arrow_back

Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 42 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Debería haberlo sabido mejor. Debería haberse dado cuenta de que la amistad nunca fue hecha para alguien como él. Aunque todos tenían la misma edad, había una distancia invisible e insuperable entre él y los otros niños: una diferencia que no podía comprender. En la escuela o en el parque, nadie quería jugar con alguien tan extraño como él. Él no se reía de sus bromas, no entendía sus juegos y, cuando intentaba unirse a ellos, simplemente lo miraban como si fuera de otro mundo. Pero eso no importaba. Al menos eso es lo que se dijo a sí mismo. No es que le molestara mucho no tener amigos con quienes jugar. La única razón por la que lo intentó fue para que su madre no se preocupara. No necesitaba a nadie más. Con que ella estuviera allí, le bastaba. Su padre los había abandonado mucho antes de que pudiera siquiera aprender a hablar. Eran solo ellos dos. Siempre lo habían sido. Pero todas las noches, oía a su madre llorar, susurrando el nombre de su padre como un disco rayado, culpándose una y otra vez por no ser lo suficientemente buena. Él no entendió lo que ella quiso decir con eso. ¿Cómo podría alguien tan amable y gentil como su madre no ser lo suficientemente bueno? Quizás porque fue creciendo y comprendiendo más del mundo, su curiosidad también creció. Las preguntas que habían estado burbujeando dentro de él finalmente se desbordaron un día. “Mamá... ¿por qué nadie quiere jugar conmigo?” No había tristeza en su voz, ninguna amargura. Sólo una simple e inocente curiosidad. No esperaba mucha respuesta, tal vez sólo un encogimiento de hombros o una risa suave. Pero en lugar de eso, los ojos de su madre se llenaron de lágrimas y lo abrazó con fuerza. Se quedó congelado, confundido e inseguro. ¿Dijo algo malo? ¿La lastimó sin darse cuenta? ¿Porque lloraba ella? "Lo siento... lo siento mucho, Sol..." susurró, con la voz quebrada mientras repetía las palabras una y otra vez. Él no entendía por qué ella se disculpaba. Él ni siquiera sabía por qué se disculpaba. Pero verla llorar le hizo doler el pecho de una manera que no podía describir. Después de un largo momento, pareció calmarse un poco. Todavía sosteniéndolo cerca, le acarició el cabello suavemente, como siempre lo hacía cuando quería consolarlo. Se sentía bien, haciéndolo sentir cálido y seguro, incluso si no entendía por qué ella estaba molesta. ¿Por qué preguntaste eso, Sol? ¿Te sientes solo? ¿Solitario? Nunca lo había pensado de esa manera. No fue la soledad lo que le hizo preguntar sino una simple curiosidad. Realmente no le importaba si los otros niños lo ignoraban. Ya estaba acostumbrado. "No", negó con la cabeza. "Sólo quería saber por qué parece que nadie me quiere." El agarre de su madre sobre él se hizo más fuerte, y él sintió que su cuerpo temblaba ligeramente mientras ella lo sostenía. Por un momento pensó que ella iba a empezar a llorar de nuevo, pero no lo hizo. En lugar de eso, simplemente lo abrazó más fuerte. Escucha, Sol... si quieres caerles bien, deberías intentar sonreír. Cuando sonríes, la gente tiende a verte con mejores ojos. Aunque no tengas ganas, sigue sonriendo. Ya sea que quieras llorar, gritar o reír... simplemente sonríe. Él la miró confundido. “Pero... ¿eso no es mentir? Ella siempre le dijo que no mintiera, que la honestidad era importante. Entonces ¿por qué le diría que sonriera cuando no tenía ganas? ¿No era eso lo mismo que mentir sobre ser feliz? Su madre meneó la cabeza; sus ojos estaban tristes y cansados. "A veces, mentir es la única manera de conseguir lo que quieres... ya sea bueno o malo". ¿Para conseguir lo que quiere? Él no entendió realmente lo que ella quería decir. Pero si su madre lo decía, era natural que él lo escuchara. Ella siempre supo lo que era mejor para él. Así que si sonreír pudiera mejorar las cosas, simplemente sonreiría de ahora en adelante. "Sol... no tienes por qué sentirte sola nunca, ¿de acuerdo? Mamá nunca te dejará..." Mientras ella enterraba su rostro en su pecho, sus palabras resonaron en su mente. Debían consolarlo, calmarlo, hacerlo sentir seguro y amado. Pero en lugar de eso, dejaron un sentimiento extraño y vacío dentro de él. Entonces se dio cuenta de algo. Algo que desearía no haber hecho. Su madre estaba mintiendo. * * * "Realmente eres repugnante..." Azriel no respondió a la voz detrás de él mientras miraba desde el balcón a los invitados que abandonaban la fiesta. Su mente estaba vacía, sus pensamientos distantes, mientras miraba el mar de gente bajo la luz de la luna. "Podrías haberla tenido ahí mismo, pero decidiste dejarla ir, dándole la ilusión de escapar de ti", continuó la voz, ahora más cerca. Leo apareció a su lado, apoyado en la barandilla del balcón, reflejando la postura de Azriel mientras ambos observaban a los invitados abajo. Azriel rió suavemente y sus pensamientos regresaron a su último encuentro con Celestina. Su cara se puso roja como un tomate antes de salir corriendo, nerviosa y confundida. '¿Quién iba a pensar que podía