Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 409 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ofanim.
El rango más alto que había mencionado Pólux era el de miembro del Tercer Orden Divino, que a su vez pertenecía a la Jerarquía Divina.
Jazmín tenía que asimilar muchísima información de golpe, pero una cosa le llamó la atención de inmediato.
Todo sonaba... bíblico.
Ni siquiera se había dado cuenta de que Pollux había regresado a su asiento frente a ella. Ahora estaba sentado con una pierna cruzada sobre la otra, elegante como siempre, llevándose una taza de té a los labios como si se tratara de una conversación vespertina cualquiera.
Tras dudar solo un instante, Jazmín preguntó, con timidez:
"¿Eres... eres un Ofanim, entonces?"
Por supuesto que sí. Qué pregunta más estúpida, pensó un segundo demasiado tarde.
Pero Pólux se rió, y a carcajadas.
"¡Jajajaja!"
El sonido la dejó estupefacta.
—Por supuesto que no —dijo, aún divertido—. Los ofanim son los seres más poderosos y aterradores que existen, que yo sepa. La última vez que me encontré con uno, incluso yo apenas pude contenerme para no salir corriendo con el rabo entre las piernas.
"...¿Tú?", repitió Jazmín, con un tono de incredulidad en la voz.
—Sí. Yo. —La sonrisa de Pólux permaneció, pero su tono era inexpresivo—. No hay muchos Ofanim en el universo. Y más te vale, pequeño sol, no encontrarte jamás con uno en tu vida.
Jazmín bajó la mirada, tratando de asimilarlo.
...¿Así que ni siquiera alguien tan ridículo como Pólux era un Ofanim?
Al levantar la vista, frunció el ceño y preguntó con un poco más de seguridad.
"¿Entonces qué rango tienes tú... y ese diablo, Lucifer?"
La sonrisa de Pólux se amplió.
"Pertenezco al primer rango del Tercer Orden Divino: Serafines. El Señor Lucifer pertenece a uno de igual poder."
«Serafines…» La mente de Jazmín se aferró a la palabra. «Solo hay dos rangos por encima de eso. ¿De verdad la diferencia entre un Serafín y un Ofanim es tan enorme?»
Entonces, algo más que dijo me hizo reflexionar.
—¿Uno de igual poder? —repitió Jazmín lentamente—. Haces que parezca que no es un serafín.
Pollux sonrió, mostrando sus dientes blancos.
—Estaba esperando que llegáramos a ese punto —dijo, dejando la taza sobre la mesa—. Para que comprendas el verdadero rango del Señor Lucifer, necesitas comprender el conocimiento de nuestras razas.
¿Carreras? —repitió Jazmín.
Pollux asintió, imperturbable ante su concentración, y continuó sin prisa.
«La raza a la que pertenezco es Espíritu. La subraza a la que pertenezco es Sangre Estelar, y soy, al mismo tiempo, el último de mi especie.» Sus ojos brillaron con algo distante. «También existen otras subrazas de Espíritu. Mirras. Mournvires. Infernaris. Aravelins. Astraphanes... y otras, por supuesto.»
Hablaba como si estuviera enumerando constelaciones.
"Nosotros, los espíritus, somos una raza importante de la Raza Divina."
«Raza Divina…» murmuró Jazmín, asimilando las implicaciones. Su asombro se notaba a pesar de sí misma.
"La Raza Divina tuvo en su día muchas razas importantes diferentes", continuó Pólux.
"Elfos. Hadas. Gigantes. Sirenas. Fénix. Dragones... y ángeles."
«...¿Fénix... dragones... y ángeles?» Jazmín se quedó boquiabierta, conteniendo la respiración. «E-espera... ¡Imposible! ¿Los dragones y los ángeles existen de verdad? ¿Todas esas razas que se supone que son de fantasía... son reales?!»
Se inclinó hacia adelante, apoyando ambas manos sobre la mesa, con una expresión de emoción tan repentina que pareció sorprender incluso a Pólux. Parpadeó varias veces, luego sonrió de nuevo y asintió.
"Creo que antes sí lo hacían", dijo.
"Criaturas divinas pertenecientes al Origen Divino."
"¿Una vez?"
La emoción de Jazmín se transformó en confusión.
—Sí. Una vez —repitió Pólux—. Supongo que nací demasiado tarde. En cuanto a lo que pasó... —Su sonrisa reapareció, con un ligero toque de diversión—. Pronto lo sabrás.
Entonces su tono cambió.
"Ten en cuenta que los Espíritus fueron las únicas criaturas divinas que se salvaron, por alguna razón."
