Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 668 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras Duncan observaba el inmenso y solitario ojo del derrotado Rey Gigante Pálido, notó una anomalía en su reflejo. El ojo, un portal caótico y enigmático, reflejaba las imágenes de varias figuras que semejaban antiguos reyes, con un notable espacio vacío entre ellas. Se preguntó si este vacío había sido dejado allí por casualidad o a propósito.
Apoyado en la barandilla del barco, Duncan quedó fascinado por el ojo gigante. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su propia imagen ocupaba el espacio vacío en el reflejo. Al principio, lo descartó como insignificante hasta que empezó a notar otras figuras borrosas y sombrías en la niebla que envolvía el ojo.
Duncan estuvo tentado de considerarlo una mera coincidencia, pero le costaba creer en sucesos aleatorios en un entorno tan sobrenatural. Allí estaba, en el subespacio, entre las reliquias de un dios antiguo.
Con creciente inquietud, Duncan comenzó a retirarse como si temiera perturbar algo en ese espacio sagrado e inquietante.
El Rey Gigante Pálido, sin vida, con las imágenes de reyes reflejadas en su ojo, parecía observarlo en silencio. A Duncan le pareció que estas figuras fantasmales de antaño escrutaban cada uno de sus movimientos.
Continuó retrocediendo lentamente, aumentando la distancia entre él y el ojo.
De repente, Duncan se sobresaltó al ver su reflejo reaparecer entre los reyes.
Su corazón se aceleró mientras observaba que su reflejo comenzaba a transformarse.
La imagen borrosa, que alguna vez se parecía a Duncan con su uniforme de capitán y su sombrero tricornio, comenzó a temblar y rápidamente se transformó en otra figura: un hombre con una camisa blanca y pantalones negros, que parecía frágil y tenía un rostro indistinto.
Este era Zhou Ming.
Zhou Ming permaneció inmóvil en la cubierta, con la mirada fija en el turbio ojo gigante, a apenas un brazo de distancia de la barandilla, cautivado por su reflejo.
Después de un rato, se acercó de nuevo, atraído por el ojo. Mirando a través de la densa neblina, se concentró en su reflejo borroso y extendió lentamente la mano hacia él.
Consciente de los peligros de este reino misterioso y peligroso, sintió como si estuviera realizando un experimento arriesgado. Finalmente, sus dedos tocaron la superficie del ojo.
Un extraño vacío emanaba de las yemas de sus dedos. En ese momento, Zhou Ming recordó la descripción de Lucrecia sobre la extraña sensación de vacío al tocar el pilar cilíndrico en el límite. Podía sentir algo, pero carecía de calidez y solidez, dejándolo brevemente desorientado y confundido.
Entonces, el reflejo del hombre de la camisa blanca comenzó a desintegrarse rápidamente. Los colores de la imagen comenzaron a desvanecerse, desapareciendo al instante. Al desaparecer los colores, surgió una visión extraordinaria: innumerables puntos de luz explotaron como la luz de las estrellas.
Este impresionante despliegue de luz estelar pronto reemplazó la figura humana que se desintegraba. Al principio, las estrellas conservaban una forma humana vaga y distorsionada, pero rápidamente parecieron brotar del contorno de la figura humana, creando un espectáculo similar a una galaxia, llenando todo el globo ocular de luz radiante. La luz estelar no se detuvo allí; continuó extendiéndose, extendiéndose hacia Zhou Ming, tocando sus dedos extendidos.
Cuando la luz de las estrellas lo tocó, Zhou Ming experimentó un rugido abrumador dentro de su mente.
Este rugido era una compleja mezcla de sonidos, una inmensa oleada de información condensada en un instante único y abrumador. Era como acceder a una enorme base de datos capaz de explicar el universo entero: un portal lleno de los pensamientos y consejos de miles de personas, resonando en un instante fugaz y eterno a la vez. Zhou Ming se sentía abrumado, su consciencia fluctuaba en medio de esta cacofonía mientras intentaba desesperadamente descifrar las voces superpuestas. Se encontraba al borde de la comprensión, bombardeado por fragmentos de significado.
“…Somos humanos… estamos en la cima de todo en este momento…” declaró una voz en medio del caos, sobresaltando a Zhou Ming.
“…Casi hemos desentrañado todos los misterios…”
“…Las leyes del movimiento de las estrellas… El tiempo y el espacio, el ascenso y la caída de la información…”
“Hasta que descubrimos que el fin del tiempo es destrucción… un evento más allá de nuestros modelos cognitivos… que ocurre fuera de nuestro universo…”
“La búsqueda del tiempo hacia adelante perdió sentido… dentro de un modelo finito… la probabilidad de evitar este evento es cero… hemos decidido enviar #*#%¥ @ en reversa a…”
“Lo llamamos ‘Singularidad Inversa’. En nuestros cálculos, después de este evento, el único fragmento que puede permanecer intacto en todas las líneas de tiempo tiene una duración de 0,002 segundos…”
“Eres Zhou Ming, tú… fecha del antiguo calendario 2022-07-10-07-10-00-000… hasta el 2022-07-10-07-10-00-002…”
“Ahora es 41765 – 12c – 32 – 15b, todo ha terminado ante nuestros ojos”.
"Buena suerte."
“Buena suerte para ellos.”
