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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 768 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el lugar histórico donde el Sea Song emprendió su viaje, el muelle ahora se encuentra desierto. El barco regresó en un viaje accidental a 1675, pero es evidente que nunca podrá regresar a este lugar. “ Yo también recuerdo este lugar…”, susurró Sailor, con la mirada fija en el muelle, ahora bañado por el brillante resplandor de potentes luces. Los muelles, que se extendían desde el puerto móvil, parecían las extremidades desplegadas de una criatura colosal, cada una extendiéndose hacia la infinita extensión del cielo nocturno. En esta zona remota, lejos del resplandor de las luces de la ciudad, traspasar los muelles iluminados era como aventurarse en el olvido: un salto a la densa y oscura niebla que requería una valentía inmensa. “ Tenemos tres barcos de escolta preparados para ustedes. Actuarán como guías”, explicó Helena. “Una vez que estén listos, los acompañarán a través de la niebla y los conducirán al 'faro', el último lugar conocido desde donde el Canto del Mar transmitió su señal. Desde allí, avanzarán, cruzando el límite de seis millas. Los tres acorazados, que servirán como guías de navegación, permanecerán cerca del faro, esperando su regreso”. Duncan asintió en silencio. Movida por la curiosidad, Lucrecia preguntó: "¿Cuánto tiempo nos esperarás aquí?". “ Indefinidamente”, respondió Helena con tono ligero. “La era de las patrullas pioneras está llegando a su fin. El Velo Eterno se está desintegrando lentamente, lo que provoca un aumento en el número de naves que se encuentran con mutaciones extrañas y peligrosas. La mayoría de las rutas de patrulla se han vuelto intransitables. Como resultado, además de mantener algunos puntos de observación críticos, las flotas de patrulla se están retirando a zonas más seguras dentro del Mar Infinito. Este puerto móvil y mi presencia aquí permanecerán hasta que regresen. O…” Su voz se apagó, luego respiró hondo y fijó la mirada en Duncan, expresando su deseo de que regresaran sanos y salvos. " Volveremos sanos y salvos", le aseguró Duncan con confianza, con los brazos cruzados mientras contemplaba el horizonte brumoso. "Tanto los Desaparecidos como las Estrellas Brillantes han logrado regresar desde más allá de esa frontera, y ahora, con el 'mapa' de la capitana Caraline, nada impedirá nuestro regreso". Helena asintió levemente en señal de reconocimiento. Tras este intercambio, Duncan y su equipo finalizaron sus preparativos en el puesto fronterizo. Cuando los tres barcos de escolta, designados como sus guías de navegación, estuvieron listos, emprendieron su viaje. Fue un momento que se mezclaría con los innumerables que se oían en la vasta extensión de la noche, marcado por el resonante silbido de despedida desde el puerto móvil. Tres buques de guerra modernos, adornados con el emblema de la Iglesia de la Tormenta, acompañados por dos antiguos "barcos fantasma" que habían presenciado un siglo, partieron del muelle. A medida que se alejaban, la brillante iluminación del puerto se atenuaba, dejándolos envueltos por la noche que se espesaba. La densa niebla, que se avivaba bajo el manto de la oscuridad, se tornó de un negro aún más profundo, ejerciendo una presión formidable que parecía casi viva. De pie en la cubierta elevada de popa del barco, Duncan no pudo evitar volver la mirada hacia el puerto. A medida que se alejaban, las brillantes luces del puerto comenzaron a desvanecerse en la distancia. En ese momento de transición, Duncan recordó las palabras de despedida del cretense que conoció una vez: le aconsejaba "caminar contra la luz". Esta idea de ir contra la luz no era nueva; el Equipo de Inspección del Juicio Final había adoptado este enfoque, al igual que el Sea Song durante su histórica partida de este mismo puerto. Ahora, era el turno de los Desaparecidos y los Estrella Brillantes de embarcarse en este desafiante camino. Siguiendo a quienes se atrevieron a enfrentarse a lo desconocido, cada aventura contra la luz representaba un paso más hacia lo inexplorado. Ahora, la tripulación del Desaparecidos estaba a punto de alcanzar el verdadero "más allá" de su mundo. De pie junto a Duncan, Alice estaba visiblemente fascinada por la siniestra niebla que se extendía ante ellos. Cuanto más se acercaban, más estiraba el cuello hacia arriba, expresando finalmente su asombro con una mezcla de miedo y asombro: “¡Guau!... Da aún más miedo que de día... ¡bah!”