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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 705 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A medida que las siniestras sombras proyectadas por las entidades del mundo espiritual se retiraban rápidamente, el mar, ominosamente oscuro, recuperaba gradualmente su vibrante tono azul natural. El barco estaba ahora envuelto por la luz del mundo real, mientras una delicada niebla, aparentemente viva, flotaba a su alrededor, cubriendo toda la extensión oceánica. Impulsada por la curiosidad y el espíritu aventurero, Nina salió corriendo de su habitación a cubierta. Allí, divisó de inmediato un barco inusual y enorme no muy lejos de los Desaparecidos. Estaba casi completamente destrozado, envuelto en inquietantes llamas verdes, testimonio de la catastrófica explosión que había sufrido. A pesar de los graves daños y de ser impulsado únicamente por las llamas fantasmales, continuó avanzando a paso lento. Su camino se dirigía hacia una “frontera” sobre la que, hasta hoy, Nina solo había leído en viejos y polvorientos libros de texto. Esta frontera era sencillamente majestuosa: una imponente pared de espesa niebla que se extendía desde los cielos hasta las profundidades del mar. Parecía una etérea cascada de nubes que caían del cielo, creando una fina neblina que envolvía todo el océano. Ante su formidable presencia, todo lo demás parecía trivial e insignificante. Incluso Nina, que se había acostumbrado a lo sobrenatural durante su tiempo a bordo del Desaparecidos, instintivamente abrió los ojos con asombro antes de exclamar un largo e impresionado: "¡Guau!". Justo entonces, Shirley irrumpió en escena, corriendo hacia la barandilla del barco para unirse a la sorpresa de Nina. Al mirar a lo lejos, ella también no pudo contener su asombro y compartió el sentimiento de Nina: "¡Guau!". Su exclamación fue interrumpida abruptamente por la voz de Dog, que emanaba de las sombras: “Precisamente por eso siempre te animo a leer más. Si tuvieras un vocabulario más rico, no te limitarías a asombrarte al encontrarte con un espectáculo tan espléndido como esta frontera…”. Shirley le devolvió la mirada, con un tono desafiante: "¡Nina también expresó su asombro con un '¡guau!'! ¿Por qué no la criticas?" Dog, materializándose entre las sombras con un gesto de desdén, respondió: “El “wow” de Nina se debe a que cree que la palabra captura a la perfección este momento. Tu “wow” es solo un reflejo de tu limitado vocabulario. Hay una clara diferencia entre ustedes dos…”. Al oír esto, Shirley se hinchó de indignación y replicó: "¡Yo... yo sé muchas palabras! ¡Es solo que el capitán y el viejo Morris siempre me restringen lo que puedo decir! Si me dieran la libertad de decir lo que pienso, yo..." Sin embargo, su protesta cayó en saco roto. Con su aspecto feroz pero sabio, Dog ya había centrado su atención en el asunto más urgente de la frontera. Merodeaba con cautela, con los sentidos atentos al entorno, atento a la presencia de auras que emanaban de otras dimensiones. Tras una breve pausa, murmuró para sí mismo con un dejo de preocupación: “…Esta región está lejos de la seguridad de las aguas conocidas… Energías inestables proliferan aquí, y aunque estamos anclados en el mundo real, aún puedo detectar el tenue e inquietante aroma del reino espiritual…”. Al surgir la voz de Lucrecia, acompañada de una danza caprichosa de trozos de papel de colores en el aire, comenzó a desvelar la siniestra naturaleza de su entorno. “Esta es la frontera, apenas la capa más superficial de sus innumerables características extrañas y peligrosas”, declaró. “Aquí, el tejido mismo de la “realidad” comienza a deshilacharse, y las cosas que acechan latentes en aguas más seguras despiertan con furia. La maquinaria es propensa a la posesión, los libros se convierten en imanes para entidades cada vez más malévolas, diversos objetos del barco pueden cobrar