Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 714 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A medida que el grupo se adentraba en las profundidades de la "Isla Sagrada", un profundo silencio envolvió su entorno. Los sonidos, antes familiares, del susurro del viento, el canto de los pájaros y el fluir de los arroyos se habían desvanecido por completo, dejando tras de sí una quietud inquietante. Esta peculiar calma parecía espesarse en la niebla, creando una presencia casi tangible que envolvía al equipo por todos lados.
Este silencio opresivo solo sirvió para acentuar su inquietud. La ausencia de sonidos naturales, algo que uno esperaría en un entorno así, dio lugar a una abrumadora sensación de que la isla misma era consciente. Shirley, en particular, no podía librarse de la sensación de ser vigilada constantemente a través de la densa niebla, como si la isla observara y juzgara de cerca a estos visitantes indeseados. La niebla errante que envolvía al equipo adquirió una cualidad casi consciente, como si fuera un guardián silencioso o un observador de sus movimientos.
Sin desanimarse, el equipo siguió adelante, dirigiéndose hacia el “sitio de excavación” que Shirley había imaginado.
Su viaje desde el puerto los condujo por un estrecho sendero que atravesaba el corazón de la isla. Este sendero, aparentemente excavado hace mucho tiempo por los seguidores del culto isleño, estaba flanqueado por imponentes y oscuras paredes rocosas, carentes de cualquier señal de dirección. Aquí y allá, en las intersecciones donde el sendero se encontraba con las paredes rocosas, se encontraban grupos de piedras negras que parecían cristales.
Duncan se sintió irresistiblemente atraído por estos peculiares "cúmulos" negros. Estas formaciones no eran raras en la isla; de hecho, en los acantilados occidentales, enormes cúmulos rocosos eran comunes, surgiendo del suelo y de las paredes de las montañas con una forma casi vegetal, lo que despertó la curiosidad sobre su origen.
Incluso a alguien tan erudito como Morris le resultó difícil explicar estos "cúmulos" desde un punto de vista puramente geológico. Pero considerando la teoría de Shirley de que toda la isla estaba "viva", la presencia de tales rarezas parecía menos desconcertante.
Era plausible que estas piedras de forma única fueran una especie de crecimiento de la propia isla, tal vez similares a secreciones de la antigua deidad.
Bajo el liderazgo de Amber, varios marineros recolectaban meticulosamente muestras de estos "grupos", raspando sustancias oscuras y polvorientas de las paredes rocosas adyacentes. Conservaron cuidadosamente estas "muestras de la Isla Sagrada" en tubos metálicos consagrados, cada uno de los cuales fue confiado a miembros específicos del equipo para su custodia.
A lo largo de su viaje, el equipo participó en actividades similares, trabajando en conjunto de manera fluida y eficiente, lo que indica claramente que esta no era su primera misión de este tipo.
“Todas las 'muestras fronterizas' podrían resultar invaluables”, explicó Amber a Duncan. “Algunas tienen usos prácticos sobrenaturales, mientras que otras nos ayudan a desentrañar los misterios del mundo y a profundizar nuestra comprensión de las fuerzas sobrenaturales. Muchos perciben la 'frontera' como un reino árido de solo niebla y agua de mar, pero en realidad, entidades físicas emergen con frecuencia de esta niebla. Nos encontramos con casi una docena de 'eventos de entidades' al año…”
Tras una breve pausa, continuó: “Sin duda, Lady Lucrecia está bien informada sobre estos asuntos. A menudo colabora con la Iglesia en estas exploraciones fronterizas...”.
“He oído a Lucy hablar de eso”, respondió Duncan asintiendo con calma. “Mencionó que estas muestras fronterizas son una fuente importante de financiación para las operaciones de las Estrellas Brillantes. La Academia de la Verdad es especialmente generosa al comprar estas muestras. En cambio, los Portadores de la Llama son notoriamente lentos en sus pagos, mientras que la Iglesia de la Tormenta tiene una sólida reputación de crédito comercial en esta área. Sin embargo, sus estándares para aceptar muestras son increíblemente estrictos. A veces, sus procesos de verificación y registro son incluso más largos que los pagos de los Portadores de la Llama”.
