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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 349 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Agatha sostenía con cuidado el despacho: un pergamino aparentemente anodino, deslizado dentro de un sobre hecho por una papelera local, escrito con tinta común. Sin embargo, el origen de este paquete era nada común, pues provenía del Cementerio n.º 3. De no ser por su fe en la incapacidad de la vieja guardia para manipularla de esa manera, Agatha se habría preguntado si esta misiva le había sido transmitida por una entidad de un orden sobrenatural superior, una que desafiaba la comprensión humana. No pudo detectar ninguna energía espiritual que irradiara la carta, pero después de realizar varios procedimientos de investigación básicos, verificó su procedencia de otro mundo. Un sutil crujido de tela resonó desde los oscuros recovecos del pesado ataúd, y la tapa comenzó a abrirse con un crujido, revelando un aroma distintivo y evocador. Una entidad envuelta en vendas, parecida a una momia antigua, emergió gradualmente de las profundidades del ataúd. Esta figura espectral no era otro que Iván, el Obispo de Frost. Décadas antes, un evento catastrófico había desfigurado su cuerpo físico, pero la poderosa magia de Bartók permitió que su espíritu persistiera. Pasó la mayor parte de su existencia en la reclusión del "ataúd del alma" de la sala de meditación, apareciendo solo en público durante ceremonias religiosas importantes. A pesar de su escasa exposición, siguió siendo el obispo más admirado y confiable en la historia de Frost. Su profunda comprensión y sus importantes contribuciones al campo metafísico fueron incuestionables. Se levantó del ataúd y aceptó el mensaje de la mano extendida de Agatha. Su único ojo visible, descubierto por las vendas, escrutó el pergamino con una mirada intensa. Se sumió en un largo silencio, que inundó la habitación con una quietud inquietante. “Tú…” balbució Agatha, intentando romper el silencio opresivo. “Concédeme un momento”, pidió el venerable y versado obispo, con voz apagada y distante. La impaciencia finalmente pudo más que Agatha y volvió a preguntar: "¿Te sientes mejor ahora?" "¿Está seguro de que esta es la fuente?", preguntó el obispo Iván sin responder. Su mirada finalmente se levantó de la carta para encontrarse con la de Agatha, con un atisbo de desconcierto nublando sus ojos amarillentos. "¿Usted..." Agatha, consciente de la preocupación de Iván, respondió con prontitud. “Parece extraordinariamente mundano, pero cuando intenté interpretar las inscripciones del pergamino a través de mi lente espiritual, experimenté un lapsus de memoria de quince minutos”. Asintió solemnemente y continuó: “Está envuelto en una energía abrumadora, incomprensible para los simples mortales. Su simplicidad podría ser simplemente una excentricidad de la entidad que lo envió”. Tras procesar las palabras de Agatha, el obispo Iván volvió a guardar silencio, aparentemente recuperando fuerzas. Tras una pausa prolongada, habló en voz baja: “Las revelaciones de esta carta... son profundamente desconcertantes. Ya se han topado con la “Gaviota”, y si las afirmaciones del despacho son ciertas, esto es solo la punta del iceberg. Los descontrolados acontecimientos en la Isla Daga son solo el comienzo... Ya sean los cultistas arraigados en nuestra ciudad, la contaminación resultante de la esencia pura, el regreso de la “Gaviota” o las irregularidades en la Isla Daga, todo parece indicarnos que nos adentramos en las oscuras profundidades del mar, en alusión al Proyecto Abismo iniciado hace medio siglo”. “He enviado una alerta al Ayuntamiento y he solicitado acceder a los archivos clasificados que han permanecido sellados durante los últimos cincuenta años. Más tarde, también planeo examinar los registros históricos de la iglesia. Además, he asignado recursos adicionales para intensificar la búsqueda en toda la ciudad y detener a cualquier miembro de la secta que esté al acecho”, declaró Agatha con determinación. “Sin embargo, esto