Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 756 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En medio de una niebla tan espesa y pegajosa que parecía casi como moverse a través de una sustancia densa y pegajosa, el exterior blanco inmaculado del Sea Song se deslizó hacia adelante como una presencia espectral.
Al principio, sin que la tripulación lo notara, el rugido constante del núcleo de vapor comenzó a transformarse. Se transformó en un extraño y sordo gemido que se entrelazaba con capas de ecos. Este sonido se veía acentuado por agudos chirridos ocasionales de las tuberías, mezclados con suaves murmullos que parecían los susurros ininteligibles de alguien sumido en un sueño profundo.
“ La máquina parece haber cobrado vida propia…”, informó el sacerdote tras regresar de la sala de máquinas al puente, donde el capitán estaba al mando. “El efecto calmante del incienso que hemos estado usando está empezando a desaparecer”.
“ Corten la conexión al eje de transmisión del motor diferencial, cambien toda la maquinaria a operación manual y liberen parte de la presión del núcleo de vapor hasta que vuelva a la zona amarilla. Además, cambien el catalizador de mineral metálico en dos horas”, ordenó el capitán con serena autoridad. “Y reduzcan los turnos del personal de la sala de máquinas a rotaciones de tres horas”.
“Sí , capitán” respondió el sacerdote, con la cabeza inclinada en señal de respeto. De repente, su voz se volvió ronca y profunda, como si una ráfaga de aire incontrolable se hubiera escapado de sus pulmones, aunque pareció pasar desapercibida para quienes lo rodeaban. Luego se giró para marcharse, y la capitana, de rostro severo, lo observó irse antes de desviar la mirada hacia otro lado.
Con el rabillo del ojo, notó que una mancha de óxido comenzaba a formarse en la barandilla junto a su asiento. Se extendía lentamente, símbolo del implacable paso del tiempo, años que parecían disolverse ante sus ojos.
Pero entonces, tan rápido como había aparecido, el óxido desapareció de la vista como si fuera un simple efecto de luz. Sorprendida y sin un momento para procesar esta anomalía, una voz profunda, vagamente familiar pero inquietantemente inquietante, susurró directamente en su mente:
“ Ah… has venido… mi pequeño pez… nada, nada… de vuelta a las corrientes…”
El suave chapoteo de las olas llegó a sus oídos como si el mar la envolviera, y una sensación escalofriante le recorrió la piel. La capitana se sintió momentáneamente desconcertada por la sensación, pero enseguida recuperó la compostura.
A lo lejos, la voz del primer oficial rompió el silencio: "¡Capitán! ¡Hay algo en la niebla!"
Esto despertó de golpe a la capitana, quien inmediatamente dirigió su atención al lateral del puente. Asomándose por las amplias ventanas de la cabina, vislumbró un tenue resplandor verde que se intensificaba lentamente entre la niebla. Parecía como si una criatura enorme se acercara, su forma se fue haciendo cada vez más nítida y se reveló como otro barco.
Un barco colosal con una proa imponente y velas que parecían casi translúcidas emergió de la niebla, acercándose por el costado y la popa. Alcanzó al Sea Song, que navegaba a toda potencia con una facilidad inquietante. Esta misteriosa embarcación siempre estaba envuelta en una especie de "distorsión" que dificultaba discernir sus detalles más sutiles. Sin embargo, el capitán del Sea Song reconoció al instante las características distintivas de este imponente barco.
“ ¡Es el Desaparecido!” gritó la capitana con voz cargada de asombro, “¿Cómo llegó aquí?”
“¡ Ese barco ha aparecido!”
“¿ ¡Los desaparecidos!?”
“ ¿No fue visto por última vez en Wind Harbor?”
“ ¡Ya se acerca!”
Estas exclamaciones llenaron el puente, creando una cacofonía de asombro e incredulidad. Rápidamente, el primer oficial se acercó al capitán, con paso apresurado: “Capitán, ese barco se nos acerca”.
