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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 384 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El rugido reverberante de los cañones resonó con fuerza en la atmósfera circundante, acompañado del agudo chirrido de los proyectiles de artillería que perforaban el aire con un tono ominoso. Estos letales proyectiles se elevaron en un arco hacia el cielo antes de descender a una velocidad aterradora. Su potente impacto en el agua provocó colosales géiseres que estallaron tanto dentro del puerto como mucho más allá de sus límites. Algunos de estos mortíferos misiles rozaron por poco el casco del Roble Blanco, provocando un estruendo de violentas olas que sacudieron el barco con una intensidad formidable. La estructura del barco emitió un gemido ominoso, un grito angustioso que atestiguaba el feroz bombardeo que estaba sufriendo. Al mando de este caos estaban el capitán Lawrence y su primer oficial, Gus, acompañados por una docena de sus tenaces tripulantes. Ascendieron frenéticamente por la escala de cuerda, alcanzando finalmente la seguridad de la cubierta del Roble Blanco y escapando del epicentro del cañonazo. Sin embargo, al alejarse del peligro, la siniestra silueta de la Isla Dagger se convirtió en una sombra amenazante a su paso, un sombrío recordatorio de las peligrosas consecuencias que aguardaban a cualquiera que se atreviera a regresar sin permiso. Un contramaestre, una figura imponente con un rifle firmemente agarrado en sus manos” un arma casi irrelevante ante semejante confrontación marítima”, corrió hacia Lawrence. Examinó al capitán con la mirada, buscando con ansiedad cualquier signo de lesión. Al confirmar que Lawrence estaba ileso, exhaló un profundo suspiro de alivio. "¡Gracias a Dios! Has regresado; hubo una explosión estremecedora en la isla. Al no regresar, el segundo oficial se preocupó, pensando que podría haberte sucedido algo..." Los recuerdos de los recientes sucesos en la plaza del muelle inundaron la mente de Lawrence, y su vívido recuerdo hizo que su rostro expresara visiblemente un complejo torbellino de emociones. Recordó la repentina aparición de los cuatro marineros adicionales y las extrañas llamas verdes que le daban un aura misteriosa al escenario. Es cierto que Lawrence estaba al tanto de acontecimientos importantes que ocurrían en la isla, pero no era el momento ni el lugar para profundizar en esos asuntos. “Eso lo hablaremos más adelante” respondió secamente, desestimando las preguntas del contramaestre con un tranquilo movimiento de cabeza. “¿Cuál es nuestra situación actual? ¿Dónde está Jason? “El segundo oficial está orquestando nuestra estrategia defensiva desde el puente. Estamos en plena batalla contra un buque de guerra no identificado”, informó rápidamente el contramaestre. “En cuanto ese barco entró en nuestro radar, inició un ataque implacable. Se ha estado acercando lenta pero constantemente, y acabamos de recibir un impacto en la popa. Afortunadamente, los daños son leves, pero debemos retirarnos de inmediato. La potencia de fuego de un buque de guerra supera con creces la del Roble Blanco”. “Alejémonos de este caos”, ordenó Lawrence sin dudarlo un instante. El núcleo de vapor del barco emitió un rugido sordo y amenazador mientras el catalizador metálico comenzaba a liberar una oleada de poderosa energía. Este vigoroso sistema de propulsión impulsó con fuerza las hélices del barco, lo que permitió al Roble Blanco escapar rápidamente del puerto acosado por el peligro. Entre las gigantescas trombas marinas creadas por el incesante fuego de los cañones, el magnífico buque de exploración se alejó a toda velocidad con su prístino casco blanco, dejando la Isla Dagger oculta tras una densa cortina de niebla. Sin embargo, sus perseguidores no se dejaron intimidar y los persiguieron con una resolución inquebrantable. Lawrence se dirigió al puente, observando la creciente situación naval a través de la amplia ventana de popa. A lo lejos, en contraste con la inmensa y ondulante extensión del mar, pudo distinguir la intimidante silueta de su adversario: un buque de guerra de tamaño mediano, implacable en su implacable persecución. Continuó disparando su cañón principal desde la proa, y cada disparo posterior encendió un destello brillante que atravesó la oscuridad envolvente, proyectando una luz fantasmal sobre el mar circundante. El hecho de que su perseguidor fuera un buque de guerra más pequeño en lugar de un imponente y gigantesco acorazado fue ciertamente fortuito. Si su oponente hubiera sido de este último tipo, el Roble Blanco sin duda ya habría quedado reducido a escombros. Lamentablemente, la nave enemiga