Un atisbo de vergüenza se dibujó en el rostro de Amber al responder: “No todas las iglesias tienen el poder financiero de la Academia de la Verdad. Prácticamente podrían comprar una docena de ciudades-estado solo con las ganancias de la transferencia de la tecnología de sus reactores de núcleo de vapor. Mientras tanto, debemos controlar de cerca nuestro presupuesto anual”.
Duncan respondió, comprendiendo su situación: “De hecho, esa es una preocupación muy práctica”.
Interrumpiendo la conversación, Shirley intervino de repente, visiblemente incómoda: "¿Soy solo yo o hace más frío?". Se abrazó a sí misma, frotándoselos con fuerza. "Siento como una brisa fría. Estoy empezando a sentir los brazos casi congelados..."
"¿Frío?", Vanna, desconcertada por la queja de Shirley, dijo: "No tengo frío. Pero he notado que la niebla a nuestro alrededor se está espesando. Cada vez es más difícil ver el camino... Un momento."
Vanna se detuvo bruscamente, su atención se centró en el brazo de Shirley. "Shirley, tus cadenas..."
Confundida, Shirley levantó el brazo: "¿Qué pasa con ellos?"
El sonido de las cadenas de hierro, oscuras y espinosas, que unían sus brazos al cuello de Dog, reverberó a través de la niebla como de costumbre.
Con el ceño fruncido, Vanna observó la cadena de hierro negro en el brazo de Shirley y negó con la cabeza con vacilación. "Ahora parece normal... pero juraría que vi que tus cadenas estaban rotas hace un momento".
Los ojos de Shirley se abrieron de par en par, alarmada. "¿En serio? ¿Estás segura? ¡No me asustes así!". Con las prisas, levantó el brazo y tiró de la cadena para acercar a Dog, abrazando su enorme cabeza. "Dog, ¿notaste algo?"
Igualmente inquieto por la observación de Vanna, Dog respondió: “No sentí nada inusual… Tal vez estaba equivocada”.
Pero Vanna seguía inquieta; su instinto de inquisidora la impulsaba a estar más alerta. “Shirley, Dog, ¿están completamente seguros de que no notaron nada extraño?”
A coro le aseguraron: “No sentimos nada”.
Duncan se acercó para inspeccionar la situación él mismo. Agarró la cadena de hierro negro que unía a Shirley y a Dog, examinándola con atención.
Shirley lo observó con ansiedad y, tras un momento de tensión, reunió el coraje para preguntar: “¿Hay algún problema con ello?”.
Duncan se concentró con atención; una tenue llama verde emanaba de las yemas de sus dedos y se filtraba por los eslabones de la cadena. Tras examinarla a fondo, negó lentamente con la cabeza: “No encuentro nada raro”.
La tensión en el aire aumentó cuando Alice, también preocupada, preguntó: "¿Qué pasaría si la cadena se rompiera?"
"No estoy del todo segura de qué pasaría", admitió Shirley, con la voz teñida de pánico, claramente perturbada por la idea. "Normalmente, si las cadenas que atan a los Aniquiladores y a sus demonios contratados se rompieran, ambos morirían de inmediato. Pero Dog y yo somos diferentes..." Hizo una pausa, su miedo era evidente. "Estas cadenas están diseñadas para ser increíblemente resistentes. Es difícil imaginar cómo podrían romperse así como así..."
En medio de su creciente ansiedad, Duncan inesperadamente extendió la mano y la colocó sobre el hombro de Shirley para tranquilizarla.
Sobresaltada, Shirley miró hacia arriba; sus ojos reflejaban una mezcla de confusión e inquietud cuando se encontró con la mirada del capitán.
"Es hora de regresar al barco", le aconsejó Duncan con firmeza.