“Buena suerte para nosotros…”
Zhou Ming sintió como si lo hubieran sacado de una caída libre infinita, regresando a un instante que parecía congelado en el tiempo. El abrumador rugido de voces se desvaneció en un eco lejano, y su racionalidad resurgió. En ese frágil momento de claridad, retrocedió instintivamente, abrumado por la enormidad de lo que acababa de oír.
Sin embargo, el fascinante espectáculo de luz estelar que emanaba del ojo gigante ya se había desvanecido. Los reflejos en la superficie del globo ocular, incluyendo a “Duncan”, “Zhou Ming”, el “Gigante Pálido” y los antiguos reyes, habían desaparecido.
Las innumerables "sombras" acumuladas en el ojo durante siglos parecían haber sido "arrastradas" por la cacofonía del rugido. Solo quedaba un velo turbio y opaco que cubría el globo ocular, carente de cualquier imagen o información perceptible.
Ahora era evidente que este globo ocular había servido simplemente como un “recipiente de información”. Tras una potente liberación y purificación de información, todo lo que alguna vez había adornado su superficie fue borrado.
Un profundo silencio envolvió la zona; los estruendosos rugidos anteriores habían desaparecido. El subespacio había regresado a su quietud perpetua, dejando la cubierta del Desaparecido silenciosa y desolada.
Sin embargo, los fragmentos de información liberados en el rugido seguían dando vueltas en la mente de Zhou Ming. Esta tormenta mental tardó bastante en apaciguarse, hasta que finalmente se asentó en profundas impresiones y recuerdos que permanecerían para siempre en su conciencia.
Retrocediendo unos pasos, Zhou Ming se llevó la mano a la frente, respirando con dificultad. Su corazón, que había estado acelerado, comenzó a latir más despacio. Poco a poco, recuperó la capacidad de pensar con claridad.
Zhou Ming permaneció largo rato en el oscuro y caótico vacío del subespacio, dejando pasar el tiempo, carente de sentido. Reflexionó profundamente en este silencio eterno hasta que, tras un tiempo indeterminado, volvió a moverse.
Al levantar la vista, su mirada desapareció en la lejana oscuridad que parecía engullirlo todo. Sabía que aún se escondían innumerables secretos más allá de ese punto, pero se sentía exhausto. El abrumador rugido lo había agotado, dejándolo sin fuerzas para navegar el barco fantasma a través del vacío infinito.
"Es hora de volver", susurró Zhou Ming, a pasos firmes hacia la puerta del camarote del capitán. Recordó el método para regresar del subespacio al mundo real: abriendo la "Puerta de los Perdidos" para entrar en otro espacio oscuro, y luego abriendo la puerta de nuevo desde ese espacio oscuro, podría regresar a la dimensión real.
Deteniéndose con la mano en el pomo de la “Puerta de los Perdidos”, Zhou Ming echó una última mirada al caos infinito que estaba a punto de abandonar. Estaba seguro de que algún día volvería para continuar su exploración.
Sin dudarlo, ejecutó rápidamente la maniobra de “apertura de doble puerta”.
Al cruzar, el familiar sonido de las olas y la brisa fresca y salada que le rozaba las mejillas le trajeron una sensación de alivio. Una vez más, era Duncan, de vuelta a la realidad familiar de su propio mundo.
Al levantar la vista, Duncan vio la luz fría y desolada de la Creación del Mundo agrietado derramándose desde el cielo sobre el mar. Los tenues rayos dorados de las aguas lejanas se mezclaban con esta luz celestial, creando un paisaje nocturno ligeramente inquietante, pero cautivador, cerca de Wind Harbor.
El suave crujido del barco se mezclaba con el sonido de las olas cercanas. Esto se complementaba con el suave sonido de las cuerdas al ajustarse en los mástiles, creando una sinfonía de sonidos marítimos.
En ese momento, las experiencias de Duncan en el subespacio parecían surrealistas, casi como un sueño extraño.
Sacudiendo la cabeza para despejarse, estaba seguro de que no era solo un sueño. Era información vital, que tal vez revelaba verdades sobre su existencia. Sin embargo, tenía que dejar de lado esos pensamientos abrumadores por ahora. Con muchos detalles cruciales aún por descubrir, sus teorías actuales aún no podían formar una imagen completa.
Desde el otro lado de la puerta se escuchaba la voz familiar de su “primer oficial”, que hablaba de asuntos marítimos.
Habiendo terminado con las costumbres y la cultura de los mares del norte, debo hablarles de los mares centrales. Soy un marinero experimentado, y las ciudades-estado de allí…
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Duncan, trayendo una sensación de normalidad. Respiró hondo para tranquilizarse y abrió la puerta del camarote del capitán.
Dentro, junto a la mesa de navegación, vio una cabeza de cabra charlando animadamente con otra. Su conversación se interrumpió bruscamente cuando Cabeza de Cabra se giró para saludar al capitán en la puerta.
“Duncan Abnomar” anunció Duncan, evitando cualquier pregunta.
Cabeza de Cabra pareció sorprendido por un momento, luego se emocionó al reconocerlo: "¡Ah! ¡El capitán ha vuelto!". Su voz resonó cálidamente, dando la bienvenida a Duncan mientras regresaba al ambiente familiar de su camarote.

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Estás leyendo el capítulo 668 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.