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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 745 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ágata de Escarcha, una figura venerada y enigmática por su pueblo, se hizo presente bajo el manto de los familiares vientos grises que a menudo anunciaban su llegada. En su posición única como arzobispo y sacerdotisa de la Ciudad-Estado, se acercó a Duncan y Alice con un porte solemne y elegante. Con una leve reverencia en dirección a Duncan, los saludó: “Buenas noches. Es un gran placer para mí presenciar su participación directa en estos actos”. Duncan, con la mirada perdida en el horizonte, donde el mar se unía al cielo, replicó con ligereza: “Para ser precisos, el sol aún no se ha puesto del todo. Todavía está anocheciendo”. Agatha, impasible ante el tecnicismo, respondió: “Sí, el anochecer persiste, pero la vida de nuestra gente se rige por un horario más convencional”. Luego dirigió su atención a Alice, asintiendo suavemente. “Ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro, señorita Alice”. Sorprendida y momentáneamente nerviosa, Alice soltó una risita incómoda mientras se rascaba la cabeza. "¡Oh...! ¡Ah! Ha pasado siglos, ¿verdad? También hay una Agatha a bordo, así que me despistaste un segundo". La mención de otra persona que llevaba su nombre dibujó una sonrisa en el rostro de Agatha. A pesar de tener los ojos tapados por una tela negra, una sensación de calidez parecía irradiar de ella. "¿En el barco, dices? ¿Cómo le ha ido?" La respuesta de Alice fue rápida y animada: "¡Ah, ha sido genial! Siempre está persiguiendo a Shirley, insistiendo en que hagan la tarea juntas a través de un espejo. De vez en cuando, usa la niebla como tapadera para escabullirse, diciendo que solo está dando un paseo, aunque se nota que se divierte asustando a la gente". El tono de Alice se suavizó: "Todos están contentos de estar con ella, excepto Shirley, que parece un poco nerviosa". Agatha asimiló el relato de Alice con silenciosa diversión, y su sorpresa inicial dio paso a una sincera sonrisa. Tras una breve pausa, reconoció en voz baja: “Ya veo... Eso suena maravilloso”. La conversación fue entonces interrumpida por Tyrian, aprovechando el momento para preguntar: "¿La catedral ha concluido los preparativos para la vigilia de esta noche?" “Acabo de terminar esos detalles. No se preocupe, estamos bien preparados” le aseguró Agatha, con la confianza ligeramente desfallecida al notar la incomodidad de Tyrian, probablemente causada por una dolencia digestiva. “Señor, ¿tiene molestias estomacales? Pillado por sorpresa, Tyrian, a pesar de su estoicismo habitual como el "Almirante de Hierro", no pudo ocultar su vergüenza. Recuperándose rápidamente, desvió torpemente la conversación hacia Duncan, quien sostenía una bolsa de papel. "¿Quizás te gustaría probar unas tortas de papa?" El repentino cambio de tema dejó a Agatha perpleja, con la mirada fija en el bocadillo que le ofrecían. Ansioso por compartir, Duncan anunció: “Es una receta especial de Alice que captura la esencia de Wind Harbor”. Inicialmente desconcertada por la mención de Wind Harbor, Agatha declinó cortésmente: “Mi forma actual trasciende los placeres de los vivos, lo que me impide disfrutar de tales delicias. Sin embargo, agradezco el gesto”. Comprendiendo el estado de Agatha, con su figura desfigurada por grietas que parecían las de una muñeca frágil, Duncan respondió a su negativa con un encogimiento de hombros resignado, entregándole a Tyrian la bolsa de tortas de patata. "Entonces, es tuyo. Disfrútalo a tu gusto en casa". Tyrian, tomado por sorpresa por un momento, aceptó la bolsa de pasteles de papa de su padre, sus ojos lanzaron una mirada silenciosa y contemplativa sobre el ecléctico conjunto que tenía frente a él: una figura espectral, una entidad que ya no estaba viva, una muñeca sensible y su propio padre, cuya forma se parecía a la del difunto. Tyrian se dio cuenta, aunque un poco tarde, de que entre esta peculiar congregación, él se destacaba como el único portador de una esencia humana vibrante, un marcado contraste con la conexión de los demás con la muerte o lo