Shirley pareció desconcertada por un momento ante su orden, lo que llevó a Duncan a explicar: “Algo aquí no anda bien. Por seguridad, creo que es mejor que regreses a los Desaparecidos. Ya no es prudente que sigas adentrándote en la isla”.
Shirley comprendió y asintió, aunque con vacilación. Pero en ese momento, Dog, que había estado en silencio a su lado, se levantó de repente, desafiando la orden del capitán con una asertividad inusual. "No, capitán, creo... que es crucial que Shirley y yo nos quedemos aquí en la isla con usted".
La expresión de Duncan se transformó en una mueca. "¿Por qué dices eso?"
Dog hizo una pausa, como si se animara a decir lo que pensaba. "Primero, volver con los Desaparecidos ahora mismo podría ser tan seguro como quedarme contigo".
Duncan, en silencio, le hizo un gesto a Dog para que continuara.
En segundo lugar, tengo la sensación de que abandonar esta Isla Sagrada en este momento podría ser inútil” explicó Dog. “No creo que la señorita Vanna simplemente "se equivocara". En un entorno así, una percepción errónea debería tomarse en serio... De hecho, podría haber algo raro. Antes, en la plaza, Shirley se vio visiblemente afectada por la influencia de la isla, experimentando visiones que no debería haber tenido... Por mi experiencia, simplemente abandonar la zona después de tales incidentes no resuelve el problema de fondo. Podría agravarse y convertirse en problemas más graves más adelante, como una contaminación que crece al ignorarse. A menudo, confrontar su origen es la única manera de abordar el problema de verdad.
Agarrando lo que quería decir Dog, Shirley miró con aprensión hacia el sendero envuelto en niebla. "¿Sugieres que... deberíamos adentrarnos más?"
“Debemos seguir adelante. No estaré tranquilo hasta que comprendamos por completo lo que ocurre en esta isla y confirmemos la naturaleza de la anomalía con nuestra cadena” declaró Dog con solemnidad. “Y como mencioné, regresar a los Desaparecidos podría no ser seguro en este momento.
Shirley abrió la boca para responder pero fue interrumpida por la voz de Dog, que esta vez resonó directamente en su mente a través de su cadena simbiótica”
Shirley, quédate cerca del capitán; confía en mi criterio. Permanecer a su lado es mucho más seguro, incluso si eso significa aventurarse en el subespacio con él.
Al girar la cabeza, Shirley vio a Dog mirándola fijamente; sus cuencas oculares esqueléticas brillaban débilmente con una luz roja sangre que indicaba un mal presagio.
Como demonio de las sombras, Dog a veces experimentaba premoniciones difíciles de explicar, un rasgo común entre los seres de su especie. Estas premoniciones solían ser vagas y enigmáticas, carentes de detalles claros. A pesar de ello, Shirley había aprendido implícitamente a confiar en los instintos de Dog.
Comprendiendo la gravedad de la situación, Shirley asintió lentamente. “De acuerdo, entonces nos adentraremos más en la isla”.
Duncan, preocupado, miró fijamente a Shirley. "¿Estás segura? Adentrarnos más podría llevarnos a situaciones aún más impredecibles y potencialmente peligrosas".
En ese momento, Shirley consideró un pensamiento que pareció surgir espontáneamente de su mente, no como un mensaje telepático de Dog, sino más bien como una revelación personal. Reflexionó sobre la idea de que, si bien los peligros de su entorno eran relativos y cambiantes, la seguridad que brindaba estar cerca del capitán era un factor más seguro y estable.
En un breve momento de introspección, Shirley reafirmó su decisión con otro asentimiento. “Sí, creo que todavía estoy en buenas condiciones para continuar”.
“De acuerdo” respondió Duncan, aceptando la decisión de Shirley. Luego extendió la mano y acarició suavemente la cabeza de la niña, que parecía algo frágil y más pequeña de lo normal, probablemente consecuencia de la desnutrición infantil. Le recordó con seriedad: “Quédate a mi lado y asegúrate de no separarte de mí”.
Shirley respondió con confianza y seguridad: “¡Está bien!”

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Estás leyendo el capítulo 714 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.