arrow_back

Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 272 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La agonía arrastró su espíritu hacia la locura. Su mente” fragmentada, gritando” no tenía pensamientos, solo dolor. ¡Dolor, dolor, dolor! ¿Qué era? ¿Por qué? ¿Cuándo? De nuevo. Otra vez, otra vez, otra vez” No podía explicar qué había pasado. Solo sabía que le dolía. Todo era dolor. Memoria: dolor. Piel: dolor. Tiempo: dolor. ¿Cuál fue la causa? ¿Quién lo hizo? ¿Importó? No, solo dolor. Dolor en la sangre. Dolor en los huesos. Dolor en la misma palabra dolor. Dolor. Dolor. Dolor. Solo existía el dolor: implacable, eterno, despiadado. [El Crisol del Alma]. Necesitaba [el Crisol del Alma]; podría detener el dolor, ¿verdad? Aliviaría su sufrimiento. No, necesitaba [Carne de Eidolon]. Curación sin pociones, alivio inmediato. ¿Pero dónde? ¿Dónde estaban? Dolía. En todos lados. En cualquier lugar. Por qué. Por qué. Por qué. Todo dolía. [El Crisol del Alma]. Necesitaba [El Crisol del Alma]. ¿Dónde estaba [El Crisol del Alma]? Su mente era como un vitral: se resquebrajaba, se astillaba, se hacía añicos en finos e insignificantes granos de arena. Y sin embargo… El dolor había despertado su conciencia fragmentada. Con voz débil, Azriel miró su mano izquierda... Por un instante fugaz, su atención fragmentada se aferró a algo: extrañas protuberancias que surgían de la tierra. Dentro de su mano. Esos bultos… se contrajeron. Entonces el sonido llegó a sus oídos: débil, húmedo, indescifrable. Como alguien que mastica en silencio detrás de una pared. Como la carne que se aplasta bajo presión. Como algo vivo y hambriento. Los bultos volvieron a retorcerse, y entonces” Se abrieron de golpe. Piel partida. Salpicó sangre. Gusanos negros se retorcían, resbaladizos por la sangre, devorando la mano de Azriel. Ni uno. No dos. Docenas. Docenas de gusanos, cubiertos de su propia sangre y suciedad, se abrieron paso a mordiscos para liberarse. "Ah…" Azriel lo entendió. Estaban masticando. Le estaban mordisqueando la mano. Su mano… estaba siendo devorada. El sonido” húmedo, repugnante” se hizo más fuerte. Como algo que retuerce un paño húmedo bajo las tablas del suelo. Como un perro moribundo que se muerde su propia pata. Y no se detuvo. Más fuerte. Más fuerte. Más fuerte. Más fuerte Más fuerte Más fuerte Más fuerte. Luego se extendió. Un ardor agudo y punzante le atravesó la pantorrilla; sus ojos se desvanecieron por la sensación, la carne y el hueso quedaron en carne viva como si los hubiera raspado una lima oxidada. Burbujas rojizas le subieron a la garganta y se convulsionó como un pez fuera del agua. No se desmayó. No podía. El dolor era demasiado intenso. Y Azriel era demasiado fuerte para escapar. La crueldad lo obligó a mantenerse despierto. A presenciarlo todo. 'Ah...' No debería haber abierto la boca. Inmediatamente, cuerpos viscosos entraron a la fuerza, deslizándose sobre su lengua, bajando por su garganta, excavando con avidez hacia su estómago. Su grito se ahogó, transformándose en un débil y ahogado gorgoteo. Surgieron más gusanos; su piel se desgarraba por las costuras, la carne se abría, dejando al descubierto huesos y nervios devastados. Millones de ellos. Legiones de Gusanos del Vacío pululaban sobre su cuerpo, sus diminutos colmillos serrados cortaban músculos, tendones y terminaciones nerviosas, devorándolo con voracidad. "A-!" Su ojo derecho se sumió en la oscuridad cuando un gusano del vacío se abalanzó” y se introdujo en él”. Otro dolor cegador. Esta vez no fue la luz, sino la oscuridad lo que lo consumió. Luego llegó la sensación húmeda y chapoteante. Las cosas se retorcían con una insistencia repugnante. Dentro de sus oídos. Sus heridas. Su boca. Sus pulmones. Su cuerpo” En todos lados. En todos lados. Estaban dentro de él. Detrás de sus ojos, bajo su piel, enroscadas alrededor de su aliento como podredumbre