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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 600 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Reflexionando, la profundidad intelectual y los matices de un erudito experimentado como Morris eran marcadamente diferentes a los del individuo promedio. Durante su momento de reflexión, Morris planteó una pregunta que proporcionó una visión inmediata a muchos a su alrededor. Mientras intentamos reconstruir el rompecabezas, debemos considerar una hipótesis importante” comenzó Morris, acomodándose en su sofá. “Vanna experimentó un desierto, mientras que otros describen un bosque. Suponemos que ambos paisajes provienen del mismo Sueño del Sin Nombre. Desde esta perspectiva, hay dos posibles interpretaciones” continuó, aclarando sus ideas. “O bien el desierto y el bosque ocurren simultáneamente, pero en lugares diferentes, o bien son el mismo lugar, solo que representados en momentos distintos. Pero una cosa está clara: no son dos escenarios completamente independientes. O bien el espacio y el tiempo se entrecruzan de una forma u otra. Mientras trataba de comprender el profundo hilo de pensamiento de Morris, Nina preguntó, desconcertada: ¿Por qué estos lugares no podían representar diferentes momentos y ubicaciones simultáneamente? Morris respondió con paciencia: “Porque ambos pertenecen a un solo sueño. Un solo sueño no puede abarcar múltiples líneas temporales o entidades espaciales separadas. Si así fuera, estaríamos hablando de dos sueños distintos, según mi comprensión actual”. Nina asintió; su expresión era una mezcla de iluminación y preguntas persistentes. Sumido en sus pensamientos, Duncan consideró las dos interpretaciones que Morris había ofrecido. Reflexionando sobre sus hallazgos anteriores, finalmente expresó: “Debemos recordar que más allá del desierto y el bosque, existe este lugar único que parece desdibujar los límites de la realidad. No se encuentra dentro del sueño, pero es innegablemente un fragmento del Sueño del Sin Nombre”. Reconociendo la referencia de Duncan, Morris añadió rápidamente, con gravedad: “Te refieres a ese reino nebuloso con los otros Desaparecidos donde la nave navega entre la niebla, ¿verdad? ¿Qué significa ese misterioso territorio cubierto de niebla en el contexto del Sueño del Sin Nombre?” Duncan ofreció su perspectiva: “Para mí, se siente como un espacio de transición, que quizás marca la frontera entre la vigilia y el sueño profundo. En la nave, la Desaparecida, se pueden sentir los restos de la Atlántida, pero no hay una visión directa del sueño en sí. Esto sugiere las características de la periferia de un sueño. Es fascinante pensar que esta frontera dentro del Sueño del Sin Nombre es tan amplia que puede albergar una nave que navega libremente en su interior”. Los vibrantes y brillantes rayos de luz que había experimentado a bordo absorbían la mente de Duncan. Estos rayos no solo eran imágenes deslumbrantes; resonaban con la voz evocadora de la Atlántida, llenándolo de asombro y contemplación. La sombra era más que un simple barco; era una manifestación nacida del sueño de Cabezas de Cabra. Surcaba las aguas etéreas que bordeaban el mundo onírico de la Atlántida. Dentro de este mundo onírico, la majestuosa ciudad de la Atlántida parecía estar en perpetua expectación, esperando a Saslokha. Sin embargo, la cabeza de cabra del sueño le había revelado un profundo secreto a Duncan: Saslokha no solo había fallecido, sino que llevaba eones desaparecido. Absorto en estas reflexiones, Duncan se despertó bruscamente, sacudiendo la cabeza como para disipar el peso de la revelación. Al observar la habitación, percibió una anomalía. Su mirada se fijó en Lucrecia y preguntó: “¿Dónde está el rabino?”