“… Hagan señales con la luz, pregúntenles qué quieren”, decidió rápidamente el capitán, y luego ordenó: “Todos a sus puestos de combate. Aumenten la presión en la caldera de la iglesia. Recuerden, estamos en la frontera. No se precipiten en lo que ven; puede que no sean los Desaparecidos tal como los conocemos”.
Sin dudarlo, el primer oficial transmitió las órdenes, y pronto, el Sea Song comenzó a emitir una serie de señales luminosas desde su costado. Estos pulsos rítmicos de luz atravesaron la densa niebla, enviando un mensaje silencioso y urgente a través del enigmático mar fronterizo.
Todas las miradas en el puente estaban fijas en la figura sombría del barco que se acercaba a través de la niebla, que parecía volverse aún más borrosa y espectral a medida que se acercaba, como un espejismo. De repente, el capitán divisó una luz brillante destellando cerca de la proa del Desaparecidos, brillando a través de la niebla en un patrón repetitivo.
¿Podría ser? ¿La nave fantasma había reconocido su señal y ahora se comunicaba con ellos?
La luz parpadeante captó la atención de muchos en el puente. La capitana examinó la señal con el ceño fruncido en señal de concentración. Momentos después, el primer oficial corrió a su lado: “Capitán, el Desaparecidos nos ha saludado... eso es todo”.
La confusión empañó momentáneamente el rostro estoico del capitán, pero otro acontecimiento la eclipsó rápidamente. Con el rabillo del ojo, vio la figura sombría del gran barco que comenzaba a alejarse a toda velocidad entre la niebla.
El Desaparecido desplegó sus velas fantasmales y, en silencio, aceleró, superando rápidamente al Canto del Mar y adentrándose en las zonas más recónditas del mar. Su imponente figura pronto se desvaneció, engullida por la niebla en constante cambio.
" Esa dirección es...", comenzó el primer oficial, al comprender algo. Susurró con asombro: "¡Capitán, el Desaparecidos se dirige hacia 'Él'!"
La capitana, sin embargo, no respondió. Permaneció en silencio, con la mirada fija en el horizonte. Fue como si, en el instante en que los Desaparecidos desaparecieron, vislumbrara un destino lejano a través de la niebla.
De repente, una voz suave y profunda resonó en sus oídos:
Pececito … lo han hecho bien, ahora es hora de descansar, no tengan miedo… cada alma cansada tiene un destino. Si no pueden regresar, este será su nuevo refugio…
Una profunda sensación de paz la envolvió, conmoviéndola profundamente. Con un ligero temblor de determinación, la capitana cerró suavemente los ojos y murmuró: “…Por favor, sea testigo…”.
Cuando sus ojos se abrieron de golpe, brillaron con una profundidad insondable, reflejando una tormenta interior: “…Sé testigo de mi viaje de regreso. Mi misión está lejos de completarse”.
Fragmentos de recuerdos olvidados volvieron repentinamente a la conciencia de la capitana, reavivando el relato de su viaje a través de las inconexas corrientes del tiempo. Recordó la ardua travesía tras cruzar la frontera, los innumerables desafíos y sombras que enfrentó, el mar oscuro que se extendía al final de la niebla, una antigua isla congelada en un instante, el templo colosal, el lugar de descanso final de criaturas titánicas, y las deidades fallecidas dentro del templo, y su tierra natal, envuelta en un anochecer perpetuo.
“… Debes atravesar esa frontera… cruzar el umbral crítico de las seis millas… Están llegando al reino mortal, ve a buscarlos… transmíteles nuestros saludos y regresa con su mensaje…”
El consejo dado bajo la corona de la Reina Helena todavía resonaba dentro de ella, aunque ahora parecía que habían pasado milenios, dejando atrás nada más que un vago recuerdo.
La capitana negó con la cabeza, mientras sus pasos la guiaban hacia el timón. Sin que ella lo supiera, el uniforme que una vez lució con orgullo se había degradado a una tela desgastada y harapienta, y el puente, antaño ordenado y brillante, se había desmoronado, desgastado por la implacable brisa marina y el paso del tiempo. Toda la iluminación se había apagado; la niebla penetrante se filtraba por las ventanas rotas y cubría el puente.
