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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 304 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al instante, una hermosa espada se materializó en las manos de Lumine, mientras que un elegante arco apareció en las de Yelena. Tensó la cuerda y una flecha verde translúcida surgió, apuntando con precisión a la Plaga. La Peste se masajeó el cuello con calma, completamente impasible. "En realidad, es inútil. Cuanto más te resistas, más prolongarás tu muerte, y más doloroso se volverá para los tres. Simplemente ríndete." Lumine apretó los dientes mientras la plaga continuaba con indiferencia. "Vuestro trabajo en equipo es encomiable, pero no podéis derrotar a un Alto Comandante. Nos encontramos en la cima de la humanidad: habilidades, afinidades, artes de combate, fuerza. Al menos un aspecto de lo nuestro es inigualable, comparable quizá solo al del mismísimo Líder Supremo." Dio un paso al frente, despacio y con confianza. "Si hubieras huido antes, quizá hubiera habido una pequeña posibilidad de sobrevivir. ¿Pero ahora? Lo hecho, hecho está." Yelena lanzó su flecha sin dudarlo. La Plaga soltó una risita, continuando su avance, hasta que la flecha se dividió repentinamente en dos, luego en cuatro, luego en ocho, multiplicándose rápidamente. Sin embargo, no se detuvo, y justo cuando las flechas lo alcanzaron, se desvaneció en una nube de niebla negra. "¡Lumine, detrás de ti!" gritó Yelena. Los ojos de Lumine se abrieron con alarma mientras giraba rápidamente, blandiendo su espada en un amplio y desesperado arco. Sin esfuerzo, la Plaga agarró la hoja con una mano enguantada, ilesa. Apretando la mandíbula, Lumine canalizó su maná, haciendo que un afilado pico de tierra se alzara hacia arriba. El pico impactó, pero la Plaga se disolvió de nuevo en una niebla sombría. “¿Doble afinidad, eh? Interesante” resonó la voz ominosamente desde la distancia. "¡Argh!" El repentino grito de dolor de Yelena atravesó el corazón de Lumine. “¡Yelena!” gritó, girándose para ver a la Plaga agarrándola por la garganta, levantándola sin esfuerzo mientras ella luchaba en vano, haciendo que su arco cayera al suelo con estrépito. “¡Bastardo!” rugió Lumine, lanzándose hacia adelante. La Plaga giró la cabeza con indiferencia mientras Lumine atacaba con fiereza, apuntando su espada al pecho de su enemigo. Pero, una vez más, la Plaga atrapó la hoja con facilidad, apretando el agarre y haciendo añicos la espada. Con los ojos desorbitados por la incredulidad, Lumine apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando la Plaga le propinó una brutal patada que lo hizo caer de bruces sobre la hierba. Lumine jadeó desesperadamente en busca de aire, con los pulmones ardiendo de dolor. De repente, apareció ante él una notificación: [¡Actualización de estado!] [Tu arma del alma 'Espada Limpia' ha sido destruida.] Lumine se incorporó tambaleándose, se tocó el pecho y encontró sangre. "¿Cuándo lo hizo...?" Otro grito horripilante hizo que volviera bruscamente su atención a Yelena. La Plaga ahora estaba sobre ella, con el pie presionando cruelmente su espalda. Un crujido repugnante resonó, y Lumine sintió que el terror le revolvía el estómago. "No..." Un simple cuchillo apareció ominosamente en la mano de la Plaga. “¡No! ¡No, no, no!”, suplicó Lumine para sí, ordenando desesperadamente a su cuerpo que se moviera. Pero no podía; el entumecimiento que se extendía desde la herida en su pecho lo inmovilizaba. Desesperado, Lumine arrebató una poción de salud de su anillo de almacenamiento y la tragó rápidamente. Volvió a esforzarse, apretando los dientes, pero nada cambió. '¡Vamos!' Gritó internamente, observando impotente cómo el cuchillo se acercaba lentamente a Yelena. Entonces, la realidad lo golpeó de lleno: la recompensa de la misión que el sistema le había otorgado era "una poción de salud funcional". "No..." Desesperada, Lumine invocó lanzas de fuego y las arrojó contra la Plaga, quien con un gesto casual hacia arriba redirigió las llamas inofensivamente al aire donde explotaron violentamente, enviando calor y vibraciones a través de la atmósfera. Presa del pánico, Lumine accedió rápidamente a la tienda del sistema: [TALLER