. Lucrecia sonrió levemente.” Te costó darte cuenta. El rabino no ha regresado. Se ha adentrado en otro sueño, probablemente cazando a quienes percibe como presas. Duncan, momentáneamente sorprendido, pronto comprendió las implicaciones de la declaración de Lucrecia. ¿Podría ser que el misterioso muñeco conejo, Rabino, realmente hubiera perseguido a esos misteriosos miembros del culto? Lucrecia continuó: “Cuando Rabbi emerja, habrá atravesado las pesadillas más oscuras de los cultistas. Se le ha ordenado que perdone a algunos y dejará pistas en el mundo tangible que te guiarán hasta su ubicación. Créeme; Rabbi es experta en tales tareas”. En reconocimiento a sus palabras, Duncan asintió levemente. De repente, una sensación intuitiva le hizo mirar la mesa de centro junto a él. Al pasar delicadamente los dedos sobre ella, una llama verde fantasmal cobró vida, delineando un espacio que empezó a reflejarse como un espejo. Dentro de este nuevo portal, la figura de Agatha se formó gradualmente. Agatha, Duncan se dirigió a la mujer que tomaba forma dentro del reflejo: ¿Ha ocurrido algo en el barco? Agatha respondió con prontitud, con voz llena de urgencia: “Creo que he descubierto el catalizador del reciente despertar en el Sueño del Sin Nombre. Parece estar relacionado con el primer oficial del barco. Te insto a que regreses al barco si puedes”. Entre las aguas salobres de Wind Harbor, la embarcación conocida como el Desaparecido navegaba envuelta en una densa y misteriosa niebla. Sin previo aviso, un portal ardiente se encendió en su cubierta, proyectando una luz sobrenatural. De este portal luminoso, dos figuras emergieron: Duncan y Alice. Al atenuarse la luz del portal, Duncan, sintiendo el suave balanceo del barco bajo sus pies, se giró y vio a Alice a su lado. La decisión de Alice de regresar con él había sido rápida, marcada por su inquebrantable lealtad. Al ver la mirada inquisitiva de Duncan, Alice respondió con su característica sonrisa tonta, exclamando juguetonamente: “¡Parece que has vuelto a tener mi compañía!”. Suspirando con una mezcla de diversión y exasperación, Duncan le hizo un gesto a la muñeca: “Ya que estás aquí, necesito que inspecciones el almacén de alimentos. Revisa esos barriles que sospechábamos que estaban contaminados”. Con los ojos brillantes de entusiasmo, Alice saludó y cantó: “¡Adelante, Capitán!”. Sus pasos, ligeros y animados, la llevaron lejos, dejando a Duncan observándola un momento antes de redirigir su camino hacia los aposentos del capitán. Al abrir las puertas de la cámara, se encontró con una visión inesperada. La cabeza de cabra, una presencia inquietante pero familiar a bordo del Desaparecido, ya estaba allí, con sus ojos oscuros y vidriosos mirándolo fijamente. A pocos metros de distancia, un espejo ovalado ornamentado mostraba el reflejo de Agatha. La Guardiana, habitualmente estoica, ahora parecía visiblemente agotada, con el rostro marcado por la fatiga y la preocupación. Antes de que Duncan pudiera expresar su sorpresa por la aparición de Agatha, la cabeza de cabra, con una urgencia casi frenética, comenzó a parlotear incesantemente: ¡Ah! ¡Capitán! ¡He estado esperando sin parar! ¿Es cierto? ¿Lo que mencionó Agatha? ¿Que el Sueño del Sin Nombre se manifestó de nuevo? ¿Te encontraste con otra entidad parecida a mí? Agatha me dijo que el misterioso Desaparecido surgió de mi sueño, ¡pero ni siquiera era consciente de que podía soñar! Habló de una sacudida involuntaria que despertó el Sueño del Sin Nombre, interrumpiendo tus planes. Pero te aseguro que no recuerdo nada de tales eventos. Nunca tuve la intención de ocultarte ningún secreto. Duncan se sintió abrumado por el aluvión de preguntas; el tono frenético de la voz de la cabeza de cabra le atravesaba los oídos como agujas afiladas. Una resonancia enloquecedora llenó la sala, resonando a su alrededor, hasta que finalmente, con un gesto firme y alzando la voz, exclamó: “¡Silencio!”