, era evidente que aquella prueba iba a ser algo completamente distinto.
Por lo general, lo normal sería que todos recibieran las reglas de la prueba al mismo tiempo para garantizar la igualdad de condiciones. Ya fuera un examen escrito en nuestros pupitres o una supervivencia en una isla deshabitada, esa era la norma. Pero allí estábamos, en un espacio privado y cerrado. ¿Por qué querían reunirnos en grupos pequeños? ¿Estaba preocupándome demasiado y demasiado pronto?
Por mucho que le diera vueltas, probablemente no encontraría respuestas por mi cuenta. Me senté en la silla. Ninguno de nosotros habló. Aunque todavía no había pasado la hora indicada, deseaba de verdad que la persona misteriosa se diera prisa y llegara. Había un reloj con forma de caja de música, algo común en todas las habitaciones de este barco. El silencio pesaba a nuestro alrededor. Dentro de poco serían las 18:00.
Mashima-sensei miró el reloj una sola vez, con total calma. Al mismo tiempo, alguien llamó a la puerta. Mashima-sensei le indicó que entrara, y la puerta se abrió lentamente.
—¡Con permiso!
Dicho eso, Karuizawa entró en la habitación. Había supuesto que la cuarta persona sería de la Clase D, pero no esperaba que fuera Karuizawa. Pensaba que se uniría otro chico. Aquello fue completamente inesperado.
—¿Eh? ¿Qué está pasando? ¿Por qué están aquí Yukimura-kun y estos otros tíos? —preguntó.
Exactamente lo mismo que pensaba yo. No pude ocultar mi desconcierto al verme incluido en aquella reunión tan extraña. El Profesor no parecía preocupado, pero Yukimura tenía cara de no entender nada.
—Creo que se os indicó que la puntualidad era esencial, y aun así llegas tarde. Date prisa y siéntate —dijo Mashima-sensei.
—Vale.
La respuesta de Karuizawa dejaba claro que no le entusiasmaba estar allí y que tampoco le importaba demasiado lo que pensara el profesor. Se sentó y, después de observarnos a los tres, levantó la silla y la apartó un poco más de mí. Me deprimió un tanto que quisiera alejarse.
—Sotomura, Yukimura, Ayanokouji y Karuizawa, de la Clase D. Sin más preámbulos, procederé a explicar la prueba especial.
Bien; al menos íbamos a recibir una explicación. Sin embargo, la razón por la que habían elegido a aquel grupo de cuatro seguía siendo un misterio. Además, estábamos en una habitación privada. Tenía un mal presentimiento.
—E-espera un momento. No entiendo nada. ¿A qué te refieres con explicar una prueba? La prueba ya terminó, ¿no? Y además, ¿qué pasa con estos tíos? Esto es rarísimo.
Karuizawa, incapaz de escuchar hablar a los demás, bombardeó de inmediato a Mashima-sensei con preguntas. Me pregunté si siquiera había leído bien el mensaje.
—No responderé a ninguna pregunta en este momento. Guarda silencio y escucha.
Como era de esperar, Mashima-sensei miró fríamente a Karuizawa.
—Jo, vale. Bien, me callo.
Mashima-sensei tenía fama de ser bastante frío con los estudiantes. Incluso ahora, parecía distante mientras daba una simple explicación. Mi propia tutora, Chabashira-sensei, también era indiferente, fría y no ofrecía ningún apoyo a sus alumnos. Al igual que ella, Mashima-sensei no parecía el tipo de profesor que prestaría un hombro sobre el que llorar a los estudiantes de la Clase A. La única diferencia clara entre ambos era que, comparado con Chabashira-sensei, que parecía desmotivada y anormalmente poco cooperativa, Mashima-sensei resultaba imposible de leer. Me pregunté si mantenía a todo el mundo a cierta distancia fija, sin importar quién fuera.
—En esta prueba especial, todos los alumnos de primero serán divididos en doce grupos basados en los signos del Zodiaco. Cada uno participará dentro de su grupo correspondiente. El propósito de esta prueba es evaluar vuestra capacidad de pensamiento.
¿Doce grupos basados en los signos del Zodiaco? Eso significaba que la Clase D se dividía en tres grupos, y que esos tres grupos representarían tres de los doce signos. Al parecer, querían evaluar nuestro «pensamiento». Querían poner a prueba nuestra capacidad para pensar y procesar información a fondo. ¿Era eso?
—¿Qué quieres decir con «evaluar nuestra capacidad de pensamiento»? —Karuizawa, incapaz de permanecer callada, volvió a preguntar por impulso.
—Ya te lo he dicho. No responderé a ninguna pregunta.
Tras la segunda advertencia de Mashima-sensei, Karuizawa pareció percibir la gravedad de la situación. Aunque se la veía abiertamente descontenta, cerró la boca y escuchó. No sabía hasta qué punto Yukimura y el Profesor se tomaban aquello en serio, pero permanecieron en silencio.
