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Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 54 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
—¡Aaah, aaah! —¡Silencio! —¡Tú…! ¡Tu mataste a Xiu Xiu! —Ya no era ella. ¿No lo ves? Al ver que su amiga con la que habían estado escondidas en el baño se había convertido en un monstruo y fue decapitada había dejado a las dos chicas restantes completamente aterradas; sus piernas temblaban y estaban a punto de colapsar. Lin Qiye, algo impotente, las ayudó a salir del baño. Afuera, más de una docena de estudiantes se habían reunido. Cuando vieron que Lin Qiye realmente había rescatado a las dos chicas con vida, lo miraron con ojos llenos de adoración. —¿De verdad había alguien ahí dentro? ¡Hermano Qiye, eres increíble! —¡Puedes detectar a alguien desde diez metros de distancia! Eso es… Hermano Qiye, ¿eres un cultivador? ¿Puedes enseñarme? —¿Qué están mirando? ¿Es momento de charlar? ¡Vengan a ayudarme! La multitud reaccionó, corrió y sostuvo a las dos chicas rescatadas. Eran sobrevivientes que Lin Qiye había salvado de los rincones de los edificios de primero y tercero de secundaria. Muchas chicas, igual que las dos que acababa de salvar, estaban tan asustadas que apenas podían caminar. Por suerte, la mayoría de los chicos eran más firmes y podían sostenerlas. —Hermano Qiye, ¿Qué hacemos ahora? —Ya he revisado estos dos edificios. El auditorio por el que pasaron está limpio. Ahí pueden esconderse —dijo con calma. —¿Y tú? —El edificio de segundo año es el más afectado. Tengo que tratar de salvar gente allí. —¿Puedo ir contigo? ¡Yo también enfrenté a un monstruo con un hacha de bombero! ¡Puedo ayudar! —propuso un chico fornido. —No. Iré solo. —Lin negó con la cabeza y señaló a las chicas con las piernas débiles—. Tu hacha servirá más para protegerlas a ellas. —Está bien… Sin perder tiempo, Lin Qiye bajó corriendo las escaleras, dirigiéndose hacia el segundo edificio de secundaria, el más profundo del campus. Allí se ocultaba cerca del 60% de los monstruos de toda la escuela. Ya habían pasado casi diez minutos desde el estallido inicial, y quien sabía en qué estado estarían los del otro lado. —Espero que sean inteligentes… —murmuró. \*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\*\* —¡Vamos, vamos, vamos! —Los chicos empujaban mesas y sillas hacia el pasillo para bloquearlo. —¡Rápido! ¡No podemos dejar que suban! —¿Y las chicas? ¡Dejen de gritar! ¡Ayuden a vendar a los heridos! —¿Qué? ¿Cuántos sobrevivientes hay en el tercer piso?, mierda ¡Equipo del hacha! ¡Vengan conmigo! —Señor Wang, encárguese de este piso. En el balcón del quinto piso reinaba el caos. Li Yifei gritaba órdenes mientras casi todos los estudiantes de segundo año se reunían allí. Mesas y sillas amontonadas bloqueaban los pasillos, resistiendo a docenas de monstruos que golpeaban desde abajo. El profesor Wang, un hombre de gafas y aire formal, asintió con seriedad. —Tranquilo. Este piso queda a mi cargo. ¡Tantos años de jugar a juegos de defensa de torres no fueron en vano! Li Yifei levantó un hacha de incendios y, de espaldas, gritó hacia el otro pasillo. Varios chicos fuertes, armados con hachas, raquetas de acero y tubos de metal, corrieron hacia él. —En el tercer piso, el salón 8 tiene más de veinte compañeros atrapados. ¡Vamos a rescatarlos! Explicó rápidamente y los muchachos ataron sus chaquetas, formando una cuerda gruesa que aseguraron al pasamanos. Luego se lanzaron uno a uno. Li Yifei probó la resistencia, y tras asegurarse, descendió primero, imitando las escenas de televisión. Los demás lo siguieron, algo nerviosos, pero disciplinados. —Profesor Wang… ¿no corren mucho peligro? —preguntó una chica preocupada. El maestro lo miró con seriedad y suspiró. —Claro que hay peligro. Pero confío en su capacidad… —Li Yifei es tan guapo… ¿cómo no me había dado cuenta antes? —murmuró otra. —A lo largo de la historia, en cada época oscura, siempre surgieron personas desconocidas que guiaron el camino. Estos alumnos que parecían mediocres en la vida diaria, en este ambiente mostraban un potencial unico. —Nunca subestimen a nadie —añadió el maestro Wang, ajustándose las gafas—. Incluso alguien insignificante puede brillar algún día. Luego, como recordando algo, se giró hacia las chicas: —Ah, y nada de romances escolares. Li Yifei y su grupo lograron descender al pasillo del tercer piso. Allí casi todos los monstruos habían sido atraídos por el alboroto entre el cuarto y quinto, de modo que solo dos quedaban rondando el salón 8. Las puertas y ventanas del aula estaban bloqueadas con muebles. Los monstruos, atrapados fuera, solo podían vagar impotentes. No eran los únicos inteligentes. Al escuchar el ruido de la cuerda, los monstruos giraron con fiereza, mostrando fauces aterradoras. —¡Ahora, sosténgalos! —gritó Li Yifei. Varios chicos embistieron con sillas contra los monstruos. El choque fue brutal: los monstruos mordieron y destrozaron las sillas con sus dientes afilados, pero ese breve instante bastó. Otros chicos cargaron con hachas y palos, golpeando con desesperación. Tras una feroz lucha, los cuerpos de los monstruos cayeron convulsionando al suelo. Estaban muertos. Los muchachos, exhaustos, apenas podían respirar, pero sus sonrisas se ensanchaban con orgullo. ¡Habían matado a dos monstruos! —¡Rápido, rescaten a la gente! —Li Yifei corrió a la puerta del aula y golpeó la puerta del salón. Dentro, los estudiantes de la clase 8 habían estado observando desde rendijas. Al ver que los monstruos habían caído, retiraron una mesa y varios salieron corriendo. —Soy Li Yifei de la Clase 2, ¡evacuen con nosotros! —les instó. —¿Evacuar? ¿A dónde? —replicó un chico, señalando hacia abajo—. El primer piso está completamente tomado. Hay al menos diez monstruos allí. Ustedes mataron dos… ¿pero pueden matar diez? —Iremos arriba —respondió Li Yifei con firmeza—. En el quinto piso eliminamos a los monstruos, construimos barricadas, y la mayoría está refugiada ahí. —¿El quinto piso? —el chico sonrió con amargura—. ¿Sabes en qué piso estamos? —En el tercero. —¿Y dónde están la mayoría de los monstruos? —En el primero, segundo y cuarto… —Entonces, aunque lleguemos al quinto, ¿cómo atravesamos el cuarto, que está lleno de monstruos? Incluso si lo logramos, dijiste que su pasillo está sellado con muebles. ¿Vas a desmontar la barricada, dejarnos pasar a todos y volver a cerrarla? Señaló la cuerda colgando desde arriba. —¿O piensas que los 28 que somos podremos trepar por la cuerda hasta el quinto piso? Li Yifei se quedó sin palabras.
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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 54

Estás leyendo el capítulo 54 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.