La embarcación parecía desierta, sin ningún miembro de la tripulación, como si hubieran partido hacía mucho tiempo, para permanecer para siempre en el dominio del Señor, en ese santuario eterno de paz.
Mientras el capitán navegaba por la desolación, con el pie inestable en el barco que parecía perdido durante siglos, vio una figura temblando cerca del timón.
Del mismo modo, la figura se giró lentamente para mirarla.
Parecía desecado y grotesco, como si el viento del mar lo hubiera momificado durante más de un siglo, sus rasgos contraídos y distorsionados en un rostro de horror.
No era más que una momia grotesca, pero entonces el capitán se dio cuenta, sobresaltado, de que era su primer oficial.
La momia habló, con una voz áspera como la de una piedra contra otra: “Capitán, bienvenido de nuevo al barco. Parece que su jubilación aún está por llegar”.
“… Tú también te quedaste” respondió la capitana, con una voz tan áspera y escalofriante como la de la figura que tenía delante.
“Sí , mis tareas siguen incompletas” murmuró el primer oficial. “Los demás han encontrado su descanso, pero a mí me atormentó un sueño. En él, emergió un barco fantasma en llamas verdes, y me hiciste señas para que le hiciera una señal... ¡ay!, esa señal me despertó. Desprecio ese barco, el Desaparecido, porque destrozó la tranquilidad que Dios me había otorgado... esas malditas llamas verdes me aseguran que nunca volveré a encontrar la paz.
La capitana apenas registró el amargo relato del primer oficial; aunque notó sus drásticos cambios, su mente cansada luchaba por concentrarse en estos pequeños detalles. Simplemente se dirigió al timón, observando los esfuerzos del primer oficial: "¿Puede este barco aún emprender un viaje?"
“No” respondió el primer oficial, girando la cabeza para revelar una sonrisa fantasmal. “El núcleo de vapor dejó de funcionar hace siglos, y el casco bajo nuestros pies se ha descompuesto hasta convertirse en escombros. Estamos completamente desprovistos de energía.
“… Entonces, ¿qué es exactamente lo que intentas hacer?”
“Estoy intentando que este barco vuelva a moverse, capitán” explicó el primer oficial con deliberada lentitud. “Si agarra el timón y lo mueve como un barco... empezará a moverse. Créame, capitán. Con el tiempo, navegaremos a través de esta niebla perpetua y regresaremos a la inmensidad del Mar Infinito...
La capitana tomó asiento, absorbiendo las palabras de la primera oficial. Tras un silencio considerable, murmuró, casi como si mantuviera una conversación privada consigo misma: “Entonces yo también debo buscarme una tarea”.
“ Les aconsejo que dejen algún tipo de documentación”, sugirió el primer oficial. “Una vez que crucemos esa frontera de nuevo, es incierto qué transformaciones podrían ocurrir. Los cambios podrían ser profundos; usted podría dejar de ser usted mismo, y yo podría evolucionar más allá de mi estado actual. Es posible que olvidemos nuestras identidades y nuestras acciones. Solo las escrituras sagradas tienen el poder de ofrecer una visión duradera…”
Sagradas escrituras…
Los párpados de la capitana parpadearon lentamente, su mente se agudizó brevemente. Tras un momento de reflexión, extendió la mano para sacar algo del bolsillo de su abrigo deshilachado.
Lo que encontró fue su cuaderno de bitácora, posesión de cada capitán que navegó por el mar.
El tiempo también había dejado su huella en el cuaderno de bitácora, pero el papel, santificado por la bendición divina, había resistido los estragos del tiempo y la decadencia; sus inscripciones seguían siendo legibles.
Inclinó la cabeza, sacó un lápiz de otro bolsillo y comenzó a escribir una nueva entrada en sus páginas:
Soy la capitana Caraline del Sea Song. Aquí yace el relato de mi viaje de regreso a casa...
“ Nos encontramos con ‘Él’ aproximadamente cincuenta años después de haber cruzado el umbral crítico más allá del marcador de seis millas”.

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 757
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 756
Estás leyendo el capítulo 756 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.