—La sociedad necesita tres cualidades fundamentales para progresar: acción, pensamiento y trabajo en equipo. Quienes posean las cualidades necesarias se convertirán en adultos excelentes. La prueba anterior en la isla deshabitada se centró especialmente en evaluar vuestro trabajo en equipo. Sin embargo, ahora evaluaremos vuestro pensamiento en cuatro aspectos: vuestra capacidad para procesar información en profundidad, un componente esencial de esta prueba; vuestra capacidad para analizar la situación actual y aclarar la tarea que tenéis entre manos; vuestra capacidad para resolver el problema una vez hayáis aclarado el proceso e identificado la tarea; y vuestra capacidad para utilizar la imaginación y crear nuevos valores. Esas son las cualidades que necesitaréis.
Aunque su explicación fue bastante concisa, varias interrogaciones seguían flotando sobre nuestras cabezas cuando terminó. Yo no era una excepción. Seguía sin entender nada en absoluto.
—Como he dicho, en esta prueba os hemos dividido en doce grupos.
Por fin llegaron las palabras que Karuizawa llevaba esperando.
—¿Alguna pregunta hasta aquí?
—No entiendo qué significa nada de esto. ¿Puedes explicarlo de una forma más fácil de entender? O sea, vale, entiendo que nos dividís en doce grupos, pero ¿por qué estoy con estos tíos? ¿Y Hirata-kun? ¿Y las demás chicas? Y sigo sin entender qué vamos a hacer. Dímelo. Venga, por favor.
Aunque intentó sonar educada al final, me dio la sensación de que no lo decía en serio. Aun así, Karuizawa tenía motivos para dudar. Aunque Mashima-sensei dijo que aceptaba preguntas, la explicación había sido ambigua en el mejor de los casos. Seguíamos sin saber qué tenían en común las personas reunidas allí.
Si cada clase se dividía en tres grupos, debería haber doce o quince personas de la Clase D reunidas allí para la explicación, pero no habían hecho eso. ¿Se debía al tamaño de las habitaciones? No, aquel barco tenía varias salas capaces de albergar una reunión de tamaño moderado. Tenía que haber una razón por la que nos habían subdividido a propósito.
—Los cuatro reunidos aquí estaréis en el mismo grupo. En este preciso momento, estudiantes en otras habitaciones están recibiendo la misma explicación que vosotros.
Un momento, ¿así que éramos miembros del mismo grupo? En otras palabras, los cuatro éramos aliados…
—Si eso es verdad, ¿no habría sido muchísimo más rápido y fácil reunir a todos nuestros compañeros en un solo sitio y explicarlo? Además, ¿cuál es la razón de ponerme con estos tres? ¿Por qué? Me dan mal rollo. ¿Por qué tengo que estar en equipo con chicos? La verdad, lo odio… aunque si fuera con Hirata-kun no me importaría.
Karuizawa siguió hablando sin parar hasta que Yukimura por fin pareció perder la paciencia.
—¿Qué tal si te callas y escuchas? La prueba probablemente está a punto de empezar. Si nos quitan puntos porque no paras de parlotear, ¿vas a hacerte responsable? Incluso en la isla desierta nos arrastraste a todos hacia abajo. ¿Puedes intentar no causar más problemas?
—¿Eh? ¿Cuándo y cómo exactamente causé problemas? Me estás cabreando.
Durante la prueba anterior ya había visto muchas veces a chicos y chicas pelearse entre ellos. El Profesor y yo guardamos silencio.
—Calmaos los dos. Yukimura, tus preocupaciones no tienen fundamento. La prueba todavía no ha empezado, así que no os afectará. Además, vuestra actitud no tiene relación con esta prueba.
—¿Ves? Ya te ha quedado claro, ¿no?
Karuizawa miró a Yukimura con suficiencia. Yukimura la fulminó con frustración. Debería haberme quedado callado, pero tuve que decir algo.
—Karuizawa, si no cambias tu actitud con los profesores, podría quedar reflejado en tu expediente. Eso no sería bueno, ¿verdad?
—Hmph.
Yukimura soltó un bufido despectivo, burlándose de Karuizawa sin decir palabra. Mashima-sensei pareció empezar a sentir dolor de cabeza mientras contemplaba una pelea más propia de alumnos de primaria. Se llevó ligeramente un dedo a la frente.
—Escuchad. Vuestros grupos ya están decididos. No podéis cambiarlos. Para obtener un buen resultado en la prueba, tendréis que llevaros bien.
—Uf, ¡qué asco! ¡No aguanto a estos tres! ¡Hirata-kun habría sido muchísimo mejor!
—Je. Pero, ya sabes, tres cabezas piensan mejor que una. Por tanto, si los tres unimos fuerzas, tal vez podamos superar al buen Hirata-dono, estimada dama —dijo el Profesor.
—Qué asco. Aunque hubiera cien o doscientos de vosotros, no valdríais ni un pelo de la cabeza de Hirata-kun.
Intenté no darle importancia, pero oírle decir algo así me deprimió. Karuizawa se pegaba a Hirata día y noche, salvo cuando estaba con sus amigas. Era cierto que nosotros no éramos sustitutos adecuados de Hirata, pero…
—Uf. Bueno, en cualquier caso, luego se lo contaré a Hirata-kun.
Karuizawa soltó un suspiro frustrado y volvió a apartar la mirada. Trabajar con ella iba a ser un fastidio, pero probablemente ocurriría lo mismo con Yukimura.
