Leer Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 979 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Idris✍️ Traducción: Crowli, Idris
Había pasado una hora.
Todavía era pleno día.
Al observar la posición del sol, parecía que aún faltaba mucho para el atardecer.
Pensando en ello, comencé a caminar con paso tranquilo.
Mientras mi cuerpo avanzaba con calma, mi mente estaba llena de innumerables pensamientos.
Recordé la preocupación que Shin Noya había expresado respecto a Yusa.
Al mismo tiempo, revisé el estado de mi cuerpo, preparándome para cualquier situación inesperada.
...Suspiro.
Mientras hacía circular mi qi y examinaba mi condición física, confirmé que no estaba en su mejor estado.
Era inevitable.
La noche anterior ya había recibido una buena paliza durante mi enfrentamiento con el Líder Azul.
No sufrí heridas graves, pero eso no significaba que hubiera salido ileso.
Y como seguí moviéndome sin darme tiempo para recuperarme...
No había tenido oportunidad de sanar.
...Cuando utilizo la Técnica de Transformación del Qi, mi capacidad de recuperación deja mucho que desear.
Era un poder importante, capaz de alterar el cuerpo.
Pero sus desventajas eran igual de evidentes.
Cada vez que transformaba mi cuerpo, sentía un dolor semejante al de tener todos los huesos destrozados.
Después de eso, necesitaba consumir una enorme cantidad de energía para mantener aquella forma.
Y, además...
La velocidad de recuperación de ese cuerpo transformado era mucho más lenta.
El dolor también era mucho más intenso.
Si uno lo pensaba bien...
Aparte de poder cambiar mi físico, aquel poder no tenía demasiadas ventajas.
Por eso...
Espero que no ocurra nada.
Después de la pelea contra el Líder Azul y de las heridas acumuladas...
Mi cuerpo estaba lejos de encontrarse en condiciones óptimas.
Sabiendo eso, habría preferido resolver todo sin complicaciones, pero...
...En serio.
¿De verdad iba a ser tan sencillo?
Intenté ignorar aquella inquietud cuya causa ni siquiera podía identificar.
Finalmente...
Llegué a mi destino.
—Mmm.
En medio del frondoso bosque me detuve en el centro del claro y observé mis alrededores.
¿No hay nadie?
No veía absolutamente nada.
¿Estaría alguien observándome desde algún lugar?
Para comprobarlo, agudicé ligeramente mis sentidos.
Crack.
Percibí una presencia.
En el instante en que la detecté, giré el cuerpo.
—¡Ja, ja, ja!
Una alegre carcajada resonó entre los árboles.
Y, al mismo tiempo...
—¡Eres tú!
Una abrumadora presencia se abalanzó directamente sobre mí.
¡¡¡BOOM!!!
Algo cayó desde el cielo como si fuera un meteorito.
Giré el cuerpo para esquivar el impacto.
¿Qué demonios...?
Era un ataque completamente inesperado.
¿Qué era aquello?
Mientras los ataques continuaban, seguí esquivándolos mientras observaba a mi atacante.
¿Había sido obra de Yusa?
Si era así...
Resultaba evidente que aquello estaba relacionado con él.
Pero no parecía haber atacado personalmente.
¿Había enviado subordinados?
No... tampoco es eso.
La energía que percibía pertenecía a una sola persona.
Y era extraordinariamente intensa.
Entrecerré los ojos para distinguir a mi oponente.
A través de la nube de polvo volvió a lanzarse sobre mí.
Esquivé las garras que venían hacia mi cuello y, por fin, pude ver el rostro de su dueña.
Ah.
Solo entonces confirmé su identidad.
Era la primera vez que la veía, pero ya sabía quién era.
La Líder Roja.
Hong Jeong.
¿No la llamaban la más fuerte entre todos los nobles?
Solo por el título ya se entiende que es la más fuerte de los líderes.
Parecía joven.
Los demás líderes también aparentaban mucha menos edad de la que realmente tenían, algo propio de la Tribu de la Luna.
Pero...
Da la impresión de que ni siquiera ha cumplido los veinte años.
Mientras los demás aparentaban rondar los treinta o incluso los cuarenta...
Ella parecía apenas una muchacha.
—¡Jijijiji...!
Como si algo la divirtiera enormemente, volvió a lanzarse contra mí.
Tsk.
Era rápida.
No utilizaba armas.
Su estilo parecía centrarse exclusivamente en las manos.
¡¡BOOM!!
¡¡CRASH!!
