Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 356 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Si sigues mintiendo así, hermanito, tu ropa se arrugará".
Tumbado sobre la cama, con la cara hundida en la almohada, Azriel simplemente tarareaba. Un frasco descansaba suelto en su mano izquierda. Una Desert Eagle colgaba suelta de su derecha.
"Si alguien más, como una criada, entrara ahora mismo, podría confundir esto con una escena de suicidio..."
Jazmín murmuró en voz baja.
Entrecerró los ojos con preocupación mientras miraba su cuello. Había marcas de arañazos claras, en carne viva y rojas, con sangre seca que manchaba su piel y se filtraba hasta la funda de la almohada.
¿Has recargado tu arma?
"Mmm."
"¿Y regeneraste tu maná con el frasco?"
"Mmm..."
"...¿Fue eso realmente inteligente, considerando que tienes el síndrome del núcleo de maná?"
"No tengo fiebre, así que está bien", murmuró Azriel entre las sábanas.
Pero la expresión de Jazmín permaneció oscura.
"¿Cuántas veces bebiste después de recargar tu maná?"
"...Solo unos sorbos más. No estoy borracho... así que no tienes que preocuparte de que cause problemas..."
"Eso no era lo que me preocupaba."
Su mirada permaneció fija en las marcas de arañazos en su garganta.
Celestina llegará pronto. Iremos con ella y Nol a cenar, pero ella puede curar tu herida antes...
Ante las palabras de Jazmín, el Desert Eagle desapareció de su mano. Colocó la mano, ahora libre, sobre su cuello, cubriendo la herida.
Jazmín olió el aire. Bajo el ligero toque de alcohol, había otro aroma, más cálido, casi nostálgico: chocolate caliente... que emanaba del frasco.
"¿Tuviste otro de esos episodios...?"
Claro que Jazmín lo sabía. No sabía cuántas veces Azriel los había repasado desde que entraron en este hechizo, pero sí conocía los episodios. Lo sabía porque Azriel se lo había contado.
Pero esta vez él permaneció en silencio y un suspiro silencioso escapó de sus labios.
"...Azriel."
Ella lo llamó de repente, y él giró la cabeza rápidamente, parpadeando sorprendido. Antes de que pudiera decir nada, Jazmín volvió a hablar con tono serio.
"Realmente creo que deberías dejar de beber de esa cantimplora".
Los ojos de Azriel parpadearon con confusión y Jazmín dio más detalles.
"Puedo oler la leche con chocolate".
Azriel frunció el ceño. Se llevó el frasco a la nariz y lo olió.
"...No huelo ni rastro de leche ni de chocolate. Solo jugo de manzana. ¿Estás segura de que no es solo uno de tus antojos? Quizás ha pasado tanto tiempo que estás empezando a delirar, hermana..."
Ya sea que estuviera bromeando o hablando medio en serio, Jazmín todavía miraba el frasco con cautela.
"...Huele a jugo de manzana, que es tu bebida favorita, mientras que la leche con chocolate es la mía. Y cada vez que tienes estos episodios, la única forma de que desaparezcan es bebiendo de esa botella..."
Cuanto más escuchaba, más cambiaba la expresión de Azriel y poco a poco iba comprendiendo algo.
"Oh..."
Bajó la mirada hacia el frasco que tenía en la mano y su mirada se tornó curiosa.
"Eh... por eso se llama [Crazy Flask]. Me vuelve tan adicto que prácticamente me volvería loco sin él. ¡Hablando en serio!"
Azriel sonrió débilmente.
"Esto no es una broma..."
Pero Jazmín no le devolvió la sonrisa. Azriel suspiró y la miró con una expresión más suave.
No es que pueda rendirme ahora, no en esta situación. Necesito seguir creando estas balas cargadas de maná por si las necesitamos... lo cual probablemente ocurrirá.
"Lo sé, pero... me temo que cuanto más bebas, más difícil será dejarlo".
No tienes por qué asustarte. Lo dejaré inmediatamente después de esta situación, y si hay algún efecto secundario, podemos usar los recursos de nuestro clan para desintoxicarme. No es que sea adicta al alcohol como tú, hermana.
