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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 471 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una oleada de familiaridad lo invadió al verla. Lo invadieron los recuerdos de su tiempo en Pland, donde una vez recibió una carta. No era una carta cualquiera; contenía el agradecimiento de quien se creía era la mismísima Diosa de la Tormenta. La caligrafía de esa nota era tan distintiva que Duncan podía recordar cada curva y trazo. Sin embargo, con la confianza y seguridad que la caracterizaban, Vanna contradijo este sentimiento, afirmando que la letra del pase pertenecía a la Papa Helena. Su atención al detalle era impecable, y mentir sobre algo tan insignificante era impropio de ella. Por lo tanto, para Duncan, si Vanna creía que el nombre del pase era el de Helena, entonces debía serlo desde su punto de vista. Pero esto planteó una pregunta desconcertante. ¿Cuál versión de los hechos era la correcta? ¿Había un mensaje más profundo y oculto que la Diosa de la Tormenta intentaba transmitir? Y, de ser así, ¿cuál podría ser su objetivo final? Aunque conmocionado, Duncan no se dejó abrumar por sus emociones. Al examinar los papeles, no encontró errores evidentes. Deseoso de comprender mejor, miró a Vanna y le preguntó sobre su conversación con Helena sobre el pase. Vanna narró rápidamente la secuencia de los acontecimientos. Explicó que la Papa Helena no había proporcionado información adicional, limitándose a mencionar que la solicitud de Duncan estaba lista. Al finalizar su relato, notó la actitud desconcertante de Duncan y le preguntó si había algún problema con los documentos. Tras una breve pausa, Duncan le aseguró que todo estaba bien. Sin embargo, no pudo evitar sorprenderse por la genuina ignorancia de Vanna. Si su historia era cierta, parecía que ni siquiera la "Papa Helena" estaba al tanto del cambio de firma. ¿Podría el Papa formar parte de algún elaborado plan? ¿Pero por qué? Vanna, observadora como siempre, detectó los sutiles cambios en las reacciones de Duncan. Dudó en preguntarle directamente, y en cambio cambió de tema, revelando la noticia de una nueva profecía. Duncan respondió con genuina sorpresa: "¿Una nueva profecía? ¿No es un secreto muy bien guardado en su asamblea? ¿Está seguro de que puede revelármelo?" Con un toque de picardía, Vanna respondió que esta profecía pronto se haría pública de todos modos. Entonces soltó una bomba: esta nueva profecía estaba relacionada con Duncan. Vanna continuó detallando las tres visiones de la profecía: Escarcha, Desaparecido y la Flota Desaparecida. Ninguna de estas visiones había sido numerada, al igual que la profecía anterior de Pland. La revelación dejó la sala en silencio, salvo por los sonidos ambientales del mar. Tras digerir esta nueva información, Duncan comentó sobre la importancia de estas visiones, destacando en particular el peso de los Desaparecidos. Vanna coincidió, mencionando el efecto dominó que una sola profecía puede generar entre las cuatro iglesias. Pero esta vez, hubo tres nuevas visiones, una de las cuales era una actualización de los Desaparecidos, anteriormente numerada como 005. Las implicaciones de esto fueron enormes. “Entonces, ¿supongo que tanto las comunidades religiosas como los establecimientos científicos estarán extremadamente ocupados durante este período?” Sin duda. Muchos investigadores se encontrarán trabajando hasta altas horas de la noche, y muchos incluso podrían perder el pelo en el proceso. Los líderes de la iglesia, incluyendo a los papas, también podrían pasar incontables noches en vela. Incluso si los nuevos descubrimientos no indican ninguna amenaza inminente, los posteriores rituales de interpretación y la inmensa tarea de organizar los datos recopilados serán abrumadores. Duncan reflexionó un momento y luego comentó: “Sinceramente les deseo lo mejor en sus esfuerzos”. Vanna, normalmente imperturbable, luchaba por ocultar su ansiedad. Una extraña sensación de inquietud la carcomía por dentro. Tras ordenar sus pensamientos, finalmente logró preguntar: “Considerando que estás en el centro de todo esto, ¿no te preocupa al menos un poco?”. Sosteniendo su mirada, Duncan respondió: "¿Quizás debería ser más cauteloso en el futuro? O quizás podría convencer a tu Papa para que se lo tome con más calma..." Vanna no respondió. La joven inquisidora estaba visiblemente confundida por su actitud despreocupada. Pero Duncan no se fijó en su reacción. Observó su entorno: la familiar cubierta de su barco, los robustos mástiles y las velas fantasmales ondeando al viento. El Desaparecidos navegaba tranquilamente como siempre, surcando el océano. Para Duncan, su dueño, todo parecía igual que siempre. Sin embargo, en el registro de la Visión 004, titulado "Tumba del Rey Sin Nombre", el estatus de su barco había cambiado. Ya no figuraba como "Visión 005". Ya no tenía número. ¿Qué podría significar esta alteración? Contemplando, Duncan se miró la mano y luego se concentró en el documento. El nombre “Gomona” emanaba una presencia abrumadora, captando toda su atención. Sus pensamientos regresaron al vínculo inesperado que había descubierto entre Dog y el Dios de la Sabiduría, el vacío críptico y los registros de diálogos divinos con los que se había topado en ese abismo. Girándose rápidamente hacia Vanna, Duncan la miró fijamente y le preguntó: "Vanna, ¿hay alguna manera