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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 572 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Reaccionando rápidamente, Shirley se basó en sus años de experiencia interpretando a la gente y dominando los disfraces. Estas habilidades habían agudizado su capacidad para mantener una cara de póquer imperturbable. Aflojó ligeramente la cadena de Dog y miró al hombre con una mezcla de curiosidad y cautela. "¿Pasa algo?", preguntó. El hombre, cuya aura se había sentido abrumadoramente oscura, pareció relajar sus tensos músculos faciales ante su pregunta. “No se preocupen, hermanos. Las reglas para navegar en el Sueño del Sin Nombre aún no se comprenden del todo. Experimentar algunas discrepancias al entrar en este sueño es normal”. Hizo una pausa, mirándola con renovado escepticismo. “Sin embargo, es inusual ver a alguien de tu juventud aquí. ¿Estás segura de que deberías aventurarte en el Sueño del Sin Nombre?”. “La edad no importa cuando se trata de la conexión con el abismo” respondió Shirley con brusquedad, agitando su robusta cadena negra para enfatizar. Dog emitió un gruñido suave pero amenazante en señal de acuerdo. “No dejes que mi apariencia juvenil te engañe. Soy una invocadora experimentada. El hombre, que parecía ser miembro del misterioso Culto de la Aniquilación, disipó sus dudas iniciales con una sonrisa forzada. Ah, me disculpo por mi escepticismo. Su mirada se desvió entonces, fijándose en una línea en la distancia que parecía marcar un límite invisible. Mmm, el límite de erosión fue una suerte. Parece que no estamos lejos del muro. Sintiendo alivio al ver que su atención había cambiado, Shirley tomó nota mental de los términos desconocidos que había usado: el límite de erosión y el muro. Con el rostro impasible, archivó esta nueva información para considerarla más adelante. Había notado que el límite se expandía de forma bastante errática antes. La verdad es que era bastante inquietante. ¿Dices que la zona de erosión se estaba expandiendo? El hombre arqueó una ceja. Suena bastante lamentable. Sin embargo, a medida que el Sueño del Sin Nombre siga evolucionando, es probable que estos sucesos aumenten en frecuencia. Según esos Enders, la degradación y el eventual colapso de este sueño son inevitables. Por eso es imperativo localizar el Muro Silencioso lo antes posible. No deberíamos demorarnos más. Mientras hablaba, el hombre levantó ligeramente la mano derecha. Una etérea cadena oscura se materializó junto a él, suspendida en el aire. Los extremos de la cadena se fusionaron formando una entidad aterradora: un Cuervo de la Muerte, que parecía medio descompuesto, una grotesca mezcla de huesos y sombras arremolinadas. Al materializarse la criatura conocida como el Cuervo de la Muerte, desató de inmediato un grito penetrante y discordante que pareció resonar siniestramente en el sueño. Sus alas, una macabra construcción de huesos esqueléticos y membranas destrozadas, batieron vigorosamente mientras se elevaba brevemente en el aire. Pareció percibir alguna forma de energía o corriente en este mundo surrealista antes de posarse hábilmente sobre el hombro de su amo. A pesar de sus aparentemente limitadas capacidades cognitivas, el demonio de alguna manera transmitió información al hombre, quien rápidamente determinó una dirección general para moverse. “Deberíamos ir por aquí”, dijo, mirando hacia las oscuras y amenazantes profundidades del bosque cercano. En silencio, Shirley siguió al hombre alto, cuya aura emanaba una oscuridad inquietante. Guió a Dog y se adentró con cuidado en el laberíntico bosque. Bajo su aparente calma, los pensamientos de Shirley corrían a toda velocidad. Analizaba los motivos del hombre, contemplaba cómo sonsacarle información sutilmente sin despertar sus sospechas, planeaba cómo emular a un miembro creíble del Culto de la Aniquilación y también formulaba un plan rápido para incapacitarlo si su tapadera era descubierta. Shirley sintió que su mente se revitalizaba y funcionaba a máxima eficiencia, liberada de la rutinaria tarea de números y textos que alguna vez había embotado sus capacidades cognitivas. Caminando con cautela, se mantenía a una distancia precisa del cultista. Una distancia demasiado corta podría alarmar, pero mantenerse demasiado lejos lo pondría fuera del alcance de los Dogs. Para ella era crucial que se mantuviera a una distancia de ataque de su fiel compañero canino. Tras unos instantes de tenso silencio, Shirley adoptó un nombre falso y preguntó con cautela: “Soy Sara. ¿Cómo te llamas?”