Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 281 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Todo, sin excepción, debe llegar a su fin.
Azriel no estaba del todo seguro de que esas leyes se aplicaran completamente a él o a Xian Feng. Tal vez sí lo habían hecho alguna vez. O tal vez el universo simplemente se había dado por vencido.
Si no era el universo mismo, entonces el destino estaba haciendo todo lo posible por deshacerse de Azriel, sin importar dónde estuviera.
Pero ahora, en este extraño escenario de un mundo caído, Azriel se había encontrado no solo con uno, sino con dos autoproclamados inmortales.
Y, francamente, sentía un impulso irresistible de matarlos a ambos.
Así pues, mientras Pólux pronunciaba aquellas palabras jactanciosas, el único ojo de Azriel se volvió frío, y su rostro adoptó una máscara de escalofriante indiferencia. Lentamente, se puso de pie.
"La palabra 'inmortal' se usa con demasiada ligereza...", comentó Azriel con sequedad.
"Pero al final, en realidad no importa."
Echó una breve mirada a Quebrador de Sellos, y una sonrisa cruel se extendió por sus labios.
"Aunque no lo permitan las leyes de este mundo, la naturaleza o el maná, las leyes universales mismas no pueden aceptar la verdadera inmortalidad. La prueba está en lo que tienes en la mano: un arma creada precisamente para destruir la inmortalidad."
Qué cruel ironía, ¿verdad? Uno de los objetivos más importantes de Azriel era encontrar la forma de liberarse de [Redo]. Y ahora, ahí estaba, justo delante de él: la solución que tanto había anhelado.
Sin embargo, simplemente no podía dejar de lado [Redo].
Había innumerables razones para ello” algunas lógicas, otras irracionales” pero en el fondo, si Azriel tuviera que nombrar una razón fundamental que superara a todas las demás, sería una brutalmente simple:
Azriel estaba absolutamente aterrorizado, sin remedio.
Sonrió con amargura, burlándose de sí mismo para sus adentros.
'¡Qué patético Hijo de la Muerte soy!'
Repugnante. Absolutamente repulsivo. Ese era el sentimiento que hervía en su interior, arañándole el corazón, mancillando su alma.
Pólux se burló con desdén.
"Aun así, soy yo quien sostiene..."
"Suficiente."
Azriel lo interrumpió bruscamente, con voz cortante y fría.
"Ya he perdido el tiempo suficiente. De hecho, mucho más allá del límite de tiempo de este bucle."
Pollux frunció el ceño y sus ojos se abrieron ligeramente al comprender. En ese instante, Azriel metió la mano en el bolsillo con calma y sacó una Aguíla del Desierto.
Una sonrisa hueca y sin humor se formó en su rostro mientras dirigía la Elegía de Átropos directamente a Pólux.
Pólux entrecerró los ojos y luego esbozó una sonrisa burlona.
“¡Oh, bueno! Y yo que tenía tanta sabiduría que impartirte, Hijo de la Muerte. Qué lástima. Hace tanto que no tengo la oportunidad de hablar con alguien inferior… me da nostalgia.”
Su sonrisa se transformó en una mueca de desdén mientras su voz rezumaba una diversión burlona.
“Pero seguramente no crees que una simple Aguíla del Desierto pueda hacerme daño, ¿verdad? Aunque le hayas infundido algo de maná, aún estás lejos de tener el poder suficiente para siquiera arañar a un Espíritu Divino, y mucho menos a mí, el más poderoso de todos los espíritus, quien, permíteme recordarte, acaba de revelarse como inmortal. Sin Rompe Sellos” que poseo” no puedes esperar escapar de esta situación, por muy convincente que seas o por mucho que intentes convencerme o por mucho que te hayas apropiado de... Bueno, supongo que no debería provocar más a la providencia de este mundo.”
A pesar de las burlas de Pollux, todas perfectamente racionales, la sonrisa de Azriel no se desvaneció. En cambio, sin decir palabra, movió el arma.
Lenta y deliberadamente, Azriel apuntó el cañón directamente a su propio pecho.
La sonrisa de Pólux se endureció, y la confusión cruzó fugazmente su rostro.
¿Qué estás haciendo? ¿Has perdido la cabeza? Bueno, ¿más de la que ya la tenías?