DE SISTEMAS- NIVEL 1] Desplazó la pantalla rápidamente hasta encontrar exactamente lo que necesitaba: [Habilidades] Límite en evolución ▸ Descripción: Evoluciona temporalmente el núcleo de maná en 1 nivel durante 5 minutos. ▸ Coste: 150 000 puntos del sistema ▸ Existencias: 1 ▸ Periodo de espera: 1 mes ▸ Advertencia: Si el núcleo de maná es frágil, existe riesgo de que se rompa. ▸ Efecto secundario: Imposibilidad de usar el núcleo de maná durante una semana después de su uso. Sin siquiera mirar las advertencias ni los costes, Lumine compró la habilidad de inmediato, indiferente a las consecuencias. Otro panel apareció rápidamente en pantalla: [¡Actualización de estado!] [Has adquirido la nueva habilidad: Límite Evolutivo.] Al instante, Lumine activó la habilidad. Un dolor agudo y repentino le atravesó el pecho, no por la herida infligida por la plaga, sino por la habilidad misma. Una violenta oleada de maná inundó su cuerpo, abrumándolo. La plaga se detuvo en seco, con su espada a escasos centímetros de apuñalar a Yelena, y se giró lentamente para encarar a Lumine. “¿Qué?” gruñó. El maná giraba con fuerza en el aire, atraído hacia Lumine como olas que llegan inexorablemente a la orilla. El poder inmovilizador que la plaga había usado se desvaneció al instante, y Lumine sintió cómo la libertad volvía a inundar sus extremidades. Su herida se cerró en un abrir y cerrar de ojos. “Ah” meditó la plaga con oscura diversión”, una [Habilidad Única], ¿eh? Doble afinidad, una Habilidad Única extraordinaria... verdaderamente eres una aberración. Lumine se levantó tambaleándose, con los ojos llameando de furia. La plaga lo estudió con atención, con un pie apoyado con displicencia contra el cuerpo paralizado de Yelena, antes de que una risita ahogada se le escapara. "Pero en realidad no eres un Avanzado, ¿verdad? Esa [Habilidad Única] tuya no puede otorgarte el cuerpo de un verdadero Avanzado; simplemente lo compensa saturándote de maná. Inútil, en realidad." 'Tiene razón.' Lumine contempló sus manos temblorosas. Carecía de la formidable fuerza física de un Avanzado, pues jamás había experimentado el [Renacimiento del Alma]. Sin embargo, eso no importaba. La oleada de maná bastó para liberarse, para impedir que aquel monstruo dañara a Yelena. Él la miró, con su cuerpo inmóvil e inconsciente, y sintió un doloroso vuelco en el corazón. 'Yelena...' Su ira volvió a encenderse, ardiendo con más fuerza que nunca. Sin dudarlo, Lumine se abalanzó hacia adelante, su pie resquebrajando la tierra y lanzándose hacia la plaga a una velocidad que no pudo comprender. ¿Es este... el poder de un Avanzado? La sensación fue asombrosa. Sin embargo, imperturbable, la plaga observaba con calma. El puño de Lumine se abalanzó sobre él, envuelto en llamas, pero la palma abierta de la plaga lo detuvo sin esfuerzo. Una onda expansiva ensordecedora rasgó el suelo bajo sus pies, y Yelena tosió violentamente, con sangre brotando de sus labios. “¡No!” rugió Lumine desesperado, blandiendo de nuevo el puño, con fuego brotando alrededor de sus nudillos. Obligado a esquivar esta vez, la plaga saltó hacia atrás. Lumine invocó al instante una hoja de viento, cuyos bordes brillaban con un tenue resplandor azul, y la lanzó contra su enemigo. Cuando la plaga se apartó, Lumine alzó a Yelena y se retiró rápidamente. 'Yo... no estoy acostumbrado a manejar un maná tan poderoso...' La energía en estado puro era abrumadora, difícil de controlar. Arrodillándose, recostó con cuidado a Yelena, mordiéndose el labio mientras la sangre le corría por la boca. [¡Actualización de estado!] [Has transferido la habilidad: Bendición de Eir] "Yelena..." Su rostro estaba pálido, su respiración superficial. De repente, la voz de la plaga resonó a lo lejos, con una indiferencia burlona. ¿Tres afinidades ahora? Eres extraordinario, chico. ¿Por qué no te unes a nosotros? "¿Eh?" Lumine se incorporó de golpe, sintiéndose como si lo hubieran golpeado. Sus ojos se abrieron de par en par al ver la plaga aferrada a una doncella por el cuello, la misma que había advertido a Yelena antes. Sus pies colgaban inútilmente mientras jadeaba desesperadamente en busca de aire. “¿Qué... qué estás haciendo?” preguntó Lumine con voz entrecortada, abrazando