. Su crianza en un barrio peligroso, donde el engaño era a menudo una habilidad de supervivencia, le dio la confianza para decir esta pequeña mentira sin esfuerzo. El cultista respondió sin girarse: “Richard. Los nombres importan poco, joven camarada. Nuestro Señor del Inframundo nos ofrece vías directas a la Esencia”. Ah, tienes razón. Solo tenía curiosidad” asintió Shirley apresuradamente. Luego añadió, como si se le hubiera ocurrido”: ¿Había muchos más que entraron en el sueño esta vez? “Una docena de hermanos y hermanas de nuestra iglesia están aquí” reveló Richard. “Provienen de varias ciudades-estado, pero desconozco los detalles. Los Aniquiladores de mayor rango se encargan de la planificación. Soy muy parecido a ti: simplemente sigo las órdenes de los emisarios. Fingiendo un poco de frustración, Shirley murmuró: “No me dan mucha información por mi edad. Solo me enviaron a recopilar información”. Y para colmo, al entrar, me topé con la zona de erosión en expansión. Hoy he tenido una racha de mala suerte. Gracias al Señor del Inframundo por cuidarme. Richard la miró con ojos desprovistos de sospecha, pues Dog era su mayor credencial. Al fin y al cabo, solo los miembros del Culto de la Aniquilación podían cohabitar pacíficamente con tales entidades demoníacas. Eso estaba claro, y mientras así fuera, eran innegablemente hermanos en esta retorcida comunidad. En su mente, Shirley calculó que Richard, el cultista, probablemente la consideraba solo una recluta ingenua y quizás algo problemática. Al reconocerlo, sintió una ligera oleada de confianza. Ella comenzó a desempeñar cuidadosamente su papel de miembro inexperto, salpicando la conversación con preguntas sutiles y penetrantes. En su mente, escuchó la voz de Dog teñida de confusión: Shirley, ¿por qué siento que estás inusualmente animada? ¿Bromeas? ¡Estoy a punto de hacer algo increíblemente útil! Manteniendo una expresión facial neutral, continuó conversando con el cultista que tenía delante. En su diálogo interno con Dog, añadió: “Si logro extraerle información útil a este tipo, el capitán sin duda me recompensará. Incluso podría evitar memorizar listas de vocabulario por unos días. ¿Qué te parece, Dog? ¿Podría librarme de la tarea de matemáticas si logro capturar a uno con vida?”. El perro replicó mentalmente: ¿Cómo planeas traer de vuelta a alguien de un sueño? Ah, cierto. Pasé por alto ese detalle, admitió mentalmente. Mientras tanto, en lo profundo del área urbana, el mundo onírico parecía haber derramado su esencia en la realidad, impregnando cada centímetro visible. Las enredaderas se retorcían y los árboles brotaban como si brotaran de la materia de los sueños, envolviendo edificios y transformando la manzana en un bosque inquietante. Siniestras y oscuras enredaderas trepaban por imponentes muros, mientras pequeñas y afiladas espinas se enroscaban en las farolas. Imponentes árboles obstruían las entradas a los callejones. La copa de los árboles se extendía sobre los tejados, sus ramas se entremezclaban con los edificios inactivos, integrándose en los muros de hormigón como si fueran parte del mismo organismo. Era como si la propia arquitectura de la ciudad hubiera entrado en una grotesca simbiosis con este bosque antinatural. En medio de ese silencio inquietante, casi sofocante, los pasos de Duncan y Alice sonaban estridentemente fuera de lugar: una disonancia estridente que interrumpía el sueño por lo demás perfecto y resonaba en las calles desiertas. Duncan frunció el ceño mientras