Azriel presionó el hocico con precisión contra el punto junto a su corazón, donde residía su núcleo de maná.
"Dijiste que hay una barrera alrededor de mi núcleo de maná, ¿verdad? Un muro que impide que el maná entre o salga. No tuve mucho tiempo para cargar [Elegía de Átropos] hasta que decidiste revelarte, pero espero que sea suficiente para atravesar mi cuerpo y romper esa barrera."
Pólux lo miró en silencio, luego estalló en carcajadas.
¡Ah, sí! ¡Esto sí que es una locura! ¿De verdad te lo estás jugando todo a esa mísera cantidad de maná almacenada en tu arma? ¿Apostas a que atravesará tu propio cuerpo endurecido y luego la barrera que rodea tu núcleo? Claro, siendo el Hijo de la Muerte, la potencia de tu maná puede ayudarte, pero aun así... Incluso si lo consigues, te harás mucho daño, quizá incluso dañes o destruyas por completo tu núcleo de maná. ¡Menuda apuesta desesperada, humano!
Azriel se limitó a encogerse de hombros.
"Tal vez. O tal vez no. Pero al fin y al cabo, esto solo es un sueño, ¿no? Tu razonamiento podría ser válido si esto fuera la realidad, ¿recuerdas? ¿O acaso has estado atrapado en tu propio hechizo durante tanto tiempo que ya no puedes diferenciar entre sueño y realidad?"
El rostro de Pólux se contrajo en una mueca oscura.
Azriel colocó el dedo firmemente sobre el gatillo, preparándose para apretar.
Pollux lo miró fijamente, frío, arrogante, superior, pero no hizo ningún movimiento para detener a Azriel.
Justo cuando Azriel estaba a punto de apretar el gatillo”
"—!!"
Tanto Azriel como Pollux se quedaron paralizados.
Una repentina oleada de euforia recorrió el cuerpo de Azriel como una corriente eléctrica, fluyendo por cada fibra de su ser. Se precipitó hacia su núcleo de maná, chocó violentamente contra la barrera invisible que lo rodeaba, golpeándolo sin piedad…
“y entonces, con un crujido seco y resonante, la barrera se hizo añicos.
La euforia se intensificó de repente, provocando que todo el cuerpo de Azriel se tensara mientras reprimía desesperadamente un gemido.
¡¿Qué demonios?!
La sensación se desvaneció tan rápido como llegó, dejando a Azriel respirando con dificultad, con la confusión profundamente grabada en su rostro.
¡Eso… Eso era [Segador de Núcleos]!
¿Qué acababa de suceder? Azriel no había matado a nadie; ¡había estado allí mismo, hablando con Pollux todo este tiempo!
¡¿Quién se atrevió a morir y echarle la culpa a él?!
“Una vez más, parece que la fortuna te favorece, Hijo de la Muerte” comentó Pollux con tono sombrío, sus ojos carmesí llenos de fría molestia mientras apuntaba a Rompe Sellos directamente a Azriel.
Azriel tardó unos instantes en darse cuenta de que su núcleo de maná había sido liberado de nuevo, la barrera hecha añicos sin que él siquiera hubiera activado la Elegía de Atropos. Alguien había muerto de verdad; alguien cuya muerte se le atribuía a él, activando [Segador de Núcleos].
Azriel no sabía si sentirse humillado o aliviado. Al menos, parecía como si el destino mismo se hubiera apiadado de él y hubiera decidido intervenir.
Tal vez, pensó con amargura, era la forma que tenía el destino de guiar a Azriel y a Pólux para que se enfrentaran.
…O quizás, el destino simplemente requería una anomalía mayor para destruir una menor.
La voz arrogante de Pollux interrumpió sus pensamientos una vez más.
"Da igual. Sigues estando muy por debajo de mí, incapaz de vencerme jamás. Ni siquiera los dioses se atreverían a enfrentarme solos. ¿Qué podría lograr un simple hijo de un dios?"
Palabras, palabras, palabras. Pollux hablaba sin cesar, pero Azriel finalmente lo había comprendido.
