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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 748 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al oscurecerse la zona, las luces eléctricas cobraron vida, disipando las sombras de la habitación. Taran El se situó cerca de la ventana, frunciendo el ceño mientras observaba los callejones. Las calles estaban tenuemente iluminadas por el tenue resplandor de las farolas de gas, y de vez en cuando se veía a los guardianes de la verdad haciendo sus rondas, acompañados de sus fieles perros guardianes, en diversos cruces. Más allá de esta actividad ocasional, la ciudad permanecía inquietantemente silenciosa, como si hubiera sucumbido a una quietud sepulcral bajo el manto de la noche. El tiempo pareció desvanecerse mientras permanecía allí, pero finalmente, Taran El se apartó de la ventana y fijó su mirada en la pila de documentos y libros cuidadosamente ordenados sobre su escritorio. Un suspiro, apenas audible, se le escapó. Había organizado estos materiales antes del anochecer, con la intención de empaquetarlos y enviarlos a la gran biblioteca de la academia. Esta nueva oficina, recién establecida dentro de la biblioteca y consagrada por el Dios de la Sabiduría, estaba fortificada con numerosas salvaguardias sagradas, creando un santuario donde podía continuar sus estudios e investigaciones en paz. Sin embargo, este privilegio de acceder a una "sala segura" dentro de la gran biblioteca era un lujo que pocos académicos podían disfrutar. Para la mayoría, la lectura estaba prohibida después del atardecer. Como medida de precaución, todos los libros debían guardarse bajo llave durante toda la noche hasta el amanecer, un mandato que formaba parte de la "Orden de Prohibición del Anochecer" promulgada recientemente por el gobierno. Además, las actividades educativas en diversas instituciones se suspendieron temporalmente. Los estudiantes más jóvenes carecían de la fuerza y la experiencia necesarias para defenderse de las criaturas que emergían del reino espiritual y de las profundidades abisales del mar, lo que volvía la situación extremadamente peligrosa. Algunos optimistas creían que las circunstancias en Wind Harbor no eran del todo sombrías, dada la presencia de una entidad geométrica luminosa adyacente a la Ciudad-Estado, que supuestamente emanaba un poder similar al de la luz solar. Dentro del ámbito de su radiante resplandor, se conjeturaba que la vida normal y las actividades académicas podrían continuar sin verse afectadas. Sin embargo, estas teorías seguían sin comprobarse. El verdadero alcance de las capacidades protectoras del cuerpo geométrico durante un período de oscuridad tan prolongado aún no se había verificado, lo que hacía injustificable cualquier forma de riesgo. Taran El sabía que un contingente de eruditos, bajo la protección de guardias fuertemente armados, realizaba experimentos cerca de esta entidad luminosa. Su objetivo era realizar sus lecturas durante la noche, en diversos intervalos y lugares, para determinar la efectividad de su “luz solar”. Sin embargo, incluso Taran El desconocía la duración de estos experimentos o el número de ensayos necesarios para confirmar su hipótesis. En ese momento, la puerta se abrió de golpe y Joshua, su joven aprendiz, entró en la habitación manejando un pequeño carrito. Al ver a su mentor, exclamó, algo desconcertado: “¿Aún no has partido hacia la gran biblioteca?”. “Me uniré al siguiente grupo” respondió Taran El con tranquilidad, señalando el escritorio. “Estos artículos están listos. Tómenlos; el resto puede quedarse... Regresaré al amanecer. “Muy bien, maestro” respondió Joshua obedientemente, comenzando en silencio la tarea de reunir y empacar los libros y documentos ya ordenados en el carrito. Durante todo el proceso, mantuvo la mirada baja, lo que parecía un intento de evitar leer el texto de los documentos o de evitar el contacto visual con su maestro. “ Después de que hayas terminado aquí, deberías volver a casa con los demás”, Taran, mirando a su joven aprendiz, comentó de repente en un tono casual, “Ahora estás de vacaciones”. “ ¿Podría acompañarte a la gran biblioteca?” Joshua, tras