Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 510 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La respuesta de Banster fue entregada de una manera innegablemente clara, sencilla y directa, tanto que Lune inicialmente se sorprendió y no pudo formular una respuesta.
"¿Por qué te metes en todo esto ahora?" Lune, que era bastante bajo y regordete, expresó su descontento con una queja. "Me has lanzado tantas preguntas que casi estaba convencido de que planeabas dejar tu Arca en el olvido en cuanto volvieras hoy..."
“Solo estoy subrayando los peligros potenciales inherentes a esta situación”, replicó Banster, con expresión estoica. Su rostro, delgado y pálido, adquirió una intensidad grave. “Todos conocemos la catástrofe que azotó las Trece Islas de Witherland en el pasado; decir que las islas simplemente se hundieron es quedarse corto. En esencia, se forjó una grieta a gran escala entre la realidad de nuestro mundo y el subespacio, dejando ese mar inestable hasta el día de hoy. Y esos leviatanes…”
“Banster, están a salvo” intervino Lune con serenidad. Sus ojos, de un azul brillante, parecían irradiar una sabiduría amable y tranquilizadora. “No soy un académico desquiciado que introduciría sin pensar reliquias fronterizas en nuestra sociedad civilizada. Los cadáveres gigantescos fueron sometidos a una década de riguroso escrutinio y pruebas en los campos de pruebas de la Academia de la Verdad. Solo después de examinar y eliminar a fondo todos los elementos inestables, decidí reutilizarlos en las Arcas sagradas de nuestras iglesias.
Hubo una pausa, y Banster se sumió en un silencio contemplativo. No fue hasta unos diez segundos después que Frem rompió la quietud, diciendo: “Independientemente de las circunstancias, nos vimos obligados a construir las 'Arcas'. Lune asumió algunos riesgos, pero sin la creación de esas Arcas, probablemente habríamos perdido todo contacto con nuestros Cuatro Dioses”.
En medio del vacío sombrío y tumultuoso, el cuarteto de figuras se quedó en silencio.
A veces, no puedo evitar preguntarme… ¿Podrían ser esos cuatro leviatanes que emergieron a lo largo de la frontera oriental algún tipo de providencia divina?
Lune negó con la cabeza, murmurando en voz baja: “Sin esos leviatanes, la Academia de la Verdad habría sido incapaz de construir las Arcas. En aquel entonces, todas nuestras demás opciones parecían sombrías y con pocas probabilidades de éxito...”.
Amigos míos, confieso que he ocultado muchos detalles sobre los leviatanes. Pero espero que todos comprendan que se debió a las terribles circunstancias de un colapso fronterizo.
“Cuando les entregué el Arca en el pasado, les insté a evitar ahondar en 'sus' orígenes y, en cambio, aceptarlo como un milagro”.
“Un regalo divino” murmuró Banster lentamente. “Sinceramente, desearía no haberlo oído. Es como una ofrenda sangrienta: las innumerables almas de las Trece Islas de Witherland sacrificadas a ese barco, culminando en la creación de las cuatro Arcas que existen hoy.
“Eso no es del todo exacto. No hay pruebas concretas que sugieran que la aparición del “leviatán” sea obra de los “Desaparecidos”. Más bien, es simplemente un reflejo de la naturaleza interconectada de nuestro mundo, donde ciertos eventos coinciden con otros” ofreció Lune en tono tranquilizador. “En cuanto a ese barco, ya ha regresado al Mar Infinito. Independientemente de sus sentimientos personales, su capitán ha recuperado su esencia humana. La advertencia de los Desaparecidos guarda una sorprendente similitud con la visión del “Colapso Fronterizo”, descubierta por el capitán Duncan hace un siglo: una profecía funesta que, como suelo recalcar, debemos afrontar y tomar en serio.
“La verdad no se doblega ante las perspectivas individuales, pues es atemporal”, comentó Banster con desdén y un gesto de la mano. “Créeme, te he oído explayarte sobre estos temas hasta el cansancio.