Molesta por la repentina falta de información, Jazmín solo pudo asentir con rigidez.
"¿Entonces estás diciendo que Lord Lucifer pertenecía a una de las razas principales de la Raza Divina?"
Pero, contrariamente a lo que ella esperaba, Pollux negó con la cabeza, y su expresión se transformó en una de disgusto.
"Esto es de antes de que yo naciera también", dijo con frialdad, "pero aparentemente esa inmunda raza suya, la llamada raza divina, no eran otra cosa que criaturas débiles y desconocidas del Vacío".
Jazmín lo miró, atónita.
"Pertenecían a la Raza del Vacío. Eran criaturas del Vacío pertenecientes al Origen del Vacío."
"...!"
Los ojos de Pólux se volvieron más fríos mientras sostenía su mirada.
"Eso fue hasta que, de alguna manera, se volvieron inteligentes. Fuertes. Poderosos. Talentosos. Peligrosos. Aterradores."
Se echó ligeramente hacia atrás, como si saboreara su peso.
"Se convirtieron en su propia raza. Su propio origen. Su propia especie."
Una leve sonrisa asomó a sus labios, casi reverente, casi burlona.
—¿Y qué otro nombre podrías darles a esas criaturas —murmuró Pólux— sino el que se encuentra en la cima absoluta?
"...Dios."
—Correcto —dijo Pólux, confirmando que ella lo había entendido—. Al menos, eso decían los libros, antes de que mi mundo se redujera a cenizas. En cuanto a lo que me dijeron las estrellas... —Su sonrisa se atenuó—. Fue algo diferente.
Jazmín ladeó ligeramente la cabeza.
«La palabra "dios" no se la dio nadie más que ellos mismos», continuó Pollux. «No son dioses de verdad. Son simplemente seres lo suficientemente poderosos como para rivalizar con otras razas, como la Raza Divina y la Raza Demoníaca».
'¿Raza demoníaca...?' Jazmín ni siquiera tuvo la oportunidad de preguntar antes de que Pollux siguiera hablando.
"Pero su nombre tenía cierto mérito", dijo. "Porque durante un tiempo, realmente no hubo ninguna raza que pudiera rivalizar con ellos, no con la cantidad de seres poderosos que poseían".
Sus ojos parpadearon una vez más.
«Esos diez dioses a los que adoráis son conocidos por nosotros como los Diez Dioses Antiguos. Para el resto de la raza divina, son sus padres: Madre y Padre. Esos diez son los que hicieron que su raza fuera tan temible, y los que hicieron que cualquiera que intentara desafiarlos dudara.»
"..."
"Los Diez Dioses Antiguos son todos del mismo rango: Anatema."
Pollux pronunció la palabra con tanta naturalidad como si formara parte de una conversación normal.
"Anatema es equivalente a Ofanim en la Jerarquía Divina."
A Jazmín se le hizo un nudo en la garganta. Era demasiado, demasiado rápido, pero su boca se movió antes de que se diera cuenta del todo.
"¿A-anatema?"
—Así como nosotros tenemos la Jerarquía Divina, la raza divina tiene la suya —dijo Pólux—. Aunque por mucho que lo deseen, no pueden escapar de su verdadero origen. Ya conoces algunos de los nombres…
Hizo una pausa, dándole apenas un segundo para asimilar la información, y luego tomó un sorbo de té.
Jazmín apenas tuvo tiempo de respirar antes de que él continuara.
"Así como nosotros tenemos la Jerarquía Divina —a la que vosotros, los mortales, de alguna manera os encontráis bajo ella—, las Criaturas del Vacío y la raza divina también tienen la suya propia: el Descenso Profano."
Su voz adquirió un tono ligeramente divertido.
"En lugar de tres Órdenes Divinas, tienen tres Profundidades. Irónico, ¿verdad? Mientras nosotros ascendemos bajo la Jerarquía Divina... ellos solo caen."
"..."
"Dentro de la Primera Profundidad tienes: Bestia, Monstruo, Demonio, Abisal, Monarca, Titán, Leviatán y Profanado."
Luego, sin disminuir la velocidad:
"Para la Segunda Profundidad: Caídos y Archicaídos."
"..."
"Y para la tercera y última profundidad: Cataclismo, Aberración... y Anatema."
"..."
"..."
"..."
"..."
Finalmente, se hizo un silencio denso.
Pollux exhaló suavemente y volvió a su té, murmurando: "Supongo que he dicho mucho".
Jazmín se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en la mesa, y hundió la frente contra los puños apretados mientras rechinaba los dientes.
"Puaj..."
