Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 68 online gratis en español
🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Ciudad de Shanghái.
Oficina de entrenamiento de los Guardianes Nocturnos.
—¿Qué? ¿El entrenamiento de los nuevos reclutas será en Cangnan? —Yuan Gang miró los documentos en sus manos, sorprendido—. Y….¿Dónde queda Cangnan?
Frente a él, el hombre recostado en una silla giratoria detrás del escritorio se estiró perezosamente y se arrecosto con los ojos entrecerrados. En su frente se podía ver una cicatriz en forma de cruz.
El era Shao Pingge, el capítan de la Unidad 006 de los Guardianes Nocturnos en la Ciudad de Shangjing.
—Es una pequeña ciudad en el sureste de China, cerca de Huaihai —respondió Shao Pingge, tras pensar un momento.
—Pero… ¿no se había hecho el entrenamiento todos los años aquí en Shanghái? —Yuan Gang frunció el ceño—. ¿Por qué el cambio repentino a Cangnan este año?
—Quién sabe lo que piensan los de arriba —dijo Shao Pingge, tomando una taza de té y recostándose nuevamente—. Nosotros… bueno, tú solo sigue las órdenes. Eres el vicecapítan de la Unidad 006, además de ser el instructor principal de los reclutas año tras año. Ya has entrenado a muchos soldados, ¿Qué tanto puede afectar un cambio de lugar?
—Claro que no me afecta —Yuan Gang negó con la cabeza—. Solo que no entiendo por qué cambiar de sitio así de repente. Aquí ya tenemos todo el equipo preparado, y ahora hay que trasladarlo todo a Cangnan… Es buscarse problemas.
—Los altos mandos tendrán sus razones —respondió Shao Pingge encogiéndose de hombros—. Nosotros solo cumplimos órdenes. Saber más… no nos corresponde.
—Está bien —Yuan Gang suspiró.
—Con la eficiencia del Departamento de Logística, antes del amanecer ya habrá una base completa en Cangnan. Empaca tus cosas y prepárate para salir. —Shao Pingge bebió un sorbo de té.
—Entendido. —Yuan Gang asintió, luego añadió con una sonrisa—. Si yo no estoy en Shangjing esta vez, capitán, ¿podrá mantener el orden sin causar algún desastre?
¡Swish!
Una chancla voló desde detrás del escritorio. Yuan Gang la esquivó ágilmente y rio mientras escuchaba los gritos de Shao Pingge:
—¡Eh, Yuan Gang! ¿A quién crees que estás despreciando? ¡Soy el capitán de la unidad de Shangjing!. ¡¿Acaso me crees inútil?!
Yuan Gang sonrió, tomó la chancla y la lanzó por la ventana antes de salir de la oficina.
Shao Pingge maldijo detrás de él.
………………………………………
Guangzhou–Shenzhen.
En un lujoso hotel.
—¿Cangnan? ¿Qué clase de lugar es ese? —preguntó un gordito con bata de baño, recostado en un sofá, mientras leía el aviso en sus manos.
Fuera de la sala VIP, cinco guardaespaldas imponentes estaban de pie, serios. Frente a ellos, un mayordomo con monóculo se inclinó levemente:
—Joven maestro Hui, Cangnan es una pequeña ciudad en el sureste.
—¿Y no era que todo se hacía en Shangjing? —preguntó el joven.
—Parece que la política cambió este año. Su itinerario también cambiará. Enseguida enviaré a alguien a organizarlo.
El gordito pensó unos segundos, soltó las uvas que tenía en la mano y agitó el brazo.
—Reserva el vuelo para mañana.
El mayordomo parpadeo.
—¿Mañana? ¿Tan pronto, joven maestro? No se preocupe por el alojamiento, los Guardianes Nocturnos ya nos han asignado los mejores dormitorios.
—¡Guangshen es demasiado aburrido! —el gordito rió—. Quiero conocer nuevos amigos.
—Joven amo… cuando llegue allá, trate de hablar mandarín, de lo contrario puede que no lo entiendan(\*) —advirtió el mayordomo.