—¿Habéis terminado? Dejad que continúe con la explicación.
—Vale, vale. Entiendo que nos dividís en esos grupos, pero ¿por qué solo estamos los cuatro recibiendo esta explicación? Pensaba que explicarías las cosas cuando todo el grupo estuviera reunido. Si esto es algún complot contra nosotros o algún tipo de acoso, quiero que lo dejéis.
Karuizawa siguió hablando sin pausa, como si tuviera intención de mostrarse desagradable hasta el final. Mashima-sensei permaneció inexpresivo.
—Parece que no podéis evitar inquietaros por esta reunión tan reducida. Por lo tanto, intentaré daros una respuesta. Esto no es una conspiración contra los estudiantes, ni tampoco acoso. Es bastante simple. Los grupos no están compuestos solo por miembros de una misma clase; se forman reuniendo entre tres y cinco individuos de cada clase. Si no explicáramos las cosas de antemano, correríamos el riesgo de generar confusión.
Por eso había solo unas pocas personas reunidas en cada sala. Los otros tres seguían sin parecer entenderlo. Volvieron a quedarse en silencio, como si estuvieran repasando mentalmente lo que Mashima-sensei había dicho. Por supuesto, yo tampoco podía asimilarlo de inmediato. Estábamos tan callados que se oía el tictac del reloj.
—E-espera un momento. ¿Qué quieres decir? Sigo sin pillarlo. ¿Vamos a estar agrupados con estudiantes de otras clases? Pero eso es una locura, ¿no? ¿No se supone que las otras clases son el enemigo?
—Eso es, Sensei. Hasta ahora hemos estado compitiendo contra las otras clases. ¿Y ahora se supone que tenemos que ignorar todo eso y formar equipo con ellos de repente?
Entendía el punto de Karuizawa y Yukimura, pero era el instituto quien decidía las reglas.
—¿Decís que habéis estado compitiendo hasta ahora? Vuestra vida escolar no ha hecho más que empezar. No deberíais correr de un lado a otro como pollos sin cabeza tan pronto, Yukimura.
—Yo… P-perdón.
—Ahora mismo no deberíais gastar energía intentando entender esta prueba. Centraos más bien en cómo pensar. Vuestro grupo asignado es «Conejo». Aquí tenéis la lista de miembros. Tendréis que devolverla al salir de la habitación. Si lo consideráis necesario, os recomiendo intentar memorizarla ahora.
Nos entregó un papel del tamaño de una postal. En él estaban escritos los catorce nombres de las personas de nuestro grupo. Tal como nos había dicho Mashima-sensei, aparte de nosotros cuatro, todos los demás pertenecían a las Clases A, B y C.
Aunque Mashima-sensei había dicho que estábamos en el grupo Conejo, el nombre del grupo aparecía escrito en japonés, colocado entre paréntesis junto a la lectura china. Eso facilitaba la lectura y, por tanto, distinguir quién formaba parte de nuestro grupo.
CLASE A: Takemoto Shigeru, Machida Kouji, Morishige Takurou
CLASE B: Ichinose Honami, Hamaguchi Tetsuya, Beppu Ryouta
CLASE C: Ibuki Mio, Manabe Shiho, Yabu Nanami, Yamashita Saki
CLASE D: Ayanokouji Kiyotaka, Karuizawa Kei, Sotomura Hideo, Yukimura Teruhiko
Conocía a algunos estudiantes de la lista. Ichinose, de la Clase B; Ibuki, de la Clase C. Al parecer, ahora éramos compañeros de equipo. Llegados a ese punto, no podía imaginar qué clase de examen iba a ser aquello. ¿Era siquiera posible competir junto a otras clases, como habían dicho Karuizawa y Yukimura? Miré rápidamente a Karuizawa por el rabillo del ojo. Parecía algo perpleja. Que la hubieran colocado en el mismo grupo que Ibuki era una especie de destino retorcido.
—No os preocupéis. Responderé a cualquier pregunta que tengáis. Creo que, después, podréis entenderlo todo. Probablemente.
Añadió ese «probablemente» porque seguramente dudaba de que Karuizawa fuera a escuchar. Comprensible. Entonces Mashima-sensei explicó la formación de aquel grupo desconcertante.
—El objetivo de esta prueba es ignorar las relaciones tensas previas entre las Clases A a D. Si lo hacéis, tendréis un atajo.
—¿Ignorar las relaciones tensas? ¿Qué significa eso?
—Karuizawa, por favor. Te lo suplico, cállate y escucha. No puedo concentrarme si no paras de parlotear —rogó Yukimura, completamente exasperado.
—A partir de este momento, ya no actuáis como miembros de la Clase D, sino como miembros del grupo Conejo. Aprobar o suspender esta prueba depende de cada grupo.
Poco a poco iba entendiendo algo más, pero todavía no veía el panorama completo.
—En esta prueba especial pueden alcanzarse cuatro resultados posibles. Sin excepciones. También hemos preparado hojas con los apartados de calificación para que podáis entenderlos mejor. Sin embargo, está prohibido llevarse esas hojas, fotografiarlas o cualquier cosa por el estilo. Debéis comprobar su contenido aquí y ahora.
