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Leer Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 6 online gratis en español

— Punto de vista de Iris — —¡Hoy es el día! Me levanté de golpe de la cama, completamente emocionada. —¡Prueba de aptitud mágica! —...son las seis de la mañana —murmuró Yukko desde su cama, medio enterrada entre las sábanas—. Vuelve a dormir. —¡No puedo! —Claro que puedes. —¡No cuando existe la posibilidad de impresionar a la señorita Mina! Me giré hacia ella con una sonrisa radiante. —¡Hoy demostraré que soy digna de su amor! — Mas bien, ella no es digna de ti Iris... —jeje, no digas tonterías. —... Yukko se cubrió la cara con la almohada. —Voy a ignorar todo lo que dices desde ahora. —Eso no funcionará. —Lo sé. —Jejeje. —... Salté de la cama. —¡Vamos, Yukko! ¡Tenemos que prepararnos! —No. —¡Sí! —No. —¡Sí! —Cinco minutos más. —¡Cinco minutos menos! —... —... —estoy cansadaaaaaa. —No tan cansada como lo mucho que yo amo a la señorita Mina. —Eso no es un estándar sano. —Es el mejor estándar. —No. —Sí. —... Finalmente, Yukko se levantó. —Esto es su culpa... Un rato después— La clase estaba llena. Todos estaban sentados. La profesora Isabel caminaba de un lado a otro, visiblemente nerviosa. —B-buenos días a todos... —Buenos días —respondieron algunos. —Hoy... realizaremos una evaluación de aptitud mágica... Se le cayó un papel. —¡AH! Se agachó rápidamente. —E-estoy bien... —... Oliver suspiró. —Le va peor que a nosotros. —Es adorable —dije. —Está sufriendo. —También. —... Mina estaba sentada, completamente recta. Elegante. Perfecta. —Ahh... Suspiré. —Señorita Mina... —No suspires así. —¿Cómo? —Así. —¿Así? —Sí. —Pero es por usted. —Eso lo hace peor. —Entonces seguiré. —No lo hagas. —Lo haré. —... La profesora retomó el control. —L-la prueba constará de dos partes... primero... teoría... —Perfecto —murmuró Mina con confianza. —Y luego... combate... —Perfecto —murmuró Oliver. —Perfecto —dijo Yukko sin convicción. —Perfecto —dije yo, mirando a Mina. —No me mires así. —No puedo evitarlo. —Evítalo. —No. —Haz lo que quieras!... La prueba comenzó. Silencio. Plumas escribiendo. Páginas pasando. —... —... —... Esto era fácil. Demasiado fácil. Preguntas sobre historia. Sobre magia. Sobre estructura social. Sobre eventos clave. —Ah... Esto lo sé. Esto también. Esto también. —Jejeje. —... Levanté la mirada un segundo. Mina escribía con precisión. Sin dudar. —Como se esperaba... —... Sonreí. —No perderé. —... Continué. Cuando terminó la prueba— —Pueden entregar. —¡LISTO! —No grites. —Es emoción. —Contrólala. —No puedo. —Sí puedes. —No quiero. —... La profesora comenzó a revisar. Muy rápido. Demasiado rápido. —¿Está bien? —susurró Yukko. —Creo que sí. —Creo que no. —... Después de unos minutos— —T-tenemos resultados... Silencio. —... —En primer lugar... Pausa. —...Iris Lane. —¿EH? Me levanté de golpe. —¡GANÉ! —No grites. —¡LE GANÉ A LA SEÑORITA MINA! —¡NO DIGAS ESO! —¡LO DIGO CON ORGULLO! —... Mina no dijo nada. Solo me miró. —... —Con puntaje perfecto... —¡Perfecto! —En segundo lugar... —Mina Belrose. —... Silencio. Nadie dijo nada. Pero las miradas... Se sentían. —... Yukko me susurró. —Iris... —¿Sí? —Esto no es bueno. —¿Por? —Mira alrededor. —... Miré. —... Susurros. —¿Viste eso? —Mina perdió. —Contra una plebeya. —Qué vergüenza. —Siempre se cree superior... —... Algo no estaba bien. —... —Yukko... —Sí. —Eso no me gusta. —A mí tampoco. —... Las voces subían. —Es molesta. —Siempre actuando como si fuera mejor que todos. —Pues no lo es. —... Sentí algo. Extraño. —... Me levanté. —¿Eh? —¡Oigan! Silencio. Todos me miraron. —¿Qué creen que están haciendo? —¿Hablar? —¡Eso no es hablar! —Están criticando a la señorita Mina. —¿Y qué? —... —Eso no está bien. —¿Por qué no? —... —Porque... —... —Porque... —... —¡Porque ella es increíble! —... Silencio incómodo. —¿Eso es todo? —¡Sí! —No es muy convincente. —¡LO ES! —No. —Sí. —No. —Sí. —... Yukko suspiró. —Ahhh... no quería meterme... Se levantó. —Pero... —Supongo que... —... —No merece ser tratada así solo