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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 696 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al llenarse el aire de un profundo y resonante estruendo, la atención de Duncan se dirigió de inmediato al centro de la plaza. Allí presenció una escena extraordinaria: las viejas y desgastadas losas de piedra de la plaza comenzaron a moverse con fluidez como arena. Una enorme estructura comenzó a elevarse bajo estas piedras. Lo primero que Duncan vio fue una alta aguja de color blanco grisáceo que perforaba el cielo. Poco después, emergió una grandiosa y antigua tumba. Esta estructura, una magnífica mezcla de pirámide colosal y palacio soberbio, se alzaba solemne y majestuosa. Estaba construida con grandes rocas de color blanco grisáceo y exudaba un aire de silenciosa y rústica grandeza. Duncan observó con asombro cómo la enorme estructura ascendía de la tierra. Su curiosidad se despertó al estudiar su estilo y arquitectura, dándose cuenta de que no se parecía en nada a los estilos arquitectónicos actuales de las ciudades-estado. En cambio, le recordaba a los estilos que había visto en libros sobre el antiguo Reino de Creta. Las etéreas proyecciones de santos esparcidas por la plaza quedaron en silencio, con la mirada fija en la imponente tumba piramidal. Una atmósfera solemne y ligeramente tensa envolvió a la multitud, acallando sus conversaciones. Tras unos minutos, con Vanna y Morris visiblemente confundidos y preocupados por lo que pudiera estar mal, se produjo un movimiento dentro de la tumba. La pesada puerta de piedra se abrió lentamente con un sonido profundo y resonante, revelando pasillos oscuros y lúgubres en el interior. Las proyecciones de almas reunidas miraban fijamente la puerta. Un silencio sepulcral flotaba en el aire antes de dar paso a murmullos y conversaciones en susurros. Duncan, al oír estas conversaciones, presentía que algo andaba mal. Se volvió hacia Vanna y preguntó en voz baja: "¿Cuál es el problema?". Vanna, con la voz teñida de confusión e inquietud, respondió en voz baja: “El guardián de la tumba no ha aparecido. Normalmente, ya habría aparecido”. La expresión de Duncan se volvió más seria con esta revelación. Con el paso del tiempo, la antigua y enigmática tumba permaneció silenciosa en el centro de la asamblea. El supuesto guardián de la tumba no aparecía por ninguna parte. Los silenciosos murmullos entre la multitud comenzaron a extenderse, creando un murmullo de especulaciones. Sin embargo, algunos en la multitud instintivamente dirigieron su atención hacia Duncan, sintiendo su importancia en esta situación. Ignorando sus miradas, Duncan se acercó a Helena con paso decidido. “Parece que esta es una situación sin precedentes”, dijo sin rodeos. “¿Tienen alguna estrategia para manejar esto? Si no, estoy dispuesto a investigar esta supuesta “tumba” yo mismo”. “Esperen un momento” intervino Helena rápidamente, haciendo una breve pausa para ordenar sus pensamientos. Luego se volvió hacia Lune y los demás que estaban cerca, con su decisión clara en la voz. “Vamos a echar un vistazo más de cerca. “De acuerdo” asintió Lune. Luego alzó la voz, dirigiéndose a las proyecciones de almas reunidas en la plaza”: Los demás, quédense en espera. No se acerquen a la Visión 004. Tras dar esta orden, se giró para unirse a Helena, Banster y Frem. El grupo comenzó a dirigirse hacia la imponente tumba. Duncan, tras pensarlo un momento, decidió seguirlos. Lune, al oír pasos, miró hacia atrás. Duncan lo tranquilizó con indiferencia: “Solo voy a echar un vistazo. No te preocupes, no voy a provocar un incendio”. Ante esto, la expresión de Lune se tornó algo compleja, tal vez recordando el devastador incendio que marcó el fin de la Atlántida. Helena, tras una breve vacilación, le hizo un gesto a Vanna y asintió levemente: “Vanna, deberías venir también”. "¿Yo?" Vanna pareció desconcertada por un momento, pero rápidamente recuperó la compostura y se apresuró a unirse a ellos. Morris y los demás permanecieron en lo que consideraban una "zona segura", a una distancia considerable de la tumba. Observaron con ansiedad cómo el grupo se acercaba a la Visión 004. Duncan, caminando con Helena y los demás, llegó a la base de la solemne pirámide grisácea. Se detuvieron ante la puerta silenciosamente abierta. El pasillo tras la puerta se extendía profunda y tenuemente hacia la tumba; su tenue luz apenas revelaba los lejanos contornos del interior. El interior parecía albergar un espacio mucho más amplio y profundo de lo que su apariencia exterior sugería, y el pasillo parecía extenderse interminablemente en la oscuridad. Frem estaba agachado junto a la puerta, examinando algo con atención, mientras Lune presionaba con la mano puntos específicos en la pared exterior de la tumba. Cerca del punto de contacto, unos tenues símbolos parecidos a runas comenzaron a brillar en el aire, con destellos momentáneos. Helena y Banster estaban cerca, ya sea rezando en silencio o permaneciendo alerta ante cualquier señal de peligro. Duncan, intrigado por la escena que tenía ante sí, no pudo resistirse a preguntar: "¿Qué estás haciendo?" Lune, aún ocupado con las runas, explicó con naturalidad: “En la antigüedad, esta 'Tumba del Rey Sin Nombre' tuvo una historia errática. Convocaba aleatoriamente a individuos de todo el mundo, lo que provocaba numerosos incidentes desastrosos. Solo gracias al esfuerzo colectivo de las Cuatro Iglesias Divinas se logró asegurar esta antigua 'anomalía' de funcionamiento autónomo”, continuó, con la atención fija en las runas ocultas. “Estos acuerdos, presenciados por los cuatro dioses, impusieron normas sobre el caótico comportamiento de 'invocación' de Visión 004, lo que condujo al establecimiento del sistema actual de campanas y asambleas veloces...”