Helena miró a Lune y luego a Banster. Tras un momento de vacilación, sugirió: “Banster, si aún tienes dudas, ¿por qué no conversas directamente con el capitán Duncan? Analiza su perspectiva actual y quizás incluso aclares la verdad sobre lo que ocurrió en las Trece Islas de Witherland hace tantos años. Aunque afirma haber perdido la memoria, una conversación personal con él podría...”.
Antes de que pudiera terminar su pensamiento, Banster la interrumpió con un gesto enfático de la mano. “Helena, de todas tus propuestas descabelladas, esta las supera a todas.”
“Está bien, fue solo una sugerencia”.
“En este momento, debemos ser cautelosos en nuestras interacciones con los Desaparecidos”, intervino Lune acertadamente. “Nuestro nivel actual de interacción ya es bastante audaz; si vamos más allá, debemos considerar las posibles implicaciones en el subespacio. No podemos permitirnos exponer el Arca a ningún riesgo de contaminación”.
La figura pétrea y gigantesca de Frem desvió lentamente la mirada, observando a los tres Papas conversando. “Sin embargo, sus tres santos fueron llevados a la fuerza a bordo del barco”.
Al unísono, Helena y Lune respondieron: “¡No fueron secuestrados!”
Banster, sin embargo, esperó a que terminaran antes de añadir, con aire despreocupado: “Mi santa aún está a salvo dentro de los confines de la iglesia. Era solo una sombra de ella la que subió al barco”.
En el momento siguiente, la oscuridad caótica descendió nuevamente a un silencio sepulcral, dejando una tensión tangible pero sutil flotando en el aire entre los cuatro.
Finalmente, Lune fue el primero en romper el silencio: “En cualquier caso, ninguno de ustedes ha revelado la verdad sobre los 'leviatanes' que residen en la base de las Arcas a sus santos, ¿correcto?”
“No” respondió Helena, negando con la cabeza”, aunque sí asocié al leviatán con la estructura sobrenatural bajo la ciudad en cuanto Vanna me lo contó. Decidí no revelarle nada.
Banster fue el siguiente en negar con la cabeza: “En lugar de provocar un caos innecesario entre mi clero, prefiero aclarar la situación contigo, viejo amigo. Aunque parece que tus conocimientos sobre el tema también son limitados”.
Frem siguió su ejemplo sacudiendo la cabeza: “Mi santo no fue llevado a la fuerza al barco…”
Finalmente, las tres voces resonaron al unísono: "¡¿Puedes soltarlo ya?!"
“Mantener el asunto en secreto por ahora es lo más prudente” Lune, con aspecto algo exasperado, miró la enorme figura de piedra de Frem y luego se giró hacia Helena y Banster, asintiendo. “En este momento, nos falta mucha información. Primero debemos descifrar la situación que se desarrolla bajo la ciudad y validar la información recibida de los Desaparecidos antes de poder seguir elaborando estrategias.
Hizo una breve pausa antes de añadir: “Cuando las circunstancias lo permitan, podremos volver a contactar con 'esa nave' a través de nuestros respectivos santos. Por ahora, reflexionemos sobre el resto de la advertencia emitida por los Desaparecidos”. Sus palabras instantáneamente hicieron que todos se pusieran serios.
“Comenzaré con mi punto de vista”, Banster fue el primero en expresar su opinión. “Ante la advertencia de los Desaparecidos, propongo que implementemos un sistema de vigilancia integral en nuestras iglesias, la ciudad y la flota naval… La cobertura debe ser extensa y abarcadora. Si el contenido de la advertencia es preciso, y la antigua deidad realmente lo impregna todo, cualquier área sin vigilancia podría convertirse en la zona cero de la próxima 'Crisis de Hielo'. En base a esto, las flotas de patrulla de las diversas iglesias deberían realizar los ajustes correspondientes, imitando la vigilancia requerida para evitar un 'Colapso Fronterizo'”.
“Como en los viejos tiempos...” Helena se volvió hacia Banster, con evidente sorpresa. “Parece que las preocupaciones previas de Lune eran infundadas. Te estás tomando la advertencia de los Desaparecidos con la debida seriedad. Supuse que cuestionarías toda la información proveniente de esa nave debido a las repercusiones del incidente de las Trece Islas de Witherland.