Habían preparado para los cuatro unas hojas de papel algo arrugadas. Lo más probable era que los estudiantes que estuvieron allí antes que nosotros ya las hubieran mirado. Las reglas básicas estaban escritas así:
EXPLICACIÓN DEL EXAMEN ESPECIAL DE VERANO POR GRUPOS
Esta tarea gira en torno a una «VIP» asignada a cada grupo. Al proporcionar respuestas al instituto mediante un método definido, obtendréis uno de cuatro resultados.
A las 8:00 de la mañana del primer día de la prueba, cada estudiante recibirá simultáneamente un mensaje informándole de que hemos elegido a alguien como la «VIP» de su grupo.
La prueba comienza mañana y termina a las 21:00 del cuarto día. Durante el primer día, sois completamente libres de hacer lo que queráis.
Cada grupo deberá reunirse dos veces al día, a una hora predeterminada y en una sala predeterminada, para hablar durante una hora, de modo que puedan debatir los asuntos únicamente con los miembros de su grupo.
El contenido de las discusiones de cada grupo quedará a discreción del propio grupo.
Tras la conclusión de la prueba, el instituto solo aceptará respuestas durante el periodo comprendido entre las 21:30 y las 22:00 de esa última noche. Durante ese intervalo, cada grupo deberá enviar su respuesta sobre quién cree que es la «VIP». Cada individuo solo podrá enviar una respuesta una vez, pero únicamente la primera respuesta recibida de cualquier miembro de un grupo decidirá el resultado de la prueba para dicho grupo.
Las respuestas deberán enviarse únicamente a una dirección de correo electrónico que proporcionaremos a cada grupo, y solo mediante vuestros dispositivos móviles.
Las doce VIP no podrán enviar respuestas.
Solo podréis enviar una respuesta para el grupo al que hayáis sido asignados.
Los resultados de la prueba se enviarán a todos los estudiantes por correo electrónico a las 23:00 del último día.
En la hoja aparecía una lista de reglas fundamentales. También había descripciones más detalladas de las normas y una lista de acciones prohibidas, entre otras cosas. Las condiciones eran más estrictas que las de la prueba en la isla deshabitada, con muchas más precauciones. Después de las reglas, vi los cuatro posibles «resultados»:
RESULTADO N.º 1: Si la respuesta enviada por el grupo después de las 21:30 del último día es correcta, todos los miembros del grupo recibirán puntos privados, incluidos los compañeros de clase de la VIP que pertenezcan al grupo.
RESULTADO N.º 2: Si un grupo no envía ninguna respuesta entre las 21:30 y las 22:00 del último día, o si alguien del grupo que no sea la VIP ni sus compañeros de clase envía una respuesta incorrecta, la VIP recibirá 500.000 puntos privados.
Parecían unas reglas bastante excéntricas. Como aún no habíamos recibido una explicación más profunda, el mecanismo de la prueba seguía sin estar claro. El Profesor y Karuizawa ladeaban la cabeza una y otra vez, como si se estuvieran estrujando el cerebro. Mashima-sensei, al ver su reacción, nos ofreció una explicación complementaria con su tono plano e invariable.
—Este examen tiene un elemento crítico. Si lo entendéis, esta prueba no supondrá un problema. El elemento clave es la existencia de la VIP. Solo hay una VIP en el grupo. En esta prueba, buscáis el nombre de la VIP. Es así de simple. Por ejemplo, Yukimura, supongamos que tú fueras elegido como VIP. La respuesta correcta para el grupo Conejo sería «Yukimura». Esa respuesta se compartiría con todos los miembros de vuestro grupo. Entonces, después de que la prueba concluya a las 21:00 al final del tercer día, el instituto aceptaría el envío de respuestas únicamente entre las 21:30 y las 22:00. Durante ese intervalo, cada miembro de vuestro grupo debería escribir el nombre «Yukimura» en un mensaje y enviarlo por correo al instituto. Vuestro grupo aprobaría, confirmaríamos que habéis alcanzado el Resultado n.º 1 y, por tanto, cada miembro de vuestro grupo recibiría 500.000 puntos. Además, como recompensa por guiar a su grupo hacia el Resultado n.º 1, la VIP recibiría el doble: 1.000.000 de puntos.
—¿U-un millón?! Vaya.
—Espera, ¿todos reciben 500.000 puntos? ¿Y si eres la VIP, recibes el doble?
Era una cantidad de puntos tan obscena que cualquiera, sin importar su clase habitual, la desearía. Además, como la VIP recibiría el doble, esa persona se volvería tan rica que saltaría directamente a la cima de la clase, independientemente del curso.
—Bien, en cuanto al Resultado n.º 2… En caso de que la identidad de la VIP no sea descubierta antes del final del examen, y nadie de vuestro grupo haya descubierto la identidad de la VIP o incluso haya intentado mentir sobre ella, solo la VIP recibirá puntos, tal como dice la hoja. Recibirá 500.000 puntos.