Cada golpe de sus puños y cada zarpazo destruían el suelo y derribaban árboles.
La energía contenida en cada movimiento era descomunal.
Mmm...
¿Qué debería hacer?
¿Por qué apareció de repente?
No hacía falta pensarlo demasiado.
La respuesta era evidente.
Esto es obra de Yusa.
Seguro que aquel bastardo lo había preparado.
¿Era esto precisamente lo que preocupaba a Noya?
¿Por qué había enviado específicamente a la Líder Roja?
Las dudas seguían acumulándose.
Pero...
¡Swaaaaaa!
Maldición.
No tenía tiempo para seguir pensando.
Esquivando otra vez sus garras, clavé con fuerza un pie en el suelo y giré la cintura.
Mi pierna describió un amplio arco.
¡¡BOOM!!
La patada impactó de lleno contra el cuerpo de Hong Jeong.
La explosión lanzó a la mujer varios metros hacia atrás.
No había conectado perfectamente.
En el último instante consiguió bloquear parte del impacto e incluso amortiguarlo.
—¿Oh...? ¿Contraatacas justo en ese momento?
Preguntó sorprendida, con los ojos bien abiertos.
Solté un profundo suspiro antes de hablar.
—Tú no eres a quien vine a buscar.
En realidad estaba preguntando por Yusa.
Sin embargo, ella simplemente sonrió.
—No.
Es a ti a quien esperaba.
Quería comprobar cómo alguien como tú pudo derrotar a mis estúpidos hermanos.
Crack.
Preparándose para saltar de nuevo, Hong Jeong agachó el cuerpo.
Las puntas de sus pies destrozaron el suelo.
—Déjame ver tu rostro.
Solo una vez.
¡¡Fwoooosh!!
Un destello rojo salió disparado hacia mí.
Esto no pinta bien.
Fruncí el ceño bajo la máscara.
No esperaba que volviera a lanzarse sin la menor vacilación.
¡¡BOOM!! ¡¡BOOM!! ¡¡CRASH!!
¡Ugh!
Esquivé sus garras por un margen mínimo.
Entonces...
Su cola barrió el aire con violencia.
¡Crack!
Al verla venir comprendí que no podía esquivarla.
Levanté el brazo.
Tenía que bloquearla.
¡¡THUD!!
Un intenso dolor recorrió mi brazo mientras mi cuerpo era empujado hacia atrás.
Parece solo una cola cubierta de pelo...
¿Por qué demonios es tan dura?
Maldición.
Me mordí el labio e hice circular mi energía.
El aura envolvió mi cuerpo mientras fortalecía mi físico.
Mi visión interior intentó leer sus movimientos.
Pero...
Maldición.
Tuve que contener el sobresalto.
No puedo leer su técnica.
La función de la visión interior era prever la manifestación del qi del enemigo y anticipar su siguiente movimiento.
Pero...
Esta mujer...
La presencia que desprendía Hong Jeong era indescriptible.
No era porque careciera de energía.
Incluso ahora avanzaba envuelta en una inmensa cantidad de qi.
¿Será que ni siquiera utiliza técnicas?
No existía ningún patrón.
Ninguna trayectoria predecible.
Todos sus movimientos nacían únicamente de sus instintos.
Maldición... esto sí que no me lo esperaba.
No era una bestia.
Tenía apariencia humana.
Pero combatía exactamente igual que un animal salvaje.
Era la primera vez que me enfrentaba a un enemigo así.
—¡¡JAJAJAJAJAJA!!
Hong Jeong seguía riendo mientras cargaba contra mí, completamente ebria de emoción.
Al verla...
Recordé a alguien.
Ah.
Aquella sensación no me resultaba desconocida.
Ya había luchado antes contra alguien parecido.
Es como Bong Soon.
Su estilo era prácticamente idéntico.
Combatía guiándose únicamente por el instinto.
Aunque por fuera pareciera mucho más sensata...
Su forma de luchar era exactamente la de una bestia.
—¡¡¿Por qué no haces más que esquivar?!!
¡¡Slash!!
Sus garras rasgaron el aire.
La energía era tan afilada que dejaba profundas marcas por donde pasaba.
Incliné apenas la cabeza para evitar otro ataque.
Realmente era como Bong Soon.
Solo que con una diferencia enorme.
Una Bong Soon muchísimo más fuerte.
La diferencia entre ambas era abismal.
A ese nivel...
Probablemente no fuera inferior al Gui Chang de su mejor época.
—¡JAJAJA!
Seguía lanzándose contra mí entre carcajadas.