“Es precisamente por los incidentes en las Trece Islas de Witherland y la reciente 'Crisis de las Heladas'”, respondió Banster con gravedad, con un tono pesado y solemne. “Estos sucesos han dejado claro que cualquier asunto relacionado con ese barco no puede tomarse a la ligera. Por lo tanto, me comprometo a mantener una estricta vigilancia sobre todo lo relacionado con ese barco, más que nadie.
…..
Una vez envuelto por una oscuridad impenetrable, el vasto océano recuperó rápidamente su estado original, despojándose de las aterradoras sombras y recuperando su aura de tranquilidad. Las sombras caóticas que habían estado sembrando el caos en el cielo cedieron ante la imponente luz del sol, allanando el camino para que el cielo y el mar recuperaran su vibrante, cálida y serena apariencia. La inquietante llama verde que había estado omnipresente en el barco se desvaneció en la oscuridad mientras la embarcación se retiraba de la dimensión espiritual.
A raíz de esta transformación, Cabeza de Cabra, sin perder el ritmo, asumió el mando del volante, ajustando la velocidad del barco a una velocidad de crucero tranquila.
“Capitán, capitán, ¿hemos atracado en tierras del sur?” preguntó Alice, rebosante de exuberancia juvenil, en cuanto vio a Duncan ceder el control del barco.
Duncan la miró, algo divertido, y respondió: "¿Cómo pudimos atravesar una extensión tan vasta con tanta rapidez? ¿Te das cuenta de la inmensa distancia que separa Frost de Wind Harbor?"
Desconcertada, Alice se rascó la cabeza y dijo: “Ah, vi que reducías la velocidad de la nave y que los Desaparecidos salían del reino espiritual. Supuse que habíamos llegado a nuestro destino...”.
Duncan respondió con su habitual tono relajado: “Hemos regresado al mundo físico para cambiar nuestro entorno. Los viajes prolongados en el reino espiritual pueden ser perjudiciales tanto para la salud física como para la mental. Tenemos varios humanos normales a bordo de esta nave…”.
Se quedó en silencio a mitad de la frase y luego negó con la cabeza con desdén: “Volver al mundo físico, sentir la brisa marina en la piel, disfrutar del sol... todo esto ayuda a aliviar la tensión de los viajes largos. Además, el propio Desaparecido necesita tiempo para recuperarse”.
“Cierto” Alice asintió lentamente, con una sonrisa de satisfacción iluminando su rostro. “Todos parecen mucho más tranquilos bajo la luz del sol. Parece que toda la tensión se ha disipado.
Duncan se dio cuenta de que los "todos" a los que se refería Alice eran en realidad los objetos inanimados de la nave: cubos, cuerdas, ollas y sartenes. Se maravilló de la extraña conexión que Alice había forjado con los objetos sensibles de la nave a lo largo del tiempo y de su asombrosa capacidad para detectar sus "emociones". Pero todas estas eran evoluciones constructivas.
“Cabeza de Cabra estará al mando del barco más tarde mientras yo tomo un respiro”, le informó Duncan a Alice. “Nuestro menú para la cena de esta noche incluye pan tostado, filetes de pescado y una abundante sopa de verduras”.
“¡Ah, sí, Capitán!” respondió Alicia con entusiasmo. Luego miró hacia el sol poniente, cuyos gloriosos rayos se reflejaban en los dos místicos anillos rúnicos apenas visibles en el horizonte.
"Entonces empezaré con la preparación de la comida", anunció, girando rápidamente sobre sus talones y corriendo hacia la cocina del barco.
Duncan se quedó mirando la figura de Alice que se alejaba, con una sonrisa de satisfacción tirando de sus labios mientras ella desaparecía detrás de la puerta de la cabina en el otro extremo de la cubierta.
Luego se tomó un momento para respirar profundamente, giró y comenzó a caminar hacia la puerta ubicada en el extremo opuesto de la cubierta: La Puerta de los Perdidos.
Su mirada recorrió las misteriosas inscripciones talladas en la puerta. Apoyó la mano en el frío picaporte metálico y la abrió con suavidad.

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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 510
Estás leyendo el capítulo 510 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.