Un momento, ¿aquello era siquiera una prueba válida? Los Resultados n.º 1 y n.º 2 eran en gran medida iguales. En ambos casos, la VIP recibiría una gran cantidad de puntos. El Resultado n.º 2 no tenía ningún beneficio, a menos que quisieras impedir que otras clases obtuvieran puntos.
—Jo, ¡todo el mundo va a tener envidia de la VIP! ¡No ser elegida sería injusto! Pase lo que pase, esa persona recibe puntos. ¡Y si conseguimos el Resultado n.º 1, es un millón de puntos!
Karuizawa parecía querer ser elegida como VIP. Era natural. La VIP recibía un trato especial. ¿Era esa la ventaja de ser VIP? Sin embargo, hasta ahora solo habíamos oído dos de los cuatro resultados. Tal vez aún hubiera trucos que no se habían revelado.
—Sensei, ¿qué hay de los Resultados n.º 3 y n.º 4? Todavía no entendemos sus condiciones.
—¿Habéis entendido la explicación de los dos primeros? Si no es así, no podemos continuar.
—Por supuesto que lo hemos entendido. Por favor, continúe.
Tras una breve pausa, Mashima-sensei siguió hablando.
—Los resultados restantes están escritos en el reverso de la hoja. Sin embargo, esperad un poco antes de darle la vuelta.
Habíamos alargado la mano instintivamente para voltear el papel, pero nos detuvimos al oír eso. Mientras empezábamos a comprender poco a poco las reglas de aquel examen, Mashima-sensei nos miraba con ojos afilados. Parecía que el examen ya hubiera comenzado.
—Ah, espera un momento. No te estoy siguiendo nada.
Aunque Mashima-sensei nos había dado una explicación bastante simple, Karuizawa solo había escuchado a medias, así que no la entendía por completo. Su problema no era que sacara malas notas en los exámenes como Sudou o Ike. Como se negaba a escuchar, su comprensión era anormalmente mala.
—Muy bien, lo explicaré de forma más sencilla. ¿Habéis jugado alguna vez al juego del Hombre Lobo?
—_¿Hombre Lobo?_ Ah, ese juego que lleva un tiempo siendo popular, ¿no? Sí, sí, he jugado. Es bastante divertido —dijo ella.
No pude evitar sentirme un poco desconcertado, y mi reacción se notó.
—Un momento. Ayanokouji-kun, no me digas que no conoces Hombre Lobo. Vaya, no me lo puedo creer.
Podía sorprenderse todo lo que quisiera, pero yo no lo había oído nunca. Además, probablemente jugar con amigos era mucho más divertido que jugar solo. Aunque ese estado feliz estaba muy fuera de mi alcance.
Karuizawa pareció darse cuenta y puso cara de pena.
—Lo siento. Es que, no sé, no tener amigos debe de ser muy triste.
Se cruzó de brazos y empezó a explicar el juego.
—Bueno, te juntas con tus amigos y luego dividís a la gente entre aldeanos y lobos. El que sobrevive al final gana. ¿Lo pillas?
¡No, no lo pillaba en absoluto!
Entonces, ¿qué? ¿Podía convertirme en el rey de los lobos o algo así? Mashima-sensei, incapaz de dejarlo así, empezó a explicar los detalles del juego con algo más de profundidad.
El Hombre Lobo fue inventado por un estadounidense como una especie de juego de fiesta. No hay límite de jugadores, pero necesitas un mínimo para poder jugar. Hay varios roles que los jugadores pueden adoptar, entre ellos «aldeano» y «lobo». Al parecer hay varios roles más, pero lo importante es si sobreviven los aldeanos o los lobos. Supuestamente, los lobos están disfrazados de personas y fingen ser aldeanos.
El juego tiene dos periodos. Durante el día, todos se reúnen y hablan, incluidos los lobos que fingen ser aldeanos. Los jugadores sospechosos de ser lobos son ejecutados. Cuando cae la noche, los lobos devoran a un aldeano. Esas fases se repiten y el número de jugadores va disminuyendo. Entonces, cuando suficientes jugadores han sido eliminados, se decide qué bando ha vencido y cuál ha sido derrotado. Ese era el resumen básico.
Sin embargo, ¿por qué era necesario usar el juego del Hombre Lobo como ejemplo? Si considerábamos las reglas que habíamos recibido hasta ahora, entonces los lobos y los humanos simplemente deberían cooperar y apuntar al Resultado n.º 1.
—Aunque he dicho que solo hay una VIP en el grupo, si la VIP queda expuesta enseguida, entonces aparecerán los Resultados n.º 3 y n.º 4.
—Y eso está… en el otro lado de la hoja, ¿verdad? ¿Podemos darle la vuelta? —preguntó Karuizawa.
Mashima-sensei asintió. Volteamos el papel.
En él estaban escritos los dos resultados restantes. Solo para esos dos resultados, se aceptarían respuestas en cualquier momento durante la prueba, o durante los treinta minutos posteriores a su finalización, igual que con las otras reglas. Si os equivocabais en cualquiera de esos periodos, incurriríais en una penalización.