"...Aun así, eres mi hermano menor. Precisamente porque soy consciente de mis defectos, no quiero que los tengas. ¿Por qué si no crees que dejé esa nota en la academia, cuando tú y San Salomón estaban borrachos tras convertirse en los mejores de primer año?"
¿Ah, sí? ¿Por eso dejaste esa nota...?
Azriel lo recordó, pero sintió que la verdad detrás de ello recién ahora había salido a la luz.
"Lo entiendo. Pero confía en mí, ¿de acuerdo? Tenemos problemas más importantes que afrontar que mi posible adicción".
"Realmente no creo que eso sea una sabidur—"
Antes de que Jazmín pudiera terminar, alguien golpeó la puerta, interrumpiéndola.
"Soy yo. ¿Puedo pasar?"
Celestina había llegado.
Jazmín le dirigió una mirada que indicaba que hablarían de esto más tarde. Azriel se frotó la nuca con una sonrisa irónica mientras se levantaba.
"Sí, entra."
La puerta se abrió y entró Celestina, luciendo un vestido modesto pero hermoso que le sentaba perfectamente.
"¿Están listos, chicos?" preguntó con una sonrisa tierna en su rostro.
—Todavía no. Estamos esperando a Nol y a Sir Félix.
Ah, cierto. Me encontré con Nol de camino. Dijo que no se sentía bien, así que no vendría hoy.
Jazmín frunció el ceño.
"...Eso es inusual en Nol."
Celestina asintió.
Estaba pálido. Me ofrecí a curarlo, pero afirmó no tener heridas y dijo que solo extrañaba su hogar. Sir Henrik lo acompaña a su habitación.
“ El Caballero de Hielo... Sir Henrik está aquí, ¿eh? Casi lo había olvidado”, pensó Azriel.
Apretando los labios, Jazmín bajó la mirada.
"Cuanto antes acabemos con este escenario, mejor será para todos nosotros".
"Puedo estar de acuerdo con eso."
Celestina asintió nuevamente, aunque esta vez una expresión preocupada nubló su rostro.
"Aun así... ¿es realmente una buena idea que vayamos juntos?"
La expresión de Jazmín se iluminó mientras asintió sin dudarlo.
Por supuesto. Aparte de Nol, todos los que están en esta sala ahora mismo son lo único que me importa. Así que vamos a trabajar juntos, pase lo que pase en esa cena, para salir de esta situación. Y si ven a dos grandes clanes trabajando juntos, tendremos más influencia y apoyo. Lioren tendrá menos, y se verá obligado a tomarnos a todos mucho más en serio antes de tomar sus decisiones.
—Oh, estoy segura de que Lioren ya te toma muy en serio, querida hermana...
Azriel bromeó, ganándose una mirada severa cuando Jazmín se dio la vuelta.
Celestina inclinó la cabeza, confundida.
"¿Qué quieres decir con—"
Se detuvo a mitad de la frase cuando sus ojos se posaron en la sangre en la cama y en el cuello de Azriel, casi manchando su ropa.
¿Qué pasó? ¿Por qué estás herido?
Azriel se encogió de hombros levemente. Luego, sus hombros se desplomaron visiblemente y bajó la mirada con tristeza.
"Mi hermana no es tan amable como te imaginas..." murmuró.
Los ojos de Celestina se abrieron mientras se giraba hacia Jazmín.
"¿Tú, de entre todos, le hiciste daño a Azriel? ¿A tu hermano menor? ¿En serio?"
Ella parecía completamente incrédula, mientras Jazmín apretaba los dientes.
"¡Claro que no! ¡Está bromeando!"
Ella miró fijamente a Azriel.
"Él hizo eso—"
Pero de repente cerró la boca y miró hacia otro lado con un molesto chasquido de lengua.
Azriel quería burlarse de ella más, pero tenía miedo de quemar la cama, o peor aún, su cara.
"Puedes decirle por qué. No me importa."
Jazmín lo miró sorprendida, parpadeando.
"...¿En realidad?"
"Sí."
Tras dudar un momento, finalmente le explicó la situación a Celestina, quien ya se acercaba a Azriel. Este se sentó en la cama e inclinó ligeramente la cabeza, dejando al descubierto el cuello. Celestina colocó la mano sobre la herida, y una suave luz blanca comenzó a brillar en su palma, sanando a un ritmo visible.
