Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 886 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Qing Shui no estaba seguro de si aquel Jiao Dorado era una bestia demoníaca de nivel Emperador Marcial. Aun si no lo fuera, suponía que su fuerza debía ser similar. Ante semejante poderío, Qing Shui no podría sobrevivir si no contara con el Reino del Inmortal de Jade Violeta como vía de escape.
Si percibía que algo andaba mal, Qing Shui escaparía sin dudarlo al Reino del Inmortal de Jade Violeta. Le había tomado medio día rodear la zona. Aunque no estaba tan asustado como creía, seguía nervioso ante la posibilidad de encontrarse de nuevo con una bestia demoníaca de tal nivel, a pesar de haberse esforzado en evitar su guarida.
La guarida del Jiao Dorado estaba bastante cerca, a menos de 200.000 li del bosque. No sería extraño encontrárselo en esa zona de 100.000 li, ya que se encontraba cerca del límite de su territorio. Pensándolo bien, su área de actividad era normal para un Jiao Dorado de su tamaño. Si tuviera que culpar a algo, sería a su mala suerte.
Tras varios encuentros con bestias demoníacas de fuerza superior, Qing Shui empezó a darse cuenta de lo mal preparado que estaba y de la debilidad de sus poderes. Al mismo tiempo, pudo percibir la diferencia entre esas poderosas bestias y él, lo que le bastó para motivarse a alcanzar su nivel y poder derrotarlas.
En el Mundo de los Nueve Continentes no se conocían Emperadores Marciales, y Qing Shui sabía perfectamente que aún no era digno de serlo. No había alcanzado todavía su máximo potencial, así que, naturalmente, no podría acceder al círculo de aquellos que eran muy superiores a él.
Los Emperadores Marciales no eran raros en la Puerta del Demonio y las Crestas del Rey León. Estas sectas eran, esencialmente, púas soldadas a láminas de metal: impenetrables y dominantes. La mujer del ataúd de cristal también podría ser una Emperatriz Marcial, a pesar de la oscuridad de su nivel de cultivo. Además, llevaba años durmiendo dentro del ataúd. En cuanto a cuánto tiempo llevaba dormida, él no tenía ni idea…
Habían transcurrido tres días desde que Qing Shui abandonó la guarida del Jiao Dorado, y aún no se había topado con ninguna bestia demoníaca. Sabía que seguía dentro del territorio del Jiao Dorado, por lo que era imposible encontrar otra bestia demoníaca que se atreviera a adentrarse en esa zona imprudentemente.
Sabiendo esto, Qing Shui montó su Ave de Fuego y voló por el cielo sin temor. Surcó el aire a gran velocidad con un objetivo claro: llegar a la cima más alta de la montaña para buscar la Hierba Penetrante del Cielo que tanto anhelaba. Calculó la distancia desde la Hierba Penetrante del Cielo menor y supuso que la Hierba Penetrante del Cielo de más de 5000 años debía encontrarse en algún lugar de la cima más alta.
¿Quizás eso esté relacionado con el origen del nombre de la hierba?
Sin embargo, Qing Shui descartó rápidamente su teoría al recordar la apariencia de la Hierba Penetrante del Cielo. La hierba era pequeña, pero perfectamente recta y magnífica, como si pudiera atravesar el cielo con su forma. Además, tenía varias manchas blancas en la parte superior, muy parecidas a las motas brillantes que forman las estrellas plateadas en el cielo nocturno.
Quizás esta fuera la verdadera razón por la que se la llamaba «Hierba Penetrante del Cielo”. En cualquier caso, Qing Shui seguía creyendo que la Hierba Penetrante del Cielo que buscaba crecía en lugares de gran altitud.
Con eso en mente, su objetivo debería ser la cima de las altas montañas. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho, pues había innumerables montañas en un radio de un millón de li. Al principio se sintió perplejo, pero al recordar su incapacidad para adentrarse en las zonas más profundas del bosque debido a su fuerza actual, decidió viajar a las cumbres que se encontraban dentro de un radio de 500 000 li, o quizás 400 000 li por si acaso.
Cinco días transcurrieron sin mayores problemas, pero entonces Qing Shui finalmente se topó con otra poderosa bestia demoníaca. Sin embargo, esta vez sintió un fuerte impulso de matarla en cuanto la vio frente a él.
¡Araña demoníaca de cinco cabezas!
