Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 380 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
'¿Por qué... por qué tienes esa cara?'
Leo, parado en el umbral, no encontraba fuerzas para entrar.
Vio a su padre, a su madre y a la enfermera. Todos sonreían con alegría al ver a la pequeña criatura acurrucada en los brazos de su madre, sostenida con ternura y pegada a ella.
La cosa parecía estar durmiendo.
Pero...
'¿Por qué?'
¿Por qué había algo tan diferente en esa habitación que impedía a Leo entrar?
Tuvo la suerte de que Nathan y sus padres decidieran quedarse para que Leo pudiera pasar tiempo con su familia...
Al menos, se suponía que tendría suerte. En cambio, Leo solo sintió un fuerte dolor en el pecho mientras contemplaba la hermosa, casi pintoresca, escena que tenía delante.
¿Qué era tan diferente?
Leo intentó diseccionarlo.
Evidentemente, todos estaban encantados. Su padre tenía lágrimas en los ojos —algo que Leo jamás había visto— y una sonrisa radiante mientras contemplaba al recién nacido dormido. El rostro de su madre reflejaba un cansancio extremo, pero también sonreía, con lágrimas corriendo por sus mejillas.
Para ellos, Leo era un monstruo, alguien que parecía capaz de hacer todo sin problema. Pero lo que no sabían era la cantidad de noches que Leo pasaba despierto en secreto bajo las sábanas estudiando, viendo vídeos en línea e investigando cómo mejorar. Los entrenamientos que realizaba cuando ellos no estaban cerca.
Por eso, también era alguien que podía recibir esas sonrisas maternales y paternales de ellos.
Pero al mirarlos ahora, sintió que había algo en sus rostros que Leo nunca había tenido realmente para sí mismo...
Leo entrecerró los ojos.
Y entonces, mientras miraba aún más fijamente el rostro de su madre...
Se dio cuenta de lo que era.
Sus ojos...
"Mamá nunca me había mirado con tanto amor."
Una mirada tan llena de amor, dirigida al bebé, por parte de su madre y su padre.
Sin embargo, desde que tenía memoria, la cantidad de amor que se dirigía hacia ese bebé nunca, en todos sus esfuerzos... se había dirigido hacia él.
Leo sentía como si le estuvieran pintando las entrañas con una tinta negra oscura y espesa, y su visión seguía el mismo patrón, oscureciéndose lentamente hasta que solo pudo ver sus rostros, hasta que incluso estos comenzaron a desdibujarse.
Se dio cuenta de algo. Por mucho que intentara que lo miraran con sus esfuerzos...
La mirada que él recibiría jamás sería la misma que la que recibiría su hermana pequeña.
Fue injusto.
...Qué injusto.
¿Y si la mato?
Era como si la tinta negra hubiera empezado a pintar también sus pensamientos, y de repente se le ocurrió una idea ridícula.
«No hay manera de que amen algo así más que a mí... Me conocen desde hace mucho más tiempo, lo superarán con el tiempo... Al final solo podrán amarme a mí, ¿verdad? Me perdonarán, será un accidente y... se darán cuenta de lo increíble que soy. Y cuando se den cuenta de eso... finalmente me mirarán así... Si puedo sostener al bebé, podría dejarlo caer accidentalmente. No, eso podría no ser lo suficientemente convincente... Tal vez si se asfixia más tarde cuando no haya nadie alrededor excepto yo... o... si puedo sostenerla y resbalar y perder el equilibrio...»
"Ah, tú eres..."
La voz sorprendida de la enfermera interrumpió sus pensamientos al percatarse de que Leo estaba de pie en la entrada.
"Leo... ¿por qué lloras?", preguntó su madre con voz preocupada.
Y luego su padre, que se rió.
"Seguro que se emocionó al ver por fin a su hermanita, ¿verdad?"
'Qué es esto...'
Esto no estaba bien.
¿Por qué me miran así también ahora?
Esos ojos...
Ojos llenos de amor que antes estaban dirigidos a su hermanita. ¿Por qué ahora también estaban dirigidos a él? ¿Por qué no se apagaban ni disminuían?
"Leo, no te preocupes. Entra."
¿Cómo puedes decir eso...? Nunca me habías mirado así de repente, ¿pero ahora sí? ¿Me estás confundiendo con un bebé?
De otro modo, no tenía sentido.
Justo ahora, cuando finalmente se dio cuenta de la cantidad de amor que recibiría en comparación con ese bebé...
¿Y ahora, de repente, lo miraban con la misma mirada? ¿Momentos después? Era demasiado confuso.
'No sé cómo debería mirarlos ahora mismo...'
Sin embargo, Leo finalmente entró en la habitación. Por alguna razón, aparentemente estaba llorando, aunque él mismo no se había dado cuenta. O al menos, las lágrimas corrían por su rostro.
Se acercó a la cama y, tras secarse los ojos con la manga, se inclinó hacia adelante, incapaz de contener su curiosidad, y observó el rostro de la criatura.
'...Qué feo.'
¿Qué tenía de adorable? Leo lo miró fijamente, con los ojos confundidos, mientras inclinaba la cabeza.
Su cabeza parecía demasiado grande, y daba la impresión de que podía morir en cualquier momento.
"¿Quieres cargar a tu hermanita, Leo?"
"¿Eh?"
Leo la miró.
"¿Puedo?"
¿Ya?
Pero por alguna razón, su madre seguía mirándolo con esa misma mirada cariñosa, llena de confianza.
Cuando sus brazos, sosteniendo aquel bulto de fealdad, se movieron hacia él para entregárselo, Leo se puso un poco más nervioso.
"¿Y si la dejo caer...?"