. La cabeza de cabra cesó bruscamente su arremetida verbal. Desde su base, resonó un crujido escalofriante, similar al de madera o hueso tensados, lo que sugería que incluso la repentina interrupción tuvo repercusiones físicas. Al entrar Duncan en la habitación, el inconfundible eco del suspiro de Agatha llenó el aire. El sonido emanaba del espejo ornamentado cercano, recordando a un prisionero que exhalaba un suspiro de alivio al ser liberado. Por fin, la prueba termina. Los ojos de Duncan se entrecerraron mientras lanzaba una mirada inquisitiva al espejo, donde estaba grabada la imagen de Agatha. “Siguiendo tus instrucciones, no le oculté nada al primer oficial sobre lo ocurrido anoche” explicó Agatha, con el cansancio evidente en su voz y postura. “Entonces, esto sucedió. Antes de que llegaras, no cesaba su incesante parloteo. Sin importar a dónde me retiraba en el barco, su voz persistía. Me he enfrentado a espíritus vengativos en las criptas de Frost que, incluso después de sufrir traición, perder a seres queridos, encontrar la muerte y resucitar gracias a una amargura inquebrantable, no eran ni de lejos tan habladores. ¡Su volumen de habla supera al de una reunión de ancianas quejándose del aumento del precio del pan en un mercado! Con creciente frustración, se lamentó: “Lo he intentado, ¡pero no puedo silenciarlo! ¡Parece que solo tú tienes el poder de someterlo!”. Duncan se dio cuenta al comprender la magnitud de las recientes pruebas de Agatha. Reprimiendo una risita, comentó con empatía: “Parece que has superado un gran desafío”. Cansada, Agatha exhaló otro suspiro y su imagen en el espejo se hizo añicos por un momento, indicando su falta de voluntad para seguir involucrado. Sacudiendo la cabeza con desconcierto, Duncan se preguntó si había sido un error presentar a su tripulación nociones tan complejas, dadas sus interpretaciones a veces desconcertantes. Volviendo su atención a la imponente presencia de la cabeza de cabra, fijó su mirada en la figura tallada. El objeto inanimado, aunque de madera, parecía extrañamente distorsionado, posiblemente agobiado por sus tumultuosas emociones. Al iniciar la conversación, Duncan instruyó: “Ante todo, controla tu parloteo incesante”. Haciendo una pausa para enfatizar, añadió: “Y sí, el relato de Agatha es exacto”. La cabeza de cabra pareció procesar esto, su boca tallada se abrió y se cerró varias veces, y finalmente dijo: Entonces, ¿fue genuinamente un reflejo de mi sueño lo que dio forma al Desaparecido que encontraste en ese reino de sombras? Tras respirar hondo, Duncan respondió: Otra posibilidad es que, mientras la noche cubre Wind Harbor, tus sueños naveguen en los márgenes del Sueño del Sin Nombre. La figura de madera se balanceó levemente, emitiendo sutiles crujidos, con un aspecto genuinamente perplejo. Pero estaba seguro de que mi navegación consciente coincidía con el registro de la carta náutica sobre el rumbo del Desaparecido, en consonancia con mis recuerdos. Agatha, que hasta entonces había permanecido en silencio, intervino bruscamente: Entonces, ¿cómo racionalizarías tu repentino malestar al acercarse el amanecer? La habitación se llenó de un silencio palpable, sólo interrumpido por el gran peso de las cabezas de cabra y la ausencia de palabras. Duncan luego desvió su mirada hacia el espejo antiguo. Agatha, fragmentada hacía apenas unos momentos, ahora parecía completamente completa y alerta, observando con absorta atención el drama que se desarrollaba. Tras mi abrupta partida del Sueño del Sin Nombre, me apresuré a regresar a este lugar” comenzó Agatha con voz firme y llena de intención. “A mi regreso, observé al primer oficial pasar de un estado de trance profundo a la normalidad. Aunque fingía estar perdido en simples ensoñaciones, no pude evitar notar la extraña sincronicidad: el reflejo del Desaparecido pareció recuperar su forma en el mismo instante en que el primer oficial despertó. Mi intuición me lleva a postular que este evento simultáneo podría ser el catalizador que puso fin abruptamente al Sueño del Sin Nombre. Por lo tanto, me hace creer” continuó Agatha con una pausa pensativa” que el destino del Sueño del Sin Nombre está íntimamente ligado a sus soñadores. Ya sea el reino místico de la Atlántida o nuestro Primer Oficial, en el momento en que uno de ellos recupera la consciencia, el sueño llega a su fin.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 600

Estás leyendo el capítulo 600 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.