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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 242 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un continente entero flotaba invertido y se desplazaba gradualmente sobre sus cabezas, proyectando una vasta y sombría sombra que oscurecía cuatro quintas partes de la vista. La sensación abrumadora que produjo fue asombrosa, tanto que incluso Duncan se sintió asfixiado en ese momento, luchando contra el impulso de apartar la mirada. Pero resistió la tentación de desviar la mirada y se obligó a seguir observando el fragmento celestial suspendido. Duncan no estaba seguro de lo que estaba sucediendo, cómo llegó allí o cómo regresar, pero era precisamente por eso que necesitaba examinar cualquier escena inusual y recopilar información útil. ¿Eran reales los restos celestiales suspendidos? ¿O simplemente una ilusión aterradora? ¿Eran los restos de un mundo destrozado? ¿O simplemente un objeto deformado proyectado en el espacio-tiempo deformado del subespacio? La masa de tierra flotante se deslizaba lentamente por una trayectoria inclinada, acercándose al Desaparecido. Duncan se preocupó al darse cuenta de que la nave bajo él parecía moverse por el borde del “continente”, ¡con el riesgo de colisionar! Cuando la masa de tierra se acercaba y la popa del Desaparecidos estaba a punto de rozar el borde de una montaña fracturada, Duncan sintió de repente un temblor bajo sus pies en la cubierta. Poco después, creyó oír un débil gemido fantasmal proveniente de algún lugar, acompañado de inquietantes crujidos y gemidos provenientes de diversas partes del antiguo barco fantasma, rompiendo el silencio del Desaparecido. Al instante siguiente, el enorme casco bajo sus pies comenzó a girar ligeramente, evitando por poco una colisión entre la estructura superior del Desaparecido y el pico escarpado de la montaña. Asombrado, Duncan observó el movimiento en la nave, escuchando cómo los gritos espectrales y crujidos se desvanecían gradualmente en el silencio. De repente, divisó algo con el rabillo del ojo y alzó la vista hacia el pico fracturado de la montaña en el borde del continente invertido. Era un acantilado, un acantilado dentado, como si hubiera sido violentamente desgarrado, y una colosal criatura humanoide se apoyaba en él. “Él” era casi tan alto como la montaña, con extremidades delgadas y pálidas y una cabeza deforme e hinchada. Un único ojo grande se asentaba en el rostro picado, entreabierto y medio cerrado, del que emanaba un líquido opaco que se solidificaba en gotas ambarinas en el aire. Este gigante tuerto llevaba muerto un tiempo indeterminado, pero su cuerpo restante parecía irradiar un aura cautivadora de poder y opresión. No presentaba heridas visibles, como si hubiera perecido de agotamiento, y hasta el momento de su muerte, sus manos estaban presionadas contra el acantilado tras él, con los dedos profundamente incrustados en la roca. El continente negro incoloro y el gigante pálido y tuerto que murió en el borde del acantilado, en este subespacio desordenado y tenue, bajo la prolongada iluminación del “relámpago”, dejaron una profunda impresión en la mente de Duncan. Finalmente, el persistente destello de luz comenzó a desvanecerse: atravesó el centro del continente y se disipó gradualmente. A la vista de Duncan, la masa de tierra flotante se sumió lentamente en la oscuridad. Sin embargo, continuó mirando hacia arriba, sabiendo que el continente no había desaparecido por completo, y que su último vestigio de estructura flotaba tranquilamente sobre los Desaparecidos. Sintió como si pudiera oír el sordo estruendo del pesado y enorme objeto comprimiéndose lentamente en lo alto; aunque sabía que era solo su imaginación, la ilusión retumbante aún resonaba en su mente, como el lamento final de un mundo muerto que persiste en el subespacio. Duncan finalmente desvió la mirada y observó el vasto caos que había más allá de la borda del barco. Ocasionalmente, destellos de luz y corrientes turbulentas atravesaban la oscuridad. En este vacío oscuro y caótico, esos destellos y corrientes iluminaban esporádicamente diversas formas, desde grandes hasta pequeñas sombras indescriptibles. Duncan respiró suavemente y miró hacia abajo, al barco que estaba bajo sus pies: el Desaparecidos, que era completamente diferente del que conocía y que exudaba una sensación de desolación por todas partes. Cerró los ojos brevemente, intentando comunicarse con la nave, tal como se había conectado con el Desaparecido intacto en el mundo real, para poder comprender esta nave fantasma que flotaba en el subespacio. Pero al instante siguiente, sus ojos se abrieron de golpe. No podía sentir la nave. No era que no pudiera comunicarse, sino que no podía sentir la existencia de la nave en absoluto. En el momento en que su percepción se amplió, sintió como si el barco bajo sus pies se hubiera desvanecido, sin dejar cubierta, mástil ni camarote. Incluso se sintió solo, a la deriva en medio de este vasto caos, con la intensa sensación de vacío y desorientación que le siguió, interrumpiendo su concentración. Duncan miró la estructura del barco con incredulidad, subiendo a la cubierta como si no pudiera aceptar que el barco que lo transportaba fuera simplemente una ilusión. ¿O era él la “ilusión”? La mente de Duncan corrió por un momento, luego sacudió la cabeza y caminó hacia la escotilla que conducía a la cubierta inferior. Decidió seguir adelante con su plan de exploración inicial. Independientemente de la verdadera naturaleza del