arrow_back

Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 399 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Enterrado en las profundidades del túnel clandestino conectado a la Segunda Vía Fluvial, Nemo Wilkins sostenía una linterna en alto, cuya tenue luz proyectaba un resplandor inquietante sobre las húmedas paredes de piedra circundantes. Recorrió los tortuosos pasillos con serenidad, con un dejo de alegría en su voz al explicar: “Nuestros agentes ya han sido alertados. Han evacuado la zona, asegurándose de no dejar rastro de nuestras actividades. Mientras tanto, las fuerzas de la iglesia están desbordadas, rastreando el centro de la ciudad y las zonas designadas como “áreas X”. La oscuridad envolvente debería suponer un gran reto para ellos”. "Estaba a punto de pensar que aprovecharías esta oportunidad para sembrar un poco de caos", comentó Duncan con aire despreocupado, "sobre todo aquí en el Segundo Canal, que, según tengo entendido, es básicamente tu territorio". “Acciones como estas no son propias de nosotros” respondió Nemo, negando con la cabeza con firmeza. “Le debemos lealtad al capitán Tyrian, y él nunca ha abogado por la demolición de esta Ciudad-Estado. De hecho, coincidimos con la Iglesia de la Muerte y el Ayuntamiento en cuanto a la preservación de la Ciudad-Estado. En cuanto a los intentos de la iglesia por erradicar a los cultistas que infestan este lugar, desde luego no tenemos intención de ayudarlos por rencor mezquino. Duncan asintió, aceptando la razón antes de plantear otra pregunta: "¿Por qué el Viejo Fantasma no ha aparecido hoy?" “Viejo Fantasma, bueno...” Las palabras de Nemo se entrecortaron al tiempo que un suspiro se le escapaba. “Su estado mental se ha deteriorado últimamente. La edad le está pasando factura, y la agresiva investigación de la iglesia sobre el Segundo Canal lo ha perturbado. La operación ha despertado recuerdos de las escaramuzas que se libraron en estos túneles de alcantarillado en tiempos pasados; por su propio bien, tuve que insistir en que se mantuviera discreto en el sótano del bar. Duncan solo pudo expresar su compasión con un suspiro sombrío al enterarse del trauma que sufrió el último soldado que una vez juró lealtad a la Reina de Hielo. Con Alice a cuestas, siguió a Nemo adentrándose en las profundidades del Segundo Canal. Atravesaron el pasaje secreto, pasaron por varias puertas camufladas y cruces de caminos aparentemente vigilados, y finalmente obtuvieron acceso a la Segunda Vía Navegable a través de una ruta completamente diferente a la utilizada anteriormente. Era evidente que, en respuesta a la exhaustiva operación de búsqueda iniciada por la iglesia y las autoridades de la ciudad, los agentes encubiertos de la Flota de la Niebla atrincherados dentro de la Ciudad-Estado habían entrado en acción, desplegando un conjunto de disfraces preparados y sistemas de alerta temprana. Finalmente, bajo la guía de Nemo, Duncan y Alice se encontraron una vez más en el pasillo donde previamente habían tenido su enfrentamiento con Cuervo. “Tengo que volver” le dijo Nemo a Duncan. “El ambiente en la ciudad está tenso. Ha habido un repunte de actividad en la superficie que requiere mi atención. Debo advertirte que estés atento a la iglesia... Quería advertir a Duncan sobre los equipos de búsqueda de la iglesia que merodeaban por estos túneles, pero se interrumpió a media frase, invadido por una repentina sensación de inquietud. Tras un momento de vacilación, logró expresar su consejo: “Intenta no hacerles daño. No son individuos malévolos...”. Duncan soltó una risita mientras tranquilizaba a Nemo: “Tranquilo, conozco mis límites. Deberías volver pronto, el bar lleva demasiado tiempo sin dueño”. "Comprendido." Con esto, Nemo hizo su partida, dejando el extenso y frío canal subterráneo sumido en un breve silencio. La mirada de Duncan se detuvo en el pasillo vacío que tenía delante. Sin embargo, sus pensamientos se perdían en los recuerdos de su anterior visita a ese inquietante lugar. No muy lejos de la fétida zanja de aguas residuales que se encontraba frente a él, el joven conocido como "Cuervo" había encontrado trágicamente su fin. Expiró en la tierra reseca, pero la causa de su fallecimiento fue asfixia por agua de mar. Curiosamente, en su bolsillo se encontró un documento parecido a una escritura, aparentemente una transcripción