—¿Mandarín? —el joven asintió—. Tienes razón. Si no puedo comunicarme… ¡no podré hacer verdaderos amigos!
Le dio unas palmaditas a la joven que le masajeaba los pies:
—Ya puedes irte. He disfrutado diez años de esto… es hora de cambiar mi vida.
Se levantó y se estiró, temblando un poco por la grasa.
—¿Qué Cangnan ni qué nada? ¡El pequeño maestro va para allá!
………………………………………
Monte Jiuhua.
El sonido de los sutras y el aroma de sándalo flotaban en el aire.
Un anciano monje caminaba por un corredor de madera, girando lentamente su rosario, con la mirada tranquila como el agua. Finalmente se detuvo ante la puerta de una habitación Zen.
Golpeó dos veces y entró.
En el interior solo había una cama, una mesa y un cojín de meditación. En la pared principal estaban escritas dos grandes palabras: " Corazon Tranquilo", con trazos elegantes pero que escondían una intención asesina.
Un joven de cabello negro abrió ligeramente los ojos desde el cojín.
—Donador\* Cao Yuan, ha llegado una carta —dijo el monje, inclinándose mientras sacaba un sobre de su manga.
El muchacho se levantó despacio, tomó la carta, la abrió y la leyó largo rato.
—Cangnan… —murmuró—. Gran Maestro, ¿cree que debería ir?
—Llevas cinco años meditando en este templo —respondió el anciano con voz serena—. Has suprimido los demonios de tu corazón. Este humilde monje cree que… debe ir.
—Pero… los pecados de mi cuerpo… —dijo el joven con duda.
—Matar es pecado, salvar es mérito. Cuando el mérito equilibra el pecado, llega la paz —dijo el monje con ojos profundos, juntando las palmas—. Permanecer aquí toda la vida no borrará tu culpa. Donador, es hora de soltar y seguir adelante.
El joven guardó silencio largo rato, luego juntó las manos y se inclinó.
—Gracias por su consejo, Gran Maestro.
—Donador Cao Yuan, aún debo advertirte algo más —añadió el maestro.
—Por favor.
—Si vas a Cangnan, quizás te cruces con un benefactor. Si aprovecha esa oportunidad, no solo limpiarás tus pecados, sino que podrías llegar a alcanzar la iluminación.
—¿Un benefactor? —frunció el ceño Cao Yuan—. ¿Qué características tiene?
—_Dos maderas que se alzan, ocho dioses en uno, diez años en la noche, cruzará mi mundo_ —recitó el anciano, con voz como el eco de una campana—. Amitabha.
Cao Yuan lo miró con dudas, pero memorizó cuidadosamente esas palabras y se inclinó de nuevo.
—En ese caso… —dijo mirando el mar de nubes más allá del templo—. Partiré….
………………………………………
En el coche.
Lin Qiye observaba en silencio a todos los presentes, encogiendo un poco el cuello.
La atmósfera… era incómoda.
—Ejem… —Wen Qimo tosió dos veces para romper el silencio—. Eh Qiye, el hecho de que no se pudiera devolver el billete del tren no fue tu culpa, ¿de acuerdo? No te sientas mal.
El rostro de Chen Muye, en el asiento del copiloto, se veía un poco verde.
—Eh… pensemos en lo positivo —añadió Wen Qimo—. ¡Mira el lado bueno! El entrenamiento será en Cangnan, tan cerca que podremos visitarte.
—El entrenamiento es de régimen cerrado. No podremos entrar —dijo fríamente el conductor, Wu Xiangnan.
—… —Wen Qimo guardó silencio—. Bueno, al menos ya compramos todo: chaquetas, mantas, calentadores, bufandas grandes…
—Qimo, no necesitamos nada de eso en el invierno de Cangnan —susurró Hong Ying.
—¡Cállense! —gruñó Chen Muye, con el corazón doliéndole al recordar el dinero gastado.
Tras unos segundos, se giro hacia Lin Qiye con ojos suplicantes y esperanzados:
—Qiye…¿Podrías revisar si… podemos devolver esas cosas?

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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 68
Estás leyendo el capítulo 68 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 22 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.