Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 787 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Duncan se quedó momentáneamente paralizado en el pasillo, asaltado por una revelación tan desconcertante como reveladora. Se debatía con una mezcla de emociones, sintiéndose a la vez incrédulo ante lo absurdo de la situación y, al mismo tiempo, extrañamente convencido por su lógica. Este conflicto interno se arremolinó en sus pensamientos durante un rato antes de que lograra acallar el deseo de expresar sus perplejidades y optara, en cambio, por concentrarse en la peculiar "pantalla" integrada en la pared frente a él.
Mientras permanecía allí, perdido en sus pensamientos, su expresión cambió lentamente a una de profunda reflexión.
El cataclismo conocido como La Gran Aniquilación había provocado una "colisión de mundos", alterando fundamentalmente la estructura de la realidad. La Nueva Esperanza no se salvó, y parte de ella se transformó en lo que ahora se conoce como la "Mansión Alice", suspendida en el subespacio. Dentro de esta mansión, tras usar una tecla de navegación para acceder a una versión alternativa, Duncan se encontró con una "pantalla" al final del pasillo que supuestamente revelaba la verdad sobre el dormitorio de la señora...
En esencia, la Mansión Alice a la que se accedió con la tecla de navegación tenía partes de su estructura “restauradas” o más bien “rematerializadas” a su forma original.
Mientras meditaba sobre estas revelaciones, Duncan levantó la mirada hacia el otro extremo del pasillo, preguntándose qué había sido del jardín y de la muñeca que una vez yacía allí durmiendo.
Bajó del segundo piso, recorriendo el camino grabado en su memoria por las escaleras, a través de un estrecho pasadizo adyacente al salón principal, pasando por las habitaciones ahora silenciosas que alguna vez parecían susurrar secretos, y dirigiéndose hacia el jardín.
Su viaje fue interrumpido momentáneamente por una peculiar puerta a lo largo del pasillo.
Entre las numerosas puertas idénticas, una destacaba, reluciendo con un brillo metálico plateado, con sus bordes resaltados por suaves líneas azules brillantes, lo que la hacía parecer una pieza de maquinaria avanzada enmarcada en la decoración clásica de la mansión. Atraído por ella, Duncan se acercó y notó una ventana de observación sobre la puerta.
Al mirar a través de esa ventana, observó una habitación bañada por una luz azul fría, llena de equipos de gabinetes densamente dispuestos en grandes estantes y soportes, interconectados por tubos que colgaban del techo, uniendo estas enigmáticas máquinas.
Duncan intentó abrir la puerta, pero la encontró inamovible, como si fuera una mera “ilusión” fijada a la pared, que nunca tuvo la intención de “abrirse”.
Sin embargo, mientras estudiaba el interior de la habitación, Duncan se encontró sumido en sus pensamientos.
Recordó los susurros que parecían emanar de los rincones de la mansión en la versión de la Mansión Alice que él conocía bien, junto con la suave música que parecía provenir de un salón de baile invisible dentro de sus amplios pasillos.
… ¿Podría ser que esos sonidos fantasmales fueran en realidad el zumbido de las matrices de servidores en funcionamiento?
Entretenido con este sorprendente pensamiento, Duncan se alejó de la puerta con su parpadeante resplandor metálico y continuó su camino hacia la entrada del jardín.
El pasillo que Duncan recorrió parecía inconmensurablemente más largo de lo que recordaba, extendiéndose ante él como si desafiara los límites de la memoria y el espacio. Sin embargo, a través de la tenue luz, la silueta de la puerta del jardín era persistentemente visible, sirviendo como un faro que parecía llamarlo, instándolo a apresurar sus pasos como guiado por una fuerza invisible.
A medida que Duncan avanzaba, el entorno comenzó a revelar anomalías sorprendentes. Las puertas y paredes a su lado empezaron a revelar sus formas originales bajo sus fachadas clásicas: las puertas brillaban con un brillo metálico futurista; secciones de pared se transformaban en el interior de cabinas de naves espaciales, con iluminación integrada; placas metálicas de formas irregulares emergían inesperadamente. Estos vestigios de una época pasada emergían entre las fachadas y tejados tradicionalmente elegantes como el desprendimiento de escamas de dragón, revelando la infraestructura metálica y las líneas eléctricas que yacían bajo la piel arquitectónica.