de origen desconocido. A estas alturas, el corredor ya había sido limpiado a fondo, probablemente obra de Nemo y el Viejo Fantasma. Duncan centró su atención en Alice, que lo seguía obedientemente. A pesar del velo que ocultaba sus rasgos, sus ojos eran claramente visibles, revelando una expresión seria. Sin embargo, sabía que, en realidad, su mente estaba en blanco; simplemente estaba absorta en sus pensamientos, sin preocupaciones específicas. Ciertamente, Duncan era consciente de que el diálogo fructífero o el razonamiento lógico eran inútiles con esta figura humanoide. Alice había sido invitada a acompañarlo únicamente por su capacidad única para percibir esas esquivas "líneas". Ni siquiera las fugas esporádicas del mundo espejo podían evadir su aguda observación. "Si veis una 'línea', infórmame inmediatamente", ordenó Duncan con un tono de gravedad. “¡Claro!” Alice asintió sin dudarlo. Duncan comenzó a avanzar, a paso mesurado, con los pensamientos todavía consumidos por el misterio sin resolver de “Cuervo”. En aquel entonces, él, Morris y los demás teorizaron que "Cuervo" se había adentrado sin querer en una zona peligrosa y había sufrido un destino desastroso. Sin embargo, a pesar de su meticulosa búsqueda por todo el corredor, no lograron descubrir ninguna pista. La investigación se había estancado, pero ahora parecía que habían encontrado una explicación plausible para el lugar desconocido en el que Cuervo se había metido sin querer. Era muy plausible que se hubiera producido una fugaz intersección entre la Escarcha Espejo y la Escarcha real dentro de este mismo pasillo. Podría haber sido una grieta espacial o un reflejo momentáneo materializado en un charco estancado; el pobre Cuervo, que pasaba por allí, se había caído en él. Independientemente del mecanismo que facilitó su transición interdimensional en ese momento, una cosa era evidente: este corredor probablemente constituía un punto vulnerable de convergencia entre el mundo espejo y la realidad. … La atmósfera subterránea era opresivamente fría y húmeda, con un persistente hedor a descomposición y moho que impregnaba el aire. Parecía como si toda la Ciudad-Estado fuera un cadáver en descomposición, y ellos estuvieran navegando por sus entrañas purulentas. Se oían pasos pesados y deliberados por el rancio pasillo de la alcantarilla. Agatha avanzaba lentamente, utilizando la adivinación temporal y la percepción espiritual para determinar su rumbo, mientras se mantenía atenta a cualquier movimiento a su alrededor. Sus ropas negras, profundamente desgarradas y raídas, llevaban el peso de sus numerosas batallas, dejando al descubierto la suave armadura interior y los vendajes ceremoniales que la cubrían, ahora manchados de sangre. Las heridas que le habían infligido habían sobrepasado el límite de su capacidad natural de curación. Sin embargo, había un rayo de esperanza en medio de este sombrío escenario: Agatha estaba cada vez más segura de que iba por buen camino. Tras la derrota de numerosos monstruos falsos y los numerosos enfrentamientos dentro de esta malévola ciudad replicada, finalmente percibía un "olor" más fuerte de los herejes. Guiada por esta pista olfativa, se abrió camino a través de las laberínticas calles y callejones de la ciudad baja, a través del extenso y enrevesado túnel del metro, hacia el derrumbado y desmoronado sistema de alcantarillado, y finalmente descubrió este reino que había sido abandonado durante un número indeterminado de años, enterrado en las profundidades de las entrañas de la tierra. La enormidad de este lugar superó los detalles que había recopilado del archivo y desafió su imaginación, moldeada por la lectura de esos documentos. Agatha alzó la mirada, observando el amplio pasillo tenuemente iluminado que se extendía ante ella. Antiguas lámparas de gas estaban empotradas en las paredes que flanqueaban el pasillo. Sus llamas, escasas, parpadeaban esporádicamente, danzando su luz dentro de los cristales protectores. El techo abovedado del pasillo exhibía un intrincado entramado de tuberías y estructuras de soporte. Bajo la precaria luz de gas, todo proyectaba sombras ondulantes y deformadas, como si un ejército de entidades invisibles se retorcieran en la penumbra. En paralelo al pasillo, un agua sucia corría por las alcantarillas, provocando náuseas. El agua negra y repugnante