no es suficiente. Es imperativo que averigüemos la situación actual en la Isla Dagger. La principal fuente de contaminación parece provenir de allí”. El obispo Iván reflexionó un momento antes de dejar escapar un suave suspiro. “Si todas las señales apuntan al Proyecto Abismo... entonces la reciente aparición de la Flota de la Niebla en las cercanías de Frost parece menos misteriosa”. Agatha frunció el ceño consternada. "¿Podrían todos estos sucesos formar parte de la gran conspiración de la Reina de Hielo del pasado? ¿Podría deberse a una directiva que dejó para ese 'Almirante de Hierro' que ha provocado que la Flota de la Niebla salga a la superficie?" “No puedo decirlo con certeza” el obispo Iván negó con la cabeza y, con repentina intensidad, se giró para mirar a Agatha. “Desde tu perspectiva, Agatha, ¿quién era la Reina de Hielo? Sorprendida por la pregunta, Agatha se detuvo para ordenar sus pensamientos antes de responder: “Una antigua gran soberana que, tras un reinado breve pero glorioso, fue contaminada por los poderes abisales de las profundidades marinas y se transformó en una peligrosa 'reina loca'. Su obstinación llevó al antiguo Reino de la Congelación a forjar vínculos con las monstruosidades que acechan en las profundidades oceánicas. Incluso después de cincuenta años, su aterrador plan requiere permanecer encerrada, oculta a la vista del pueblo llano. Su vida fue una mezcla de tragedia y peligro”. El obispo Iván asintió ante su análisis: “Una respuesta convencional. Como miembro de la generación más joven, con acceso a información clasificada de esa época, su resumen es bastante preciso”. Luego, desvió la conversación hacia un nuevo rumbo: “Sin embargo, no lo ha vivido realmente”. Agatha no respondió, prefirió permanecer en silencio, con la mirada fija en el obispo que estaba frente a ella. Yo, en cambio, sí. Tenía apenas veintiséis años y servía como obispo común y corriente en una humilde capilla en la zona del muelle, ¿sabe? Esa pintoresca iglesia estaba situada justo al lado del campo de pruebas del Proyecto Abismo. Incluso ofrecí ceremonias de bendición para algunos soldados y oficiales. Más tarde descubrí que estas personas buscaban bendiciones, ya que estaban designadas para operar los sumergibles. Mientras el obispo Iván narraba su pasado, su voz adquirió un tono nostálgico, como un pequeño arroyo que fluía del río de recuerdos olvidados. Con cada palabra, desvelaba lentamente historias ocultas y no contadas, ocultas bajo sus vendajes. Tras la infiltración de los rebeldes en el palacio, la mayor parte de la información relacionada con el Proyecto Abismo fue clasificada. El caos resultante, provocado por el derrumbe del acantilado en el lugar de la ejecución, provocó la destrucción de valiosos registros. Por lo tanto, incluso tú, un "guardián" con acceso privilegiado, solo conoces la punta del iceberg de la información. ¿Qué pensarías si te revelara que, en vísperas de la rebelión de la guardia de la ciudad, la Reina de la Escarcha visitó esa pequeña iglesia y me pidió que oficiara una ceremonia de envío de almas para ella? ¿Qué pensarías? Los ojos de Agatha se abrieron de par en par por el asombro. La llamaban la 'Reina Loca', y en realidad, sus acciones en sus últimos meses solo podían describirse como 'locura'. Continuó obstinadamente con el proyecto a pesar de que se precipitaba hacia el desastre, con personas desapareciendo, perdiendo la vida o sucumbiendo a la locura a diario. Cerró las puertas del palacio, encarceló a los ministros restantes que se atrevieron a ofrecer consejo, ordenó a los gendarmes que cerraran el puerto y detuvo a cualquiera que intentara escapar del Reino Congelado... Con tales acciones, era inevitable que los rebeldes se rebelaran, y su destino como reina estaba destinado a ser trágico... Sin embargo, a pesar de todo esto, no puedo creer que 'enloqueciera'... Al contrario, parecía increíblemente lúcida, e incluso... El obispo Iván se detuvo bruscamente, como si el esfuerzo de desenterrar esos antiguos recuerdos fuera abrumador, o tal vez le