sobrenatural. Duncan, aparentemente ajeno al repentino cambio en el comportamiento de Tyrian, completó la entrega de las tortas de papa con un último aplauso antes de girar su mirada hacia el cuerpo celestial que colgaba silenciosamente sobre la costa, su presencia un testimonio silencioso de la gravedad de su situación. “ Esto es solo el comienzo”, comenzó Duncan, dirigiéndose a Agatha con un dejo de solemnidad en la voz. “A medida que avancemos, presenciaremos cómo un número cada vez mayor de fragmentos solares se precipitan al Mar Infinito. Dentro de cada fragmento se encuentra una 'Estrella Perdida', que ofrece un rayo de esperanza en medio de la oscuridad que nos acecha. En las largas noches que nos aguardan, estos fragmentos podrían servir como el único faro de seguridad para numerosas ciudades-estado”. La actitud de Agatha cambió a una de grave preocupación al digerir las palabras de Duncan: "Entonces, ¿estás sugiriendo que la desintegración del sol es una conclusión inevitable?" Duncan confirmó con un leve asentimiento: “Lamentablemente, sí. La visión no solo es inevitable, sino que se espera que se intensifique con el tiempo. Mis próximos pasos incluyen contactar a los papas de los Cuatro Dioses, instándolos a que vigilen estas cataratas celestiales en el Mar Infinito y las aseguren con prontitud”. Un pesado silencio envolvió a Tyrian y Agatha mientras el peso de la revelación de Duncan se instalaba. La incertidumbre de presenciar otro amanecer se cernía sobre ellos, anunciando el inicio de un largo período de oscuridad. Esta sombría perspectiva dejó incluso a Tyrian, en medio de sus reflexiones, con una palpable sensación de inquietud. Tyrian levantó la mirada para encontrarse con la de Duncan y preguntó: "¿Mencionaste que estos fragmentos que caen podrían servir potencialmente como única protección para muchas ciudades-estado?" Duncan explicó: “Vanna ha recibido un mensaje divino de la Diosa de la Tormenta, y he recibido noticias del Señor del Inframundo. Según las experiencias de Puerto del Viento, parece que estos fragmentos solares pueden proporcionar una fuerza protectora similar a la de la Visión 001, aunque a menor escala. Puede que no pacificen vastas extensiones de océano, pero pueden salvaguardar una Ciudad-Estado”. Mientras Tyrian procesaba esta información, su expresión se ensombreció por la preocupación. Tras un momento de reflexión, expresó su aprensión: “...¿Pero es eso realmente suficiente?” Su pregunta, aunque formulada en voz baja, resonó en todos los presentes. Alice pareció confundida por la insinuación, mientras que Aiden y Agatha, comprendiendo la profundidad de la pregunta de Tyrian, adoptaron una postura más contemplativa. Duncan reconoció la gravedad de la preocupación de Tyrian con un lento asentimiento. “Comprendo la esencia de su pregunta”, respondió con gravedad. “Lo cierto es que se desconoce el número exacto de fragmentos y si serán suficientes. Sin medidas significativas, incluso un suministro abundante de fragmentos podría resultar insuficiente”. Tras reflexionar sobre su respuesta, Agatha aseguró: “La iglesia tomará medidas, y nuestras flotas de patrulla están vigilantes en todas las rutas marítimas. Si los recursos de la iglesia se agotan, la Armada Frost está lista para brindar su apoyo”. “ Pero ese es el mejor pronóstico, y sinceramente, nunca he sido de los que ven el futuro de color de rosa, sobre todo en momentos que ponen a prueba a la humanidad”, expresó Tyrian, sacudiendo la cabeza con resignación. “¿Y si hay discordia dentro de la propia iglesia? Al caer la noche, cada desafío que enfrentemos parecerá insuperable… Incluso aquellos que normalmente son firmes y con principios podrían ver su lealtad puesta a prueba”. Se produjo un pesado silencio que generó una tensión palpable en el grupo. Aún sin comprender del todo la gravedad de la conversación, Alice miró a su alrededor desconcertada. Su mirada pasó de Tyrian a Agatha, y luego a Duncan, dominada por la curiosidad. "¿De qué se trata esta gran discusión?", preguntó finalmente, incapaz de contener por más tiempo su confusión. Duncan, optando por no ahondar en las complejidades de su conversación, simplemente levantó