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Leer Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1062 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Idris✍️ Traducción: Crowli, Idris
Hay momentos en que la noche se desmorona. Incluso cuando la luna desaparece. No es porque las estrellas dejen de brillar. No es por miedo al día que se acerca, ni porque esté saliendo el sol. Es cuando no hay nadie esperando la noche. O cuando ya nadie lo recuerde. Solo entonces la noche se desmorona. La mujer se dio cuenta de esto después de tomar su decisión, pero no se arrepintió. Tenía que ser así. Tenía que derrumbarse para que llegara el día. Lo que necesitaban quienes la recuerdan no era la noche, sino el día. De este modo. Estaba segura de que tenía que hacerlo. Pero a pesar de su determinación, si tenía algún arrepentimiento, era no haber tomado la decisión un poco más tarde. Debería haber elegido un día con más tranquilidad. Eso era lo único que lamentaba. ¡Hooohhh—!! El humo negro se arremolinaba. La fuerza ascendente surgió desde abajo, y en esa energía creciente, casi parecía que había llegado la noche. Una energía abrumadora y colosal. Al ver esto, Taechon entrecierra los ojos. "Ja ja." ¿Qué debería decir? A juzgar por la enorme cantidad de energía que emana, sería realmente sorprendente. ¿Cómo podría alguien con un aura tan pequeña emitir tanta energía? Fue fascinante, pero... El verdadero problema era. “No me equivoqué al juzgar.” ¿Qué contenía esa energía? Al verlo, Taechon comprendió lo que se había estado preguntando. “Es divinidad.” La energía que contiene. Ese nivel de poder era, sin duda, inalcanzable para cualquier mortal. Una fuerza que solo se puede obtener al trascender la mera existencia y cuando el mundo la concede. Divinidad. La energía suprema, aquella que solo pueden alcanzar los gobernantes de un mundo, está contenida en ella. “No eres el amo, ¿verdad?” Aquello no era el amo. Lo miraras por donde lo miraras, no parecía un amo. Aunque poseía divinidad, no era un amo. ¿Cómo debería llamar a este extraño fenómeno? Taechon echó un vistazo y miró hacia atrás. “¡Krrr--!!!” La criatura, empalada en su lanza, incapaz de moverse. Si tuvieran que llamar a un amo, sería a aquel que más se parecía a un amo. La divinidad de Mangye. Entre los innumerables reinos, una de las divinidades más raras es el poder de Mangye. La divinidad de Mangye encierra paz, misericordia y muerte: poderes divinos opuestos que se manifiestan simultáneamente. La razón por la que otros maestros codician Mangye es que posee un recipiente capaz de albergar tales divinidades. “¿Por qué Mangye...?” ¿Por qué Mangye intentó otorgarle su divinidad a este ser desconocido? ¿O tal vez no? “Puede que no haya sido un intento de regalarlo.” Dado que Taechon desconocía sus intenciones, era difícil adivinarlas. Pero algo debió haberle sucedido a Mangye, y tal vez intentó aprovecharse de la situación, buscando algo similar a lo que hizo Taechon. Al pensar en esto, Taechon desvió la mirada. Si ese es el caso. "¿Qué es eso?" ¿Qué es eso exactamente? Nunca había oído hablar de ello. "Cómo..." ¿Cómo podía existir aquí una divinidad tan intensa? Eso es... “Es casi como un descenso.” Un descenso. Un maestro que saca su verdadero cuerpo y aparece en el reino inferior. Las tierras normales no pueden soportar la divinidad y o bien son aplastadas o, como en este caso, el mundo natural mismo sufre daños. Incluso ahora, está claro. El cielo carmesí de Mangye está siendo devorado por esa energía negra, enredándose. Al ver esto, Taechon no podía entender. “Tú… ¿qué eres?” Preguntó, mirando al ser que le devolvía la mirada desde la energía negra. En respuesta, la mujer que estaba dentro habló. "¿Mmm?" Su tono era monótono. Parecía sonreír, pero quizás también estaba enfadada. Era difícil de comprender. Al sentir esto, el rostro de Taechon se contrajo. ¿No poder reconocerlo? ¿Significaba que la presencia misma no podía ser reconocida? ¿Soy yo? "Ja." Taechon dejó escapar una risa hueca. Él, que jamás había descendido del cielo desde que este comenzó a existir. ¿Y aun así, no pudo reconocer correctamente a ese ser? “¿No es ridículo?” Taechon sonrió. Aunque no había descendido en su verdadero cuerpo, ¿cómo no iba a percibir qué era aquel ser? No podía entenderlo. Arroyo. Taechon agarró su lanza. “Señor Dragón. ¿Qué relación tienes con ese olvidado?” “....” Al oír mencionar al Señor Dragón, la mujer extendió ligeramente la mano. En ese momento. ¡Kugugugugu--!!! La energía que había estado creando la noche detiene repentinamente su ascenso y desciende de nuevo al suelo. Se desploma, colapsando en la noche. Parecía casi como si la presa estuviera cayendo, goteando. El agua corría hacia abajo, humedeciendo el suelo. La noche había caído sobre el cielo y la tierra. Chapoteo. Al pisar la comida preparada, la mujer miró a Taechon. “¿Qué crees que es?” “Estás planteando una pregunta con otra pregunta, ¿no es así?” “Lo siento. Quiero responder, pero…” Tsrrr... La comida gira en un vórtice. Las corrientes que se acumulaban convergían lentamente en la mano de la mujer, y lo que se juntaba formaba la figura de una espada. “No he pensado en ello durante muchísimo tiempo.” “...