Sus ojos rebosaban locura.
Cualquiera diría que se convirtió en un demonio.
No lograba comprender cómo podía sonreír de esa manera conservando la cordura.
Tras esquivar durante un rato...
Me detuve de repente.
—¿Oh? ¿Te rindes...?
¡¡THUD!!
—¡Kuh...!
Aproveché el instante en que se acercó para deslizarme hacia delante y hundir mi puño directamente en su plexo solar.
El impacto la lanzó violentamente hacia atrás.
Esta vez fue distinto.
No tuvo tiempo ni de bloquear ni de amortiguar el golpe.
¡¡CRASH!!
La explosión convirtió el terreno en un auténtico caos.
Sacudí las manos con tranquilidad.
¿Una Bong Soon más fuerte?
¿Comparable al Gui Chang de su mejor momento?
¿Y qué?
Ahora mismo...
Eso no significaba gran cosa.
Todavía era de día.
Mientras no estuvieran bajo la luz de la luna...
Los miembros de la Tribu de la Luna no eran rivales tan temibles.
—¡Cof...!
Al otro lado de la nube de polvo, Hong Jeong permanecía arrodillada.
Sujetándose el pecho, escupió una bocanada de sangre.
—Je... je...
Y aun así...
Seguía riendo.
Su sonrisa cubierta de sangre resultaba espeluznante.
—Qué divertido...
Hacía mucho tiempo que no me divertía tanto...
Sus ojos brillaban con un deseo asesino evidente.
¿Qué debería hacer con ella?
Incluso en mi estado actual...
Podía derrotarla.
Aún falta mucho para que anochezca.
Lo importante era conservar mi cuerpo en las mejores condiciones posibles.
¿Y si la provoco un poco?
Ya que las cosas habían llegado hasta ese punto...
Provocarla quizá haría el combate más sencillo.
Tomada la decisión, hablé.
—Patético.
Aquella palabra captó inmediatamente su atención.
—Ni siquiera eres lo bastante entretenida para divertir.
—...Jajaja.
¿Por qué?
¿No soy mucho más emocionante que el Azul?
—¿El Azul?
Ah.
Asentí como si acabara de recordarlo.
—Existía alguien así, ¿verdad?
—Je, je...
Le abriste un agujero en el pecho y ya lo olvidaste.
Ni siquiera ha pasado un día.
—No soy tan generoso como para recordar a los débiles.
—Oh...
Me gusta esa forma de pensar.
—Y tú tampoco eres una excepción.
Sacudí ligeramente la mano.
—Hasta ahora solo me has parecido aburrida.
Concentré energía en mi corazón.
La energía demoníaca comenzó a girar alrededor de mi mano.
—Si tuviera que comparar...
La función que vi ayer fue mucho mejor.
—¿Qué...?
Hong Jeong se quedó inmóvil.
Que dijera que el Azul era mejor que ella parecía haberla dejado completamente desconcertada.
Mmm.
Entrecerré los ojos observando su reacción.
Solo pretendía provocarla un poco.
¿Había funcionado?
Si no era suficiente...
Tendría que preparar otra provocación.
—Ah...
Eso sí que dolió.
Por suerte...
Parecía que no haría falta.
—Eso realmente me enfurece.
¡¡FWOOOOOSH!!
Maldición.
La energía que liberó era incomparable con la de hacía unos instantes.
...¿Qué era exactamente lo que decían de ella?
¿No la llamaban la más fuerte entre los nobles?
Había oído hablar de ella antes, pero...
Esto ya es excesivo.
Toda la contención que había mostrado hasta ahora desapareció por completo.
Quizá fue un error provocarla.
Chasqueé la lengua con fastidio.
Había cometido un fallo.
En ese caso...
Tendré que matarla.
Al principio pensaba dejarla con vida para comprobar si podía convertirla en un demonio.
Pero, viendo la situación...
Ya no tenía margen para eso.
Endurecí la mirada.
Acabemos con esto.
Al igual que ella...
Liberé la intención asesina que había estado reprimiendo.

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Amigo de la Infancia del Cenit (Novela)
Capítulo 980
Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 979
Estás leyendo el capítulo 979 de Amigo de la Infancia del Cenit (Novela), un novela. Gu Yangchun, quien traicionó a las sectas ortodoxas, se convirtió en un humano demoníaco bajo el dominio del Demonio Celestial. Viviendo como tal, llevó una vida llena de arrepentimiento. Cometió innumerables maldades… Este capítulo tiene publicado el 1 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Idris. Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) tiene 1136 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.