¡Me duele la cabeza!
Fue demasiado.
¿Dioses? ¿Razas? ¿Jerarquía? ¿Descendencia? —Su voz sonó tensa—. ¡Esto... esto no tiene sentido! ¿Entonces los dioses de la putrefacción, la ruina, la muerte, el tiempo... los demás... no son dioses de verdad?
Escuchó a Pólux suspirar. Jazmín no levantó la cabeza.
—Eso depende —dijo con calma— de lo que creas que significa realmente la palabra «dios». ¿Son dioses los demás seres de la raza divina? No. ¿Son dioses los Diez Dioses Antiguos?
Hizo una pausa.
"Bueno... si prestaste atención, tal vez notaste algo. Con los rangos que mencioné en la Jerarquía Divina y el Descenso Profano, solo nombré catorce niveles en cada uno."
Eso finalmente hizo que Jazmín levantara la vista.
Pólux sonrió.
"Supongo que eres lo suficientemente inteligente como para averiguar cuál es el decimoquinto nivel."
Jazmín lo miró fijamente.
"...Dios."
"Correcto, una vez más. Creo que Dios es el nivel final."
"Entonces..." Su voz se tensó. "¿De verdad no son dioses?"
"...Sí y no."
¡Deja de ser tan vago!
"Jajajaja." Pollux rió levemente.
"Cálmate."
Dejó la taza sobre la mesa y habló con más franqueza.
"Dios del Tiempo. Diosa de la Muerte. Dios de la Ruina." Su mirada se encontró con la de ella.
"Esos son títulos."
Dio un golpecito a la mesa una vez.
"Títulos que obtuvieron al llegar al final de sus Senderos del Astrium."
Una palabra nueva y desconocida irrumpió en la mente de Jazmín, abrumándola de nuevo.
"¿Astrium...?"
"Creo que al final del camino que siguen, se les concede el título de 'dios'", continuó Pólux.
"Quizás porque fueron los primeros en llegar a su final."
Su voz se suavizó ligeramente.
"Por eso existe la Diosa de la Muerte: porque ella recorrió el Camino de la Muerte y finalmente se ganó ese título..."
La sonrisa de Pólux reapareció, silenciosa e inquietante.
"...lo cual es aterrador de pensar."
"Yo..."
Jazmín no sabía qué más preguntar. Había demasiadas preguntas, demasiadas que la atormentaban, todas enredadas.
Entonces hizo la pregunta más sencilla.
El más fácil.
Con voz cansada y débil, dijo:
"¿Por qué... me cuentas todo esto?"
Pólux respondió de inmediato.
"Para recompensarte, por supuesto."
"¿Eh?"
Jazmín lo miró atónita. Entonces la mirada de Pollux cambió, adoptando una crueldad repentina que hizo que su corazón se acelerara de nuevo.
"Gracias", dijo en voz baja, "por cómo has apoyado a ese ser al que llamas tu 'hermanito'".
Los ojos de Jazmín se abrieron de par en par.
Por supuesto.
¿Cómo pudo haberlo olvidado tan rápido?
Esto... todo esto...
Se trataba de Azriel.
"¿P-por qué? ¿Por qué te importa que esté ahí por Azriel?"
Su corazón latía con demasiada fuerza. Sentía que todo su cuerpo latía con fuerza.
"Porque fuiste tú quien finalmente se deshizo de esas máscaras tan obstinadas que llevaba, aunque él se aferró a ellas desesperadamente cuando yo intenté arrancárselas."
"...!"
"Porque tú, queriendo ayudarlo, lo obligaste a confesar sus mentiras. Lo acorralaste, dejándolo sin más remedio que enfrentarte como el único elemento estable en medio del caos y el dolor que sentía por dentro."
La voz de Pólux se volvió más cálida.
Kinder.
Casi... cariñoso.
Y solo eso llenó a Jazmín de pavor.
"Gracias por convertirte en su apoyo."
A Jazmín se le revolvió el estómago.
"Gracias por hacer lo que yo no pude. Gracias por convertirte en su apoyo..."
La pausa que siguió fue breve.
Y cruel.
"...y permitiéndome arrebatarle a la persona que más ama."
"No..." La voz de Jazmín tembló.
La sonrisa de Pólux permaneció.
"Gracias, pequeño sol. Ahora, gracias a tu amor..."
"No..."
"...todos verán quién es él realmente."
"¡No hagas esto...! ¡Devuélveme! ¡Por favor!"
"Sabrán del monstruo que se ha estado escondiendo entre ellos."

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 409
Estás leyendo el capítulo 409 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 28 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.