. Como era de esperar, al levantar la vista más allá de cierto ángulo, la cabeza de muñeca se le desprendió. Duncan, sin siquiera mirar, agarró la cabeza de Alice por el pelo y la acercó, ligeramente molesto. "¿Cuándo aprenderás...?" Con los ojos parpadeando, Alicia protestó: “Capitán… no me agarre el cabello… se me está cayendo el cabello…” Con indiferencia, Duncan le devolvió la cabeza a Alice, quien rápidamente la colocó de nuevo sobre su cuello. Entonces notó que un mechón de cabello se había soltado, y lo sostuvo con tristeza, lamentándose: “Otro más... pobre Kalenifoskina Portitas Angwenistan Leforgen IV...”. Duncan, sorprendido por el nombre elaborado, preguntó incrédulo: "... ¿Has empezado a ponerles nombres tan escandalosos?" Alice permaneció en silencio, con la cabeza inclinada mientras giraba el mechón de cabello con una expresión sombría. Al observar esto, Duncan le advirtió: “Ten cuidado de que no se te quede pegado en las articulaciones de los dedos. La última vez, fue todo un reto quitarte el pelo de las articulaciones”. Mientras intercambiaban estas palabras, la atención de Duncan volvió al “Velo Eterno” que comenzaba a envolver el arco del Desaparecido. Notó algo peculiar: la niebla se oscurecía, no solo por la ausencia de luz, sino que su propia esencia parecía cambiar de color. En circunstancias normales, la niebla, incluso de noche, se veía más clara y se hacía más visible al iluminarse. La oscuridad absoluta de esta niebla insinuaba algo antinatural. Preocupado, se comunicó de inmediato con Vanna, quien se encontraba en la cubierta de proa, pidiéndole que verificara esta anomalía. Vanna transmitió rápidamente la información de las naves principales a través de su enlace mental. “ El color de la niebla ha ido cambiando gradualmente en los últimos dos días”, le informó Vanna, “sobre todo después de que el Sea Song se aventurara más allá de las seis millas. Sin embargo, esta alteración es solo superficial; en las profundidades de la niebla, su color se mantiene más claro, como era de esperar”. Hizo una breve pausa, aparentemente aún en comunicación mental con sus colegas de la iglesia para obtener más detalles, antes de añadir: “Los eruditos han realizado numerosos exámenes. Aparte de la alteración del color de la capa superficial, estas densas nieblas no han sufrido cambios; no hay presencia de toxinas... Es como si solo el atributo "color" se viera afectado en esta capa superficial...”. Al escuchar la actualización de Vanna, el rostro de Duncan adquirió una seriedad contemplativa, asintiendo lentamente mientras observaba la niebla oscura que cubría cada vez más la proa del Desaparecidos. Ante la creciente oscuridad, todas las naves de la flota redujeron su velocidad y activaron diversas luces de advertencia y navegación a lo largo de sus estructuras. Los Desaparecidos, las naves de escolta y las Estrellas Brillantes estrecharon su formación, manteniendo una distancia prudencial entre sí para evitar cualquier percance. La visibilidad a su alrededor disminuyó rápidamente, lo que obligó a esta formación cerrada para asegurar que ninguna nave se desviara o colisionara con otra. Alrededor de los Desaparecidos, comenzaron a surgir llamas etéreas de un verde fantasmal, proyectando una luz espectral. Estos fuegos espirituales parecían atravesar la densa y oscura niebla, iluminando tenuemente las siluetas de los