¿Ha pasado mucho tiempo, dices?” ¿Eso significa que están relacionados? Debe ser. Taechon miró a la mujer, comprendiendo. Esa energía provenía del Señor Dragón. Detrás, el monstruo retorciéndose. No era solo una pequeña aura que emanaba de él. Esta era la verdadera energía del Señor Dragón. Todo estaba reunido allí. La arrogancia característica y un profundo espíritu combativo. Se percibía como violento y desordenado. Sin embargo. Aun sintiendo esto, la razón por la que Taechon no podía estar seguro era simple. “¿Cómo podría semejante energía crear una divinidad independiente?” Era la energía del Señor Dragón, pero no se la podía llamar su divinidad. Estaba claro. Esa no era la divinidad del Señor Dragón. Fue algo construido de forma independiente. Parecía ser una divinidad elevada por su propio poder. Así pues. “Aun así, ¿cómo es que no es el maestro? ¿Cómo podría ser eso?” ¿Haber creado semejante divinidad y no ser el amo? Taechon no podía entender. El ser contra el que acababa de luchar. ¿Era Shin Cheol? Recordó a la figura que le había mostrado ese poder. Fue el momento en que intentaron atravesar a través del reino del mundo inferior, buscando la divinidad con el poder de su verdadero cuerpo. Pero aunque el nivel de su alma había aumentado, su cuerpo finalmente colapsó y no pudo alcanzar su objetivo. Taechon consideró que eso era realmente lamentable. Para que un mortal ascienda a la divinidad... Fue un milagro que quizás solo ocurra una vez en una eternidad de tiempo infinito. Y estar tan cerca, pero no poder verlo... Eso fue lamentable. "...Esto es imposible." ¿No solo se había establecido este ser como una divinidad independiente, sino que además había aprendido a aplicarla con tanta maestría? “¿Qué eres? ¿Con qué te estás cubriendo?” Taechon, sin poder creerlo, siguió interrogando a la mujer. "Mmm..." Mientras escuchaba, la mujer simplemente exhaló suavemente. “No me gustan mucho términos como divinidad o maestro.” Érase una vez. Hace muchísimo tiempo. En un pasado que ni siquiera deseaba recordar, o que le resultaba difícil de rememorar, una vez se obsesionó con ello. Ella pensaba que cuando llegara a ese lugar, algo cambiaría. Respecto a lo que aún le faltaba por lograr. Si lograba llegar a ese punto, tal vez encontraría una pista. En un momento dado, estuvo obsesionada con ello. “Pero descubrí que en realidad no importa.” Una vez que llegó allí, se dio cuenta. No era algo que le reportara ninguna ventaja. Divinidad y maestro. Incluso si uno logra eso... “Al final, no puedes cambiar el destino.” Es demasiado superficial y frágil para detener lo que ya ha comenzado a fluir. Así pues, la mujer hacía tiempo que había desistido de este asunto. Era simplemente un recuerdo de aquella época. Tump. La comida se absorbió y, al final, se terminó una espada. De la punta de la espada, una gota de líquido negro caía, una a una. “...” Taechon observaba y agitaba su energía. Estaba oscuro. A pesar del esplendor de la aurora boreal extrema que se desplegaba en el mundo, ¿cómo era posible que solo ese lugar estuviera tan oscuro? Sentía como si estuviera acumulando la oscuridad por sí sola. Era ominoso. No debía acercarse a esa oscuridad. Este pensamiento le surgió de forma natural. "¿Sabes?" La mujer habló. ¿Fue una ilusión? Taechon sintió que la voz de la mujer parecía temblar. “Siempre tenías esa expresión.” "Qué...?" “Parecías asustado. Y parecías indeciso.” "¿Qué estás diciendo?" Era como si ya lo hubiera conocido antes. Taechon intentó recordar, pero solo obtuvo confusión. Por mucho tiempo que hubiera vivido, jamás habría podido olvidar a un ser así. No recordaba nada de aquello. La mujer sonrió, como si estuviera familiarizada con la confusión de Taechon. “No te preocupes. Como siempre.” Y luego. “En realidad no es tan importante.” “...!” La noche se estremeció con el movimiento de la espada. ¡¡¡Kuaaahhh----!!!! La oscuridad se desató con un solo golpe. La energía negra de tonalidad púrpura cayó hacia Taechon. Al verlo, Taechon movió la lanza que sostenía. ¡¡¡Kwagk-!!! El azul y el negro chocaron, y las ondas expansivas se propagaron en todas direcciones. El mundo tembló. Mientras los poderes divinos chocaban con un sonido tremendo. La mujer, observando la energía que emanaba, pensó para sí misma. 'Ven rápido.' No duraría mucho. Y luego. 'Pero al menos enséñamelo una vez.' Aunque todo desapareciera, si pudiera ver a esa persona aunque solo fuera una vez... La mujer, como siempre, sería capaz de cualquier cosa por eso. En ese momento. Boom-!! "¡Coff!" Gu Yangcheon, revolcándose en el suelo, tosió sangre. "Tos." Se levantó tambaleándose, tosiendo un puñado de sangre, pero... Tump-! "¡Puaj!" Le pisotearon la cabeza y le estrellaron la cara contra el suelo. Temblaba violentamente y no podía levantarse. “Tsk tsk.” Habló quien había pisado la cabeza de Gu Yangcheon. "Eres un inútil." El duende, con llamas chispeantes, miró fijamente a Gu Yangcheon.
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Capítulo 1063

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Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1062

Estás leyendo el capítulo 1062 de Amigo de la Infancia del Cenit (Novela), un novela. Gu Yangchun, quien traicionó a las sectas ortodoxas, se convirtió en un humano demoníaco bajo el dominio del Demonio Celestial. Viviendo como tal, llevó una vida llena de arrepentimiento. Cometió innumerables maldades… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Idris. Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) tiene 1136 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.