la mano para acariciar suavemente la cabeza de Alice en un gesto reconfortante. “ Nos preocupa que no haya suficientes fragmentos de sol para todos, protegiendo a todas las ciudades-estado. O peor aún, que algunos intenten monopolizar esta 'luz solar'”, intervino Aiden, ofreciendo una explicación más directa. “Al fin y al cabo, todo se reduce a la supervivencia”. Los ojos de Alice se abrieron de par en par al comprender la gravedad de la situación que estaban discutiendo. “Si las cosas se complican, alguien del Norte podría no volver a disfrutar de las tortas de patata de Wind Harbor”. En respuesta a la preocupación de Alice, Duncan le aconsejó: “No le des demasiadas vueltas. No es una carga que debas llevar. El mundo siempre ha tenido sus rincones oscuros, y hoy no es la excepción”. Inspirada por las palabras de Duncan, Alice alzó la vista de repente con renovada esperanza. “Entonces... cuando llegue el momento, intervendrás, ¿verdad? Igual que hiciste en Pland y Frost...”. Duncan permaneció en silencio, su respuesta evasiva, lo que llevó a Agatha a intervenir: "Exactamente, con tu ayuda, tendríamos una mejor oportunidad de mantener la paz y asegurar algo de orden después del anochecer... al menos evitar que suceda lo peor". Aún así, Duncan no ofreció ninguna confirmación y su silencio lo decía todo. Esta falta de respuesta hizo que Tyrian se diera cuenta: "¿No piensas involucrarte?" Duncan aclaró, sacudiendo la cabeza suavemente: “No, estoy contemplando otros asuntos”. Se dio la vuelta, con la mirada fija en la “Estrella Perdida” suspendida en el cielo, absorto en sus pensamientos. El silencio que siguió fue profundo, dejando incluso a Tyrian reticente a romperlo. Tras una larga pausa, Duncan finalmente habló, con voz suave pero firme: “Si nos enfrentamos al peor escenario posible, quizá tenga que emprender una tarea que solo yo puedo llevar a cabo. Podría llevarme lejos, quizás por mucho tiempo”. En ese momento, Tyrian experimentó una sensación fugaz, casi etérea, una especie de presentimiento intuitivo que pareció invadirlo, difuminando los límites de su realidad con una mezcla de luces y sombras. Fue como si, por un instante, viera la figura de su padre en un reino tan lejano que, por mucho que se acercara, jamás podría salvar la distancia que los separaba. Sintió como si una barrera invisible los envolviera lentamente, lista para dividirlos en diferentes dimensiones de tiempo y espacio. Esta barrera parecía brillar con la luz de innumerables estrellas, un espectáculo fascinante e inquietante al mismo tiempo. Sin embargo, la sensación fue breve, y mientras Tyrian intentaba captar la fugaz impresión, ésta se desvaneció, dejando tras de sí un profundo vacío, como si sus pensamientos hubieran quedado suspendidos en el tiempo y ahora estuvieran perdidos en un abismo infinito. Duncan, volviéndose hacia él, con el rostro parcialmente oscurecido por vendas que ocultaban todo menos sus ojos, que tenían una mirada serena y firme, parecía estar mirando no solo a Tyrian sino más allá. “ No te preocupes demasiado. Incluso en los peores momentos, habrá una llama que reilumine el mundo. Los días difíciles siempre son pasajeros”, dijo Duncan, con un matiz de algo más, un indicio de una verdad más profunda y tácita. Antes de que Tyrian pudiera profundizar más en las palabras de su padre, una llama espectral estalló en la playa, formando lentamente un vórtice: una indicación de que era hora de que Duncan partiera. " Todavía tengo mucho que hacer", declaró Duncan, saludando a Tyrian, Aiden y Agatha mientras se acercaba a la llama creciente. Su consejo de despedida fue: "Concéntrense más en afrontar el anochecer y no le den demasiadas vueltas al asunto". Cuando entró en la llama, esta se elevó hacia arriba, trazando un camino hacia el cielo similar a un meteorito que invierte su curso, desapareciendo rápidamente de la vista de Tyrian, Agatha y los demás, dejándolos reflexionar sobre la profundidad de sus últimas palabras y los vastos y desconocidos desafíos que les esperaban.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 745

Estás leyendo el capítulo 745 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.