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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 370 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Él ganó. Leo ganó. Leo ganó el torneo. La pelea había sido aún más difícil que la semifinal. Su oponente era un niño de nueve años con mucha más experiencia que él, pero aun así... Leo fue el que ganó. Una hemorragia nasal y una pequeña fractura en la mano izquierda fue suficiente, pero... Finalmente se liberó de ello. Finalmente pudo dejarlo. Se hizo. Y lo mejor fue que tanto su madre como su padre estuvieron allí para verlo. Después de ganar, de curar sus heridas, de recibir el trofeo, de ir a un restaurante donde su madre tuvo que alimentarlo porque le era imposible comer con sus propias manos sin literalmente empezar a llorar, ese día finalmente terminó. Curiosamente, a pesar de ser uno de los días más dolorosos físicamente que Leo había tenido, también fue uno de los mejores días de su vida. Un día lleno de su familia, todos felices... Una familia feliz, donde sus padres estaban orgullosos de él. Leo también recuperó el papel cuando audicionó al día siguiente. Había transcurrido oficialmente una semana desde su victoria. Acostado en su cama, Leo seguía gruñendo y gimiendo de frustración. No podía dormir. La mano aún le dolía. Finalmente, ya bastante cansado, Leo se levantó de la cama y salió de su habitación, dirigiéndose hacia donde estaban su mamá y su papá. Era tarde en la noche, obviamente, y las luces estaban apagadas, pero Leo sabía el camino incluso con los ojos cerrados. Cuando llegó a la habitación de sus padres, notó algo que lo dejó paralizado. Había luz filtrándose por debajo de la puerta. "¿Cuántas veces—él—" "Yo no... me moveré—" Aún más extraño, Leo podía oír las voces de su madre y su padre a través de la puerta. Parecía que discutían. Las palabras eran apagadas, pero oírlas aun así le causaba ansiedad y miedo. "¡Es por su bien!" "Haaa... sigues diciendo eso..." Se acercó a la puerta y sus voces se hicieron más claras. '¿Mamá y papá están peleando?' Aún le dolía la mano, pero lo ignoró. Leo pegó la oreja a la puerta. "¿¡Qué te dio el derecho en primer lugar a decidir por tu cuenta dejarlo renunciar!?" Ya te lo dije, ¿no? Hicimos un trato. Y él ha cumplido su parte. "¡Como si me importara una mierda el trato que hicieron ustedes dos!" Leo se estremeció al oírla gritar. ¡Ni siquiera te molestaste en hablarlo conmigo de antemano, simplemente actuaste por tu cuenta! ¿No quedamos los dos en que lo mejor para el desarrollo de Leo era dejarle hacer muchas cosas ahora? "Lo hicimos, pero hay que entender que no tiene sentido si llega a odiar todo esto. Aunque sea más inteligente que la media, a veces incluso para él puede ser demasiado". ¿Más inteligente que la media? ¿A veces demasiado para él? ¿Bromeas? No es un chico normal, Ronald. ¡Leo es un monstruo! Estaba claro que discutían sobre el abandono del muay thai por parte de Leo. Su padre no se lo había dicho a su madre, y ahora se peleaban por su culpa... '...¿Soy un monstruo...?' ¡Es mucho más inteligente que mi hermana! No digas que esto es demasiado para él cuando mi hermana podría con más a su edad. Leo tiene el potencial de ser el mejor en todo lo que se proponga. Es mejor que nosotros. ¡Es mejor de lo que mi hermana jamás podría ser! Aunque no le guste, ¿qué importa? Si es el mejor, entonces es suficiente, ¿no? ¿Qué mejor podría ser? "...Tu hermana también quería ser la mejor por el bien de tus padres... antes de morir, ¿no?" "..!" "..." '...¿Mamá tenía una hermana?' Esta fue la primera vez que oyó hablar de ello. '...¿Está... muerta?' Por alguna razón, Leo no pudo escuchar nada por un tiempo, hasta que su padre volvió a hablar, con voz más suave. "Lo siento... eso fue insensible de mi parte. Mis emociones me dominaron." "No entiendes..." De repente Leo volvió a oír la voz de su mamá, esta vez más baja y tensa. Antes de que se quitara la vida... cuando éramos pequeños, siempre nos comparaban. Pero ella no era tan inteligente como la pintaban, simplemente trabajaba muy duro. Era muy buena trabajando duro. Y siendo disciplinada. Era mucho mejor que yo en eso, así que todos pensaban que era una especie de genio... y yo no. Era como si yo no fuera normal porque no era un genio como ella. Y aun así, fue ella quien, al final, no soportó la presión y se ahorcó justo después de ser aceptada en una de las mejores universidades del mundo para convertirse en médico... Pero Leo es diferente. Tiene las capacidades. Es inteligente... Él puede hacerlo. Puede hacer lo que mi hermana no pudo. Él puede ser el mejor. No tiene elección. "¿Por qué no lo hace? Hay muchas otras cosas en la vida además de ser el mejor. Podría ser un niño normal..." "¡Está usted equivocado!" Ella gritó de nuevo. "¡Él no es un niño normal!" "..." ¡Casi nunca estás en casa por tu trabajo! ¿Entiendes lo difícil que es criarlo sola y tener que compaginarlo con mi propio trabajo? A su edad no hace amigos, apenas habla con nadie, siempre está pensando en algo y no tengo ni idea de qué... ¡Le cortó las patas a un pájaro por curiosidad, por Dios! ¡No es normal! Esas cosas normales que la vida ofrece no son para él... Ni siquiera has visto su habilidad con el piano. ¡Dale un año más y ya podrá competir en competiciones nacionales! Va tan adelantado en sus clases que los profesores siempre se esfuerzan por darle más, siempre me llaman mientras estoy en el trabajo para hablar de él. Es problemático. Es tan problemático. ¿Cómo se le puede llamar un niño normal? Aunque quisiera, simplemente no lo es, y no puede escapar de eso... Apretando sus pequeños puños a pesar de que le dolía la mano izquierda, Leo siguió escuchando, sintiendo un extraño dolor en el pecho. 