Mientras escuchaba y recomponía todo, la sorpresa en su rostro no hacía más que aumentar. Al terminar de curarlo, retiró la mano y miró a Azriel con curiosidad.
¿Puedo verlo?
Azriel asintió e invocó el [Frasco Loco], entregándoselo.
Con curiosidad, examinó el frasco como si fuera un objeto invaluable, con la mirada fija en cada detalle. Finalmente, lo abrió y lo olió con cuidado. Sus párpados se agitaron un par de veces, ligeramente sorprendidos.
"Leche de fresa..."
'¿ Leche de fresa?' Azriel repitió en su mente.
Bueno, sin duda había aprendido algo nuevo hoy, algo que no estaba en el libro. Así que a Celestina le gusta la leche de fresa.
"Toma. Gracias. Pero ten cuidado."
Celestina le devolvió el frasco y, aunque no había ni un rastro de preocupación en su rostro, la advertencia en su voz era clara.
"Lo haré."
—Sí, claro —murmuró Jazmín.
Azriel la escuchó y la vio poner los ojos en blanco, lo que hizo que sus labios se contrajeran.
"Ah, cierto..." De repente, Azriel recordó algo.
—Ya que todavía estamos esperando a nuestros caballeros, que son prácticamente inútiles si ni siquiera pueden proteger a sus amos, ¿por qué no me haces esa pregunta que tenías la última vez, Celestina?
Todavía no estaba seguro de si aún podían llamarse amigos, pero le habló sin ningún título y de manera casual.
Celestina parecía vacilante.
"Bueno... creo que podemos encontrar otro momento apropiado para discutir eso..."
"No es que vayamos a estar demasiado ocupados intentando salir de este escenario con el potencial de morir pronto", dijo secamente.
—No digas eso —le advirtió Jazmín, mientras Celestina cerraba los ojos brevemente y suspiraba.
"Tienes razón, supongo."
Cuando volvió a abrir los ojos, miró a Azriel con mucha más seriedad. Su voz era tranquila, aparentemente sin emociones, pero había peso en cada palabra.
"De vuelta en el centro de contención... Entiendo que era un juego para ti y para Lioren. Pero sigo sin entender por qué cierta persona estaba allí, ni qué tenía que ver con ustedes dos, o, más precisamente, conmigo. Así que quiero preguntarles si tienen alguna idea."
Luego tomó algo de su anillo de almacenamiento y se lo entregó.
"Esto es algo que me dejó, dentro de la boca del señor Edge, quien fue horriblemente torturado y asesinado, cuando estábamos peleando dentro de la instalación de contención".
Azriel miró la nota pero no mostró mucha reacción.
—¿Eh ? ¿Entonces pensó que Celestina sabía que él estaría allí y por eso me trajo para contrarrestarlo? Bueno, es una mala suposición para él. Ella no lo sabía... pero yo sí.
La instalación de contención tenía muchos puntos de trama ocultos en el libro que Azriel había leído, por lo que, por supuesto, sabía quiénes eran los actores clave que realmente eran responsables del incidente.
Porque Lumine y Celestina no habrían podido derrotar al Rey de la Cornamenta Negra y al Abisal sin causar mucho más daño y muerte. La pelea se habría intensificado fuera de las instalaciones y se habría cobrado la vida de muchos inocentes.
"Déjeme ver."
Jazmín llegó al otro lado de Azriel, y él le entregó la carta sin quejarse.
"¿J? ¿Quién es J?"
"...Hay imágenes en video", dijo Celestina en voz baja.
"Mostró la parte donde torturaron y asesinaron al señor Edge... y la persona que lo hizo".
Su rostro se oscureció visiblemente a medida que la tensión se apoderaba de sus rasgos.
Es conocido por ser tan aterrador como el Supervisor del inframundo. El mayor asesino que existe. El rey de los asesinos: El Bufón.
"...!"
Los ojos de Jazmín se abrieron con horror.
"No me digas... ¿¡ese loco viene tras de ti!?"
Celestina asintió con fuerza.
"Creo que sí. Pero para asegurarme, tenía que preguntarte..."
Ella miró a Azriel nuevamente.