A pesar de autoproclamarse el Espíritu Divino más poderoso…
A pesar de jactarse de ser el Gran Emperador del Espíritu Estelar Divino…
A pesar de haberse autoproclamado la Última Corona de los Sangre Estelar…
Pollux nunca tuvo la intención de luchar directamente contra Azriel.
En cambio, parecía que había intentado desesperadamente quebrar el espíritu de Azriel solo con palabras. Y mientras Azriel canalizaba cuidadosamente el maná hacia su único ojo restante, finalmente comprendió el porqué.
'¿No hay... un núcleo de maná?'
Los ojos de Azriel se abrieron bruscamente al darse cuenta de repente.
'Por supuesto.'
Ese no era el verdadero cuerpo de Pollux. La forma que tenía ante sí ni siquiera estaba allí realmente; era solo una ilusión, un truco. Azriel debería haberse dado cuenta antes; de hecho, sin duda lo habría hecho, de no ser por un detalle.
El artefacto del Vacío de grado 2, Rompe Sellos…
…era innegablemente real.
¿Cómo era posible que algo que no era real pudiera contener algo que innegablemente sí lo era?
Pólux pareció leerle la mente y respondió con fría diversión: “En el momento en que abandones las leyes que rigen todo, lo entenderás. Hasta entonces, tu mente débil no comprenderá nada”.
Azriel lo miró fríamente, dejando escapar un suave suspiro de cansancio.
Qué irónico, qué amargamente divertido era: dos supuestos inmortales enfrentándose, ambos conscientes de un arma capaz de destrozar su inmortalidad.
Verdaderamente ridículo.
Y luego-
Azriel se mudó.
Una armadura negra, lisa y pulida, se ciñó a su cuerpo en un instante. En su mano izquierda portaba la Elegía de Átropos; en la derecha, el Devorador del Vacío.
El mundo se desdibujó ante su único ojo, y de repente se encontró justo delante de Pollux, que aún llevaba el rostro de Jazmín, con una sonrisa arrogante dibujada en unos labios familiares.
Azriel no dudó. El Devorador del Vacío cruzó el aire como un relámpago, y simultáneamente, la Elegía de Atropos estalló con un estruendo ensordecedor.
Entonces, como si sonara un cuerno del apocalipsis, un ruido atronador resonó dolorosamente en sus oídos.
En el instante siguiente, cuando Azriel recuperó la visión, se encontró tendido al fondo de la habitación, entre madera destrozada y astillas, con un rastro de destrucción que marcaba su camino a través de la cámara en ruinas.
'¿Eh?'
¿Qué acaba de pasar?
Nunca llegó a asestar el golpe; ni siquiera sintió el impacto. Era como si su mente se negara a comprender el momento, saltándose el suceso por completo y lanzándolo directamente a las consecuencias.
Pollux chasqueó la lengua levemente; el sonido le resultaba inquietantemente familiar, ya que provenía de la voz de Jazmín.
“He visto tus recuerdos, pero no logro comprenderte” murmuró Pollux en voz baja. “¿Qué te hace tan especial? ¿Talento? ¿Motivación? ¿Disciplina? ¿Esfuerzo? ¿Mentalidad? ¿Experiencia? ¿Sufrimiento? ¿Alegría? No lo entiendo. Te has rodeado de personas que te superan en todo. A pesar de [Redo], no has hecho más que fracasar una y otra vez. ¿Por qué elegiría a alguien tan patético e inútil?
"...!"
"¿Acaso eres humano? Llevas la carne y los huesos de uno. Aparentemente naciste como tal, incluso tu alma parece humana... sin embargo, tu existencia misma desconcierta incluso a alguien como yo."
Azriel apretó los dientes y lentamente se incorporó, su expresión oscilando entre la ira, la desesperación y la confusión, hasta que finalmente se asentó en un vacío resignado.
Pólux miró fijamente a Azriel, no con malicia, sino con una profunda y genuina curiosidad, y le formuló suavemente una pregunta:
"Dime, Hijo de la Muerte, ¿qué significa ser humano...?"
Azriel permaneció en silencio, luego bajó la mirada y murmuró en voz baja, solemnemente, como si respondiera tanto a Pólux como a sí mismo.
"¿Cómo iba a saberlo? Al fin y al cabo, soy un desconocido."

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Estás leyendo el capítulo 281 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.