viviente. Detener. No. Por favor. Desaparecido- No se ha ido. En todas partes, en todas partes, en todas partes, en todas partes” Docenas de pequeños colmillos. Cada gusano del vacío los portaba; apenas visibles a simple vista. Y picaron. Mordieron. Azriel logró gritar de alguna manera. Se giró sobre su espalda, su garganta en carne viva gritando hacia el cielo. En ese momento, algo peludo y húmedo se deslizó entre sus labios y le arrancó la lengua. Su garganta-violada. Un nuevo túnel se abrió desde su tráquea hasta su estómago. A través de ella, lo devoraron. Masticar. Roer. Devorar. Lo estaban devorando poco a poco. Colmillos surgieron desde abajo” a través de su ano” chocando violentamente en su interior con los gusanos que habían entrado por su boca. Como ejércitos rivales, desgarraban los órganos por ambos extremos. Corrieron una carrera. Izquierda, derecha, arriba, abajo” Excelente. Banquete. Carne picada. Eso era todo lo que quedaba de Azriel Crimson. Estaba vivo. Y lo estaban devorando vivo. Podía sentir cómo su carne se reducía a fragmentos. Seguía consciente. Pero no había miedo. No hubo dolor. Ya ni siquiera existía Azriel. Su mente estaba en algún lugar muy lejano... o en ninguna parte. Lo estaban devorando. Estaba siendo consumido. Su ojo derecho... desaparecido. Sus orejas... desaparecieron. Sus órganos... desaparecidos. Y entonces... la piel de su rostro se desprendió como pergamino húmedo. Un agujero se abrió en su cráneo y unos colmillos, relucientes de putrefacción, se clavaron en su cerebro. -. ———. —————————————. Automóvil club británico-. * * * "Mi señor, ¿está seguro de que se encuentra bien así?" "…¿Eh?" "¿Mi señor?" Mio permaneció allí de pie, su túnica ondeando suavemente. Sus ojos” suaves, temblorosos” estaban llenos de preocupación. Azriel permaneció inmóvil frente a ella, vestido con su uniforme militar” Impecable. Intacto. En su mano descansaba un bastón de madera. …Su carne había sido reconstruida. La carne desgarrada y devorada de sus mejillas. La piel desgarrada de su rostro. Su cráneo, destrozado y mordisqueado. Nervios reducidos a pulpa. Mil horrores lamían la sangre. Incluso su alma-violada, profanada, consumida. Todo había sido restaurado. "-A…" Sin dolor. Sin dolor fantasma. Sus cuatro extremidades estaban intactas, unidas de nuevo a un cuerpo que respiraba. Su pecho contenía los órganos necesarios para vivir. Sus venas fluían. Su corazón latía con fuerza. Le habían devuelto carne y sangre. La sangre le brotó en los dedos. Y el cuerpo de Azriel… Se convulsionó violentamente. ¡¿Mi señor?! ¿Quién podría recuperar la cordura cuando el recuerdo de haber sido devorado aún arañaba las paredes de la mente? Azriel se desplomó. Al suelo. -Por qué. La palabra se repetía no en sus pensamientos, sino en lo más profundo de su alma. Una y otra vez, como una plegaria sin dios que la escuche. ¿Por qué? No es su mente. No su cuerpo. Pero su alma” repetía la palabra como una súplica desesperada”. ¿Qué había ocurrido? ¿Qué fue eso? ¿Por qué había sucedido? ¿Por qué había sido él? ¿Por qué tenía que ser así? ¿Qué estaba sucediendo ahora? ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Adónde se suponía que debía ir? “¿Por qué, por qué, por qué, por qué, por qué? No hubo respuesta. Solo silencio. Ante aquella pregunta imposible “sin forma, sin lógica, sin palabras” su alma se quebró en el dolor. ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?! Ahogándose bajo el peso de la realidad, Atormentado por una pesadilla que nunca se desvanecería, Habiendo perdido el hilo de lo que significaba estar vivo, Azriel no pudo hacer nada más que gritar en silencio para sí mismo: ¿Por qué... morí...?
Camino del Extra (Novela)

Continúa leyendo

Camino del Extra (Novela)

Capítulo 273

Siguiente Capítulo ›

Camino del Extra (Novela) Capítulo 272

Estás leyendo el capítulo 272 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.