de que alguien pueda conversar con los dioses?" Sorprendida por la repentina pregunta, Vanna tartamudeó: "¿Qué quieres decir con... mantener una conversación con los dioses?" “Así es”, reiteró Duncan, “entablezca un diálogo directo con ellos”. Se le ocurrió una idea: si ese vacío sombrío era realmente una forma de "canal de comunicación" con los dioses, y si el destruido "Libro de la Blasfemia" servía simplemente como punto de acceso a este enigma, entonces era posible que estos puntos de acceso no se limitaran a grupos religiosos marginales. En otras palabras, si incluso los objetos heréticos podían conectar con esta conexión divina, entonces las religiones tradicionales, en particular las asociadas con las cuatro iglesias principales, podrían contar con herramientas o técnicas aún más potentes. La inferencia parecía bastante lógica. Anteriormente había pasado por alto este aspecto. En parte debido a su historial de tratos con herejes a raíz de sus encuentros con la máscara dorada y el tomo blasfemo, y en parte porque quizá inconscientemente lo había evitado. Habiendo reconocido siempre el poder y la influencia de las cuatro iglesias en diversas ciudades-estado, Duncan confiaba instintivamente en instituciones como las de Vanna y Morris. Adentrarse en el vacío estaba plagado de peligros, como lo demostraban los daños sufridos tanto por la máscara dorada como por el libro herético. El poder absoluto de tales verdades era a menudo demasiado abrumador para que simples artefactos lo manejaran; un uso indebido podía destruir estos objetos sagrados e incluso poner en peligro la vida de sus usuarios. Pensó que sería más apropiado que los herejes asumieran tales riesgos. Sin embargo, los pensamientos de Duncan estaban evolucionando en una nueva dirección. Este cambio de mentalidad fue provocado por la visión inesperada de la firma de la diosa de la tormenta en el documento. Sabía que no podía compartir plenamente estos pensamientos con Vanna. Era una devota seguidora de su fe, y sería una falta de tacto decir directamente: “Dada la rareza de los artefactos heréticos, estoy considerando la idea de usar objetos sagrados de tu Iglesia de la Tormenta”. Existía el riesgo de que se sintiera profundamente ofendida y tal vez se sintiera obligada a desenvainar su mandoble en respuesta... A Vanna, la pregunta casual de Duncan sobre la divinidad le pareció fuera de lugar. Le sorprendió bastante la nueva curiosidad del capitán por los dioses. Pero al reflexionar sobre sus anteriores investigaciones académicas en materia religiosa, respondió tras una pausa: “El tipo de comunicación al que te refieres puede variar. En su forma más simple, cualquier acto de adoración se considera 'comunicación con Dios'. Las súplicas vespertinas de un creyente común se consideran una conversación con lo divino.” A partir de ahí, los sacerdotes ordenados, mediante un riguroso entrenamiento, rituales y artefactos especiales, llegan a comprender la sabiduría de los dioses. De esta profunda sabiduría y verdad, obtienen fuerza o visiones, alcanzando un nivel más profundo de comunicación. En la cima de esta conexión se encuentran santos como yo. No necesitamos ceremonias complejas. Simplemente nuestra armonía espiritual nos permite una conexión directa con la voluntad divina, ya que nuestras almas están intrínsecamente entrelazadas con la esencia de nuestro dios... La voz de Vanna resonó con un toque de orgullo hacia el final, pero pronto se dio cuenta de que la expresión de Duncan indicaba que sus preguntas no habían sido respondidas. “Ese no es el tipo de comunicación que tenía en mente”, aclaró Duncan, eligiendo sus palabras con cautela para explicarle su objetivo a Vanna. “Me refiero a una forma de interacción más directa, personal y efectiva. No solo tener visiones ambiguas durante las oraciones, sino entablar conversaciones claras con las cuatro deidades”. Vanna se quedó atónita por un momento, tratando de comprender las profundas implicaciones de Duncan. Por lo tanto, Duncan supuso que Vanna podría no tener las respuestas que él buscaba, algo para lo que ya se había preparado. "No importa, quizá sea demasiado ambicioso de mi parte", lo despidió con un gesto y una suave exhalación. "Los enfoques ritualistas que adoptas probablemente no se ajusten a mis necesidades. Quizás profundizar en las escrituras sagradas de las cuatro iglesias principales sería un enfoque más productivo". Tomada por sorpresa, Vanna intentó comprender el razonamiento de Duncan. Afortunadamente, Duncan decidió cambiar de tema y dejar de lado esta desconcertante discusión. “Luego, ve al Roble Blanco y entrégale el pase a Lawrence. No te acompañaré” ordenó Duncan. “Si pregunta por planes posteriores, dile que colabore con los Desaparecidos por ahora. Una vez que todo se tranquilice con Frost, podremos diseñar una estrategia más duradera. Vanna respondió: “Entendido, Capitán”. Duncan asintió con la cabeza. Sin embargo, poco después, su expresión se tornó contemplativa, como si algo le hubiera llamado la atención: "¿Qué fue eso?". La curiosidad despertó a Vanna y preguntó: "¿Pasa algo malo?" “…Agatha ha enviado un mensaje”, reveló Duncan, con un semblante serio. “Afirma haber descubierto un método para adentrarse en las profundidades del océano”.
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Estás leyendo el capítulo 471 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.