barco o de por qué le parecía "inexistente", seguía transportándolo y, como "capitán", no había demostrado intención de expulsarlo ni hacerle daño. Esto le dio a Duncan la motivación y la confianza para seguir explorando. Bajó los escalones y entró en la espaciosa cabina debajo de la cubierta. Después de abrir varias cabañas en sucesión, todas revelaron la misma escena ruinosa, con dudosas manchas negras cubriendo las paredes y los techos, y todas las habitaciones estaban vacías; algunas habitaciones estaban claramente llenas de elementos de la memoria de Duncan, pero ahora solo quedaban paredes y pilares rotos. Incluso buscó específicamente la cabaña de Alice, que, naturalmente, también estaba vacía; por alguna razón, esto realmente le dio una sensación de alivio. Preferiría no encontrarse con personas u objetos familiares en este lugar inquietante y aterrador. Después de salir de la habitación de Alice, Duncan avanzó por el área de la tripulación y el comedor, adentrándose en la cabina. Cuando llegó al almacén central, dudó un par de minutos frente a las escaleras que conducían a los niveles inferiores. En el mundo real de Desaparecidos, había explorado esas áreas, sabiendo que las cabañas de inversión de luz y sombra se encontraban debajo, e incluso más profundo, en el "fondo roto", pero durante esa exploración, tenía una linterna especial con él. Esa linterna podría ayudarle a ampliar su percepción y revelar de antemano los rincones retorcidos y peligrosos de la cabaña. Pero allí no había encontrado esa linterna. Sin embargo, después de un momento de vacilación, Duncan decidió seguir adelante. La situación había cambiado tan drásticamente en comparación con la dimensión real que, incluso si encontraba la linterna, podría no serle útil en las habitaciones inferiores. Además, la función principal de la linterna era mejorar su percepción. Sin embargo, en su percepción, esta nave no existía en absoluto, así que ¿qué sentido tendría ampliarla aún más? Duncan simplemente levantó su espada, pasando suavemente el dedo por encima de la hoja. Una tenue llama verde se encendió en el filo, proyectando una luz tenue. Usando la espada como fuente de iluminación, bajó cautelosamente las escaleras y avanzó. Apareció a la vista una cabaña oscura y amplia. Esta era la cabaña de la "luz y la sombra invertidas". En la dimensión real, esta cabaña estaba llena de lámparas de aceite, pero la relación entre la luz de las lámparas y la oscuridad en los rincones de la cabaña era inversa. Cuanto más brillante era la luz, más oscuros se volvían los rincones, y viceversa. Duncan miró a su alrededor. Aquí no había inversión de luz y sombra; solo una penumbra uniforme y caótica. La llama espiritual que ardía en la hoja de la espada no activaba ningún mecanismo de inversión de luz y sombra, sino que iluminaba el entorno con normalidad. “…Este lugar es mucho más normal.” Duncan no pudo evitar murmurar suavemente mientras navegaba con cautela por el espacio vacío, avanzando hasta que apareció otra escalera a la vista. Esta escalera conducía al fondo de Los Desaparecidos, un lugar lleno de fragmentos destrozados. Duncan respiró profundamente y bajó los escalones, dirigiéndose hacia una puerta que apareció al final de la escalera. Instintivamente miró hacia el marco de la puerta, recordando que había una frase escrita en esa puerta, que significaba que era la última puerta hacia el fondo de la cabaña. Sin embargo, no había nada en el marco de la puerta. Ninguna advertencia para las generaciones futuras, ninguna guía para el camino a seguir, solo una puerta de madera común y corriente, ligeramente entreabierta, como invitando a los visitantes a entrar. Duncan no se sorprendió demasiado, simplemente miró hacia otro lado mientras agarraba la espada ardiente con una mano y empujaba lentamente la puerta con la otra. Más allá de la puerta había otra zona oscura, una cabaña vieja y rota. Pero estaba intacto. Al entrar, Duncan notó de inmediato las paredes de la cabaña que lo rodeaban. Aunque desgastadas y destartaladas, no había huecos en las paredes, y la escena fuera de ellas era invisible. El fondo de la nave en la dimensión real estaba fragmentado, pero ¿el fondo aquí todavía estaba intacto? Duncan sintió una extraña sensación en el corazón mientras seguía caminando. Tras unos pasos, se detuvo de repente. En las oscuras profundidades de la cabina que se encontraba frente a nosotros, una antigua y desgastada puerta se alzaba en el aire. El corazón de Duncan se aceleró y se acercó rápidamente; la apariencia de la puerta se hizo más clara. ¡Era idéntica a la puerta en la parte inferior de Los Desaparecidos en la dimensión real! Duncan llegó a la puerta, observando a primera vista que estaba ligeramente abierta, revelando un pequeño espacio. A través del hueco de la puerta, podía ver vagamente la escena del otro lado. Era una cabina fragmentada, con luces tenues flotando en su interior. Duncan giró bruscamente la cabeza, examinando el lugar donde se encontraba. Una cabaña antigua y destartalada, oscura y polvorienta, abandonada quién sabe cuánto tiempo hacía; era igual a la escena que había vislumbrado a través de la rendija de la puerta cuando exploró por primera vez el fondo de Los Desaparecidos con Alice. Duncan finalmente confirmó su sospecha inicial: Él estaba al “otro lado” de la puerta.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 242

Estás leyendo el capítulo 242 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 6 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.