vida inexplicablemente, y a veces, sobre todo cuando nos cruzamos sin darnos cuenta con “campos” invisibles, estos peligros pueden intensificarse exponencialmente”. Se deslizó hasta el borde de la cubierta, con la mirada fija en la niebla distante y arremolinada, y continuó con una voz impregnada de introspección y un toque de nostalgia: “Precisamente por eso casi ningún explorador racional se aventura a la frontera a 'probar suerte'. Aquí no se encuentra gloria ni riquezas, solo un entorno escalofriante y extraño, y un destino lleno de peligro y horror. El puñado de 'lunáticos' que se atreven a pisar este lugar han ideado sus propias y extrañas 'reglas de operación' para sobrevivir, como prohibir ídolos o pinturas con rasgos humanos a bordo, abstenerse de alzar la voz en la niebla, evitar mirarse fijamente a los espejos durante mucho tiempo, etcétera...”. Mientras Lucrecia, conocida como la "Bruja del Mar", relataba las siniestras y escalofriantes realidades de la frontera, Shirley abrió los ojos de par en par con un terror creciente, y no pudo evitar un escalofrío. "Yo... mierda... eso suena aterrador..." “Sí, es profundamente aterrador. Normalmente, los novatos en la exploración fronteriza como tú deberían evitar esta región, pero no te preocupes, porque esto es de los Desaparecidos, y tú formas parte de la Flota Desaparecida” respondió Lucrecia con voz firme y serena mientras su mirada se posaba en el mar. Mi padre y esta nave... han cambiado más allá de mis recuerdos de infancia. Si son los Desaparecidos de hoy, estoy seguro de que incluso si algo "de verdad" logra colarse a bordo y abrir la puerta, se disculparía cortésmente y la cerraría al partir... Apenas terminó la frase cuando una voz surgió a su lado: “Generalmente hablando, ni siquiera tienen la oportunidad de cerrar la puerta y disculparse”. Lucrecia se giró y encontró a Duncan, que había subido silenciosamente a la cubierta sin que ella se diera cuenta. “” Acabamos de interceptar un mensaje psíquico de Vanna. La nave de la Iglesia de la Tormenta, conocida como la "Marea", ha llegado a las aguas cercanas y se espera que se dé a conocer en breve. Además, los formidables acorazados de la Iglesia de la Muerte se encuentran en las inmediaciones, desplegando pequeñas embarcaciones de exploración para evaluar las condiciones marítimas a nuestro alrededor” informó con cierta gravedad en su tono. Lucrecia asintió pensativa, con una mezcla de preocupación y determinación en sus ojos. "Me alegra saberlo. Necesitamos comprender completamente la situación; en ese sentido, la flota de la iglesia que patrulla la frontera todo el año sin duda tiene más experiencia que nosotros". Duncan tarareó en señal de asentimiento; sus palabras fueron pocas, pero su determinación era clara. Empezó a maniobrar el Desaparecidos lentamente hacia el “barco guía” designado, mientras el Estrella Brillante, tras emerger de su estado espectral, lo seguía a paso tranquilo, como una escolta silenciosa en las aguas misteriosas. Habían pasado diez minutos cuando el Desaparecidos and Estrella Brillante se acercó al naufragio, navegando pausada y pausadamente. Al acercarse a la enigmática "cortina", la Niebla Marina pareció espesarse, arremolinándose a su alrededor como velos fantasmales en una danza espectral. Incluso las llamas verdes que solían mantener la niebla a raya del Desaparecidos luchaban por atravesar este velo más denso. A la orden de Duncan, el trío de barcos detuvo su avance mientras la niebla se volvía cada vez más impenetrable. “Mantengamos nuestra posición hasta que nos reagrupemos por completo y luego avancemos” ordenó Duncan desde la cubierta de proa del Desaparecidos, con la mirada penetrando el mar envuelto en niebla. “Primero, iluminemos nuestro entorno. Con un gesto decidido hacia la "nave guía" que los guiaba, chasqueó los dedos. En respuesta, las llamas verdes que envolvían la gran nave se encendieron con renovado