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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 75 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Apenas echó un vistazo, la figura frente a él giró la cabeza, revelando un perfil de gélida belleza y la horquilla floral prendida en sus cabellos. Ye Xingge apartó la vista: "Ayer sí que bebí de más; hoy por poco no consigo levantarme". "Hmph...". En consideración a lo amena que había resultado la velada bebiendo la noche anterior, Luo Xuanqing no le dio mayor importancia. Le recibió la bandeja y se burló de camino: "Anoche bebiste licor, cenaste y hasta te quedaste con la horquilla. Y al final, bribón, caíste rendido a dormir; esta oficial incluso tuvo que lavarte los cuencos. En adelante, ni se te ocurra decir que esta oficial no te dio la oportunidad". La noche anterior, Ye Xingge sencillamente había temido irritar a la gran belleza al punto de hacerla marcharse de vuelta a la casa materna, de modo que replicó con una sonrisa templada: "Ayer tuve un pésimo desempeño; la próxima vez sin duda me esforzaré más". Dicho esto, echó una ojeada hacia el exterior: "Acabo de llegar, ¿no hace falta que me asignen tareas?". "No hay prisa. Esta oficial te mostrará primero el camino, no sea que ni siquiera sepas dónde despacha tu superior y ante el menor contratiempo salgas corriendo a casa...". "Está bien...". ... En el exterior del corredor caía una llovizna tenue; entre los pabellones reinaba un silencio sepulcral. Ye Xingge seguía de cerca los pasos de la gran belleza Luo mientras observaba en derredor. Se apreciaba con claridad que el patio posterior era el área de trabajo destinada a los altos mandos militares. El despacho de la gran belleza Luo se hallaba en la parte más profunda. Al cruzar el umbral se abría una espaciosa estancia; arrimadas a los muros se alzaban estanterías atestadas de legajos y archivos. En el centro presidía un amplio escritorio, tras el cual un soporte de armas sostenía un Sable de Estandarte Negro con incrustaciones de hilo de oro. A todas luces se trataba del arma reglamentaria de la gran belleza Luo, aunque jamás la había desenvainado en combate; no era más que un sable ceremonial empleado a modo de adorno. Luo Xuanqing entró en la oficina, depositó las cosas sobre el escritorio, tomó asiento de lado en el diván de té junto a la ventana y levantó las manos para comenzar a preparar la infusión: "Ven, siéntate y bebe un sorbo de té primero". Al ver esto, Ye Xingge no pudo evitar echarle un vistazo a los anaqueles. Constató que la mayoría de los expedientes versaban sobre sucesos de sobra conocidos, pero entre ellos había un legajo desprovisto de etiqueta identificativa. Llevado por la curiosidad, preguntó: "¿De quién es este caso?". Luo Xuanqing preparaba el té con pausada ceremonia y un porte notablemente diestro: "Es un viejo caso heredado de la dinastía anterior. Los secretos auténticamente clasificados están en manos de Mei Wuchang; las cosas de aquí puedes hojearlas a tu antojo". "¿De veras?". Ante tales palabras, Ye Xingge extrajo el legajo. Se notaba que llevaba arrumbado por lo menos varias décadas, pues las hojas amarilleaban por el tiempo. El contenido rezaba a grandes rasgos: 'El octavo día del sexto mes del duodécimo año de Xuande, el Emperador Huai ofreció un banquete familiar en el palacio. El Príncipe Heredero y el Príncipe de Ning asistieron a la mesa, compartiendo los alimentos con el soberano. Tanto el Emperador como el Príncipe Heredero perecieron de forma fulminante por envenenamiento; el Príncipe de Ning también contrajo los síntomas del veneno, pero fue salvado tras la oportuna intervención de los médicos imperiales...'. '¿?' Ye Xingge se quedó perplejo. Aunque en el pasado había escuchado sobre este suceso en sobremesas ociosas y de labios de Yang Tuyan, jamás había tenido ante los ojos los archivos detallados de los tribunales imperiales. Con el legajo en la mano, se aproximó a tomar asiento frente a ella en el diván de té y comenzó a examinarlo con minucia: "¿Acaso esto no fue obra del Emperador Ai?". Tratándose de viejos anales de la corte anterior, Luo Xuanqing no guardaba excesivo recelo. En ese instante se limitó a proseguir con la infusión: "Naturalmente fue él; de lo contrario, ¿no resultaría ilegítimo el ascenso al poder del Gran Yan?". 'Vaya...'. 'El ascenso del Gran Yan fue un caso canónico de usurpación militar del poder...'