. Duncan levantó una ceja. "¿Suena como una especie de estrategia de contención?" “Es más bien una 'utilización' limitada”, corrigió Lune, negando con la cabeza. “Una anomalía como esta es realmente incontenible. Pero al comprender sus patrones, podemos reducir su daño e incluso utilizarla en nuestro beneficio. La Visión 004 actual sigue operando sin parar, como siempre. La diferencia es que ahora hemos encontrado maneras de extraerle información sin arriesgar nuestras vidas…” “Una anomalía no se puede contener…” Duncan reflexionó sobre las palabras de Lune, su expresión se tornó pensativa y ligeramente perpleja. Mientras estos pensamientos se arremolinaban en su mente, Duncan consideró la situación de los Desaparecidos. En sentido estricto, el estado actual de los Desaparecidos era de contención, y él, el "Capitán Duncan", era un factor clave para mantenerlo. Este escenario, aunque único, parecía encajar bien con el concepto de "Cero Eterno", a menudo asociado con anomalías y visiones. Negando con la cabeza, Duncan dejó de lado momentáneamente esos pensamientos tangenciales. Su atención se centró justo a tiempo para oír a Frem romper el silencio con un tono grave: “Parece que no hay problema”. “Sí, todo parece estar en orden” coincidió Lune, terminando su evaluación inicial. El anciano elfo se enderezó, retrocedió unos pasos y contempló la imponente tumba piramidal con expresión seria. “Al menos... desde fuera. Duncan habló en voz baja, con mirada analítica: “Si todo está normal por fuera, el problema debe estar dentro”. Luego avanzó hacia la entrada principal de la tumba, observando la oscuridad aparentemente interminable del pasillo. “¿Cuál es el siguiente paso?”. Frem se acercó, atrayendo la mirada curiosa de Duncan. El silencioso e imponente Papa orco golpeó suavemente el suelo con su bastón tres veces. Al instante siguiente, una sombra borrosa se separó del costado de Frem, materializándose rápidamente en otra figura similar a él. “Este es mi avatar histórico de hace una hora”, explicó Frem con naturalidad a Duncan. Al terminar de hablar, este “avatar histórico” avanzó con valentía, cruzando el umbral de la Visión 004 ante la atenta mirada de todos los presentes. A medida que la alta figura se adentraba en el oscuro pasillo, Vanna se acercó a Duncan; sus ojos reflejaban una mezcla de preocupación y tensión. Observaron cómo avanzaba el avatar, solo para verlo detenerse bruscamente en cierto punto. “¿Por qué se detuvo?” preguntó Duncan, volviéndose hacia Frem con una mirada perpleja. Frem frunció el ceño en respuesta, indicando que incluso él, el invocador, no entendía por qué su avatar histórico había dejado de moverse repentinamente. Observó atentamente las profundidades del pasillo, trazando runas en el aire con la mano, como si intentara reconectarse con su avatar. Pero justo entonces, ¡una oleada de inquietud lo invadió! Al mismo tiempo, el avatar histórico, que permanecía inmóvil en las profundidades del pasillo, empezó a temblar levemente, como si girara lentamente la cabeza hacia ellos. Frem, de pie justo afuera de la entrada de Visión 004, cambió repentinamente de expresión y levantó su bastón papal con urgencia. Lanzó una severa advertencia mientras comenzaba a disipar la invocación: "¡Cuidado, contaminación!". Al instante siguiente, Frem cortó con decisión el vínculo de invocación y ordenó la desintegración del avatar. Sin embargo, la punta de su bastón emitió solo una luz breve y tenue, y la alta figura en el pasillo no desapareció como se esperaba. En cambio, tras un breve temblor, continuó su lento y ominoso giro de cabeza... Al girar la cabeza de la figura alta y pálida, reveló un rostro contorsionado en una sonrisa aterradora y retorcida que parecía desgarrar las sombras. En la penumbra, esta grotesca sonrisa se extendió como la alegría de un espíritu demente, y de repente, una cacofonía de murmullos, susurros y extraños aullidos llenó los oídos de todos los presentes, helándolos hasta los huesos. La escena era inquietantemente macabra, estremeciendo a todos los que la presenciaban. Banster y los demás entraron en acción de inmediato, con el cuerpo en tensión, listos para combatir esta siniestra contaminación. Sabían que había mucho en juego: aunque la entidad que se había aventurado en la tumba era simplemente un avatar histórico del Papa de los Portadores de la Llama, la fuerza capaz de corromperla tan rápida y completamente debía ser de naturaleza profundamente malévola y sobrenatural. Sin embargo, justo cuando la situación parecía haber llegado a un punto crítico, una figura alta dio un paso adelante inesperadamente, posicionándose en la entrada y obstruyendo la visión del “avatar histórico” que giraba lentamente. Era Duncan. A su alrededor, capas de llamas ilusorias titilaban y crepitaban, proyectando una luz inquietante. Una barrera de fuego verde se alzó, sellando casi por completo la puerta. Allí estaba, entre las llamas danzantes, con la mirada fija en la figura distante, ahora completamente contaminada por un poder corruptor desconocido. "¿Por qué no seguiste girando?" La voz de Duncan atravesó la tensión, su tono firme pero con un trasfondo de desafío y curiosidad hacia la entidad retorcida que tenía frente a él.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 696

Estás leyendo el capítulo 696 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.