por quedar debajo de Iris. —Gracias... —murmuré. —No lo hago por ella. —Lo sé. —Lo hago por ti. —Lo sé. Oliver no se movió. —... —¿No dirás nada? —le pregunté. —No. —¿Por qué? —Porque esto no se resuelve hablando. —Pero tampoco ignorándolo. —Solo... —Observen. —... Silencio. —... Los demás estudiantes desviaron la mirada. —... —Tch. Mina se levantó. —... —¿Terminamos con esto? —... —No me interesa. —... —Lo que piensen... —... —es irrelevante. —... Se giró. —... —Señorita Mina... —No digas nada. —... —No lo necesito. Se sentó. La profesora Isabel, completamente nerviosa— —P-pasemos a la siguiente prueba... —... —C-combate... —... El ambiente cambió. Pero algo quedó. Me senté lentamente. —Señorita Mina... —No. —¿No qué? —No hables. —...pero me gustó. —... —¿Eh? —Nada. —... Sonreí. —... —Ah... —Señorita Mina... —Hoy fue un gran día. —Tch. —Eres insoportable. —... —Pero... —... —no completamente. —... —¿Eso es progreso? —No. —Sí lo es. —No lo es. —Sí lo es. —... Yukko suspiró. —Esto nunca va a acabar. —No quiero que acabe. —... —Yo tampoco. —... Oliver cerró los ojos. —Problemas. —Muchos. —Sí. —... Pero por alguna razón... nadie se fue. — Punto de vista de Yukko — Caminar junto a Iris... era agotador. No físicamente. Bueno, a veces sí. Pero más que nada... mentalmente. —¡Yukko, Yukko! ¿Crees que hoy la señorita Mina me mire más? —No. —¿Y si hago algo increíble? —No. —¿Y si me lastimo frente a ella? —¡NO! —Oh... Suspiró decepcionada. —Entonces tendré que esforzarme más. —Eso no es lo que dije. —Pero lo sentí. —Eso tampoco ayuda. Solté un suspiro largo. —Dioses... ¿Por qué era así? Seguíamos caminando hacia el campo de pruebas. El aire era fresco, el cielo despejado, todo parecía normal. Excepto ella. —Señorita Minaaa~ —No te acerques. —Solo quiero caminar a su lado. —No. —¿A su sombra? —No. —¿Detrás? —No. —¿En su corazón? —NO. —Aún. —¡DEJA DE DECIR ESO! —Jejeje. Me llevé la mano a la cara. —No entiendo. —¿Qué? —Tú. —¿Yo? —Sí, tú. —¿Qué tiene de especial? Me quedé callada unos segundos. —Eso es exactamente lo que no entiendo. Miré hacia Mina. Esa postura recta. Esa forma de caminar como si el mundo le perteneciera. Esa expresión que siempre parecía juzgar a todos. —Es molesta. —No lo es. —Sí lo es. —No. —Sí. Respiré hondo. —Siempre está insultando. —Es su forma de hablar. —Siempre te trata mal. —Es su forma de amar. —¡ESO NO ES AMOR! —Aún. —¡YA! Cerré los ojos un momento. —No lo entiendo... de verdad no lo entiendo. Iris me miró en silencio. Y entonces recordé. Ese día. Cuando Mina habló. "Molestar a alguien sin motivo... es patético." Fruncí el ceño. —Fue raro. —¿Qué cosa? —Eso que dijo. —Ahh, sí. —No encaja con ella. Iris sonrió. —Sí encaja. —No. —Sí. —No. —Sí. Suspiré otra vez. —Tal vez... Me detuve un segundo. —Tal vez no es completamente horrible. —I knew it! —gritó Iris. —¡NO, ¿¡tan siquiera que significa eso!?! —Oh... —No es eso. —¿Entonces? Me crucé de brazos. —Si tú puedes ver algo bueno en ella... Iris me miró con atención. —Supongo que tendré que intentarlo también. —¡Yukko! —Pero no prometo nada. —Eso es suficiente. No respondí. Seguimos caminando hasta llegar al campo de pruebas. Era enorme. Abierto. Preparado para todo tipo de práctica mágica. El profesor nos esperaba. —Bienvenidos. Ahora que hemos evaluado su conocimiento teórico... es momento de evaluar lo que realmente importa. Todos guardamos silencio. —Sus capacidades mágicas. Sentí un pequeño cosquilleo en el cuerpo. —Cada uno de ustedes manifiesta la magia de forma distinta. Todos ya tienen un camino... pero el camino no lo es todo. El profesor caminó frente a nosotros. —Hoy veremos cómo lo aplican. Primero, ataques básicos. No busquen impresionar. Solo sientan la energía y déjenla fluir. Asentí. —Luego, proyecten un hechizo simple. Los estudiantes comenzaron a pasar uno por uno. Nada fuera de lo normal. Hasta que— —Mina Belrose. Ella avanzó con total seguridad. Levantó la mano. Su magia apareció de inmediato. No era explosiva... pero sí increíblemente estable. Formó un proyectil pequeño. Perfecto. Sin