RESULTADO N.º 3: Este resultado se activa cuando alguien que no es la VIP da la respuesta correcta al instituto sin esperar hasta las 21:30 del último día del examen. La clase de ese estudiante ganará cincuenta puntos de clase, y la persona que envió la respuesta correcta obtendrá 500.000 puntos privados. Además, la clase de la VIP perderá cincuenta puntos de clase como penalización. En ese momento, el periodo de prueba del grupo llegará a su fin. Sin embargo, si quien envía la respuesta correcta es uno de los compañeros de clase de la VIP, esa respuesta no será contabilizada y la prueba continuará.
RESULTADO N.º 4: Este resultado se activa cuando alguien que no es la VIP da una respuesta incorrecta sin esperar hasta las 21:30 del último día del examen. La clase de ese estudiante perderá cincuenta puntos de clase. La VIP obtendrá 500.000 puntos privados, y la clase de la VIP ganará cincuenta puntos de clase. El periodo de prueba terminará para el grupo que haya enviado la respuesta incorrecta. Sin embargo, si quien envía la respuesta incorrecta es uno de los compañeros de clase de la VIP, esa respuesta no será contabilizada y la prueba continuará.
Los dos resultados restantes hacían mucho más fácil ver el panorama general. Si solo existieran los Resultados n.º 1 y n.º 2, no habría ningún problema en que la VIP compartiera su identidad con todo el mundo. Incluso si cometías un error, no había penalización. Sin embargo, con la incorporación de esas reglas de «traición», la prueba cambiaba por completo. Si la VIP se revelaba de forma descuidada, los traidores caerían sobre ella.
Como el instituto aceptaría respuestas en cualquier momento durante la prueba, nadie apuntaría seriamente al Resultado n.º 1. Todos actuarían para conseguir puntos. Si la VIP quería engañar a las otras clases y asegurarse su propia victoria, podía idear un plan para hacer que pareciera que otra persona era la VIP. Su recompensa se reduciría, pero también estaría penalizando a las demás clases.
—El instituto tendrá en cuenta el anonimato durante esta prueba. Al final, solo se anunciarán los resultados de cada grupo y el aumento o disminución de puntos de cada clase. En otras palabras, no anunciaremos los nombres de las VIP ni de quienes hayan enviado respuestas. Además, si lo deseáis, se os puede asignar una ID temporal a la que transferir los puntos. También es posible dividir los puntos y recibirlos de esa manera. Si vosotros mismos guardáis silencio, no debería haber miedo a que os descubran después de la prueba. Por supuesto, si no necesitáis ocultar vuestra identidad, podéis recibir los puntos abiertamente. Eso también es perfectamente válido.
Habían sido minuciosos; encontrar a la VIP en esta prueba iba a ser extremadamente difícil. Si querías ganar una gran cantidad de dinero solo para ti y no contabas a tus compañeros la verdad sobre la VIP, podías alimentar a todos con una dieta constante de mentiras. Por ejemplo, si Yukimura fuera la VIP, en teoría yo podría engañar a los estudiantes de las otras clases y hacerles creer que el Profesor o Karuizawa eran la VIP.
Esta prueba se volvería dramáticamente difícil si hubiera VIPs en nuestra clase. En ese caso, tendrías que someterte a un escrutinio riguroso y engañar a los demás.
—Los Resultados n.º 3 y n.º 4 son muy distintos de los dos primeros. Por eso aparecen en el reverso de la hoja. Con esto, la explicación queda completada.
—Ehm, ehm. Creo que lo entiendo un poco, pero a la vez no.
—Je, debo confesar que yo también estoy algo confundido.
—Sois idiotas. Luego os lo explicaré, así que dejad de molestar a Mashima-sensei —dijo Yukimura, que parecía querer ganarse a los responsables del instituto, cortando rápidamente a Karuizawa.
Sonaba parecido al juego del Hombre Lobo, aunque solo en parte. Era cierto que los lobos tenían algunas ventajas, pero a los aldeanos también se les concedía poder sobre la vida y la muerte. Podían matar a sus objetivos. Sin embargo, si los aldeanos eran engañados, podían empezar a matarse entre ellos. Intenté simplificar las reglas en mi cabeza.
Primero, el periodo de la prueba duraba tres días. Comparado con la prueba de la isla, era bastante corto. El instituto había dividido a todos los alumnos de primero de ciertas maneras, y luego había creado doce grupos basados en el Zodiaco. Cada grupo contenía una mezcla de estudiantes de varias clases, pero dentro del grupo funcionabais como aliados. Aunque el número de personas variaba ligeramente, cada grupo tenía aproximadamente catorce miembros. En cada grupo, a un estudiante se le asignaba el rol de «VIP».
La VIP era libre de decir a los demás: «Yo soy la VIP, mi nombre es la respuesta». En tal caso, la victoria estaba asegurada. Por supuesto, la prueba estaba estructurada de tal manera que, si la VIP no era descubierta, el resto de estudiantes no podría responder correctamente. También era posible lanzar una apuesta a ciegas y acertar después de reducir la lista, pero las penalizaciones por equivocarse eran enormes.
Los castigos aquí tenían el mismo nivel de severidad que en la isla. Intenté resumir de forma ordenada los métodos tangibles para superar la prueba.
La VIP comparte su identidad con todo el grupo y todos aprobamos el examen.