'No soy normal...' "El único momento en que ese chico me da algún tipo de alivio es cuando lo veo al menos sobresalir". Leo miró hacia abajo, frunciendo los labios. 'Le estoy causando muchos problemas a mamá... Están peleando por mi culpa...' Eso no era lo que él quería. 'Yo solo-' Antes de que pudiera terminar el pensamiento, la puerta se abrió de golpe. "León...!?" Leo levantó la vista y se estremeció al ver a su madre. Ella lo miró fijamente mientras él retrocedía un paso. Su expresión era una mezcla de sorpresa, ira y preocupación. También tenía lágrimas secas en el rostro. "¿¡Qué haces despierto tan tarde!?" Ella gritó. "Yo... yo... yo..." Intentó hablar, pero no le salían las palabras. Tenía demasiado miedo y aún procesaba lo que había oído para formar frases adecuadas. Los pensamientos seguían ahí, en su mente, negándose obstinadamente a desaparecer. ¿Por qué? ¿Por qué actuaba así? ¿De verdad no era normal? ¿Solo... solo un monstruo? "...Lo siento." Eso fue todo lo que logró decir. "Yo... lo siento..." ¿Por qué? ¿Por qué corrían lágrimas por su rostro? Fue frustrante. —No lo entiendo. ¿Por qué? 'Si soy tan inteligente, ¿por qué no puedo entender algo tan simple...?' "...Odio esto. ¡Odio esto! ¡Odio esto! ¡Odio esto!" "¡León!" Ella gritó de nuevo, pero esta vez no fue por ira. Ella agarró su mano izquierda y cayó de rodillas, mirándola con ojos abiertos y preocupados. ¡Tu mano! ¿Qué pasó? ¿Por qué está tan hinchada? "Eh...?" Leo miró la mano que sostenía. Tenía razón. ¿Cuándo se había vuelto tan grande? "Voy a traer un poco de hielo." Su padre salió inmediatamente mientras su madre recogió a Leo y lo llevó a su habitación, colocándolo suavemente en la cama. "¿Cómo pasó esto...?" Ella se arrodilló frente a él, examinando su mano con una mirada pálida y ansiosa. ¿Dormiste sobre tu mano? "...No... lo sé", murmuró en voz baja. —Esto no está bien... Puede que esté inflamado. Tendremos que ir al hospital. "...Lo siento." Leo se disculpó nuevamente, la culpa lo carcomía. "Leo. Deja de llorar." "...Lo siento." Una vez más, lo único que pudo hacer fue disculparse. Las lágrimas simplemente no paraban. Un momento después, sintió un paño suave en las mejillas. Ella le secaba las lágrimas con ternura. Leo la miró con expresión llorosa y confusa. Ella le devolvió la mirada con una mirada dulce, amable, inconfundiblemente maternal. "Estabas escuchando, ¿no?" Leo abrió la boca y luego rápidamente la volvió a cerrar. Para su sorpresa, su madre lo rodeó con sus brazos y lo abrazó. —Lo siento, Leo —susurró suavemente en su oído. "No quise asustarte ni sonar malo..." Su abrazo se hizo más fuerte y Leo sintió que su cuerpo se relajaba contra ella mientras cerraba lentamente los ojos. A veces me pongo demasiado sensible cuando estoy cansada. Pero Leo... solo digo estas cosas porque soy tu madre y, naturalmente, quiero lo mejor para ti. No eres como los demás niños de tu edad, Leo. Eres diferente... y a veces eso me pone ansiosa, porque quiero hacer lo correcto por ti. Enterrando su rostro en ella, Leo sintió una profunda tristeza en su interior ante sus palabras. Por fin, unas palabras adecuadas salieron de su boca. "...¿Soy una carga para ti, mamá?" "No." Ella respondió al instante, y Leo abrió los ojos y la miró. Ella lo miró con cariño. —Nunca serás una carga para mí. No me malinterpretes, Leo. Una madre siempre se preocupa por su hijo. "Pero-" No pasa nada. Hiciste un trato con papá, ¿no? No pasa nada. Puedes renunciar si no te gusta ningún deporte relacionado con las peleas. "...¿En realidad?" "En realidad." Una sonrisa natural y sincera se dibujó en su rostro. Sin embargo, a pesar de su esfuerzo, Leo notó una leve tristeza en sus ojos. "...Mamá, si me convierto en el mejor, ¿serás feliz?" Sus ojos se abrieron ligeramente ante su pregunta antes de sonreír. ¿No te lo dije? Siempre quiero lo mejor para ti. "Bueno..." Él enterró su rostro contra el de ella otra vez. "Lo prometo... lo prometo. Seré el mejor... con el piano..." "Debe gustarte mucho el piano." "Mmm." "Porque pareces más feliz cuando toco..." "Entonces no puedo esperar a que llegue ese día." 'Sólo mírame... Sigue mirándome...' Hasta que nadie esté por encima de él. ...Mientras ella lo observara, él lo haría. ...Así era como se suponía que debía ser. ...Si ella lo mirara. ...Ojalá esa miserable criatura no hubiera nacido.
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 370

Estás leyendo el capítulo 370 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 24 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.