'Un momento, ¿qué estoy diciendo? ¿No es esta la oportunidad perfecta?'
"Viste cómo la sostenía, ¿verdad? Solo hay que sujetarle la cabeza con cuidado y no ejercer presión. Su cuerpo aún es extremadamente delicado."
'...Le he advertido que temo dejarla caer... así que, mientras parezca natural, esto no debería causar problemas.'
Bajo la atenta mirada de la enfermera, su padre y su madre, Leo hizo lo que le indicaron y sostuvo a la bebé. Aun así, siguió recibiendo correcciones, hasta que finalmente logró sostenerla correctamente.
De repente, sintió que el objeto se ajustaba en sus brazos, provocándole una sensación incómoda.
Se agitó.
"Oh, parece que Lia está despierta", oyó decir a su padre.
Leo la miró y entrecerró los ojos.
'Ahora-'
Justo cuando estaba a punto de hacerlo, la manita se aferró de repente a su pulgar.
Al intentar mover su pulgar, Leo notó que la bebé era sorprendentemente fuerte para ser tan pequeña, ya que se negaba a soltarse.
"Tu hermanita ya parece estar muy apegada a su hermano mayor, ¿eh?", dijo su madre, mientras Leo fruncía el ceño.
'Eso no es cierto, es simplemente un reflejo... el reflejo de prensión palmar, si no recuerdo mal. Ese era su nombre...'
Mientras pensaba eso, sus párpados se abrieron con un leve movimiento.
"Verde..." murmuró Leo mientras miraba esos ojos.
"Ambos compartís los mismos ojos", dijo su madre.
De repente, algo se cayó.
"¡Oh!"
"¡Por favor, no te muevas, déjame!"
La enfermera gritó antes de correr hacia Leo.
Recogió rápidamente lo que se había caído.
—¿Una caja? —preguntó su padre, con expresión de confusión, al ver el objeto que se le había caído de los pantalones a Leo.
Leo apartó la mirada. Su corazón empezó a latir con fuerza mientras se ponía nervioso. Aun así, abrió la boca.
"...Es un regalo... para mamá..."
"¿Un regalo para mí?"
Leo asintió con la cabeza mientras sostenía al bebé, que parecía estar emitiendo algunos sonidos molestos.
"¿Puedo ver qué hay dentro?"
Leo asintió de nuevo, mirándola de reojo.
"Es tuyo."
La enfermera le entregó la caja a su madre, quien la abrió con cuidado.
Su padre se acercó a la cama, mirando lo que había dentro.
Ambos abrieron los ojos de par en par.
"Leo, esto..."
—¿Cuánto pagaste por esto? —preguntó su padre.
"...¿Importa? Usé mi propio dinero", respondió Leo, mirándolo.
"Bueno... siempre y cuando no fuera demasiado caro... pero sí que parece caro...", murmuró su padre, mirando el collar con incomodidad.
Al ver su reacción, Leo se mordió el labio.
'Como pensaba... no fue suficiente. No debería haber...'
"Leo. Ven aquí."
Leo no la miró cuando su madre lo llamó, pero aun así caminó obedientemente hacia ella mientras sostenía al bebé.
Cuando volvió a estar al lado de la cama, la enfermera llamó preocupada a su madre.
"¡Ah! Señora, usted no debería..."
Ella se detuvo, dándose por vencida, cuando Leo sintió de repente que le besaban la frente.
Tras parpadear varias veces mientras su madre se alejaba, Leo la miró confundido, antes de que sus ojos se abrieran de par en par.
Se sentó allí, sujetando la caja con fuerza, como si fuera algo extremadamente valioso, mientras le dirigía una expresión cálida y cariñosa.
'...Oh... esta es la reacción que quería... pero no tiene sentido... No creo que jamás esperara que me mirara así...'
"Gracias, Leo. Lo atesoraré para siempre. ¡Incluso lo conseguiste en oro, mi color favorito!"
Su voz sonaba tan alegre mientras hablaba.
¿Será porque está cansada? Dicen que sus emociones pueden ser inestables, como lo fueron durante el embarazo, ¿pero incluso después? ¿Será por eso que está tan contenta ahora? ...Si no, no tendría sentido, no habría cambiado tan repentinamente por culpa del bebé...
Aunque Leo pensaba eso, no pudo evitar esbozar una sonrisa.
¿Por qué se sentía tan avergonzado? No soportaba mirarla y, en cambio, volvió a dirigir la mirada hacia el bebé.
Realmente no estaba acostumbrado a que su madre fuera tan feliz por su culpa...
El dolor en su pecho fue reemplazado por una sensación cálida.
La bebé sonrió de repente, mirando a Leo, y emitió sonidos extraños mientras seguía agarrándole los dedos.
¿Por qué te ves tan feliz? Un bebé aún no puede sonreír socialmente. Tu sonrisa es simplemente un reflejo... No me engañarás.
Había leído en uno de los libros del estudio de sus padres —uno que creía que pertenecía a su madre— que normalmente un bebé tarda entre seis y ocho semanas en empezar a sonreír de verdad con alegría gracias a una persona.
Pero cuando su mirada se encontró con la sonrisa del bebé, sintió que en algún lugar...
En algún lugar mucho más profundo de su interior, algo se removió por un instante.
Como si algo ondulara. También hacía calor.
La sensación era a la vez triste y feliz.
'Lia, ¿eh?... entonces solo por hoy, porque mamá está tan contenta... te dejaré vivir.'

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Camino del Extra (Novela)
Capítulo 381
Camino del Extra (Novela) Capítulo 380
Estás leyendo el capítulo 380 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 29 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.