Alguien intenta responder al final, pero se equivoca al adivinar el nombre de nuestra VIP. Ganamos.
El traidor descubre a la VIP.
El traidor es engañado sobre la identidad de la VIP.
Cuatro posibilidades. Por desgracia, cada uno de los cuatro resultados otorgaba cantidades de puntos enormemente distintas. La primera opción, «la VIP comparte su identidad con todo el grupo y todos aprobamos el examen», requería esperar a que la prueba terminara y que entonces todos enviaran la respuesta correcta. En ese caso, la recompensa sería increíble. La VIP recibiría un millón de puntos, y todos los demás 500.000. Pero conseguir ese resultado sería extremadamente difícil.
Algunos grupos podrían tener ventaja debido a la diferencia en el número de miembros de cada equipo. Era muy posible que alguien traicionara a los demás si conocía la respuesta. La mayoría querría recibir una recompensa, y traicionaría antes de ser traicionada. La verdadera armonía sería difícil de alcanzar.
En cuanto a la siguiente opción: «Alguien intenta responder al final, pero se equivoca al adivinar el nombre de nuestra VIP». Eso ocurriría si no lográbamos descubrir la identidad de la VIP incluso después de buscar dentro de nuestro grupo. Era algo muy posible. A muchos estudiantes no les gusta asumir riesgos, y si no estaban seguros de la respuesta, no se convertirían en traidores. Sería difícil que todos respondieran correctamente, y fácil para la VIP ocultarse.
Si la VIP permanecía en silencio, probablemente la gente no descubriría su identidad. Además de eso, recibiría 500.000 puntos privados como recompensa. Ser VIP era como tener un billete hacia la felicidad.
Sin embargo, había desventajas invisibles. Debido al formato de la prueba, probablemente habría muchas discusiones e intercambios dentro del grupo. Tendrías que inventar mentiras sobre la marcha. Aunque el anonimato era ideal, dependía en gran medida de lo que pudieras y no pudieras hacer. Tu clase y las otras clases podrían acabar resentidas contigo.
La tercera opción: «El traidor descubre a la VIP». En ese caso, un estudiante averigua la identidad de la VIP. Envía su respuesta de inmediato o manda un correo al instituto después de que termine la prueba con la respuesta correcta. De forma increíble, en ese caso la prueba podría terminar nada más empezar. El traidor obtendría cincuenta puntos de clase y determinaría qué clases acabarían en lo más alto. Además, el traidor en cuestión recibiría 500.000 puntos privados.
Eso significaba que alguien podía engañar a otra clase y contribuir a la suya propia. Para cualquiera, ese sería un resultado ideal.
Por último, la última opción: «El traidor es engañado sobre la identidad de la VIP». Esta opción tenía el mayor inconveniente. Si cometías un error y respondías incorrectamente, la persona que enviara la respuesta incorrecta sería castigada con una penalización, lo que haría que su clase perdiera cincuenta puntos. Además de eso, la VIP recibiría puntos privados y su clase recibiría puntos de clase. Ese era el resultado que más quería evitar.
Esta prueba iba sobre pensar. El instituto dijo que requería habilidades cognitivas, y parecía cierto. Esta prueba encerraba peligros muy distintos de los que habíamos afrontado en la isla. Había doce grupos, con doce resultados. En el peor de los casos, acabaríamos con una diferencia enorme de puntos de la que no podríamos recuperarnos. Por otro lado, también era posible que la Clase D adelantara a la Clase A de una sola vez. Por supuesto, algo así no ocurriría fácilmente en un futuro cercano, pero la mera posibilidad era sorprendente. Precisamente por eso las reglas del instituto eran aquí más estrictas que durante la prueba de la isla.
—En la hoja también debería haber una lista de acciones prohibidas. Aseguraos de revisarla detenidamente.
En la lista figuraban cosas como robar el móvil de otra persona; usar amenazas para confirmar información relacionada con la VIP; usar el móvil de otra persona sin su permiso para enviar respuestas; y así sucesivamente. El nivel máximo de castigo por esas acciones era la expulsión. Además, si se detectaba alguna actividad sospechosa, el instituto abriría una investigación exhaustiva para asegurarse de que nadie hubiera infringido ninguna norma.
Si alguien mentía sobre el uso de amenazas o violencia, podía ser expulsado. Parecía que íbamos a estar sometidos a una vigilancia intensa, así que era mejor tenerlo presente. La hoja también decía que las conversaciones entre estudiantes de otras clases estaban prohibidas hasta después de que terminara el examen. Si rompías esa regla, serías expulsado. Memorizar la lista de normas me resultó sencillo.
—Mañana acudiréis a vuestra sala designada a las 13:00 y de nuevo a las 20:00. El nombre de vuestro grupo aparecerá en una placa junto a la puerta. Aseguraos de presentaros cuando os reunáis por primera vez con los demás miembros. Después de entrar, no se permitirá abandonar la sala durante el examen. Por favor, usad el baño con antelación. En caso de que os sintáis mal o ya no podáis aguantar, contactad de inmediato con vuestro tutor y haced una solicitud.