Finalmente, Duncan llegó al final del pasillo aparentemente infinito, donde lo esperaba la puerta del jardín. Elaborada con una serie de vidrieras de colores y colocada dentro de un marco de diseño clásico que emitía un suave resplandor azul pálido, la puerta lo invitaba silenciosamente. Inesperadamente, entre las vidrieras se colocó una pantalla que mostraba las palabras: Servidor del Núcleo de Navegación/Cámara del Núcleo Mental.
Deteniéndose un momento frente a la puerta, Duncan extendió la mano hacia ella. Recordó que la puerta se abrió con facilidad, como si nunca hubiera estado cerrada, revelando un espacio tenuemente iluminado que se extendía ante él.
Más allá de la puerta se extendía un salón, cuyos extremos estaban envueltos en una neblina que difuminaba sus límites y dimensiones. Dentro de esta neblina, se alzaban oscuras formas parecidas a obeliscos, cuyos contornos se veían intermitentemente atravesados por luces parpadeantes. El único rasgo claramente visible en este enigmático espacio era una plataforma circular en su centro.
Desde arriba, innumerables cables y tuberías descendían en cascada, convergiendo en una protuberancia de forma peculiar en la plataforma. Estas conexiones estaban iluminadas por una luz tenue que danzaba entre ellas, recordando a las luciérnagas en la noche. La disposición daba la impresión de un "árbol" surrealista y vivo, con la luz fluyendo entre sus "ramas" como si fuera el alma de la estructura.
En la base de este extraordinario y caótico “árbol”, la muñeca estaba sentada en silencio en el borde de la plataforma.
Ella estaba despierta.
Sin embargo, no hizo ningún gesto para reconocer la entrada de Duncan en el pasillo. La muñeca, un reflejo de Alicia, permanecía inmóvil, aferrada a una pizarra blanca contra el pecho, con la mirada perdida al frente, como si estuviera congelada en un estado de alerta perpetua.
Duncan inhaló profundamente y caminó con cuidado hacia la muñeca que estaba en la raíz del "árbol de cables".
Cuando hubo recorrido cierta distancia, la muñeca dio la primera señal de consciencia, girando sutilmente la cabeza. Parecía como si su atención se hubiera desviado de la puerta hacia el propio Duncan.
A pesar de su leve movimiento en respuesta a la presencia de Duncan, la muñeca permaneció silenciosa e inexpresiva; su mirada lo seguía no con la curiosidad ni la calidez de un ser vivo, sino con la respuesta distante y programada de un objeto inanimado. Era como una muñeca en el sentido más estricto de la palabra, dotada únicamente de la forma más rudimentaria de interacción: el seguimiento básico de movimiento.
Sin embargo, al observar esta mínima reacción, Duncan sintió una inesperada oleada de emoción. Esta simple, casi fantasmal, interacción con la muñeca despertó en él una peculiar sensación de conmoción, como si su comportamiento mecánico hubiera conectado de algún modo con la inquietante esencia de su entorno.
Se acercó a ella y, mientras lo hacía, la muñeca levantó lentamente la cabeza; sus ojos se ajustaron mecánicamente para mantenerlo en su línea de visión, pero sin ningún indicio de reconocimiento o emoción real.
De repente, rompiendo el silencio, la muñeca habló: “No hay salida”.
Su voz, inesperada y clara, resonó en la habitación, sobresaltando a Duncan. No había previsto que la muñeca, que hasta entonces no había dado señales de vida más allá del rastreo básico, hablara.
Sorprendido, Duncan respondió: "¿No hay salida? ¿Qué quieres decir?"