a Yelena con gesto protector. “Obviamente, se trata de un trato” respondió la plaga. "¿Un trato?" “Sí. Mataré a esta doncella, la mutilaré hasta dejarla irreconocible y la haré pasar por la princesa Yelena Horvix. Mientras tanto, te unirás a mí y al Ejército Revolucionario. Con tu talento, ascenderás fácilmente a alto mando. Cuando la Casa Aureliath caiga, estarás en una posición de poder. Solo esconde a tu preciada damisela. Lumine lo miró horrorizado, con los dientes apretados y la rabia hirviendo bajo su piel. Con cuidado, volvió a dejar a Yelena en el suelo y se puso de pie, limpiándose la sangre de la barbilla con una mano temblorosa. "No." “¿Qué?” La voz de la plaga sonaba aguda, cargada de incredulidad, y su agarre se apretó hasta que el rostro de la criada se tornó morado. “No. No puedes simplemente quitarle la vida a alguien así” insistió Lumine con vehemencia. “¿Estás loco? Te ofrezco una forma de salvar a tu princesa, ¿y la estás desperdiciando?” La plaga parecía genuinamente desconcertada. Lumine apretó los puños con más fuerza. El tiempo se le escapaba; el cronómetro de cinco minutos seguía marcando la cuenta atrás. "No dejaré que ninguno de los dos muera." "¿Qué dijiste?" “Los salvaré a ambos” declaró Lumine desafiante. La plaga rugió, dejando caer a la doncella, que se desplomó tosiendo violentamente. Luego, sin previo aviso, la plaga se disolvió en una niebla sombría. Lumine se giró presa del pánico: Yelena también había desaparecido. “Estás delirando, chico” susurró de repente una voz escalofriante a su lado. Un crujido nauseabundo llenó el aire, seguido inmediatamente por una agonía abrasadora. Lumine gritó, retrocediendo mientras contemplaba horrorizado su brazo izquierdo, grotescamente retorcido en la dirección equivocada. La plaga permanecía impasible, con las manos entrelazadas a la espalda. "¡A-AGHHHH!" jadeó Lumine, abrumada por el dolor. "Puede que tu [Habilidad Única] a medio desarrollar haya mejorado tu núcleo de maná, pero es falso. No tienes el cuerpo de un Avanzado. E incluso si lo tuvieras, un Experto siempre será más fuerte." El dolor consumió a Lumine por completo, su mente se deshilachó como cristales rotos. La risa gélida de la plaga era una serenata macabra que le llenó los oídos hasta que el vértigo lo invadió, obligándolo a caer de rodillas. El mundo giraba violentamente. Entonces, de repente, cesó la risa, sustituida por una voz tan escalofriantemente desprovista de humanidad que parecía resonar desde el mismo abismo. ¿Quieres ser un héroe? ¿De verdad crees que es posible en esta cruel realidad? Mírate: débil, impotente, insignificante. No eres nada para ellos, un don nadie. Abandona ese sueño absurdo de heroísmo... salva al único que importa. Al oír esas palabras” verse obligado a elegir entre la vida de un ser querido y la de alguien a quien ni siquiera conocía”, a Lumine le hirvió la sangre. No, no era que le hirviera la sangre. Algo más se encendió en su interior, algo más allá de la carne y los huesos, algo que no podía nombrar, algo más profundo. Algo como... su alma. “¡No…!” Lumine forzó la palabra, sintiéndola atascada, dolorosa y áspera. De pie, tambaleándose, con las piernas temblando violentamente, miró fijamente a la plaga y repitió con firmeza: "No." Con férrea determinación, Lumine se aferró al brazo roto, estremeciéndose y palideciendo mientras la agonía lo atravesaba. Luego, con un crujido espeluznante, lo enderezó, lanzando un grito agudo mientras las lágrimas le nublaban la vista. La plaga observaba en silencio, impasible, mientras Lumine parpadeaba para contener las lágrimas, devolviéndole la mirada con fiereza. ¡No me rendiré! Un silencio se extendió entre ellos. “¡No dejaré que nadie aquí muera!” declaró Lumine con voz temblorosa pero firme. “¡Aunque sea una estupidez, aunque me cueste la vida, no lo permitiré! "..." "..." La plaga finalmente suspiró con cansancio. "Bien. Si persistes en tu terquedad, no me quedará más remedio que deshacerme de ti junto con la princesa y la doncella. Al menos tu cadáver me será útil para mi investigación."
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 304

Estás leyendo el capítulo 304 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.