brotaba de las rejillas empotradas en las paredes, se fundía con las zanjas y producía un sonido a borbotones. Agatha reconoció su entorno. Esta era la “Segunda Vía Navegable” que serpenteaba bajo Frost, el sitio al que originalmente había planeado guiar a su equipo para su exploración. La única diferencia con su plan inicial fue que originalmente tenía la intención de explorar la parte más oculta de la Ciudad-Estado en el mundo real, mientras que se encontró atrapada en una versión duplicada de Frost. Agatha entrecerró los ojos, prestando atención al movimiento del aire a su alrededor. Aisló el hedor penetrante y nauseabundo, confiando en su intuición espiritual para localizar a los herejes. Podía sentir que su “conexión” con esta ciudad artificial se fortalecía proporcionalmente a la duración de su estancia y a la frecuencia de sus encuentros con estas aberraciones. “¡Está adelante!” afirmó, y su certeza resonó en su declaración. La portera abrió los ojos de golpe, ignorando conscientemente las tenues punzadas de dolor que irradiaban de sus heridas, distribuidas por todo su cuerpo. Tomó una decisión en el cruce que se avecinaba y continuó, adentrándose más en el pasadizo. Un recuerdo surgió de repente. En un pasado no muy lejano, tuvo un encuentro con una entidad que descendió sobre Frost, posiblemente una deidad antigua o una manifestación de ella. Durante su interacción, la entidad le insinuó sutilmente que buscara pistas "bajo tierra". Actualmente, ella seguía la dirección de la corriente de aire, acercándose cada vez más a las guaridas donde estos herejes se habían refugiado. De hecho, estos herejes se ocultaban bajo la Ciudad-Estado, atrincherados en el abandonado Segundo Canal. Sin embargo, contrariamente a sus sospechas iniciales, el "refugio subterráneo" no se encontraba en el mundo real de Frost, sino en una réplica externa. Una sonrisa burlona tiró de la comisura de la boca de Agatha. El camino, a pesar de sus circunvoluciones y desvíos, finalmente condujo de regreso al punto de origen. Había malinterpretado la pista proporcionada por la entidad descendiente, asumiendo erróneamente que el enemigo se escondía en el Segundo Canal del mundo real. Ahora, tras infiltrarse fortuitamente en esta réplica de la Ciudad-Estado, se topó con pistas en el Segundo Canal de este facsímil. ¿Podría este giro de los acontecimientos clasificarse como una forma de fortuidad? Agatha estaba examinando atentamente su entorno. Aunque no había realizado una investigación exhaustiva del Segundo Canal en el mundo real, conocía sus características básicas. Sabía que el antiguo sistema de alcantarillado había sido completamente abandonado y sellado, con todas las tuberías, pozos verticales y desagües que conducían al Segundo Canal cerrados. En teoría, debería ser una zona árida o bastante seca. Sin embargo, en el corredor de alcantarillado que se extendía ante ella, la visión de agua sucia cayendo en cascada por todas partes era ineludible, y el sonido esporádico del drenaje resonaba en las tuberías circundantes. En esta réplica de Frost, la Segunda Vía Navegable parecía estar en funcionamiento continuo. "¿Es esta la disparidad que distingue una falsificación de su contraparte genuina?", reflexionó Agatha cuando su hilo de pensamiento se interrumpió abruptamente. Un ruido pegajoso y repugnante resonó a su alrededor, y desde las salidas del alcantarillado y las superficies negras de las paredes cubiertas de contaminación, se podía ver una filtración incesante de lodo negro. Las obstinadas monstruosidades habían resurgido. Su cuerpo estaba enervado, sus heridas dolían incesantemente, los vendajes rituales estaban rotos, la bendición del dios de la muerte estaba disminuyendo gradualmente y los efectos debilitantes de la pérdida de sangre habían alcanzado un umbral imposible de ignorar. A pesar de las adversidades, Agatha simplemente levantó la cabeza en un gesto de desafío y observó a las criaturas malformadas que se agolpaban frente a ella. “Sal entonces… Te guiaré hacia tu desaparición.”
Ascuas de aguas profundas (Novela)

Continúa leyendo

Ascuas de aguas profundas (Novela)

Capítulo 400

Siguiente Capítulo ›

Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 399

Estás leyendo el capítulo 399 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 8 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.