La respuesta de la muñeca fue críptica: “Guiando a Nueva Esperanza para saltar a un dominio seguro…”
Giró la cabeza con rigidez y lentitud, con la mirada perdida como si observara a través de la niebla los servidores ocultos más allá, o quizás imágenes de un pasado que se había desvanecido del espacio. Su voz, desprovista de emoción, resonó por la sala: “Salto guía a foco gravitacional... Motor de salto desactivado, avería en la carta estelar... Desviación estelar estándar... No se encontraron puntos de navegación, análisis de destino fallido... No hay salida...”.
De repente, pareció congelarse y abrió mucho los ojos, como si una oleada de comprensión la hubiera sacado de un sueño profundo.
“ No hay salida, el Navegante Tres se disculpa con todos los miembros de la tripulación, no hay salida, disculpas, no hay salida…”
Empezó a repetirse, atrapada en un trágico bucle de disculpas, con su voz resonando sin fin. Un ruido sordo y siniestro empezó a llenar la sala, emanando de la niebla en todas direcciones. Mientras continuaba con su angustiada repetición, su voz se volvía cada vez más urgente: “No hay salida, no hay salida, no hay salida, no hay salida, no hay...”.
El ruido de fondo se intensificó hasta convertirse en un grito estridente, acompañado de una sensación como si algo enorme se derrumbara en la niebla, sacudiendo toda la sala. Justo cuando la situación parecía descontrolarse, Duncan, impulsado por un repentino impulso de desesperación, agarró con fuerza los hombros de la muñeca y gritó: "¡Alice! ¡Alice, ¿me oyes?".
Para su asombro, la muñeca dejó de repetir su cántico y giró la cabeza lentamente hacia él, como si el sonido de su nombre hubiera llegado a alguna parte de ella. Un destello de lo que parecía reconocimiento cruzó por sus ojos, por lo demás vacíos.
Cuando el ruido estridente y las vibraciones disminuyeron, la muñeca susurró: "Capitán..."
Mirando directamente a los ojos de Duncan, la voz de la muñeca emergió con la calidad forzada y tensa de una máquina que ha estado inactiva por mucho tiempo y que vuelve a la vida; cada palabra era un esfuerzo laborioso.
Luego, con movimientos pausados, giró la cabeza de un lado a otro, como si recalibrara sus sistemas. Tras este ajuste, su discurso fluyó con más fluidez: “Capitán, ¿tiene hambre?”.
Duncan se quedó sin palabras.
La idea de que esta inocente muñeca priorizara una preocupación tan mundana al recuperar algo de conciencia era al mismo tiempo desconcertante y extrañamente conmovedora.
“No tengo hambre. No es momento para eso” respondió Duncan, recuperando rápidamente la compostura. La posibilidad de que Alice recuperara algo de su consciencia en ese entorno surrealista parecía inimaginable. “Mira a tu alrededor. ¿Entiendes la situación en la que te encuentras?
Fue sólo entonces que Alice pareció registrar completamente su entorno, notando por primera vez que ya no estaban a bordo de los confines familiares del Desaparecidos.
Una fugaz expresión de confusión cruzó su rostro mientras volvía su mirada perpleja hacia Duncan: "¿Qué lugar es este?"
Duncan hizo una pausa, considerando la mejor manera de explicar la compleja realidad de su situación a la inocente consciencia de Alice. ¿Cómo podía describir que estaban esencialmente dentro de “la sala de servidores centrales de la cámara de navegación de la Nueva Esperanza, que había sido reimaginada por los observadores” de una forma que ella pudiera comprender? Tras un breve momento de reflexión, adoptó una postura decidida, agarrando firmemente los hombros de Alice.
“ Este es el mundo dentro de tu cerebro”.
La respuesta de Alicia fue de ingenuo desconcierto: “Pero yo no tengo cerebro”.
La respuesta dejó a Duncan momentáneamente sin palabras, luchando por encontrar una respuesta a su interpretación literal.
Después de un momento de silencio atónito, logró responder con severidad: "¡Simplemente finge que lo haces!"
"… Oh."

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 788
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 787
Estás leyendo el capítulo 787 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.