demostró una agilidad notable. A pesar de que el Roble Blanco avanzaba a toda velocidad, Lawrence previó la inminente inevitabilidad: sus perseguidores pronto les alcanzarían y los superarían. El buque de guerra enemigo era implacable, acortando constantemente la distancia que los separaba. "No podemos superarlos", la voz del primer oficial resonó con un dejo de desesperación, "su velocidad es inigualable... ¡y nuestro armamento simplemente no está equipado para enfrentarse a un buque de guerra!" Lawrence guardó silencio, con la mente atrapada en un torbellino de cálculos tácticos mientras intentaba idear una estrategia rápida. A pesar de estar clasificado como buque civil, el Roble Blanco estaba lejos de ser vulnerable. Como buque de exploración de vanguardia, construido para extensas travesías por los vastos e impredecibles Mares Infinitos y diseñado específicamente para transportar artefactos peligrosos y sellados entre diversas ciudades-estado, estaba equipado con un núcleo de vapor de grado militar y una sofisticada estructura antihundimiento. La quilla, el casco y la superestructura del barco habían sido significativamente fortificados, lo que le otorgaba una durabilidad similar a la de un buque militar de tamaño similar. Sin embargo, su principal defecto era la falta de potencia de fuego significativa. Como buque civil, estaba equipado con solo unos pocos cañones de pequeño calibre, diseñados para protegerse de pequeñas amenazas piratas o repeler criaturas marinas agresivas. Frente a un buque de guerra armado hasta los dientes con armamento avanzado, estas defensas eran claramente insuficientes. Dadas estas circunstancias, la captura del Roble Blanco parecía inminente. A medida que el barco enemigo acortaba distancias implacablemente, sus ráfagas de cañonazos eran cada vez más precisas. Independientemente de la robustez del buque, estaba claro que soportar un ataque de artillería sostenido y concentrado superaba su capacidad. De repente, un silbido agudo resonó a lo lejos, seguido de una explosión atronadora que sacó a Lawrence de sus profundas reflexiones. La fuerza del impacto resonó en sus oídos, y la cubierta tembló violentamente bajo sus pies. Con el rabillo del ojo, observó un terrible infierno que atravesaba el costado del Roble Blanco, haciendo que fragmentos de metal retorcidos y astillas de la estructura de la cubierta se dispersaran al azar. “¡Nos han dado en el costado de estribor! ¡Apaguen el fuego!” rugió el contramaestre. Incluso en medio de la violenta conmoción, Lawrence logró mantener el equilibrio. Su semblante se alteró bruscamente, sugiriendo una idea repentina y decisiva que se le ocurrió. “Tráeme la carga”, se dirigió a su primer oficial, que intentaba desesperadamente restablecer el orden en el puente. "¿La carga?" El primer oficial titubeó un momento, pero un destello de comprensión cruzó rápidamente su rostro. Una mezcla de temor y determinación se reflejó en sus ojos mientras obedecía con prontitud, entregándole a Lawrence el cuaderno de bitácora. Lawrence hojeó rápidamente el libro de registro, sus ojos recorriendo las entradas hasta que se detuvieron en una línea en particular. “Abre la cámara de contención número dos y trae la 'Anomalía 077' al puente”, ordenó al primer oficial con firmeza. “Asegúrate de tener a mano una manta y una cuerda de amarre nuevas para el sellado secundario”. La expresión del primer oficial se tornó seria a pesar de anticipar tal orden. “Capitán, ¿está seguro...?” “No tenemos otra opción”, afirmó Lawrence con absoluta convicción. “Existen precedentes históricos de apertura del cargamento en situaciones críticas. Si la Iglesia desea reprocharnos algo más adelante, asumiré toda la responsabilidad”. El primer oficial pareció querer rebatir la orden, pero ante la mirada firme de Lawrence, se tragó sus reservas y respondió con un gesto decidido. "¡Sí, capitán!" La orden se ejecutó con prontitud. Un equipo de marineros, entrenados específicamente para manipular estos artefactos sellados, descendió rápidamente a la nave, abrió la cámara de contención número dos y siguió el protocolo exacto para desactivar el sello que envolvía la Anomalía 077. Poco después, en medio de la incesante cacofonía de cañonazos, un grupo de marineros emergió del puente. Cargaban con la Anomalía 077 y depositaron con cuidado el objeto recuperado ante Lawrence. Lawrence miró hacia abajo, con el rostro imbuido de una solemne gravedad mientras examinaba el “objeto anómalo” sacado de la cámara sellada. Ante él yacía un cadáver marchito, envuelto en capas de tela. La anomalía 077, a menudo apodada cariñosamente como el "Marinero", era una reliquia desconcertante que Lawrence había llegado a conocer