"No puedo decir si el Bufón también era parte del juego que tú y Lioren estaban jugando mientras me usaban, o si es alguien externo y realmente está detrás de mi vida por alguna otra razón".
A pesar de la bomba que había dejado caer, Azriel parecía completamente imperturbable.
El rey de los asesinos, una entidad aterradora conocida por su infalibilidad, tanto de día como de noche. Alguien temido incluso en el inframundo. Alguien que se rumoreaba igualaba al Supervisor, el Supervisor que era el rey del inframundo, tan misterioso y aterrador que ni los grandes reyes, la Iglesia ni el gobierno se atrevieron a perseguirlo.
...Y ese alguien estaba tras la actual heredera del gran Clan del Hielo.
"Esa es una pregunta difícil de responder, honestamente..."
-¿Qué quieres decir? -preguntó Celestina.
Azriel suspiró, se levantó y se alejó unos pasos antes de volverse para encararlos. Las dos chicas estaban sentadas en la cama, observándolo con seriedad. Él les dedicó una sonrisa divertida.
—Bueno, lo que realmente necesitas saber es... sí. El Bufón te quiere matar, Celestina.
Los ojos de ambas chicas se abrieron de par en par.
"Mierda..." Jazmín maldijo en voz baja.
¿Se lo dijiste al tío?
Celestina, con expresión oscura, meneó la cabeza.
—Todavía no... No hasta estar seguro. No es algo que pueda soltarle sin pruebas definitivas. Pero Sir Henrik lo sabe, y dijo que si no se lo decía después de la subasta, lo haría él. Pensaba preguntarle a Azriel entonces, pero no tuve la oportunidad hasta ahora...
Jazmín gimió.
Esto es malo... muy malo. Dicen que nunca ha fallado... ¿y ahora viene a por ti? ¿Por qué lo haría...?
"Realmente no lo sé..." respondió Celestina.
Azriel notaba lo nerviosa que estaba. Ni siquiera intentaba disimularlo; estaba demasiado ocupada sintiéndolo.
Apretando los puños, Celestina lo miró.
Si sabe que me persigue... ¿conoce alguna información que pueda ayudar? Entiendo que querrá una compensación, así que, por favor, diga su precio.
La sonrisa divertida de Azriel regresó cuando miró brevemente a Jazmín.
" Ella realmente se preocupa mucho por ella, ¿eh...?"
"No."
La respuesta de Azriel hizo que ambos se congelaran y sus rostros palidecieran.
"¿N-No?" repitió Celestina, luego se mordió el labio y miró hacia abajo con una pequeña sonrisa hueca.
"Ya veo... Entiendo. Gracias por confirmar mi pregunta."
Jazmín miró a Azriel con suficiente fuerza como para prenderle fuego, mientras Azriel la miraba con la misma expresión tranquila.
"No. No pediré ninguna compensación."
"¿Eh?"
"¿Eh?"
Ambos lo miraron atónitos, como si estuvieran tratando de procesar si habían escuchado correctamente.
La sonrisa divertida de Azriel se suavizó.
No te pediré nada a cambio, ya que me has curado tantas veces sin pedir nada a cambio. Y además...
Miró a Jazmín y su voz se volvió un poco más tranquila.
"Supongo que estoy de mejor humor estos días..."
"Hermanito..." susurró Jazmín.
Mirándolo con ojos abiertos y esperanzados, Celestina se inclinó ligeramente hacia delante.
"Entonces... ¿me contarás información sobre el Bufón? ¿De verdad tienes algo sobre él? ¿Cómo? N-No, solo te agradezco lo que puedas darme."
"Te haré algo mejor que sólo algunas sobras".
Celestina lo miró confundida, pero la sonrisa de Azriel volvió a volverse divertida.
"El rey de los asesinos, el Bufón... está en realidad dentro de esta misma finca."
"—!!"
Ambas chicas se pusieron de pie de golpe, con los ojos como platos. Antes de que pudieran decir nada, Azriel soltó la bomba más grande hasta la fecha; bueno, aparte de todo lo que tuviera que ver con él, claro.
"Y su nombre es... Nebulosa Caleus."

Continúa leyendo
Camino del Extra (Novela)
Capítulo 357
Camino del Extra (Novela) Capítulo 356
Estás leyendo el capítulo 356 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 22 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.