. Ye Xingge conocía a la perfección la historia de las tres dinastías, pero una verdad tan descarnada no podía proclamarse a viva voz en los círculos cortesanos, por lo que continuó deshojando el expediente. Pronto descubrió que aquel documento no pretendía esclarecer la causa de muerte del Emperador Huai de Zhou. El registro señalaba que, más de cuarenta años atrás, cuando sobrevino la tragedia sobre el soberano y el heredero, existía además un infante imperial que, aquejado de una salud enfermiza desde la niñez, se encontraba convaleciente en el palacio itinerante del Lago del Sur. A raíz de la muerte repentina del Emperador Huai y del Príncipe Heredero, el palacio itinerante del Lago del Sur sufrió un atentado simultáneo sin que mediara sorpresa alguna. Un voraz incendio redujo prácticamente a cenizas todo el complejo palaciego. No obstante, cuando la corte imperial rastreó los escombros en busca de los restos mortales, jamás halló los huesos del joven príncipe. Más adelante, el Príncipe de Ning, quien también había caído víctima del letal veneno, logró recuperarse y ascendió al trono. De inmediato ordenó al Pabellón Guantian y a los demás ministerios que buscaran al infante con el mayor empeño, pregonando que abdicaría y le restituiría el trono en cuanto fuera hallado; sin embargo, su evidente propósito era erradicarlo para siempre. Así prosiguieron la búsqueda durante décadas enteras hasta el advenimiento del cambio dinástico, sin que ninguna de las dependencias oficiales encontrara el menor rastro. En la actualidad, el Emperador Yan continuaba tras su pista, con el fin de impedir que algún rebelde se valiera de aquella sangre legítima para urdir complots y alzarse en armas. Solo que, tras el curso de tantos años y con el territorio desolado por los estragos de la guerra sin que surgiera el menor indicio, las autoridades habían terminado por relegar el expediente al olvido en lo más alto de los estantes. Ye Xingge pasó las páginas de las diversas investigaciones acumuladas a lo largo de las décadas, hasta toparse a mitad del legajo con el retrato amarillento de un niño. De cejas bien delineadas y mirada serena, sus facciones eran de una notable distinción. Al advertirlo, Ye Xingge levantó el retrato para examinarlo de cerca, escudriñándolo al trasluz de la ventana. Luo Xuanqing, que continuaba preparando el té con pausada calma, alzó los ojos para mirar la pintura, y enseguida desvió la vista hacia el rostro de Ye Xingge, absorto en la contemplación: "Frente amplia y despejada, ojos profundos como ríos serenos, puente nasal recto como una columna de jade, base de la nariz ancha y prominente... Mocoso, parece que de verdad tienes fisonomía imperial; guardas hasta un tercio del encanto de este retrato...". "¿Eh?". Al oírla, Ye Xingge dio un traspié del susto y soltó de inmediato la pintura: "Esa no es una broma que se deba hacer a la ligera. Si el pequeño príncipe siguiera con vida, este año rozaría los cincuenta, ¿y yo cuántos tengo? Si alguien nos escucha decir semejante barbaridad, nos meteremos en un grave problema". Luo Xuanqing esbozó una leve sonrisa: "Tener fisonomía imperial no implica necesariamente que vayas a convertirte en emperador. ¿Y si en el futuro acumulas méritos extraordinarios y te nombran príncipe de un linaje distinto?". Ye Xingge pensó que no le faltaba razón. Aun así, hablar de tales cosas con un adivino en un condado remoto no tenía mayor trascendencia, pero hacerlo dentro de una dependencia oficial en plena capital rayaba en la temeridad absoluta. Guardó el expediente sin dilación y desvió el tema: "¿La hermana Luo también sabe leer rostros?". Luo Xuanqing enarcó sutilmente sus finas cejas: "En el pasado fui una doncella inmortal de la doctrina daoísta en el Monte Jiuhua; por supuesto que sé leer facciones y adivinar la fortuna con los trigramas. ¿Acaso quieres que te lea la suerte?". Ye Xingge abrigaba ciertas dudas sobre la destreza de la gran belleza Luo, así que reflexionó un instante y preguntó: "¿Y la hermana Luo sabría calcular el destino conyugal?". Al escuchar aquello, Luo Xuanqing se recostó contra la mesita baja e inclinó el torso levemente hacia delante, recorriendo con la mirada los hombros anchos y el porte vigoroso del muchacho: "¿Qué ocurre? ¿Ya estás pensando en buscarte una amante?". Ye Xingge no hacía más que tomarle el pelo a la dama: "Pronto cumpliré veinte años y mi madre no deja de insistirme, pero soy algo exigente y ninguna termina de encajar. Si la hermana Luo sabe predecirlo, ¿por qué no me echas un vistazo?". A decir verdad, Luo Xuanqing llevaba mucho tiempo sin ejercer su antiguo oficio, pero al ver la insistencia del insolente jovenzuelo, adoptó la postura solemne y misteriosa de una sacerdotisa daoísta. Tomó la mano de Ye Xingge, examinó con minuciosidad las líneas de su palma y, calculando mentalmente sus ocho caracteres natales, empezó a contar con los nudillos: "La estrella de Xianchi se activa con el tránsito anual, la estrella de la riqueza entra en conjunción, el presagio del fénix escarlata se agita en la sombra y los lazos amorosos acumulan ímpetu listos para brotar...". Ye Xingge la observó con suma atención y preguntó intrigado: "¿Eso significa que falta poco?". Luo Xuanqing frunció el ceño mientras seguía contando con los nudillos. La sensación que obtenía no era de que faltara poco, sino más bien... inminente, a tiro de piedra. Diez, nueve, ocho, siete, seis... Sin embargo, antes de que pudiera completar con exactitud el cálculo, desde el exterior resonaron de pronto unos pasos presurosos: \*Tap, tap, tap...