sus ojos escudriñaban la avenida ensombrecida que se extendía ante él. La extensa copa de los árboles parecía absorber cualquier fuente de luz, ya fuera la etérea luz solar que parecía filtrarse desde un océano lejano o la tenue luminiscencia sobrenatural, comparable a la luz de las estrellas. El resultado era una atmósfera de penumbra inquietante. Tanto a Duncan como a Alice les resultaba cada vez más inquietante no haber visto ni un alma durante su viaje. Incluso si la ciudad estuviera bajo algún tipo de toque de queda, al menos deberían haber visto a los guardianes de la iglesia patrullando. Sin embargo, las calles estaban inquietantemente vacías, al igual que las casas que pasaban. A pesar de que las luces estaban encendidas, lo que indicaba que estas casas habían estado ocupadas hasta hacía muy poco, no había señales visibles de vida. Cada aspecto de este entorno se desviaba de lo que ellos habrían considerado normal, aumentando su sensación de aprensión a medida que se aventuraban más profundamente en este sueño desconcertante. En este barrio, engullido por este bosque retorcido, hay una inquietante ausencia de vida. Las calles están desoladas, las casas vacías” observó Duncan, con la mirada fija en la cabeza de marioneta que Alice sostenía en sus brazos. “Es como si todos hubieran desaparecido, casi como si se hubieran convertido en uno como tú. ¿Como nosotros? La voz que emanaba de la boca de la marioneta era la de Lucrecia, con un ligero gorjeo que la hacía inquietante. ¿Sugieres que todos en esta ciudad podrían haber sido arrastrados a este extraño sueño? Duncan negó con la cabeza, con la incertidumbre frunciendo el ceño. Es difícil asegurarlo, pero las zonas que Alice y yo hemos recorrido están desprovistas de presencia humana. ¿Te has topado con alguien más del mundo real que haya sido transportado a este sueño? “Para nada” respondió Lucrecia rápidamente. “Ahora mismo estoy viajando con una elfa llamada Shireen, y ninguna de nosotras ha conocido a nadie más de nuestro mundo. Después de absorber esta información, Duncan se volvió hacia Alice: ¿Has notado algún hilo a nuestro alrededor? Alice negó con la cabeza, con expresión igualmente seria. No, ni una sola, en todo nuestro viaje hasta aquí. Una profunda gravedad se apoderó del rostro de Duncan. Los hilos del alma nunca eran invisibles a la vista única de Alice; por muy hábiles que fueran las técnicas de ocultación empleadas, siempre podía ver los hilos que conectaban a las personas con el mundo real, flotando en el aire como etéreos hilos de conexión. La ausencia de estos hilos, sumada al informe corroborativo de Lucretia, apuntaba a una conclusión escalofriante: en el ámbito de este paisaje metamorfoseado, efectivamente faltaba gente. Este fenómeno se desviaba de sus experiencias previas, como sus encuentros con Taran El o la elfa de Pland. Aunque parecía existir una conexión con el llamado Sueño del Sin Nombre, la magnitud e influencia de este sueño específico parecían haber alcanzado un nivel sin precedentes, incluso incomprensible. Alzando la mirada, Duncan contempló el oscuro núcleo de este aberrante barrio. En medio de la negrura, una sombra captó su atención. Lo que vio fue una estructura enorme que serpenteaba entre los edificios. Parecía una enredadera colosal o, alternativamente, la parte expuesta de algún sistema de raíces subterráneo. La estructura yacía en la oscuridad, tan silenciosa e inmóvil como todo lo demás en este entorno inquietante. Sin embargo, por alguna razón que no pudo articular, Duncan percibió que esta gigantesca enredadera era notablemente diferente del follaje y la arquitectura circundantes. Irradiaba una inexplicable sensación de amenaza o importancia, que la diferenciaba del bosque retorcido y los edificios vacíos. Parecía como si esta inmensa estructura albergara algún secreto, alguna pista sobre los misterios que estaban resolviendo.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 572

Estás leyendo el capítulo 572 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.