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Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 49 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
—Hermana Hong… —Si Xiaonan también vio la escena, su rostro se puso pálido. Hong Ying frunció las cejas, atravesó las pieles humanas, caminó hasta el borde del balcón y miró hacia afuera. Ese dormitorio era el edificio más apartado de toda la escuela, y frente al balcón no había ningún otro edificio, solo un terreno baldío sin desarrollar. No era raro entonces que se atrevieran a colgar pieles humanas allí. Pero… ¿qué pasará si alguien más pasa por aquí? Al pensarlo, los ojos de Hong Ying se endurecieron. Salió rápidamente del dormitorio y abrió la puerta del cuarto de al lado. En el balcón de ese dormitorio, ¡también colgaban cuatro pieles humanas agitándose con el viento! Siguiente puerta, y la siguiente, y la siguiente… Hong Ying revisó varios dormitorios cercanos, y en la mayoría había pieles colgando: unas veces una, otras dos, otras cuatro. Eso significaba que ¡un gran número de estudiantes en ese piso ya habían sido transformados en monstruos! —Hermana Hong… ahora sí estamos en problemas… —murmuró Si Xiaonan, de pie en la puerta. —Es un problema, sí —suspiró Hong Ying, aunque cambió el tono—. Pero también demuestra que este monstruo debe tener un límite para infectar a otros. —¿Por qué? —Si pudiera infectar infinitamente, en dos noches como mucho habría logrado transformar en silencio a todo el piso. Pero no lo hizo. No sabemos desde hace cuánto lleva activo, pero al menos podemos estar seguros de que lleva más de dos días. Y en todo ese tiempo, solo pudo infectar estos cuatro o cinco dormitorios. Eso indica que… —¿…que tiene un límite en la cantidad de personas que puede infectar? —Es posible, pero también cabe la posibilidad de que su habilidad de infección tenga un tiempo de enfriamiento. Por ejemplo, que solo pueda infectar a una persona al día… Los ojos de Si Xiaonan se iluminaron poco a poco. —Cierto, si tuviera infección ilimitada, ya toda la escuela estaría acabada. —Así que podemos deducir muchas cosas —siguió Hong Ying el razonamiento—. Según la información que dio Qiye, entre los infectados la proporción de estudiantes internos es mucho mayor que la de externos, porque los externos no viven en la escuela y el monstruo no puede contagiarlos en silencio. —Además, entre los infectados, la proporción de chicas es mucho mayor que la de chicos. No solo porque las chicas son más fáciles de sorprender y a menudo están solas, sino también porque… Sus ojos se entrecerraron, mirando hacia el pasillo oscuro y estrecho. —La esencia de la criatura mítica está justo aquí. Si Xiaonan abrió mucho la boca, sorprendida. —Hermana Hong, ¿cómo es que de repente eres tan lista? —¿Eh? —frunció el ceño Hong Ying—. ¿Acaso en tus ojos soy tan tonta? —Sí, siempre eres tonta, de esas que no usan la cabeza hasta que ya no queda de otra. … Hong Ying levantó los ojos al techo, resignada. Después de un rato, se quitó el auricular de la oreja. —Está bien, lo admito. Todo eso me lo dijo Qiye… —(?’∧’ ) —Si Xiaonan la miró. —Pues sí que es algo listo —bufó Si Xiaonan, haciendo un puchero. Hong Ying suspiró. —No quería admitirlo, pero parece que sí es un poco más listo que yo. La voz de Lin Qiye sonó burlona desde los auriculares: —¿Están seguras que solo un poco? —… Cállate. —Ah, y debo advertirles —la voz de Lin se volvió seria—. Acabo de ver a un gran grupo de chicas dirigiéndose al edificio de dormitorios. —¿Están infectadas? —preguntó Hong Ying, frunciendo el ceño. —Están demasiado lejos. No puedo sentirlo. Tengan cuidado. —Entendido. Hong Ying se colocó de nuevo el auricular, le lanzó una mirada a Si Xiaonan, y ambas corrieron hacia el pasillo. Justo entonces, varias chicas subieron por el corredor, riendo y conversando. Los ojos de Hong Ying se entrecerraron con frialdad, deteniendo a Si Xiaonan. Su mirada estaba llena de cautela. Las chicas, al verlas ahí paradas, se sorprendieron un poco, y luego comenzaron a murmurar entre ellas: —¿Quiénes son? —No sé, ¿tal vez de otra clase? —¿Pero no se supone que solo nuestra clase vive en este piso? Nunca las había visto. —Seguro están buscando a alguien. —Sí, déjame preguntarles. Una chica de cabello largo dio un paso al frente y, con amabilidad, dijo: —Hola, ¿están buscando a alguien? Hong Ying sonrió. —Sí, busco a Wang Nan de la clase 6, pero olvidé en qué dormitorio está… —¿Wang Nan? —la chica de cabello largo ladeó la cabeza—. En la clase 6 no hay nadie con ese nombre, creo que te equivocaste. —¿No es este el dormitorio de las de último año? —No, este es de segundo año. Las de último están en el primer piso. —¡Ah, ya veo! —Hong Ying se rascó la cabeza, con una expresión de disculpa, y tomó de la mano a Si Xiaonan—. Perdón, perdón por la molestia. —No pasa nada —respondió con cortesía la chica de cabello largo. Hong Ying y Si Xiaonan las rodearon para seguir por el pasillo. Las otras muchachas, educadas, se hicieron a un lado para dejarles pasar. —Esa chica es muy bonita… —Sí, tiene rasgos delicados y piel bonita. Qué envidia. —La bajita de atrás también es linda. ¡Qué tierna! —Tan tierna que dan ganas de comérsela de un solo bocado. En el instante en que pasaban junto a ellas, los ojos de aquellas chicas brillaron con hambre. Sus cabezas se abrieron como capullos, revelando carne roja, carne viva y dientes feroces y apretados. El pasillo era estrecho, y las chicas ocupaban casi todo el espacio. Hong Ying y Si Xiaonan no tenían manera de esquivar. Pero en ese momento, la comisura de los labios de Hong Ying se curvó en una leve sonrisa. Un destello rojo estalló en su pecho. ¡Boom!! Una llama rosada, con ellas dos como centro, barrió en todas direcciones. La terrible fuerza de repulsión lanzó a los monstruos por el pasillo. ¡Paaah! ¡Paaah! ¡Paaah! ¡Paaah! Las llamas ardían, el calor extremo hizo que las luces de emergencia del pasillo estallaran, y de repente todo quedó en tinieblas. Solo quedaba el resplandor de las llamas. Y entonces, una chica con un largo estuche en la espalda subió lentamente por las escaleras. El fuego iluminaba su rostro. Golpeó el estuche con la mano y de su interior salió un sonido metálico: ¡una lanza larga emergió de un costado! Cayó firmemente en su mano. Hong Ying blandió la lanza y giró en el aire una flor de acero, avanzando despacio a través de las llamas rosadas. Con orgullo, miró a los monstruos aterrados frente a ella. —Je, lo sabía. Ustedes no eran gente normal. Colgó la lanza en su hombro, alzó la mano y chasqueó su auricular: —¡A ver ahora quién se atreve a llamarme tonta!
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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 49

Estás leyendo el capítulo 49 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 1 de septiembre de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.