bien debido a su frecuente presencia entre la carga distintiva de su nave. Este desconcertante artefacto fue desenterrado inicialmente en una nave de exploración que había desaparecido inexplicablemente durante tres años, y se creía que fue el catalizador de la inexplicable ausencia de la nave. La Anomalía 077 se presentó como una figura momificada de 1,7 metros de altura que, una vez abierta, mostró signos de vida; incluso era capaz de hablar y mostraba funciones cognitivas notables. Sus características eran inquietantemente consistentes con la función sugerida por su descripción. Como "marinero", tenía una compulsión innata por tomar el control del barco más cercano, haciéndose cargo de todas sus operaciones en un tiempo mínimo, sin importar las condiciones externas, las especificaciones del navío ni sus sistemas de control. Una vez establecido el control, teletransportaba el barco instantáneamente. Este proceso, que transcurría en cuestión de minutos, podía aplicarse a cualquier barco, impulsándolo a un punto aleatorio en el océano. Sin embargo, esta teletransportación distaba mucho de ser un viaje tranquilo. Las naves afectadas por la Anomalía 077 se rematerializaban invariablemente en medio de una furiosa tormenta. Seguía siendo un enigma si la Anomalía 077 eligió intencionalmente la tormenta como destino de teletransportación o si la tempestad fue una consecuencia accidental del proceso. No obstante, está bien documentado que solo unas pocas naves lograron escapar ilesas de la turbulenta tormenta que aguardaba en el "punto final". Innumerables naves y muchos individuos desafortunados habían sucumbido a los caprichos impredecibles de la Anomalía 077. Sin embargo, según lo que Lawrence entendía, manejar la Anomalía 077 no era excesivamente complejo. Una vez liberada, activaba sus habilidades de forma independiente, aunque podía volver a sellarse fácilmente tras la teletransportación. Bastaba con atarle una nueva cuerda alrededor del cuello para inactivarla, y envolverla en un sudario la inducía a un estado latente. La entidad momificada no exhibía ninguna destreza física ni capacidad de combate extraordinarias. El único obstáculo que esperaba a la tripulación del Roble Blanco después de la inminente teletransportación era atravesar una feroz tormenta, un desafío que Lawrence y sus hombres habían enfrentado y superado varias veces antes. Inclinándose sobre el cadáver, envuelto en una tela de misterio, Lawrence colocó suavemente su mano sobre la tela. La tripulación del barco, estacionada en el puente, observaba con una mezcla de aprensión y fascinación sombría, con los ojos fijos en ese cuadro inquietante. Lawrence respiró profundamente y desató con cuidado el nudo que sujetaba el sudario. Casi inmediatamente, percibió una sutil bocanada de aire, un sonido que aparentemente emanaba de la entidad momificada oculta bajo la tela. El sudario se deslizó como impulsado por una fuerza invisible, exponiendo la Anomalía 077 a la tripulación, con los ojos abiertos como platos. La figura revelada era un cadáver demacrado, vestido con los restos desintegrados de antiguas vestimentas de marinero. Su escaso cabello estaba seco y quebradizo, su cuerpo reducido a la delgadez de un esqueleto, y yacía inmóvil en la cubierta. El pecho de la momia inició un patrón rítmico de sutiles subidas y bajadas. El movimiento se hizo tan pronunciado que Lawrence sintió que podía percibir el latido palpitante de un corazón y el ritmo constante de la respiración. La anomalía 077 se había activado: el marinero había despertado de su hibernación sellada. Lentamente, la momia abrió los ojos y con mucho esfuerzo se incorporó hasta quedar sentada, mientras sus articulaciones producían un coro de crujidos. “Asuma el control provisional de esta nave” ordenó Lawrence, con el rostro sumido en un tumulto de emociones contradictorias. “Necesitamos facilitar una salida rápida. La anomalía 077 se puso de pie y su mirada vagó por los alrededores antes de fijarse finalmente en Lawrence. Inexplicablemente, Lawrence detectó lo que parecía ser un indicio de aprensión grabado en ese rostro antiguo e inquietante. Sorprendentemente, observó que la momia temblaba levemente. “¡Esto no es... esto no es una broma!” resonó la voz de la momia, un susurro áspero y cargado de terror. En ese instante, bajo la atenta mirada de la tripulación, cerró los ojos, fingiendo estar sin vida mientras se aferraba al sudario caído para envolverse de nuevo. Lawrence: “…?” La tripulación: “…?”
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 384

Estás leyendo el capítulo 384 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 8 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.