barcos cercanos entre las brumas arremolinadas. La niebla negra que envolvía la flota se movía como velos vivos y ondulantes, creando una atmósfera surrealista alrededor de los barcos. Tras encender las llamas verdes, Duncan permaneció concentrado en la niebla, con el ceño fruncido, pensativo. De repente, se dirigió al camarote del capitán. “Mmm , Capitán, ¿a dónde va?” gritó Alicia, desconcertada por su repentina partida. “ Me alejaré un momento”, respondió Duncan con un gesto casual. “No te preocupes, volveré en breve”. Mientras avanzaba, le indicó mentalmente a su primer oficial: “Cabeza de Cabra, estás a cargo del Desaparecidos. Necesito salir un momento. Si llegamos a las seis millas y no he regresado, informa a los demás que mantengan su posición”. “ Entendido, capitán.” Duncan llegó rápidamente a la puerta del camarote del capitán. Ante él se alzaba la enigmática “Puerta de los Perdidos”, silenciosa e imponente como siempre. Inhaló profundamente, luego empujó la puerta para abrirla y entró. La transición estuvo marcada por una brisa fresca y un breve momento de desorientación, una sensación que ahora le resultaba familiar. Zhou Ming se encontró de nuevo en su modesto apartamento de soltero, cuya ventana revelaba la perpetua niebla grisácea que oscurecía el mundo más allá de su pequeña vivienda. Esta vez, sin embargo, Zhou Ming no se dirigió a la ventana para mirar afuera. En cambio, se giró para observar el camino que acababa de tomar. La puerta principal del apartamento estaba entreabierta, revelando la creciente niebla negra del exterior. No era la primera vez que la encontraba; el día que decidió cruzar por primera vez esa puerta, la misma niebla negra lo había recibido; era esta misma niebla la que le había servido de conducto desde su “refugio” hasta el Mar Infinito, marcando el inicio de su viaje a bordo del Desaparecido. La expresión de Zhou Ming se profundizó con preocupación mientras reflexionaba sobre un misterio que lo había intrigado: ¿por qué la niebla que oscurecía el mundo fuera de sus ventanas era de un blanco grisáceo benigno, pero la niebla que persistía fuera de la entrada principal de su apartamento tenía un siniestro tono negro? Ahora, esta misma niebla negra inquietante había comenzado a manifestarse en los bordes del Mar Sin Límites. ¿Podría este fenómeno ser un presagio de una fatalidad inminente? ¿Una señal de que las barreras entre los mundos se estaban debilitando? ¿O quizás significaba que, desde el momento en que se atrevió a atravesar la niebla negra, su destino estaba entrelazado con un momento crucial al borde del fin? El Canto del Mar, en su regreso al Mar Infinito carente de una "navegación" precisa, se extravió en el año 1675. Sin embargo, cuando Zhou Ming atravesó la niebla negra, fue transportado directamente a los Desaparecidos en el año 1900, inquietantemente cerca de lo que parecía la víspera del fin del mundo. “ Más allá del límite de las seis millas, el tiempo pierde su continuidad…” “ Sin una 'navegación' precisa, el momento al que se llega al reingresar al Mar Infinito a través del umbral de seis millas es impredecible...” “ Debe haber alguna manera de determinar el 'punto de aterrizaje temporal' con precisión…” Zhou Ming susurró para sí mismo, intentando ordenar sus pensamientos confusos. Después de un momento, comenzó a caminar hacia la habitación. Sin embargo, cuando pasaba por la ventana, se detuvo bruscamente. Con el rabillo del ojo vio algo en el cristal de la ventana. Allí, grabada en una escritura tenue, como si fuera una niebla y reflejada en un espejo, había una línea de texto. Ante este descubrimiento, la sorpresa y la incredulidad de Zhou Ming se apoderaron de él. Se quedó paralizado por un instante, y luego se dirigió rápidamente a la ventana, como impulsado por una repentina ráfaga de viento.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 768

Estás leyendo el capítulo 768 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.