vibraciones. Sin errores. Lo lanzó. Impacto limpio. El profesor asintió. —Excelente control. Su potencia no es particularmente alta, pero su afinidad es sobresaliente. Mina no respondió. Solo volvió a su lugar como si eso fuera lo esperado. —Como siempre... —murmuré. Luego fue Oliver. Su hechizo fue equilibrado. Nada destacable, pero tampoco malo. —Correcto —dijo el profesor. Y entonces— —Yukko Sakurai. —Ah... soy yo. Caminé al frente. Respiré hondo. —Vamos. Sentí la energía recorrer mi cuerpo. Rápida. Muy rápida. Abrí los ojos sorprendida. —¿Siempre fue así? Di un paso. Luego otro. Y sin pensarlo, salté. —¡Whoa! Hice una pequeña pirueta en el aire. —Eso no era necesario —dijo el profesor. —Lo sé. Sonreí. Lancé el hechizo. Viento. Rápido. Muy rápido. El proyectil impactó con fuerza. —Velocidad excepcional —comentó el profesor—. Alta potencia y gran aceleración pese a tratarse de viento. Aunque... trate de evitar las acrobacias innecesarias. —Lo intentaré. Volví al grupo. —Iris. —¡Sí! Ella avanzó con una sonrisa. —Señorita Mina, observe bien~ —No lo haré. —Sí lo hará. Mina giró ligeramente la mirada. Iris levantó la mano. Su hechizo fue... normal. Pequeño. Simple. Impacto ligero. —Potencia baja —dijo el profesor—. Sin embargo, su flujo es estable. Fruncí el ceño. —Algo no cuadra, no tenia Iris una hechicera super talentosa?... El profesor continuó. —Ahora pasaremos a habilidades especiales. Algunos de ustedes poseen habilidades innatas. La clase murmuró. —Son extremadamente raras... pero poderosas. Miró a Iris. —Iris Lane. —¡Sí! —Demuestre la suya. Me giré de golpe. —¿EH? —¿Tienes una habilidad especial? —Iris... —¡ESO ES INCREÍBLE! Corrí hacia ella. —¡Yo quiero ver! El profesor levantó la mano. —Necesita un compañero. —¡YO! Me lancé hacia adelante. —Iris, déjame ayudarte. —¡Claro! Nos posicionamos. —¿Qué tengo que hacer? —pregunté. —Solo chasqueo los dedos. —¿Eso es todo? —Sí. —Eso suena demasiado simple. Iris sonrió. Chasqueó los dedos. Y en ese instante... Sentí algo. Mi magia cambió. —¿Qué es esto...? Era más densa. Más fuerte. —Está... creciendo. Levanté la mano. —Yukko —dijo Iris—, inténtalo. Asentí. Formé un hechizo de viento. Pero esta vez... Era diferente. Mucho más rápido. Mucho más potente. —Esto no es normal... Lancé el proyectil. El aire explotó. Un estruendo atravesó el campo. Una onda de choque se expandió. El impacto empujó a varios estudiantes hacia atrás. Algunos se cubrieron los oídos. —¡MIS OÍDOS! —¡¿QUÉ FUE ESO?! El profesor apenas logró mantenerse en pie. —Increíble... Yo misma me quedé congelada. —¿Eso... lo hice yo? —¡LO HICIMOS!, ¡ROMPISTE LA BARRERA DEL SONIDO! —gritó Iris. La miré. —¿Duplicaste mi magia? —¡Sí! —¡ESO ES RIDÍCULAMENTE GENIAL!, ¿pero que es esa tal.. barrera del sonido? La abracé con fuerza. —¡IRIS, SOMOS INCREÍBLES! —¡SÍ! —¡ESTO FUE LO MEJOR DEL MUNDO! El profesor carraspeó. —Creo que... eso será todo por hoy. Regresen al salón. Nadie discutió. Todos estaban demasiado sorprendidos. Mientras caminábamos— —¡IRIS! —¡¿SÍ?! —¡ESO FUE LO MÁS INCREÍBLE QUE HE HECHO! —¡LO SÉ! —¡QUIERO HACERLO OTRA VEZ! —¡CUANDO QUIERAS! Nos abrazamos otra vez, riendo. Y entonces... Miré hacia atrás. Mina estaba observándonos. En silencio. Con los brazos cruzados. —Hmph. Giró el rostro. —No es como si quisiera que probara con mi magia. Su voz fue baja. Casi un murmullo. —No es como si me importara. Pero... No dejó de mirar. Y por primera vez... No parecía molesta. Parecía... otra cosa. Algo que todavía no sabía nombrar.
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Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 6

Estás leyendo el capítulo 6 de Ámeme señorita Villana! (Novela), un novela. La historia gira en torno a Sora Saito, una estudiante universitaria que posee una gran pasión en los juegos de tipo otome, las novelas y el manga, sin embargo un día súbitamente tras pasar una cantidad peligrosamente… Este capítulo tiene publicado el 19 de octubre de 2026. Ámeme señorita Villana! (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.