Por supuesto, no sería extraño que una bestia demoníaca tan poderosa apareciera en esta zona; era indiscutible. Sin embargo, Qing Shui quería poner a prueba su fuerza. Sabía que esta bestia no era tan formidable como el Jiao Dorado anterior, pues ya conocía a esta araña gracias a sus investigaciones previas sobre bestias demoníacas en el Mundo de los Nueve Continentes.
La fuerza de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas se medía por el número de cabezas de su cuerpo. Dos cabezas significaban la fuerza de un Xiantian, tres cabezas la fuerza de un Rey Marcial y cuatro cabezas la fuerza de un Santo Marcial.
Naturalmente, cinco cabezas implicarían que su poder rondaba el nivel de un Emperador Marcial. La información que Qing Shui había recibido no aclaraba este punto, pero una cosa era segura: la fuerza de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas se situaría, como mínimo, a la mitad del nivel de un Emperador Marcial.
Sin embargo, estas bestias demoníacas tenían una debilidad mortal: su extrema lentitud. Los ataques de fuego también eran el doble de efectivos contra ellas.
Sin embargo, la araña era la reina de su especie, una bestia demoníaca de nivel rey. Qing Shui esperaba encontrarla rodeada de varias bestias demoníacas que actuarían como sus secuaces. Aun así, reflexionó detenidamente sobre su plan y decidió intentar domarla. Si fracasaba, siempre podría huir a un lugar seguro, lejos del alcance de la bestia demoníaca.
La Araña Demoníaca de Cinco Cabezas no solo temía al fuego, sino que sus movimientos eran terriblemente lentos. Además, carecía de ataques a distancia y dependía exclusivamente del combate cuerpo a cuerpo para vencer. Sin embargo, tenía la capacidad de usar sus telarañas para atacar a corta distancia hasta cierto punto. También podía invocar una horda de arañas para atacar a su enemigo. Asimismo, todos sus ataques eran venenosos, lo que podía debilitar la defensa del oponente e infligir un daño aún mayor.
De forma similar a la telaraña venenosa de jade negro, la telaraña de la bestia demoníaca de cinco cabezas tiene una alta capacidad corrosiva y fue capaz de corroer todo lo que atrapó en cuestión de segundos, incluyendo metales del grado de “arma divina falsa”.
La seda poseía una tenacidad y cohesión excepcionales. Todo lo que quedaba atrapado en la telaraña terminaba deteriorándose por la constricción letal que esta ejercía. La corrosión penetraba la piel y los músculos, avanzando lentamente hacia los órganos internos. En conclusión, el veneno de esta telaraña era extremadamente letal y no debía subestimarse.
Una vez atrapada en la telaraña, el veneno de sus capas se filtraba en el oponente, consumiéndolo por completo. La limitada velocidad de la Bestia Demoníaca de Cinco Cabezas era una especie de bendición para sus enemigos; de lo contrario, la araña sería demasiado letal y aterradora. Aun así, nadie se atrevía a provocarla, pues deseaba una muerte dolorosa y horrible.
Además, si bien la velocidad de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas era relativamente lenta, y considerablemente menor que la de las bestias demoníacas de su mismo nivel, no todos los Reyes Marciales ni los Santos Marciales serían mucho más rápidos que ella. Esto a pesar de que la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas era conocida por su baja velocidad.
La araña demoníaca de cinco cabezas parecía tan enorme como una imponente montaña. Sus cabezas tenían un aspecto feroz, y una sola mirada a sus ojos verdes y brillantes podía helar la sangre.
Sus ocho patas gigantes se alzaban como pilares móviles. Sus lustrosas patas relucían con un brillo similar al del acero frío. El cuerpo de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas era completamente gris plateado y su caparazón exterior era tan sólido como una armadura. Cuando la araña avistó a Qing Shui en su territorio, lanzó un grito espantoso que podía perforar los tímpanos de quien lo oyera.
Era la primera vez que Qing Shui oía los chillidos de una araña. No se imaginaba que serían tan horribles para sus oídos…
¡Sin embargo, era hora de atacar!
Una vez tomada su decisión, Qing Shui colocó a la Bestia del Trueno y a sí mismo al límite de su alcance de ataque, y sin más dilación, ordenó a la Bestia del Trueno que lanzara su ataque de Rayo.
¡Rayo!
