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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 693 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
. Ted Lir pareció sorprendido por la pregunta de Duncan. Observó con recelo los garabatos desordenados que tenía delante. Estas líneas, toscas incluso para los ojos de Ted, eran su mejor intento de replicar lo que recordaba de la escena original. Sin embargo, su reciente viaje por el subespacio había nublado su memoria, difuminando los detalles. Sin embargo, el tono confiado de Duncan hizo que Ted creyera que el misterioso 'Capitán Fantasma' no solo entendía el boceto sino que también sabía lo que se pretendía representar. Duncan examinó el dibujo, luego señaló una sección y preguntó: "¿Esta parte de la estructura está dañada?" Ted frunció el ceño, intentando recordar. Una imagen vaga cruzó por su mente: “Podría ser... No estoy seguro. Solo lo vi de reojo y no vi toda la estructura lateral...”. Antes de que Ted pudiera confirmar, Duncan empezó a dibujar en un espacio vacío del papel, conectando hábilmente con su lápiz los garabatos existentes. Rápidamente dibujó una estructura simétrica de tres partes que Ted y Lucretia no reconocieron como ninguna nave conocida. “Esto consta de tres secciones principales... El grupo de motores está justo aquí...”. Lucrecia, al observar el inusual dibujo, finalmente rompió su silencio: “¿Qué se supone que es esto?” Haciendo una pausa en su dibujo, Duncan respondió suavemente: "Se llama 'Nueva Esperanza'". Ted Lir y Lucretia intercambiaron miradas desconcertadas y exclamaron al unísono: "¿Nueva Esperanza?" Detrás de ellos, Alice intervino: "¿Qué es Nueva Esperanza?" Duncan sostuvo la mirada curiosa de Alice con una expresión seria y ligeramente misteriosa. Alice, ajena a la profundidad de su mirada, ladeó la cabeza, perpleja: "¿Por qué me miras así?" “Es una nave espacial” aclaró Duncan, dándose la vuelta con un dejo de emoción en la voz. “Hace mucho tiempo, llegó a nuestro mundo... O más precisamente, como otros 'fragmentos', se estrelló aquí entre los restos que forman nuestro mundo. ¿Una nave espacial? ¿Una nave voladora? Ted Lir expresó su asombro, que luego se transformó en comprensión: "¿Entonces dices que es otro 'fragmento de mundo'? ¿Una nave espacial llamada 'Nueva Esperanza', parte de la cual terminó en el subespacio y se transformó en la mansión que vi?" Sus gestos transmitían una mezcla de incredulidad y asombro. Duncan no respondió directamente a la pregunta de Ted, sino que volvió a mirar el boceto. Este boceto, basado en los recuerdos de Ted, no era del todo exacto, pero aun así representaba la escena que Duncan había imaginado: la “Nueva Esperanza” en llamas mientras se desplomaba sobre su mundo. . Duncan recordó cómo tuvo esta visión. Ocurrió mientras examinaba la extraña "llave de cuerda" de Alicia, cuando extendió su llama hacia la llave de latón, una práctica habitual al explorar objetos sobrenaturales. Fue entonces cuando vislumbró el "eco" dentro de la llave. En ese breve eco, la llave de Alice se transformó en un inusual dispositivo de almacenamiento de datos. La visión culminó con el catastrófico descenso de la Nueva Esperanza. Durante mucho tiempo, Duncan había recopilado información sobre esta “nave espacial”, escudriñando leyendas y registros históricos en busca de cualquier mención de un accidente antiguo en su mundo. Una pregunta persistía: ¿Por qué la “llave de cuerda” de Alicia reveló una visión del accidente del Nueva Esperanza? ¿Qué podría vincular una simple muñeca gótica con una nave espacial que se estrelló hace mucho tiempo? La brecha entre “muñeca” y “nave espacial” era enorme, e incluso a Duncan, experto en establecer conexiones, le resultó difícil superarlas. Sin embargo, había surgido una nueva pieza del rompecabezas, aún más desconcertante. Ted Lir se había topado con la mansión de Alice en el subespacio, una mansión que a veces parecía transformarse en parte de los restos de la Nueva Esperanza. Duncan no tenía motivos para dudar del relato de Ted Lir. Descartó rápidamente cualquier error en sus observaciones. Parecía improbable que Ted, en su estado de confusión, hubiera descrito erróneamente algo tan específico como el diseño del New Hope. La mente de Duncan ahora estaba tejiendo un tapiz de pistas fragmentadas y caóticas, lo que dio lugar a una serie de teorías increíbles. Sumido en sus pensamientos, Duncan metió la mano en el bolsillo y sacó la llave de latón que usaba para dar cuerda a Alice. La llave, adornada con el misterioso símbolo del infinito, yacía fría y silenciosa en su mano, guardando sus secretos en un silencio eterno. Después de un momento, Duncan guardó la llave y miró hacia arriba, encontrándose con los ojos curiosos pero ansiosos de Lucretia y Ted Lir. “Cambiemos de tema por ahora” sugirió Duncan, sacudiendo ligeramente la cabeza mientras se concentraba