\* Ye Xingge se sobresaltó ante el estruendo, retiró la mano a toda prisa y se recompuso en su asiento. Luo Xuanqing, por su parte, temiendo que sus subordinados la descubrieran coqueteando con un hombre en pleno despacho oficial, volvió a sentarse con la rigidez y compostura dignas de una alta magistrada. \*¡Flap!\* Al instante siguiente, la puerta del despacho se abrió de par en par. Chen Xuance irrumpió precipitadamente, con sus espesas cejas y grandes ojos desbordantes de agitación: "¡Señora Luo, en la División de Inspección...!". \*¡Plap!\* Luo Xuanqing ni siquiera había terminado de acomodarse; al presenciar semejante atropello, enarcó las cejas con enojo, propinó una palmada contra la mesa de té y le clavó una gélida mirada. Chen Xuance dio un respingo de puro pavor, cuadró los hombros en el acto y retrocedió de inmediato al umbral para juntar las manos con respetuosa reverencia: "¡Señora Luo, este humilde servidor tiene un asunto de suma urgencia que reportar!". Luo Xuanqing continuó preparando el té con pausada serenidad: "¿Por qué tanto alboroto? ¿Acaso Ruan Jinyu ha muerto en cumplimiento del deber?". Quizá debido a la exaltación, Chen Xuance perdió la compostura al responder: "No, si el comandante Ruan hubiera caído en batalla, este servidor habría quemado petardos antes de venir a anunciarlo; jamás entraría corriendo con cara de fiesta. Es que se ha publicado la Lista Dorada. La División de Inspección acaba de recibir la nómina oficial y ya están repartiendo las tareas para salir a verificar los datos. Le eché un vistazo furtivo y... ¡allí figura el nombre del hermano Ye! Ha quedado clasificado en el puesto trescientos noventa y siete de la Tercera Clase...". "¿Ah, sí?". Al oír esas palabras, los ojos de Ye Xingge brillaron de júbilo al instante. A fin de cuentas, la noche de bodas y el momento de ver el propio nombre inscrito en la Lista Dorada constituían dos de las cuatro mayores alegrías de la existencia humana. Además, abrirse paso a golpes hasta dicha lista entrañaba una dificultad equivalente a superar los exámenes imperiales más exigentes. "¿Es en serio? Oficial Chen, no me esté gastando una broma...". "Aparecer en la Lista Dorada es un suceso de enorme trascendencia, ¿cómo me atrevería a bromear con algo así? Según la vieja costumbre, al Pabellón Yu... ah, no, si ese local lo demoliste tú a golpes, mocoso...". Chen Xuance hablaba con una sonrisa de oreja a oreja cuando, por el rabillo del ojo, advirtió que la expresión de la señora Luo se había quedado ligeramente rígida. La joven permanecía sentada con excesiva compostura en el diván de té, sin pronunciar una sola palabra. El hombre ladeó la cabeza intrigado: "¿Señora Luo? ¿Acaso... acaso no le alegra la noticia?". "......" En un principio, Luo Xuanqing sí se habría alegrado, de no ser porque la noche anterior, al acompañar al bribón a beber entre cortesanas, cometió la imprudencia de aceptar una apuesta demasiado pesada... Y si perdía, él tenía derecho a tocarla... Delante de un subordinado, resultaba inconcebible que Luo Xuanqing flaqueara. Se limitó a toser con ligereza y prosiguió con el té con fingida parsimonia: "Su techo está en la Primera Clase, así que era solo cuestión de tiempo que su nombre figurara en la Lista Dorada. Ve a indagar qué reacciones hay en la residencia del General y en el palacio imperial". Chen Xuance intuyó vagamente que tal vez había interrumpido un momento de reglas no escritas entre su superiora y el muchacho, de modo que juntó las manos deprisa: "¡Entendido! ¡Este servidor se marcha de inmediato!". Ye Xingge lo despidió desde el umbral con una sonrisa radiante. Solo cuando el viejo Chen se hubo alejado por completo, cerró la puerta y se dio la vuelta para contemplar a la honorable Tres Pies y Una Pulgada. (←‿←)? (⊙\_⊙)! \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¡Tu reacción y comentario impulsan el próximo capítulo! ¿Qué te pareció esta escena? ¡Déjanos tu opinión! 💬🔥
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Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 75

Estás leyendo el capítulo 75 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.