costara encontrar la frase adecuada para expresar la rareza que había percibido hacía tantos años. Tras un momento, continuó: “Incluso en medio del caos, era como si ella fuera la única en la ciudad que realmente permanecía despierta”. Intrigada, Agatha se inclinó instintivamente más cerca: "¿Por qué dices eso?" Entró en la iglesia sin acompañante, con la mirada lúcida, como si ya hubiera aceptado su destino inminente. Se acercó sola a la estatua de Bartók, encendió el incienso y luego me dio una suave palmadita en el hombro, muy similar a esto. El obispo Iván levantó el brazo, aparentemente recreando el encuentro de medio siglo antes. Me dio una palmadita y me dijo: “Despierta, eres la única persona en esta ciudad que está realmente despierta y con los ojos bien abiertos. Ayúdame con algo, estoy al borde de la muerte”. Agatha sintió que se le cortaba la respiración de repente, como si sufriera un ataque de apnea del sueño. Al instante siguiente, instintivamente, se tocó la frente y sintió que el corazón le latía con fuerza en el pecho. Con dificultad para digerir la revelación, expresó la confusión que la aquejaba tras unos instantes de silencio atónito: "¿Qué insinuó al decir que eras la única con los ojos abiertos?". “No he desvelado del todo ese misterio”, confesó el obispo Iván con un suspiro, con la voz apagada por las vendas. “Me dijo que despertara, pero ya estaba despierto. Después de eso, no me dio ninguna explicación y se limitó a seguir sus órdenes… Yacía en la losa mortuoria, inmóvil como un cadáver, y entonces… realicé los ritos típicamente reservados para los difuntos”. “Pero ¿cómo puede una persona viva someterse a un rito funerario?” Agatha se quedó boquiabierta, incrédula. “¿De verdad seguiste el ritual? “Ciertamente, una persona viva no puede participar en un rito funerario. Simplemente llevé a cabo todo el procedimiento según sus órdenes y, naturalmente, no ocurrió nada al finalizar el ritual”, el Obispo Iván negó con la cabeza. “Asumí que el ritual carecía de sentido, pero al parecer la Reina de Hielo había cumplido su objetivo. Se marchó sin más, dejando una última instrucción antes de marcharse…” “¿Una última directiva?” Me ordenó guardar silencio sobre los sucesos de esa noche, afirmando que los rebeldes seguramente me quitarían la vida si descubrían la verdad. Mientras me daba esta advertencia, faltaban exactamente veinticuatro horas para que la primera guardia de la ciudad lanzara su ataque contra la armería. Agatha se quedó en silencio y, tras un largo período de contemplación, finalmente murmuró: “Nunca compartiste nada de esto conmigo…”. “Nunca se lo dije a nadie”, dijo el obispo Iván con aire tranquilo. “En ese momento, yo era simplemente un humilde obispo”. Pero posteriormente, ascendiste al rango de obispo de la ciudad, y nadie pudo responsabilizarte por tus acciones durante esa época. Este secreto... Había decidido llevarme este secreto a la tumba, así que ¿por qué iba a revelarlo ahora? El obispo Iván alzó la vista, y su ojo izquierdo, ligeramente nublado y amarillento, se cruzó silenciosamente con la mirada de Agatha. Comprendo la gravedad de esta revelación. Saber que la reina anticipó las acciones de los rebeldes e incluso afrontó su inminente muerte con serenidad podría impactar a muchos... pero, aparte de su impacto, no tiene ninguna utilidad práctica. El Proyecto Abismo permanecería sellado, y la preservación de la estabilidad de la ciudad es primordial para la gran mayoría de sus ciudadanos. Los últimos pensamientos o acciones de una reina ejecutada hace medio siglo no interesan a nadie. Pero hay una razón más crucial... El obispo Iván hizo una pausa momentánea y luego emitió un suave suspiro. “Una razón más crucial: el Proyecto Abismo ha concluido, el reinado de la reina ha terminado, todo ha encontrado su solución, o eso pensé… durante los últimos cincuenta años”.
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Estás leyendo el capítulo 349 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 9 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.