vigor. El fuego espectral se expandió y se elevó, estallando en un espectáculo luminoso tan potente que atravesó la niebla envolvente. En un instante, un "faro" improvisado de llamas fantasmales se alzó desafiante en los brumosos mares fronterizos, proyectando un brillo feroz que comenzó a diluir la niebla que oscurecía los barcos, recuperando la visibilidad de las garras de la niebla. Mientras los barcos se deleitaban con esta nueva luz, Vanna y Morris subieron a cubierta, atraídos por el espectáculo. Morris, siempre curioso, se asomó por la borda, observando cómo el color del mar se intensificaba aún más entre la densa niebla. Las aguas azul oscuro, habitualmente animadas por el pulso del océano, ahora parecían inquietantemente tranquilas, con solo suaves y lentas ondulaciones que perturbaban su superficie. El agua se movía tan lenta y densamente que parecía una vasta extensión de grasa viscosa y detallada. Vanna, con el ceño fruncido por la preocupación, observaba el mar sospechosamente quieto. Tras un momento de contemplación, sacó un pequeño amuleto de madera” un talismán tallado en la rara madera de aliento marino” de su cuello y lo arrojó a las peculiares aguas. El talismán, que encarnaba la fe y la esencia protectora de la deidad de la tormenta, realizó una danza peculiar al tocar la superficie del mar. Rebotó como si hubiera chocado contra una barrera sólida, sin causar ni una sola onda ni hundirse en las profundidades. En cambio, permaneció inmóvil sobre el lento y gelatinoso mar durante varios instantes antes de comenzar a absorber el profundo tono azul de las aguas circundantes, disolviéndose silenciosamente en el mar como si hubiera sido parte de él desde siempre. Vanna observó este acontecimiento imprevisto con una mezcla de sorpresa e intriga. Sin embargo, a pesar del extraño comportamiento del mar y del amuleto, el familiar y relajante sonido de las olas le acarició los oídos, una constante reconfortante en este lugar inquietante. Por extraño que parezca, parecía que la bendición de la Diosa de la Tormenta Gomona no solo no fue impedida por estas condiciones anormales, sino que tal vez incluso fue invocada un poco más rápidamente de lo habitual en este mar inusual. Mientras reflexionaba sobre esto, la atención de Vanna se fijó de repente en el lejano mar envuelto en niebla. Al mismo tiempo que su mirada se desviaba, un largo y claro silbido de vapor atravesó la quietud de las aguas fronterizas, anunciando un cambio. Una tenue luz comenzó a atravesar la densa niebla, y tras este faro, la vaga silueta de un enorme barco empezó a emerger de la niebla. El sonido ambiental de las suaves olas se hizo ligeramente más intenso, y gracias a esta resonancia psíquica, Vanna recibió la confirmación de sus compañeros de iglesia. Simultáneamente, el coloso emergente y las naves más pequeñas que lo acompañaban comenzaron a desacelerar a una distancia medida, materializándose cada una de ellas entre la niebla como espectros al amanecer. A través de la niebla serpenteante, los barcos recién llegados, junto con el Desaparecidos y el Estrella Brillante ya presentes, comenzaron un ritual de reconocimiento mutuo, un procedimiento crítico y continuo en los enigmáticos mares fronterizos. Esta verificación continua de identidad era esencial porque, en la densa y desorientadora niebla de la frontera, uno nunca podía estar demasiado seguro de si la figura a tu lado seguía siendo la misma entidad de un momento a otro. "Es el 'Tide' de la Iglesia de la Tormenta y su flota acompañante", informó Vanna en voz baja a Duncan, quien permanecía contemplativamente al timón, "La confirmación se ha realizado mediante resonancia psíquica". Duncan asintió con firmeza: “Bien, permítanles acercarse. Que entren en la zona iluminada por nuestras llamas”.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 705

Estás leyendo el capítulo 705 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.