un momento de vacilación, levantó la vista para preguntar: “Todavía tengo un trabajo que no he terminado”. "¿ Volverse diligente en un momento como este?" Con una ceja levantada, Taran lo bromeó a propósito, "¿No sueles pasar todo el tiempo esperando unas vacaciones?" Joshua frunció ligeramente los labios, mostrando un toque de vergüenza mientras tartamudeaba: "Yo..." “Bueno , solo bromeaba” dijo Taran riendo suavemente, negando con la cabeza. “Vete a casa. Olvídate del trabajo por ahora. Las llamadas "salas seguras" de la gran biblioteca no son completamente seguras. Un académico experimentado como yo sabe cómo abordar la investigación con esas medidas de seguridad, pero ustedes, jóvenes, aún no están listos... Aunque la sala segura los proteja de espíritus malignos, los susurros de los libros aún pueden nublar sus pensamientos. Tómense un tiempo libre, descansen y recarguen energías. Tenemos mucho trabajo por delante... y luego, se perderán estas tranquilas vacaciones. Al escuchar el consejo de su maestro, Joshua asintió lentamente, luego, después de una breve pausa, reunió su coraje para preguntar: "¿Realmente regresará la luz?" “Sí” respondió Taran, mirando fijamente a su aprendiz y hablando con una mayor gravedad. “¿Te acuerdas? Calculamos juntos la velocidad del atardecer, y descendió por el horizonte exactamente como lo habíamos calculado. Volverá a salir, tal como predicen nuestros cálculos, pero requiere paciencia. La expresión ansiosa de Joshua se relajó un poco. Terminó de empacar lo que quedaba en silencio, se despidió respetuosamente de su maestro y luego sacó el carrito del aula. Taran El vio a Joshua irse y, después de un momento, se giró hacia la ventana y dijo: "¿Cuánto tiempo planeas permanecer escondido allí?" El espacio cerca de la ventana se distorsionó sutilmente y Ted Lir, conocido como el Guardián de la Verdad, apareció como de la nada: "No quería interrumpir tu conversación con tu aprendiz". “¿ Todavía te atreves a usar 'milagros' para desplazarte?” Taran miró al Guardián de la Verdad, recordando un incidente anterior. “¿Has olvidado el desastre con el subespacio la última vez?” El rostro de Ted se contorsionó momentáneamente, luego rápidamente trató de ocultar el tic involuntario en la comisura de su boca: "Me aseguré de que fuera seguro esta vez... ¿Siempre debes guardar rencor por las cosas?" Taran no respondió con palabras, sino con un gesto silencioso y expresivo con el dedo medio, lo que provocó que el labio de Ted se contrajera en señal de tensión. “¿No deberías estar protegiendo la ciudad durante la noche con tus guardianes?” preguntó Taran con indiferencia. “¿Qué te trae por aquí para charlar a esta hora? Por fin he tenido un respiro de tener que soportar esas defensas de tesis improvisadas que hacen los principiantes, así que estoy de muy buen humor y pensé en venir a charlar contigo. ¿Te parece suficiente ? Taran no respondió de inmediato y prefirió observar al Guardián de la Verdad que se encontraba frente a él. “Bueno , bueno, la verdadera razón por la que estoy aquí es para supervisar personalmente la escolta del segundo grupo de eruditos, incluyéndote a ti, a la gran biblioteca” explicó Ted con naturalidad. “Un equipo de guardianes de la verdad ya está preparado y esperando abajo. Cuando todos estén listos, me acompañarás. ¿ Todo esto solo por una visita? ¿Tú, un Guardián de la Verdad, nos acompañas personalmente?” Taran arqueó una ceja, perplejo. “Solo son quince minutos en coche desde aquí hasta la gran biblioteca. Puedo ir yo mismo fácilmente... En Mok, dos eruditos desaparecieron sin dejar rastro camino a la biblioteca para refugiarse. La oscuridad de la noche los consumió” interrumpió Ted con tono serio. “La noche se ha vuelto mucho más peligrosa de lo que pensábamos, y el “conocimiento” que posees… resulta irresistiblemente atractivo para “ellos”“. Al oír esto, Taran El se detuvo por un breve momento antes de dirigirse silenciosamente hacia un gabinete bajo cercano. " ¿Qué estás haciendo?" Ted, intrigado por las acciones de Taran, preguntó. “Voy a buscar mi revólver, junto con una daga y un amuleto para protegerme” respondió Taran mientras se preparaba. … El sonido