en Ted. “Dime, ¿qué más viste en el subespacio? Al darse cuenta de las profundas y peligrosas implicaciones de la “Nueva Esperanza”, Ted asintió y, sabiamente, contuvo su curiosidad. Empezó a describir las visiones sobrenaturales que había presenciado en el enigmático reino del subespacio. Ted detalló escenas llenas de elementos surrealistas y sobrenaturales: una figura enorme parada solemnemente en el desierto, un trono ocupado por un gigante sin cabeza, un guerrero sin nombre que yacía eternamente contra unos escombros y varios otros fenómenos extraños y confusos que desdibujaban la línea entre la realidad y la imaginación. Durante todo el relato de Ted, Duncan permaneció en silencio, absorbiendo cada detalle y asintiendo ocasionalmente, absorto en la historia hasta que Ted hizo una pausa. Duncan exhaló profundamente, como para liberarse del peso de las historias que acababa de escuchar. Las historias del cadáver decapitado en el trono, del guerrero sin nombre junto a los espeluznantes restos y de la inmensa estructura en el desierto desolado eran ciertamente difíciles de comprender. Sin embargo, para Duncan, estas escenas eran sucesos subespaciales más creíbles que la idea de que “la mansión de Alice apareciera en el subespacio” o que “la mansión de Alice formara parte de la Nueva Esperanza”. “Qué viaje tan sobrenatural e inolvidable”, comentó Lucretia tras un largo silencio, rompiendo el silencio de la sala. “Quince minutos… Sr. Ted, las experiencias que ha compartido en esos quince minutos podrían dar pie a toda una vida de investigación para muchos académicos”. “Podría basar la segunda mitad de mi carrera académica en solo estos quince minutos, pero sinceramente, ojalá no lo hubiera experimentado”, admitió Ted con un suspiro. “¿Sabes? Todavía oigo esos extraños zumbidos en mi cabeza... Los siento vivos, retorciéndose en mi mente. A pesar de mi formación en psicología de la resiliencia y control de la fuerza de voluntad, combatir este ruido es increíblemente difícil. Parece que estas secuelas durarán mucho tiempo…” Se encogió de hombros; su expresión era una mezcla de preocupación y frustración. Y para colmo, mañana tengo que volver a la academia y enfrentarme a esos estudiantes testarudos... Sus opiniones simplistas pero equivocadas sobre lo académico me parecen otra especie de 'ruido subespacial'... Como agobiado por los ecos persistentes del subespacio y la abrumadora tarea de enfrentar el futuro, el Sr. Truth Keeper levantó su mano a su frente en un gesto de angustia. Duncan respondió con un suspiro compasivo, dándole una suave palmadita en el hombro a Ted. "Entiendo perfectamente ese sentimiento". Ted miró a Duncan, sorprendido. "¿Cómo pudiste entenderlo?" Duncan hizo una pausa, pues le resultaba difícil explicarlo, pero luego pensó en el cuaderno de tareas de Shirley y en el cuaderno de dibujo de Alice. “…Tengo ejemplos aún más claros que tus estudiantes en mi barco”. Al principio, Ted estaba confundido, sin entender bien el punto de Duncan, pero luego asintió con una expresión compleja en el rostro. "Parece que tú también tienes tus desafíos". Tras ese intercambio, Ted se quedó en silencio, aparentemente agotado por revivir sus experiencias en el subespacio y necesitando un respiro mental. Sin embargo, justo cuando parecía calmarse, algo despertó su memoria y se animó como si recordara otro detalle significativo. “Hay otro asunto que necesito discutir” dijo Ted de repente, con un tono serio. “No se trata del subespacio, sino del... Roble Blanco. La expresión de Duncan se tornó perpleja al oír la mención del barco. "¿El Roble Blanco?", repitió. "¿Qué hay de él?". Ted hizo una pausa, como si eligiera cuidadosamente sus palabras. “No estoy seguro de si fueron solo los efectos del subespacio, donde mis sentidos y pensamientos estaban alterados. Pero tengo la persistente sensación de que algo no iba bien durante mi estancia con ese 'Marinero' en el Roble Blanco”. El rostro de Duncan adoptó una expresión seria mientras escuchaba. “Te refieres a la “anomalía” identificada como número 077, ¿verdad?” preguntó Duncan con urgencia. “¿Qué te pareció extraño exactamente? Ted frunció el ceño, intentando expresar su intuición. "Es difícil de describir, pero después de regresar, cada vez que recuerdo mi conversación con esa 'anomalía', tengo la inquietante sensación de que no estaba hablando solo con 'él'", explicó, hablando con cuidado mientras intentaba recordar con precisión la interacción. "Hablamos de diferentes visiones del mundo, de la perspectiva de ser una 'anomalía'. Cuando respondió... tuve la extraña sensación de oír varias voces... Era como si algo más, algo oculto, estuviera presente en ese barco, y estuviera muy cerca de ese 'Marinero' en ese momento".
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 693

Estás leyendo el capítulo 693 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.