La velocidad no era el fuerte de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas, así que, naturalmente, el daño del Rayo era letal. No solo era letal, sino que el Rayo también podía disminuir la velocidad de la araña progresivamente con cada impacto.
El grito penetrante resonó de nuevo, pero esta vez, numerosas arañas aparecieron a lo lejos. Sin embargo, estas arañas eran considerablemente más pequeñas que la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas; la mayoría tenía dos, tres o incluso cuatro cabezas. Sorprendentemente, la mayoría de estas arañas eran del nivel de un Santo Marcial.
Las Montañas que Penetran el Cielo eran, sin duda, un lugar de maravillas y complejidades. Por lo que Qing Shui pudo ver, cientos de arañas demoníacas se arrastraban hacia él. Ver un campo de gigantescas «arañas” hizo que Qing Shui se estremeciera de asco y horror.
Sin perder tiempo, invocó a su Ave de Fuego, pues sabía que todas las arañas eran vulnerables al fuego. Para el Ave de Fuego sería pan comido acabar con todas esas arañas débiles en cuestión de segundos, gracias a su formidable poder.
Mientras tanto, la Bestia Estruendosa continuó atacando a la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas con su Rayo, manteniendo la distancia. Qing Shui, la Bestia Estruendosa y el Ave de Fuego se retiraron lentamente, continuando su asalto contra la horda de arañas.
¡Talismán del Cielo Descendente!
¡Ojos dorados y ardientes!
¡Qi del Emperador!
En un instante, la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas se ralentizó considerablemente. Si bien su velocidad original no podía considerarse tan lenta en comparación con la Bestia Atronadora, esta ahora podía igualarla gracias a la debilitación que le había infligido con el ataque Rayo.
Qing Shui pudo mantener el ritmo gracias a que había consumido una Píldora de Viento previamente. A pesar de que el Ave de Fuego era más rápida que la Bestia Estruendosa, tampoco podría igualar la velocidad de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas sin las desventajas.
En cualquier caso, Qing Shui pretendía igualar la velocidad de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas, aunque solo fuera por un instante, para poder retirarse lentamente mientras continuaba su ataque. Si lo conseguía, la victoria estaría asegurada. Si lograba mantener el equilibrio durante un tiempo, su estrategia funcionaría sin duda.
¡Impacto de rayo violeta!
Qing Shui aprovechó la oportunidad para atacar con sus Bolas de Fuego Primigenias y apuntó las venenosas Perlas de Acero Frío de 10.000 Años hacia las cuatro cabezas de la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas. Simultáneamente, Qing Shui remató su ataque con un Talismán Vinculante.
Sin duda, la Bestia Atronadora era una poderosa bestia demoníaca. El Rayo Violeta solo pudo paralizar a la araña con absoluta certeza durante un breve instante. Sin embargo, ese pequeño lapso fue suficiente para que el ataque de Qing Shui la alcanzara con precisión.
Pu Pu…
Las 'Bolas de Llama Primordiales' de Qing Shui y las venenosas Bolas de Hierro Helado de 10.000 Años perforaron las cabezas de las arañas a través de sus gigantescos ojos con una fuerza formidable.
El grito penetrante era un alarido ensordecedor. Lo que sucedió a continuación fue una revelación impactante para Qing Shui: vio las cuatro cabezas gravemente heridas rodando desde el cuerpo de la araña. Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo al oír el horrible grito de la araña, que sonaba muy parecido a los lamentos de una banshee.
La Bestia Atronadora también había infundido su poder acumulado en su ataque mientras el Rayo continuaba golpeando a la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas.
Al mismo tiempo, el Ave de Fuego de Qing Shui continuó su ataque con sus llamas contra la horda de arañas que se aproximaba.
Además, Qing Shui había alimentado tanto al Ave de Fuego como a la Bestia Estruendosa con una Píldora de Viento para aumentar su velocidad de ataque.
Fue en ese momento cuando Qing Shui encontró la oportunidad perfecta para sacar su Campana de Sacudida de Almas.
Sin dudarlo, Qing Shui usó de inmediato su Campana de Sacudidas del Alma contra la Bestia Demoníaca de Cinco Cabezas. Según recordaba de los registros históricos, se decía que la Bestia Demoníaca de Cinco Cabezas poseía una energía espiritual especial. Con cinco cabezas intactas, cada una contenía una cierta cantidad de energía espiritual que podía usar para consolidar su posición como un líder formidable dentro de su círculo.