de las páginas al pasarse llenaba la habitación. Morris estaba absorto en su trabajo, escribiendo en un grueso cuaderno y consultando ocasionalmente los registros que había recopilado previamente. A menudo se detenía para reflexionar y refinar sus ideas. Su cuaderno estaba repleto de texto escrito con gran precisión, símbolos abstractos y numerosos diagramas intrincados que describían la estructura del mundo. Estaba trabajando en su proyecto más importante hasta la fecha: desarrollar un "modelo" que pudiera describir el mundo entero. Este modelo abarcaba desde el inicio de la Gran Aniquilación, pasando por el surgimiento de la Era de las Profundidades Marinas, hasta el estado actual de este "santuario", e incluso especulaba sobre su posible futuro. Este proyecto había estado gestándose durante años, y sólo cuando el mundo se acercaba a su fin, comenzó a ver la posibilidad de completarlo. No muy lejos de donde estaba sentado Morris, Shirley se había quedado dormida mientras Dog revisaba diligentemente los documentos. Después de que pasó un tiempo, un susurro suave e indistinto comenzó a resonar junto al oído de Morris. A medida que el susurro se intensificaba, una brisa gélida inundó repentinamente la cabaña, convirtiendo la habitación en una especie de cueva de hielo. El frío era tan intenso que empezó a condensarse en el techo, formando hebras de niebla blanca que caían en cascada. Dentro de esta niebla, empezaron a emerger sombras invisibles, extendiéndose como un zarcillo hacia Morris... Sin levantar la vista de su cuaderno, Morris continuó escribiendo, ordenando casualmente: “Bórralo”. Antes de que terminara de hablar, Dog ya se había transformado en un torbellino de huesos destrozados y humo negro como la boca del lobo. Los fragmentos de hueso y la niebla oscura y arremolinada se extendieron por el techo y, en un instante, envolvieron por completo a la criatura deforme que había buscado su conocimiento. Casi inmediatamente después, Dog volvió a su forma original, aterrizando suavemente en el suelo. Despertada sobresaltada por el alboroto, Shirley exclamó: "¡Ah...! ¡¿Ah?! ¡¿Qué acaba de pasar?!" “Solo otra entidad atraída aquí en busca de conocimiento” explicó Dog, mirando a Shirley con un dejo de indiferencia. “Puedes volver a dormir. No te perseguía. Después de reflexionar por un breve segundo, Shirley simplemente asintió en señal de comprensión: "Oh". Entonces, sin más dilación, se acurrucó junto a Dog, apoyando la cabeza en él mientras se acostaba. Momentos después, volvía a roncar suavemente. Morris hizo una pausa para mirar a Shirley, con una expresión que mezclaba desconcierto y resignación. Suspiró y luego volvió a concentrarse en su cuaderno, añadiendo solemnemente la última nota a pie de página a la página en la que estaba trabajando. Justo cuando estaba escribiendo el último carácter, una voz que no reconoció de repente llenó la habitación. “ Una investigación excepcional… Ahora estás en el umbral de la verdad última.” Sobresaltado, Morris levantó rápidamente la cabeza para localizar el origen de la voz. Allí, sentado tranquilamente a su lado, había una figura con una túnica blanca desgastada, que le ofreció una sonrisa amable mientras examinaba las notas y los documentos esparcidos sobre la mesa. Los músculos de Morris se tensaron al instante, y su mano se lanzó bajo la mesa para agarrar su revólver en una fracción de segundo. Simultáneamente, Dog se levantó con cautela, lo que provocó que Shirley, quien se apoyaba en él, cayera al suelo con un grito. Al ver al inesperado visitante, abrió los ojos de par en par, asombrada, y un espolón óseo emergió de su espalda como una flecha, listo para alcanzar al invitado en cualquier momento. Sin embargo, la figura vestida permaneció sentada tranquilamente, aparentemente imperturbable ante la creciente tensión y hostilidad en la sala, todavía absorta en los escritos de Morris. Tras una breve pausa, finalmente levantó la cabeza, con su expresión aún adornada por una sonrisa serena: “Deseo hablar con su capitán”.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 748

Estás leyendo el capítulo 748 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.