—Espera, ¿no podemos salir de la sala? ¿Cuánto tiempo tenemos que quedarnos ahí dentro?
—La explicación está escrita en la hoja. El periodo de discusión es de una hora. Aparte de la presentación inicial en vuestro primer encuentro, sois libres de usar ese tiempo como queráis. Una vez transcurrida la hora, podréis permanecer en la sala o marcharos.
¿Así que los propios estudiantes dictaban el desarrollo de la reunión?
—Uf. Bueno, esto suena bastante pesado, pero supongo que lo entiendo más o menos. Ojalá tuviéramos una prueba más divertida.
—El instituto está comprometido con la equidad, así que seremos estrictos e imparciales. Una vez seleccionada la VIP, no aceptaremos ningún cambio, ni siquiera si la propia VIP desea ser sustituida. Además, está prohibido copiar, borrar, transferir o modificar los correos enviados por el instituto. Entended claramente estos puntos.
Eso estaba escrito con detalle en la lista. Desde luego, no se nos permitía manipular los correos enviados por el instituto ni usarlos para difundir información falsa. A la inversa, eso significaba que cualquier mensaje enviado por el instituto era verdadero al cien por cien.
—…
—Oye, Ayanokouji. Has estado muy callado. ¿De verdad lo entiendes todo? —dijo Yukimura, sentado a mi izquierda. No quedaba claro si estaba enfadado o preocupado.
—Más o menos, supongo. Aunque me gustaría que luego me explicaras las cosas que no termine de entender.
—Por el amor de Dios, ¿por qué demonios me han metido con una panda de despistados?
Después de eso, la reunión terminó y nos dijeron que abandonáramos la sala. Sentí la insatisfacción de quienes tenía al lado, que parecían albergar sentimientos desagradables. Fingí no darme cuenta.
—Odio decir esto, pero si tenemos que estar en el mismo grupo, necesitamos presentar un frente unido. Muchas cosas dependerán de quién sea la VIP, pero de momento los cuatro deberíamos hablarlo.
Yukimura habló mientras dejábamos atrás a Mashima-sensei y caminábamos por el pasillo. Sin embargo, Karuizawa no mostró ninguna preocupación por el futuro. Ignorándonos, sacó el móvil y se alejó.
—O-oye, Karuizawa. ¿Estás escuchando?
Karuizawa, completamente despreocupada, empezó a hacer una llamada. Me impresionó un poco. Era como si tuviera nervios de acero.
—Ah, hola, Hirata-kun. Quería hablar contigo de una cosa.
Probablemente iba a quejarse a Hirata. Caminó a paso rápido por el pasillo y desapareció.
—¿Por qué demonios me han metido con una panda de despistados?
—Oh, jo, ¿no has pronunciado exactamente la misma expresión palabra por palabra hace menos de cinco minutos? ¡Ja! —rio el Profesor.
Nuestras vacaciones habían llegado a su fin, y la segunda ronda acababa de empezar. Bueno, lo esperaba. Deprimido por toda aquella situación, decidí volver a mi habitación.
—Esto se ha convertido en un asunto bastante molesto. Me refiero a que nos hayan emparejado con una zorra como esa —escupió el Profesor cuando Karuizawa desapareció de nuestra vista.
El Profesor solía decir que quería ir al mundo 2D y que las mujeres 2D eran perfectas. Sabiendo eso, entendía por qué rechazaba con tanta fuerza a chicas reales como Karuizawa.
—Para ser sincero, lo odio. Haga lo que haga, no hará más que arrastrarnos hacia abajo.
—Ciertamente es así, ¿hmm? Es una zorra imperdonable. Una zorra entre zorras, ¿no dirías? —respondió el Profesor, como si estuviera de acuerdo con Yukimura. Resopló con fuerza por la nariz y se palmeó la barriga.
—Puede que por la mañana llegue una notificación diciendo que uno de nosotros ha sido elegido como VIP. Si el elegido es uno de nosotros, lo inteligente será no ir contándolo de forma descuidada. No sabemos quién podría estar escuchando. Busquemos un lugar seguro antes de compartir información.
Estuve de acuerdo con ese plan. Aunque el barco era bastante amplio, podría haber gente escuchando en lugares inesperados.
—Puede que Karuizawa se haya ido, pero quiero hablar sobre mañana. Tiene sentido comentarlo solo entre nosotros tres. Vamos.
—Lo siento muchísimo, pero debo rechazar vuestra invitación. Veréis, el anime Love Love Alive me llama, y no puedo permitirme perderme su canto de sirena. Me despido. ¡Hi-ya!
Desapareció como un ninja. Bueno, no exactamente: el Profesor se veía perfectamente mientras se alejaba caminando. Yukimura, ya solo conmigo, suspiró como si se rindiera y negó con la cabeza. No parecía querer trabajar conmigo. Supongo que no íbamos a tener ninguna discusión.
Pensé que debería informar a Horikita. Quería saber si había recibido la misma información que el grupo Conejo. Le envié los detalles por chat y, mientras esperaba su informe, empecé a pensar en una estrategia.

Continúa leyendo
Classroom of the Elite (Novela)
Capítulo 137
Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 136
Estás leyendo el capítulo 136 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 10 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.