Como era de esperar, la araña se enfureció enormemente al darse cuenta de que Qing Shui le había arrebatado cuatro cabezas. Si quisiera recuperar sus cabezas hasta alcanzar su estado anterior, necesitaría más de 4000 años para lograrlo.
La Araña Demoníaca de Cinco Cabezas no solo estaba presa de la furia, sino también de un profundo miedo. Se movía cada vez más lentamente, como si hubiera caído en arenas movedizas, retrayendo las patas mientras luchaba por arrastrarse hacia Qing Shui. La Bestia Atronadora, por su parte, continuaba lanzando múltiples ataques de Rayo desde una distancia segura.
Los labios de Qing Shui se curvaron en una sonrisa; sabía que había dado con la estrategia correcta. Aquella bestia demoníaca tenía muy mala suerte de tener a Qing Shui como oponente, pues era prácticamente su kriptonita. Ya había derribado cuatro cabezas antes de poder liberar el 10% de su poder.
El Jiao Dorado y la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas eran mucho más fuertes que el Rey León de las Nieves. Para empezar, el león ni siquiera estaba al mismo nivel de cultivo que las dos bestias demoníacas.
La Bestia Demoníaca de Cinco Cabezas seguía aullando de dolor. De repente, la araña se giró hacia Qing Shui y se lanzó hacia él a una velocidad varias veces superior a la anterior. Al mismo tiempo, el aire a su alrededor se distorsionó debido a la fuerza de su velocidad.
En ese instante, la araña escupió una masa pegajosa que resultó ser una enorme telaraña, la cual se extendió como una lona descubierta que intentaba atrapar a Qing Shui. Incluso pudo percibir un hedor nauseabundo proveniente de la telaraña a kilómetros de distancia.
Qing Shui no podía arriesgarse a tocar la telaraña, pero ya era demasiado tarde para entrar en el Reino del Inmortal de Jade Violeta. A pesar de tener apenas un respiro, no era suficiente para escapar del peligro inminente.
En ese preciso instante, Qing Shui sacó sin dudar el Horno de Refinamiento Demoníaco Primordial y lo agrandó en un abrir y cerrar de ojos, colocándolo entre él y la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas como una pequeña montaña en medio de su camino.
¡Pa!
Un sonido sordo resonó a su alrededor, y la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas quedó bloqueada, impidiendo su avance y otorgándole a Qing Shui algo de tiempo extra. Observó la telaraña que se dirigía hacia él y su Bestia Atronadora. En un instante, alzó la mano y lanzó con rapidez una Llama Primigenia.
El Ave de Fuego, que surcaba el cielo, continuó este ataque y disparó continuamente múltiples bolas de fuego del Infierno hacia la telaraña.
La telaraña era vulnerable al fuego a pesar de su robustez. El daño infligido por el ataque de llamas del Ave de Fuego fue extremadamente efectivo. Sin embargo, la telaraña no sufriría ningún daño por fuegos o llamas comunes.
Por suerte, las Llamas Primordiales de Qing Shui eran lo suficientemente poderosas como para dañar la telaraña. Tomó precauciones y preparó su Escudo Divino de Oro Violeta para ganar tiempo y poder entrar en el Reino del Inmortal de Jade Violeta, por si acaso no pudiera resistir la fuerza de la telaraña.
Al final, todo salió bien. Qing Shui se volvió hacia el Horno de Refinamiento Demoníaco Primordial que había sumido a la Araña Demoníaca de Cinco Cabezas en un estado de terror y recuperó el control por completo. La araña, presa del miedo, solo conservó una cabeza intacta…
La gigantesca Araña Demoníaca de Cinco Cabezas, con un cuerpo similar al de Acero Frío, finalmente se desplomó frente al Horno de Refinamiento Demoníaco Primordial sin moverse un ápice. La bestia estaba visiblemente conmocionada, presa de un miedo extremo.
De repente, ¡a Qing Shui se le ocurrió una idea!
“¿Podré domarla?” Qing Shui miró a la gigantesca araña con incredulidad. La bestia era sin duda feroz, pero su grito le resultaba desagradable. Los ojos de la bestia también eran repulsivos…
Nota: Cambio de término → Bolas de hierro esmerilado a cuentas de acero frío

Continúa leyendo
Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela)
Capítulo 887
Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 886
Estás leyendo el capítulo 886 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 14 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 942 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.