poner una cara tan adorable...?' ¿Por qué la dejaste ir? La voz de Leo interrumpió su ensoñación. Azriel giró levemente la cabeza y vislumbró los ojos esmeralda de Leo, ardían de odio. La intensidad en ellos hizo que la sonrisa de Azriel se ensanchara, aunque estaba teñida de tristeza. "Es porque no le mentí", dijo Azriel en voz baja. "Realmente quiero entender lo que significa amar antes de comprometerme". Leo se burló, con un sonido lleno de desdén. "¡Qué noble de tu parte!" "¿Bien?" La sonrisa de Azriel se hizo más grande, teñida de ironía. "¿También vamos a ignorar cómo te hiciste pasar por tonta con la directora?" La voz de Leo ahora era más aguda, inquisitiva. Azriel meneó la cabeza y su mirada volvió a los invitados de abajo. Hice lo que tenía que hacer. Además, después del incidente de la mazmorra vacía, conseguirá lo que siempre ha deseado. "¿Y eso es...?" La curiosidad de Leo se despertó y su tono se suavizó. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Azriel. "Un verdadero héroe." Leo rió entre dientes oscuramente. Un verdadero héroe, ¿eh? Imagina su decepción cuando se dé cuenta de que no serás tú. Azriel suspiró y su aliento se empañaba en el aire frío de la noche. "Ey." Leo se giró para mirarlo por completo y sus miradas se encontraron. "¿Qué es?" "¿Qué eres realmente?" Azriel preguntó, con voz baja y penetrante. La expresión de Leo permaneció ilegible. "¿Qué soy? ¿No te lo dije ya? Soy tú." Azriel meneó la cabeza lentamente. “No lo eres. Si de verdad estuviera perdiendo la cabeza, no serías la persona que vería. Sobre todo con esos ojos... Leo no respondió, su mirada firme e inescrutable. “No puedes leer mis pensamientos, ¿verdad? Solo los estás prediciendo. Azriel pensó, estudiando el rostro de Leo. "Además, si fueras yo, no tendrías ningún problema en saber qué es esto..." Azriel de repente se levantó la manga, revelando su antebrazo izquierdo. En su piel había grabado un tatuaje cuyo diseño resultaba inquietante. En su centro había un cráneo con ojos huecos e infinitos, su superficie agrietada y desgastada como una piedra antigua. Detrás del cráneo se desplegaron grandes alas, cuyas plumas pasaron de suaves penachos a huesos irregulares, atrapadas en una transformación entre la vida y la muerte. Debajo del cráneo colgaba un reloj de arena, cuyo marco estaba retorcido con enredaderas espinosas que parecían clavarse en la carne de Azriel, como si el tatuaje mismo estuviera vivo. Una guadaña se arqueaba en el fondo, su hoja brillaba con un brillo fantasmal y el mango estaba envuelto en runas antiguas. "Sabes, ha sido difícil ocultarle esto a mi familia durante los últimos dos meses... especialmente hoy". Leo miró fijamente el tatuaje, aparentemente hipnotizado por el diseño oscuro, con su mirada fija en él sin parpadear. La sonrisa de Azriel se volvió burlona. “No lo sabes, ¿verdad? Por eso no eres yo. Si lo fueras, sabrías exactamente qué significa esto. Conocerías las runas. Pero no las conoces... porque no te lo permiten. Los ojos de Leo se llenaron aún de más odio, pero permaneció en silencio, su mirada ahora penetrante y fría. 'Sólo unas pocas personas en este mundo sabrían qué es esto, entenderían las runas como yo'. El tatuaje en su antebrazo no era sólo tinta. Era una marca, un símbolo de quién realmente era, algo que no estaba escrito en cualquier libro normal. Azriel y Leo continuaron mirándose fijamente, con sus ojos fijos, rojo sangre contra verde esmeralda, sin hablar, sin apartar la mirada. Finalmente, Leo suspiró, rompiendo la tensión. "Bien. Esta vez ganaste. Creí que te había engañado perfectamente." Volvió a mirar el tatuaje de Azriel, estremeciéndose. "No sé qué es eso ni qué significa, pero me da escalofríos... Esconde esa cosa." Azriel se bajó la manga, cubriendo el tatuaje. "Gracias..." El odio en los ojos de Leo se desvaneció, reemplazado por una mirada casi cansada mientras miraba a Azriel. "Me despediré por ahora." Azriel arqueó una ceja. "¿No me vas a decir quién eres realmente?" Leo meneó la cabeza. “Lo haré... pero no hoy. Además, ya debes sospechar lo que soy. Antes de que Azriel pudiera responder, Leo desapareció, desvaneciéndose en el aire como si nunca hubiera estado allí. Azriel suspiró, apoyándose contra la barandilla del balcón, el frío metal presionando su espalda. "En serio... ¡qué día tan lleno de acontecimientos ha sido!" Estaba a punto de acostarse cuando algo llamó su atención: algo que descendía del cielo. "¿Mmm?" Delicados copos blancos caían en el aire, flotando perezosamente desde la oscuridad de arriba. "...Nieve." La nieve caía silenciosamente, casi suavemente, y cada copo giraba como si tuviera todo el tiempo del mundo. Los invitados de abajo también lo notaron y detuvieron sus conversaciones para mirar al cielo. Azriel sonrió tristemente, la nieve se reflejó en sus ojos. "Una Navidad blanca, ¿eh..."
Camino del Extra (Novela)

Continúa leyendo

Camino del Extra (Novela)

Capítulo 43

Siguiente Capítulo ›

Camino del Extra (Novela) Capítulo 42

Estás leyendo el capítulo 42 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.